Una prisión llena de mierda para todos los ex-nazis, bitte. Una excursión por Auschwitz VII: La esclavitud / El hambre / Los Blocks y el Ka-Be / Las obsesiones neuróticas de los alemanes: prohibiciones y normas / Los castigos, los golpes y las ejecuciones: el sadismo psicótico / La torre de Babel / Die Muselmänner

Ma come si potrebbe pensare di non aver fame? il Lager è la fame: noi stessi siamo la fame, fame vivente”, Primo Levi, Se questo è un uomo

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Mujeres y niños judíos húngaros dirigiéndose a las cámaras de gas. Auschwitz, mayo-junio de 1944. The Auschwitz Album # 122. Yad Vashem

Parte I: Una prisión llena de mierda para todos los ex-nazis, bitte. Una excursión por Auschwitz I: Auschwitz I, II & III / Las cifras / Los niños y bebés masacrados

Parte II: Una prisión llena de mierda para todos los ex-nazis, bitte. Una excursión por Auschwitz II: Los 6 comandantes de Auschwitz / Zyklon B para todos / Dentro de las cámaras de gas / Después de la cámara de gas

Parte III: Una prisión llena de mierda para todos los ex-nazis, bitte. Una excursión por Auschwitz III: De los transportes a la selección / The Auschwitz Album

Parte IV: Una prisión llena de mierda para todos los ex-nazis, bitte. Una excursión por Auschwitz IV: Kanada / Las selecciones continuas: gas todos los días

Parte V: Una prisión llena de mierda para todos los ex-nazis, bitte. Una excursión por Auschwitz V: Los Sonderkommando / La rebelión de los Sonderkommando en Auschwitz-Birkenau (7 de octubre de 1944)

Parte VI: Una prisión llena de mierda para todos los ex-nazis, bitte. Una excursión por Auschwitz VI: Los triángulos / Los retratos de Auschwitz de Wilhelm Brasse / El uniforme

La esclavitud

 ¿Cómo era la vida en Auschwitz para aquellos afortunados que se libraban de la primera selección?

Un día en Monowitz-Buna (Auschwitz III), sin selección ni tiro en la nuca, discurría así, cuenta Primo Levi: los prisioneros se despertaban bruscamente (compartían cama con un compañero de barracón), hacían sus camas y corrían a toda prisa medio desnudos a los lavabos que estaban fuera de los barracones (algunos orinaban caminando para ganar tiempo, porque venía la repartición del pan). A la hora del pan se oía la orquesta de Auschwitz: “todos sentimos que esta música es infernal”[33], recuerda Primo Levi, compadeciendo a los prisioneros que eran obligados a tocar música alemana muertos de frío. Luego, a trabajar. La sirena del mediodía era el paraíso, puesto que significa la ración de sopa. Después de la sopa, los prisioneros se echaban en los barracones extenuados y, al cabo de muy poco, la señal monstruosa: de nuevo a trabajar en el frío infernal.

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Orquesta de prisioneros en Auschwitz I. Auschwitz-Birkenau State Museum

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Mujeres prisioneras construyendo los fundamentos para un edificio cerca de Auschwitz I. Auschwitz-Birkenau State Museum

Los prisioneros de todo el complejo de Auschwitz trabajaban en condiciones infrahumanas. La vestimenta era insuficiente, el frío, insoportable, el hambre, horrible, y el cansancio, espantoso.

Las horas de trabajo cambiaban según la estación. Luz natural significaba trabajo. Según Primo Levi, el horario mínimo era el horario de invierno (de 8h a 12h y de 12.30h a 16h) y el horario máximo era el horario de verano (de 6.30h a 12h y de 13h a 18h). Según el Auschwitz-Birkenau State Museum, el trabajo empezaba a las 5.30h en invierno y a las 4.30h en verano. “Cada día, según el ritmo establecido, Ausrücken y Einrücken, salir y entrar; trabajar, dormir y comer; ponerse enfermo, curarse o morir”[34].

Al final de la jornada de trabajo los prisioneros cargaban con los cadáveres de los compañeros que habían muerto durante el día de agotamiento o de un tiro en la nuca.

