Culture & Imperialism

Edward Wadie Said nació en Jerusalén en 1935. Sus padres eran palestinos cristianos protestantes. Said vivió en Palestina, Egipto, Líbano y EEUU, sintiéndose siempre como un exiliado, “fuera de lugar”. Según su fascinante autobiografía “Out of place. A memoir” (1999), Said siempre vivió en dos mundos: el árabe y el europeo-norteamericano. Said escribe que todo ser humano vive en una lengua (“in a given language“). Para él, la mayor separación de su vida fue la de su lengua materna (el árabe) y la lengua de su educación y profesión (el inglés). Su madre contribuyó, según Said, a esta “confusión”, ya que le hablaba en árabe y en inglés. El apellido de Edward Said era árabe (nunca supo de dónde vino) y su nombre era inglés. Said siempre se sintió incómodo con su nombre inglés y su apellido árabe. Su padre se llamaba Wadie Ibrahim, luego (tras emigrar a los EEUU), William A. Said. Su madre nació en Nazaret y estudió en Beirut; era de madre libanesa. Said tuvo una brillante carrera como profesor de literatura inglesa y comparada en la Columbia University y como escritor. Publicó una veintena de libros. Tuvo una fascinante vida como crítico político e intelectual. Fundó junto a Daniel Barenboim la West-Eastern Divan Orchestra, fruto de la Barenboim-Said Foundation: “Our language: music; our aim: coexistence amongst cultures“: un proyecto que reúne a niños y jóvenes músicos de Israel, Palestina y los países árabes vecinos. Said fue pianista y escribió sobre música. Murió relativamente joven, a los 67 años, en el 2003, tras una larga lucha contra la leucemia.

Culture & Imperialism fue publicado en 1993. Siguiendo la línea de su explosivo Orientalism (1978), admirado y criticado tanto por occidentales como por “orientalistas” (traducido a 36 lenguas), Culture & Imperialism habla de la separación entre la cultura y la sociedad occidental (a la que Said, en un gesto crítico, califica de “us“) y la cultura y la sociedad oriental (de las antiguas colonias y de Oriente Próximo), calificadas peyorativa y desconfiadamente de “them“. Said escribe: “This is a book about the past and the present, about ‘us’ and ‘them'”.

Said analiza las obras, visión e influencia de grandes escritores coloniales y postcoloniales: Joseph Conrad (1857 – 1924): imperialista y anti-imperialista, se mueve entre ambas posturas; Rudyard Kipling (1865 – 1936): defensor del imperio, políticamente controvertido; Jane Austen (1775 – 1817); Albert Camus (1913 – 1960): nacido en Algeria, denunció las injusticias hacia los musulmanes en África del Norte y apoyó a los españoles republicanos: “Une réponse: la révolte”; William Butler Yeats (1865 – 1939)…

En el prefacio de 2003 de Orientalism, Said escribe que su libro es sobre cultura, ideas, historia y poder, más que sobre política en Oriente Próximo. Said denuncia la segunda Intifada, las injusticias del gobierno israelí hacia la población civil, los terroristas suicidas y el fracaso del proceso de paz de Oslo.

En Culture & Imperialism, Said describe un patrón general de las relaciones entre Occidente y sus colonias. Los europeos conquistan territorios y pueblos lejanos. Los “conquistadores” describen Oriente como “misterioso” y usan estereotipos de los pueblos conquistados. Occidente cree estar trayendo “civilización” a los pueblos “primitivos” o bárbaros (la división entre “us” y “them” se remonta a los griegos: griegos versus bárbaros). Occidente cree tener el “deber” de matar o castigar cuando los pueblos “primitivos” se portan mal o se rebelan (según los imperios, lo único que “ellos” entienden es la violencia). El imperio parece estar diciendo: “ellos no son como nosotros, y por esta razón merecen ser conquistados”.

Según Said, la forma cultural más influyente en los imperios y colonias es la novela. Las naciones son narraciones: “Nations are narrations”. El poder de narrar y el poder de impedir que otras naciones se expresen es primordial para la cultura y el imperialismo. Cultura y forma estética derivan de la experiencia histórica. La cultura es un concepto que suaviza las brutalidades de una época. Cuando uno lee a Dante o a Shakespeare, se queda con lo mejor de la época. Pero la cultura es también una identidad: se asocia a la nación y esto puede conducir a los nacionalismos, a los separatismos, al “nosotros” y “ellos”.

La mayoría de los humanistas, según Said, es incapaz de hacer una conexión entre la esclavitud, el colonialismo y el racismo, y la poesía y la filosofía.

En 1998 Said escribe Apocalypse Now (publicado luego junto a Noam Chomsky en Acts of Aggression), donde denuncia la Guerra del Golfo, la hipocresía de la ONU y la prepotencia de EEUU.

Afortunadamente, el mundo ha cambiado desde los tiempos de Conrad y Dickens. La inmigración y la globalización han hecho que surjan muchas voces que desean ser oídas. Said escribe que estas voces ya estaban ahí, en el tiempo de las colonias, y que la interpendencia cultural entre colonizador y colonizado ha existido siempre. Esto es esencial para comprender el mundo de los siglos XIX y XX. El británico y el francés veía India o Argelia con familiaridad y distancia al mismo tiempo. Said centra su análisis en los imperios británico y francés (siglos XIX y XX) y el imperio norteamericano (potencia mundial tras la descolonización de los imperios británico y francés). Said critica fuertemente los errores de EEUU (Vietnam, Guerra del Golfo…) y subraya que las injusticias herederas de los imperios se repiten.

