Confinados, no; castigados. La psicosis del Covid

Cuando el sentido común se pierde, estamos doblemente perdidos.

Para la primera ola del Covid había excusa. Para la segunda, ya no. En siete meses, los palurdos políticos españoles, en lugar de construir nuevos hospitales en cada ciudad, equipados de UCIs y respiradores, en lugar de contratar a doctores, enfermeros, auxiliares de enfermería y estudiantes de Medicina de último año, en lugar de reforzar a mil el sistema sanitario, han estado insultándose y sacándose los ojos como niños pequeños. Y los que estamos pagando esta incompetencia y esta falta de sentido común somos todos los españoles, especialmente los niños.

En Madrid las terrazas y los bares están repletos de jóvenes y no tan jóvenes tomándose sus cañitas y cafés sin mascarilla, pero aquí están preocupados de los contagios en los colegios y de confinar a los niños.

Los niños viven en una situación constante de estrés y miedo por la psicosis del Covid. Los protocolos exagerados en los colegios tal vez frenen algún contagio, pero están causando mucho daño psicológico a los niños. Y lo peor es que ni los profesores se dan cuenta.

Los confinamientos forzosos de contactos estrechos en los colegios son lo más ridículo de esta pandemia. Entiendo perfectamente que se confine a un niño (y a un adulto) que es positivo, pero confinar a los contactos estrechos de ese niño en un colegio, ¿qué sentido tiene? Tiene un único sentido: infundir miedo, inseguridad y frustración. La burla final es que los niños sin síntomas a los que sus padres les han pagado una PCR y han dado negativo tienen que, de todas maneras, seguir confinados y sin colegio hasta que pasen la cuarentena.

Aquí en España se trata igual al caso positivo, al contacto estrecho dentro de la familia de un caso positivo y al contacto estrecho en un colegio. No hay nada más absurdo. Todos los niños españoles están usando mascarillas, geles, distancia y grupitos burbuja en sus colegios.

Mis hijos tienen amigos que ya llevan dos confinamientos forzosos (de 10 días cada uno) desde que ha empezado el curso porque algún compañero ha dado positivo y ellos han sido calificados por el colegio de contacto estrecho. ¡20 días confinados por haber estado en contacto estrecho con un compañero! ¿Contacto estrecho? Entonces, ¿para qué diablos obligan a los niños a tanta mascarilla, gel, mampara en los comedores y separación de amigos? Luego, si un niño confinado por ser contacto estrecho se hace la PCR (e incluso un estudio serológico) y da negativo, da igual, tiene que seguir confinado. Eso no es precaución. Eso es un escupitajo. Este virus durará un par de años más. ¿Qué sacan los colegios y los políticos castigando a los niños?

Es verdad que los colegios están haciendo un gran esfuerzo para contener el virus, pero en cuanto hay un caso positivo entran en pánico y empiezan a mandar a niños a casa. Y no solo eso. Los niños, en pleno otoño, no pueden ni toser en el colegio porque, si lo hacen, se van castigados a enfermería. Y de enfermería, a casa. Los colegios dicen, orgullosos y a la defensiva, que ellos solo siguen el protocolo, pero, en realidad, lo que están haciendo es enviar el bulto a casa y lavarse las manos.

¿Que muchos niños son asintomáticos? Sí, lo sé. Es por ello que los colegios ya están tomando medidas: mascarilla, geles, distancia, grupos burbuja, separación de amigos. Un contacto estrecho que se ha hecho una PCR y ha dado negativo tiene menos posibilidad de tener el virus que otro alumno que sigue en clase y no se ha hecho una PCR. Pero esto poco importa. Lo importante es tener a la gente asustadita. Hitchcock hubiera hecho sin duda una buena película sobre la psicosis del Covid.

Los niños son personas y se merecen respeto, educación, amiguitos y seguridad física y psicológica. Son más importantes los colegios que las cañitas y las tapas. Cuando el sentido común se pierde, estamos doblemente perdidos.

Antonia Tejeda Barros, Madrid, 23 de octubre de 2020

About Antonia Tejeda Barros

Madre de tres, flautista, violinista, profesora, alumna y súper fan de Woody Allen / Mother of three, musician, teacher, student, and Woody Allen fan
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