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David Friedman, Forced Labor – Prisoners Carrying Bricks, Concentration Camp Gleiwitz I. Carbón sobre papel, 60.96 x 45.7 cm, 1964. Because They Were Jews! © 1989 Miriam Friedman Morris. Descripción del artista: “Every Sunday morning, we had to carry 25 pounds of bricks for three miles. The Nazis enjoyed watching our tortures while we had nothing in our stomachs. If any of us fell down they beat us with the end of their rifles until we would get up and finish our work“. Friedman se retrata con gafas  

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Jan Baraś-Komski, An unusual team for a roller. Tinta india sobre cartón, 52 x 69 cm, 1970–80. Auschwitz-Birkenau State Museum

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Czesław Lenczowski, The phantoms are back. Óleo sobre canvas, 68 x 86 cm, 1942. Auschwitz-Birkenau State Museum

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Mieczysław Kościelniak, Return from work –Day of a prisoner.  Tinta sobre papel, 66 x 82 cm, 1950. Auschwitz-Birkenau State Museum

El hambre

Primo Levi escribe que después de 15 días en Auschwitz el prisionero sufría el hambre crónica, un hambre que el hombre libre no conoce: “El Lager es el hambre: nosotros somos el hambre, un hambre viviente”[35]. En el Lager el sustantivo que se usaba para comer era fressen (no essen); fressen es el comer de los animales.

Los prisioneros tenían los pies llenos de llagas, el vientre hinchado y los brazos y piernas rígidos. La piel era sólo de dos colores: amarilla o gris.

La dieta en Auschwitz consistía en medio litro de algo parecido al café o té, 300 g de pan (con, a veces, 25 g de margarina o embutido, o una cucharada de mermelada o quesito), y un litro de sopa aguada al día. Los únicos que no sufrían un hambre atroz eran los Kapos y los Sonderkommando (ambos también prisioneros).

Las poquísimas calorías, la pésima calidad de la comida y el monstruoso trabajo destrozaban la salud del prisionero. Algunos prisioneros fueron castigados por robar carne humana, y otros, en sus celdas de castigo, desesperados por el hambre, devoraron sus propios zapatos.

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Esperando la sopa. Sector BI de Auschwitz-Birkenau. Auschwitz, 1945. Auschwitz-Birkenau State Museum)

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Mieczysław Kościelniak, Death of hunger. Tinta sobre papel, 53 x 40 cm, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum

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Walter Spitzer, n. 1927, superviviente judío polaco nacionalizado francés. Prisoners,  Tinta sobre papel. 30 x 15,5 cm, c. 1960. Auschwitz-Birkenau State Museum

Los Blocks y el Ka-Be

Los barracones de los Lager nazis se llamaban Blocks.

En Auschwitz-Birkenau había Blocks de cemento y Blocks de madera. Los Blocks de cemento se hallaban en el sector más antiguo (BI). Cada Block contenía 180 camas (en literas) donde se apilaban más de 700 prisioneros. Los Blocks disponían sólo de dos estufitas, insuficientes para el invierno.

Los Blocks de madera se hallaban en los sectores BI, BII y BIII. No tenían ventanas. En cada Block se apilaban más de 400 prisioneros.

Primo Levi cuenta que, en un viaje a Auschwitz, Giulana Tedeschi (superviviente Auschwitz) le mostró los tableros de 1.80 m x 2 m de las barracas de Birkenau, donde dormían hasta nueve mujeres.

Los prisioneros debían lavarse en las letrinas que se encontraban fuera de las barracas, y debían obligatoriamente desvestirse en las barracas y salir completamente desnudos al frío. Para muchos, esto significaba la enfermedad y la muerte.

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Mieczysław Kościelniak, Inside a male barrack in Birkenau. Tinta china sobre papel, 70 x 100 cm, 1972. Auschwitz-Birkenau State Museum

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Block en el sector BI de Auschwitz II. Auschwitz, 1945. Auschwitz-Birkenau State Museum)

El Ka-Be (Krankenbau) era el hospital de Auschwitz. En Monowitz-Buna consistía en 8 barracones. Curiosamente, si un prisionero estaba muy enfermo (para ello era imprescindible tener fiebre), no era seleccionado de inmediato, sino que ingresaba en el Ka-Be. La estancia en el Ka-Be variaba de 2 semanas a 2 meses. Comparado con el día a día del Lager, el trabajo y el frío, el Ka-Be era el paraíso. ¿El inconveniente? Las selecciones empezaban por el Ka-Be, y los enfermos que no se recuperaban iban directamente a la cámara de gas. ¿Cómo trataban los SS a los enfermos? Muy a la alemana: eran contados como 10 veces al día: todos fuera, a la nieve, desnudos, con fiebre y tiritando. Pero no los apaleaban, a no ser que hubieran cometido una falta grave. Períodicamente los SS entraban en el Ka-Be con una libretita. Inspeccionaban a los enfermos dos segundos e iban poniendo crucecitas al lado del número de los que estaban muy enfermos. Crucecita = crematorio. Al día siguiente, los que se habían recibido una crucecita ya no se duchaban ni se afeitaban, sino que salían directamente al crematorio. Nadie se despedía de ellos.