Hay “identidades” que no son sólo de un determinado pueblo o nación, sino del mundo entero: Beethoven es parte de la humanidad (no sólo de los alemanes). La identidad norteamericana es muy variada. Las culturas se mezclan, y eso es positivo (en EEUU y en el mundo árabe). Said critica el nacionalismo separatista que exalta sólo la cultura propia (ejemplos de esta bajeza los encontramos, por desgracia, a menudo y en todas partes). En Power, politics & culture. Interviews with Edward W. Said, Said afirma que Occidente es pluricultural y variado. La diversidad cultural no trae incoherencia, al contrario, es muy positiva.

Entre Orientalism y Culture & Imperialism, Said escribió bastante sobre música. Su forma musical preferida es el contrapunto (porque ocurren muchas cosas a la vez, igual que la ópera). Said compara el contrapunto con la diversidad cultural.

En Culture & Imperialism, Said defiende una exploración y análisis de la historia, y no una represión o negación. Cómo representamos el pasado influye nuestra visión del presente.

Los discursos de emancipación de las minorías deben entenderse como discursos de integración y no de separación. Las historias de las mujeres, los inmigrantes… quieren encontrar un lugar, ser oídas.

Culture & Imperialism es también un libro sobre el exilio. Said creció como un árabe con educación occidental. Pertenece a ambos mundos y a ambas culturas. Según Said, ser un exiliado puede conllevar tristeza o puede ser positivo: pertenecer a ambos mundos ayuda a entender mejor ambos mundos.

Said fue un verdadero humanista (en el sentido renacentista). Fue intelectual, crítico, pianista, activista… En el postmodernismo, y con el empobrecimiento que conlleva la “profesionalidad”, la filosofía, pensamiento y crítica fueron escritos, en el mundo anglosajón sobre todo, por profesores de literatura y críticos literarios. La literatura lo abarcó todo. Desde allí se llegó a todas las humanidades. La gente se empezó a dirigir a los departamentos de letras en busca de respuestas. Estos intelectuales, críticos y profesores denunciaron la podredumbre de los sistemas políticos y las injusticias sociales y escribieron sobre ética, estética, política, ciencia, arte, cultura, sociedad, antropología, sociología, historia… en definitiva, sobre el hombre.

Esta figura del hombre humanista, intelectual y polifacético se halló en varios pensadores y artistas del s.XX, antes de que la “profesionalidad” castrara todo lo que no se relaciona directamente con la “profesión” (el peor mal que sufren los artistas, pensadores e intelectuales en el s.XXI): Schönberg (+1951) pintó también y expuso junto a Franz Marc y Kandinsky, y escribió sobre música y estética: El estilo y la idea; Kandinsky (+1944) escribió obras muy influyentes: De lo espiritual en el arte (1912); Stravinsky (+1971) escribió también (Poetics of Music in the form of 6 lessons, 1947); Adorno (+1696) fue filósofo, sociólogo y musicólogo; Walter Benjamin (+1940) fue tan polifacético que es difícil de clasificar; Paul Klee (+1940) era violinista y escribió varios libros: El hombre del futuro (1933), Teoría del arte moderno (1879 – 1940); García Lorca (+1936) pintaba también; Dalí (+1989) fue también escenógrafo, co-guionista (Un perro andaluz, 1928, Luis Buñuel) y escritor (Les Cocus du vieil art moderne –en francés en el original); Fellini (+1993) era un buen dibujante y escribió mucho también; el genial Woody Allen (n. 1935) es, además de uno de los mejores directores de cine de todos los tiempos, un escritor brillantísimo y un gran clarinetista de New Orleans Jazz.

Hoy en día, generalizando, ocurre lo contrario: el músico no lee, el escritor no pinta y el filósofo no sabe leer música. Hay una pobreza intelectual enorme que se refleja en la mediocridad de los “filósofos” o las limitaciones de los “músicos” (los cuales en vez de ser artistas son meros “ejecutantes”). Personalidades tan brillantes como Said nos muestran que las artes y disciplinas se alimentan unas a otras, se necesitan y viven en permanente relación.

Antonia Tejeda Barros, Madrid, 8 de febrero de 2011

Bibliografía:

Camus, Albert: L’exil et le royaume, Gallimard, Impression Novoprint, Barcelona, 2010.

Chomsky, Noam & Said, Edward W.: Acts of aggression (“Apocalypse now”, Said), Seven Stories Press, New York, 1999.

Said, Edward W.: Culture & Imperialism, Vintage Books, London, 1994. Said, Edward W.: Orientalism, Penguin Classics, London, 2003.

Said, Edward W.: Orientalism, Penguin Classics, London, 2003.

Said, Edward W.: Out of place. (A memoir), Vintage Books, New York, 2000.

Viswanathan, Gauri (Ed.): Power, politics and culture. Interviews with Edward W. Said, Bloomsbury, Great Britain, 2005.

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About Antonia Tejeda Barros

Madre, flautista, violinista y bloguera / Mother, musician, and blogger
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