Las obsesiones neuróticas de los alemanes: prohibiciones y normas

Se sabe que los alemanes son ordenaditos. Una de las obsesiones de los SS en Auschwitz, aparte de matar y exterminar, era la de contar a los prisioneros. Los contaban y recontaban, decenas de veces al día. ¿Para qué? Lo importante no era si los prisioneros seguían vivos o habían muerto: lo importante era que las cuentas cuadrasen.

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Wincenty Gawron, 1908–1991, superviviente polaco. Roll call. Óleo sobre madera, 87 x 105 cm, 1964. Auschwitz-Birkenau State Museum

En Auschwitz todo estaba impresionantemente organizado y fuertemente jerarquizado. No era lo mismo ser un prisionero polaco no judío que un prisionero polaco judío, o un prisionero ruso no judío que un prisionero ruso judío. Los judíos eran lo más bajo en la escala de prisioneros, pero tampoco era lo mismo ser un prisionero judío polaco que un prisionero judío francés, judío húngaro o judío griego. Los prisioneros de la misma nacionalidad tendían a ayudarse mutuamente.

Primo Levi describe el reglamento del Lager, que, muy a la alemana, era complicadísimo y estaba lleno de prohibiciones estúpidas: prohibido acercarse más de dos metros a las alambradas, prohibido dormir con la chaqueta, con la gorra o sin calzoncillos; prohibido ducharse los días en los que está prohibido ducharse; prohibido no ducharse los días en los que es obligatorio ducharse (el agua de la ducha salía o fría o hirviendo y a los prisioneros no les daban ni toallas ni jabón); prohibido salir del Block con la chaqueta desabrochada o el cuello levantado; prohibido entrar en el Block con la gorra puesta; prohibido apoyarse en la litera si se está en el barracón de pie.

Las normas en Auschwitz eran innumerables: era obligatorio hacer la cama; había que hacer la revisión de los piojos todas las noches (en las paredes del lavabo estaba escrito: Eine Laus, dein Tod –un piojo, tu muerte–: los piojos de cuerpo transmitían el tifus); sólo estaba permitido lavarse con el pecho desnudo; era absolutamente obligatorio quitarse la gorra cuando un SS se acercaba; los sábados había que afeitarse la barba y la cabeza y remendar los harapos; los domingos había que hacer la revisión de la sarna y los botones de la chaqueta (que debían ser cinco). También era obligatorio embetunar los zapatos (pero nadie distribuía betún, por lo que había que encontrar el betún en el mercado negro). En el mercado negro era posible encontrar, además, cucharas, cuchillos para cortar el pan, cigarrillos, raciones de pan, y harapos y zapatos de los gaseados (que salían desnudos hacia Birkenau).

Los castigos, los golpes y las ejecuciones: el sadismo psicótico

Los castigos en Auschwitz eran constantes. El sadismo y la crueldad de los Kapos y de los SS eran inimaginables.

Los prisioneros estaban sometidos a todas horas a la crueldad gratuita de los Kapos y de los SS. Cuando los Kapos y los SS golpeaban, los prisioneros debían levantarse rápidamente (de lo contrario recibían más golpes)[36]. Los Kapos tenían licencia para masacrar a quien fuera, y los SS tenían licencia para disparar tiros en la nuca siempre que se les antojara.

El Block 11 de Auschwitz I era la barraca de los castigos y las torturas. Uno de los más horrendos castigos era la Stehbunker: una celda que medía 1 m² (tenía tan sólo un agujerito de 5 x 5 cm para que los prisioneros no murieran de asfixia) donde cuatro prisioneros debían permanecer de pie, sin comida ni agua, durante varios días.

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Informe de castigo en la Stehbunker durante 5 días para la prisionera número 47.332, Marie Tajfelbaum. El crimen: haber robado 5 manzanas. Auschwitz, 1943. Auschwitz-Birkenau State Museum

Los golpes, los latigazos, los disparos en la nuca y los ahorcamientos en Auschwitz eran constantes.

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Zinowij Tołkaczew. Patent # 67353. Tinta india sobre cartón. 30,5 x 22 cm, KL Auschwitz, 1945. Auschwitz-Birkenau State Museum

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Mieczysław Kościelniak. Done. Tinta sobre papel, 32,5 x 24 cm, KL Auschwitz, 1942. Auschwitz-Birkenau State Museum

La torre de Babel

Auschwitz era una torre de Babel, y eso está muy bien reflejado en Saul fia. En la película se oye alemán, polaco, yiddish y húngaro. El ruso, el francés, el italiano, el griego, el ladino, el inglés, el checo, el rumano… también formaban parte de Auschwitz: “La confusión de las lenguas es un componente fundamental del modo de vivir aquí abajo; se está rodeado por una perpetua Babel en la que todos gritan órdenes y amenazas en lenguas que nunca se han oído, y ¡ay de quien no las coge al vuelo! Aquí nadie tiene tiempo, nadie tiene paciencia, nadie te escucha”[37].

Die Muselmänner

Los musulmanes (die Muselmänner, en alemán) eran los prisioneros exhaustos y muertos de hambrientos que se rendían y decidían no levantarse más a pesar de los golpes de los Kapos. Muchos se quedaban sin moverse en medio de sus heces y su orina, donde morían al cabo de 48 horas. Borowski describe a los Muselmänner en This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen: “‘Muslim’ was the camp name for a prisoner who had been destroyed physically and spiritually, and who had neither the strength nor the will to go on living –a man ripe for the gas chamber[38].

La vida de los Muselmänner era breve, dice Primo Levi, pero el KZ rebosaba de Muselmänner: “los Muselmänner, los hundidos, los cimientos del campo, ellos, la masa anónima, continuamente renovada y siempre idéntica … demasiado vacíos ya para sufrir verdaderamente”[39].

Parte VIII: Una prisión llena de mierda para todos los ex-nazis, bitte. Una excursión por Auschwitz VIII: La pérdida de la dignidad / La liberación y las marchas de la muerte 

HALLOWEEN-2015-TODOS.JPG Antonia Tejeda Barros, Madrid, marzo 2016 – mayo 2019

Créditos

Auschwitz-Birkenau State Museum

United States Holocaust Memorial Museum (USHMM)

Yad Vashem. The World Holocaust Remembrance Center

Los Angeles Museum of the Holocaust (LAMOTH)

Guetto Fighters’ House Museum

Center for Holocaust & Genocide Studies (University of Minnesota): Because They Were Jews! by David Friedman

Bibliografía

Arendt, Hannah. Eichmann in Jerusalem. A Report on the Banality of Evil. USA: Penguin Classics, 2006 (1977), pp. vii–312

Borowski, Tadeusz. This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen (trad. Barbara Vedder). New York & London: Penguin Classics, 1976 (1967), pp. 9–180

Chare, Nicholas & Williams. Dominic. “How Documents Buried by Jewish Prisoners at Auschwitz Tell the Story of Genocide“. Slate, 3 de febrero de 2006

Dobrowlska, Anna. The Auschwitz Photographer (trad. Anna Samborska & Clay Young). Warsaw: Rekontrplan, 2013, pp. 5–282

Frankl, Viktor E. … trotzdem Ja zum Leben sagen. Ein Psychologe erlebt das Konzentrationslager. München: Kösel, 2014 (2009), pp. 7–191

Frankl, Viktor E. Man’s Search for Meaning (trad. Ilse Lasch). Boston: Beacon, 2006, pp. ix–165

Frankl, Viktor E. El hombre en busca de sentido (trad. Christine Kopplhuber y Gabriel Insauti Herrero). Barcelona: Herder, 2004 (1979), pp. 9–153

‘Ha-Elion, Moshe. En los Kampos de la Muerte. Israel: Instituto Maale Adumim, 2000, pp. 5–94

Levi, Primo. Se questo è un uomo. Torino: Einaudi, 2014 (1958), pp. 3–219

Levi, Primo. Si esto es un hombre (trad. Pilar Gómez Bedate). Barcelona: Austral-El Aleph, 1998 (1987), pp. 7–222

Müller, Filip. Eyewitness Auschwitz. Three Years in the Gas Chambers (trad. Susanne Flatauer). Chicago: Ivan R. Dee & USHMM,1999, pp. ix–180

Niewyk, Donald & Nicosia, Francis. The Columbia Guide to the Holocaust. USA: Columbia University Press, 2000, pp. xi–473

Sartre, Jean-Paul. Les mains sales. France: Gallimard, 2007 (1948), pp. 13–247

Reiniger, Franziska. “Inside the Epicenter of the Horror – Photographs of the Sonderkommando“. Yad Vashem

Roccas, Ronis. “We did the dirty work of the Holocaust’: Sonderkommando Auschwitz“. haArez, 2 de mayo del 2000

Venezia, Shlomo. Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz. Paris: Albin Michel, 2007, pp 7–249

Weiss, Martin. “Selection at Auschwitz“. USHMM

Wiesel, Elie. La nuit. France: Les éditions de minuit, 2012 (1958), pp. 9–199

Wiesel, Elie. “Message from Elie Wiesel“. Auschwitz-Birkenau State Museum

NOTAS

[1] Venezia, Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz, p. 87

[2] Wiesel, La nuit, “Préface de 2007”, p. 13

[3] Moshe Ha’Elion (nacido en 1925), judío griego, fue deportado a Auschwitz en 1943. Tenía 18 años. Después de la marcha de la muerte estuvo en Mauthausen, Melk y Ebensee. En מיצרי שאול (traducido al inglés como Straits of Hell) y En los Kampos de la Muerte(colección de tres poemas escritos en ladino) Moshe narra los horrores de la deportación y de los campos de concentración y exterminio nazis. Fue el prisionero número 114.923. Vive en Israel y tiene 91 años.

[4] Viktor Frankl (1905–1997), judío austríaco, psiquiatra y filósofo, sobrevivió a los horrores de Theresienstadt, Auschwitz, Kaufering y Türkheim (dos subcampos de Dachau). Fundador de la logoterapia (una terapia basada en la búsqueda por el sentido), en Ein Psychologe erlebt das KZ narra las experiencias en los campos “pequeños” de concentración nazis. El libro fue luego retitulado …trotzdem Ja zum Leben sagen. Ein Psychologe erlebt das Konzentrationslager. Traducido al inglés en 1959 primeramente bajo el título From Death-Camp to Existentialism, fue luego titulado con el nombre que hoy se conoce: Man’s Search for Meaning (la edición española usó este último título: El hombre en busca de sentido).

[5] Tadeusz Borowski (1922–1951) ganó la “beca Hitler” a los 21 años por ser polaco y sobrevivió a los horrores de Auschwitz, Natzweiler-Struthof y Dachau. Dachau fue liberado el 1 de mayo de 1945, cuando Borowski tenía 22 años y medio. En 1947 publicó 5 historias cortas bajo el título Pożegnanie z Marią –Adiós a María– (publicado en inglés bajo el título This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen –título de una de las historias–). Cuatro años más tarde, el 1 de julio de 1951, se suicidó. ¿Y cómo lo hizo? Nada menos que inhalando gas. Su mujer acababa de dar a luz 3 días antes.

[6] Shlomo Venezia (1923–2012), judío griego, fue deportado a Auschwitz en marzo de 1944; tenía 22 años. Fue Sonderkommando en los Crematorios II y III de Auschwitz-Birkenau. Después de la marcha de la muerte, fue deportado a Mauthausen, Melk y Ebensee. Su hermano Maurice Venezia (nacido en 1921) fue también Sonderkommando, sobrevivió y hoy tiene 95 años. Venezia publicó en el 2007 en francés un testimonio espeluzante y de enorme valor titulado Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz, traducción de una serie de entrevistas en italiano realizadas en el 2006 en Roma por Beatrice Prasquier (con la ayuda de Marcello Pezzetti). Venezia dedicó su vida a dar testimonio sobre los horrores de Auschitz. Murió a los 88 años en Roma.

[7] Primo Levi (1919–1987), judío italiano, fue deportado a Auschwitz en marzo de 1944. Tenía 25 años. En Se questo è un uomo narra la vida en Auschwitz III. Fue el prisionero número 174.517. Completan la llamada “Trilogía de Auschwitz” La tregua y I sommersi e i salvati. Otro testimonio interesantísimo es Così fu Auschwitz. Testimonianze 1945-1986 (con Leonardo De Benedetti).

[8] Elie Wiesel (1928), judío rumano nacionalizado norteamericano, fue deportado a Auschwitz el 6 de mayo de 1944; tenía 15 años. Después de la marcha de la muerte fue prisionero en Buchenwald hasta la liberación (11 de abril de 1945). Wiesel aparece en la famosa fotografía de los prisioneros en una barraca de Buchenwald. En La Nuit (publicado primeramente en yiddish bajo un título mucho más significativo: Un di Velt Hot Geshvign–Y el mundo permaneció callado– narra los horrores de la deportación, Auschwitz y la marcha de la muerte. En 1986 obtuvo el Premio Nobel de la Paz. Fue el prisionero número A-7713.

[9] Nacido en Trutnov (Checoslovaquia) en 1930. En diciembre de 1942, Michal fue enviado junto a su familia a Hradec Kralove y de allí fue deportado a Theresienstadt. El 15 de diciembre de 1943 Michal y su familia fueron deportados a Auschwitz-Birkenau. Michal fue tatuado con el número 168.497, su padre con el número 168.496 y su madre con el número 71.253. Durante seis meses pudieron estar juntos en el “campo familiar”. En junio de 1944 su madre fue enviada a Stutthof (murió en el campo en enero de 1945); su padre fue gaseado el 11 de julio de 1944. Michal sobrevivió Auschwitz, Mauthausen, Melk y dos marchas de la muerte. En 1945–47 escribió su diario (tres libretas) sobre la ocupación nazi en Checoslovaquia y los campos de exterminio.

[10] Levi, Se questo è un uomo, p. 68

[11] Message from Elie Wiesel

[12] USHMM

[13] David Olère (1902–1985) fue un Sonderkommando superviviente de Auschwitz-Birkenau que trabajó en el Crematorio III. Pintor e ilustrador judío polaco, se mudó a París en 1923. Fue deportado a Auschwitz el 2 de marzo de 1943. Después de Auschwitz, sobrevivió la marcha de la muerte, Mauthausen, Melk y Ebensee. Plasmó los horrores que presenció en Auschwitz en sus dibujos y cuadros.

[14] Venezia, Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz, p. 86

[15] Venezia, Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz, p. 86

[16] David Friedman (1893–1980) (Friedmann, con dos “Ns”, antes de 1960, año en que obtuvo la nacionalidad norteamericana) fue un superviviente de Auschwitz. Nació en Mährisch Ostrau. Pintor, ilustrador y violinista, vivió en Berlín de 1911 a 1938. En diciembre de 1938 emigró a Praga con su mujer Mathilde y su hija Mirjam Helene. En 1941 los tres fueron deportados al guetto de Lodz, y en 1944, a Auschwitz, donde su mujer y su hija fueron gaseados. Gracias a su talento como violinista, Friedman fue transferido al subcampo Gleiwitz I. Sobrevivió a la marcha de la muerte y llegó al campo de Blechhammer, el cual fue liberado por el Ejército Rojo en 1945. Estuvo en Cracovia y Praga, donde pintó muchos cuadros sobre los horrores del Holocausto. Friedman y su segunda mujer, Hildegard, emigraron a Israel en 1949. Tuvieron una hija llamada también Miriam y emigraron a EEUU en 1954. Su hija Miriam Friedman Morris lucha por recuperar los cuadros de su padre y por mantener viva su memoria.

[17] Venezia, Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz, p. 94

[18] Borowski, This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen, p. 39

[19] Ha-Elion, “La djovenika al lager”, En los Kampos de la Muerte, p. 15

[20] Borowski, This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen, p. 36

[21] Primo Levi, Si esto es un hombre, p. 15 [“vagoni merci, chiusi dall’esterno, e dentro uomini donne bambini, compressi senza pietà … in viaggio verso il nulla“, Primo Levi, Se questo è un uomo, p. 9]

[22] Borowski, This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen, p. 37

[23] Frankl, El hombre en busca de sentido, p. 39 [“Uns, der Transportminorität von damals, wurde es am Abend des gleichen Tages bekannt. Ich fragte Kameraden, die schon länger im Lager waren, wohin mein Kollege und Freund P- gekommen sein mochte. ‘Ist er auf die andere Seite geschickt worden?’ ‘Ja’, sage ich. ‘Dann siehst du ihn dort’, sagt man mir. Wo? Eine Hand zeigt zu einem wenige hundert Meter entfernten Schlot, aus dem eine viele Meter hohe Art Stichflamme unheimlich in den weiten, grauen polnischen Himmel emporzüngelt, um sich in eine düstere Rauchwolke aufzulösen“], Frankl, … trotzdem Ja zum Leben sagen, pp. 30–31

[24] Weiss: “Selection at Auschwitz“. USHMM

[25] “La solidarité n’existait que quand on avait assez pour soi; autrement, pour survivre, il fallait être égoïste“, Venezia, Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz, p. 137

[26] Shaul Chazan. En Roccas, ‘We did the dirty work of the Holocaust’: Sonderkommando Auschwitz, haArez, 2 de mayo del 2000

[27] Borowski, This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen, p. 37

[28] Levi, Si esto es un hombre, p. 134. “La selezioni si sentono arrivare. ‘Selekcja’: la ibrida parola latina e polacca si sente una volta, due volte, molte volte, intercalata in discorsi stranieri“, Levi, Se questo è un uomo, p. 121

[29] Levi, Si esto es un hombre, pp. 138, 139. “Ognuno di noi, che esce nudo dal Tagesraum nel freddo dell’aria di ottobre, deve fare si corsa i pochi passi fra le due porte davanti ai tre, consegnare la scheda alla SS e rientrare per la porta del dormitorio. La SS, nella frazione di secondo fra due passaggi successivi, con uno sguardo di faccia e di schiena giudica della sorte di ognuno, e consegna a sua volta la scheda all’uomo alla sua destra o all’uomo alla sua sinistra, e questo è la vita o la morte di ciascuno di noi“, Levi, Se questo è un uomo, p p. 123

[30] Levi, Si esto es un hombre, p. 141; “dalla mia cuccetta che è al terzo piano, si vede e si sente che il vecchio Kuhn prega, ad alta voce, col berretto in testa e dondolando il busto con violenza. Kuhn ringrazia Dio perché non è stato scelto. Kuhn è un insensato. Non vede, nella cuccetta accanto, Beppo il greco che ha vent’anni, e dopodomani andrà in gas, e lo sa, e se ne sta sdraiato e guarda fisso la lampadina senza dire niente e senza pensare piú niente? Non sa Kuhn che la prossima volta sarà la sua volta? Non capisce Kuhn che è accaduto ogii un abominio che nessuna preghiera propiziatoria, nessun perdono, nessuna espiazione dei colpevoli, nulla insomma che sia in potere dell’uomo di fare, potrà risanare mai piú? Se io fossi Dio, sputerei a terra la preghiera di Kuhn“, Levi, Se questo è un uomo, p. 127

[31] En Venezia, Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz, pp. 205–235

[32] Primo Levi, Si esto es un hombre, p. 35 [“La morte incomincia dalle scarpe“, Primo Levi, Se questo è un uomo, p. 27]

[33] Primo Levi, Si esto es un hombre, p. 53 [“… tutti sentiamo che questa musica è infernale“, Primo Levi, Se questo è un uomo, p. 44]

[34] Primo Levi, Si esto es un hombre, p. 37 [“Tale sarà la nostra vita. Ogni giorno, secondo il ritmo prestabilito, Ausrücken ed Einsrücken, uscire e rientrare; lavorare, dormire e mangiare; ammalarsi, guarire o morire“, Primo Levi, Se questo è un uomo, p. 28 ]

[35] Primo Levi, Si esto es un hombre, p. 80 [“Ma come si potrebbe pensare di non aver fame? il Lager è la fame: noi stessi siamo la fame, fame vivente“, Primo Levi, Se questo è un uomo, p. 69]

[36] “[Moll] m’a donné un coup tout en me faisant un croche-pied pour que je tombe. Il fallait se relever immédiatement, sinon la punition était plus dure encore. Il m’a frappé une deuxième fois, je suis retombé et me suis relevé“, Venezia, Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz, p. 125

[37] Primo Levi, Si esto es un hombre, p. 39 [“La confuzione delle lingue è una componente fondamentale del modo di vivere di quaggiú; si è circondati da una perpetur Babele, in cui tutti urlano ordini e minacce in lingue mai prima udite, e guai a chi non afferra a volo. Qui nessuno ha tempo, nessuno ha pazienza, nessuno ti dà ascolto“, Primo Levi, Se questo è un uomo, p. 30]

[38] Borowski, “This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen”, en This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen, p. 32 (nota a pie de página)

[39] Primo Levi, Si esto es un hombre, pp. 98, 99 [“La loro vita è breve ma il loro numero è sterminato; sono loro, i Muselmänner, i sommersi, il nerbo del campo; loro, la massa anonima, continuamente rinnovata e sempre identica … già troppo vuoti per soffrire veramente“, Primo Levi, Se questo è un uomo, p. 86]

[40] Primo Levi, Apéndice de 1976, Si esto es un hombre, pp. 215–216 [“Qui non c’era solo la morte, ma una folla di dettagli maniaci e simbolici, tutti tesi a dimostrare e confermare che gli ebrei, e gli zingari, e gli slavi, sono bestiame, strame, immondezza. Si ricordi il tatuaggio di Auschwitz, che imponeva agli uomini il marchio che si usa per i buoi; il viaggio in vagoni bestiame, mai aperti, in modo da costringere i deportati (uomini, donne e bambini!) a giacere per giorni nelle proprie lordure; il numero di matricola in sostituzione del nome; la mancata distribuzione di cucchiai (eppure i magazzini di Auschwitz, alla liberazione, ne contemevano quintali), per cui i prigioneri avrebbero dovuto lambire la zuppa come cani; l’empio sfruttamento dei cadaveri, trattati come una qualsiasi anonima materia prima, da cui si ricavavano l’oro dei denti, i capelli come materiale tessile, le ceneri come fertilizzanti agricoli; gli uomini e le donne degradati a cavie, su cui sperimentare medicinali per poi sopprimerli“, Primo Levi, “Appendice”, Se questo è un uomo, p. 187]

[41] Frankl, El hombre en busca de sentido, p. 113. Und Schritt für Schritt, nicht anders, trittst du ein in dieses neue Leben, wirst du wieder Mensch, Frankl, … trotzdem Ja zum Leben sagen, p. 135

[42] [“Se nos planteó la cuestión: ¿qué hacemos con las mujeres y los niños? Decidí que debía encontrar una solución final. Pues no me pareció que se justificara exterminar –quiero decir matar u ordenar que mataran– a los hombres, y dejar a los niños que crezcan y se venguen contra nuestros hijos y nuestros nietos. Había que adoptar la difícil decisión de conseguir que esa gente desapareciera de la faz de la Tierra”], Himmler, Segundo discurso de Posen, 6 de octubre de 1943

[43] Springfield, vídeo entrevista de 1990. USHMM

[44] Levi, Si esto es un hombre, p. 59. “Noi abbiamo viaggiato fin qui nei vagoni piombati; noi abbiamo visto partire verso il niente le noestre donne e i nostri bambini; noi fatti schiavi abbiamo marciato cento volte avanti e indietro alla fatica muta, spenti nell’anima prima che dalla morte anonima. Noi non ritorneremo. Nessuno deve uscire di qui, che potrebbe portare al mondo, insieme col segno impresso nella carne, la mala novella di quanto, ad Auschwitz, è bastato animo all’uomo di fare dell’uomo“, Levi, Se questo è un uomo, p. 49

[45] Wiesel, La Nuit, “Préface”, p. 23

[46] En los Juicios de Dachau (The Dachau Trials), el Juicio del Alto Comando (The High Command Trial) y el Juicio de los Einsatzgruppen (The Einsatzgruppen Trial) se juzgaron a varios asesinos, responsables de masacres abominables y de crímenes contra la humanidad. A modo de ilustración, algunos casos escandalosos fueron las penas imputadas a Georg von Küchler, Hermann Hoth, Georg-Hans Reinhardt, Karl-Adolf Hollidt, Hermann Reinecke, Walter Warlimon y Otto Wöhler, acusados en el Juicio del Alto Comando, 1948, de crímenes de guerra y de crímenes contra la humanidad por participar en órdenes de asesinato, tortura, deportación y captura de civiles en territorios ocupados. Las penas fueron de 20 de años de prisión para von Küchler (en 1951 se redujo a 12 años de prisión, y en 1953 fue absuelto), 15 años para Hoth (absuelto en 1954), 15 años para Reinhardt (absuelto en 1952), 5 años para Hollidt (absuelto al cabo de 1 año), prisión de por vida para Reinecke (absuelto en 1954), prisión de por vida para Warlimon (reducida a 18 años de prisión en 1951 y absuelto en 1954) y de 8 años de prisión para Wöhler (absuelto en 1951). En esta línea, cabe destacar el Juicio de los Einsatzgruppen, 1948, donde se juzgó a 24 miembros de los Einsatzgruppen: a 22 se les culpó de tres puntos gravísimos: 1. Crímenes contra la humanidad: persecución política, racial y religiosa, asesinato, exterminio, prisión y otros actos inhumanos cometidos en contra de civiles, como parte de un organizado plan de genocidio; 2. Crímenes de guerra; 3. Miembros de organizaciones criminales: SS, SD y Gestapo: 4 fueron sentenciados a muerte y ahorcados, 9 fueron sentenciados a muerte pero finalmente cumplieron condenas de tan sólo 6, 8 y 10 años, uno fue sentenciado a prisión de por vida pero sólo cumplió condena de 10 años, tres fueron sentenciados a 10 años (dos cumplieron condenas de sólo 4 y 6 años, y el otro fue absuelto), dos fueron sentenciados a 10 años (uno cumplió 8 años y el otro fue absuelto), dos fueron absueltos tras el juicio y uno se suicidó

[47] Citado en Levi, “Apéndice de 1976”, Si esto es un hombre, p. 197

[48] Sartre, Les mains sales, p. 22

[49] Wiesel, La nuit, “Préface” (2007), p. 17. Ilse Koch, llamada “la bruja de Buchenwald”, fue sentenciada a cadena perpetua en 1947; en 1948 se redujo su pena a solamente 4 años (¡4 años!), pero fue arrestada de nuevo en 1949 y finalmente condenada a cadena perpetua en 1951. Se suicidó en prisión en 1967

About Antonia Tejeda Barros

Madre, flautista, violinista, profesora, alumna, bloguera / Mother, musician, teacher, student, and blogger
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