Sartre

Según Fernando Savater, Jean-Paul Sartre (1905 – 1980) es sin duda el filósofo moderno más destacado de Francia, uno de los pensadores más trascendentes de Europa y más importantes del pensamiento contemporáneo. Para mí es uno de los filósofos que más me ha influenciado y fascinado. En su claro y brillante pensamiento he encontrado gran parte de las respuestas sobre la condición humana.

Sartre fue un filósofo comprometido con las crisis e injusticias políticas, sociales y humanas de su tiempo. Presidió el Tribunal Russell (que denunció los crímenes norteamericanos en Vietnam) y denunció los crímenes estalinistas y la represión colonial francesa del norte de África. Respaldó la Revolución Cubana. En 1964 se le concedió el Premio Nobel de Literatura y lo rechazó por considerarlo un reconocimiento burgués y por no querer ser “institucionalizado”. Su pareja sentimental e intelectual fue Simone de Beauvoir (una de las ensayistas y escritoras francesas más importantes del s. XX).

En 1940 fue capturado en Padoux, Francia. Estuvo 9 meses en un campo de concentración como prisionero de guerra. Allí leyó “Ser y Tiempo” de Heidegger, obra que influyó mucho “L’être et le néant”. En 1941 fue liberado. Actuó activamente en la Resistencia y defendió una coalición anti-nazi (formada por liberales, comunistas y anarquistas).

Según Sartre, el ser en sí (l’être en soi) es lo que es y como es, no le falta nada: es. La conciencia, el ser para sí (l’être pour soi), no tiene plenitud, está siempre haciéndose: es la nada y puede llegar a ser cualquier cosa. El ser del ser humano es una nada de determinaciones. Él hará de esa nada un ser determinado a través de las elecciones que haga a lo largo de su vida. El ser humano se inventa a sí mismo permanentemente. Un hombre siempre puede actuar libremente, independientemente de su situación, incluso en las situaciones más horrorosas. Decir “no pude hacer otra cosa” es mala conciencia. La mala conciencia o mala fe sartreana (la mauvais foi) es no hacerse cargo de las propias elecciones y actuar como si no se estuviese eligiendo nada. En vez de decir “no pude hacer esto” se debería decir “elegí no hacer esto”.

La conciencia no es sustancia. Es libertad. El ser del hombre consiste en la libertad. La existencia de cada uno, al realizar su libertad, determina lo que es. Éste es el sentido de la famosa frase: “En el hombre la existencia precede a la esencia”. Para Sartre el hombre primero existe, se encuentra, surge en el mundo y se define después.

“L’existencialisme est un humanisme” es un librito brillante y genial (conferencia de 1945) que habla de las elecciones y acciones del hombre, de su responsabilidad frente a la Humanidad, de su compromiso con el mundo, y de la libertad. De lo único que no somos libres es de esa necesidad de elegir continuamente, pues se elige siempre, incluso cuando no se elige (entonces se elige el no elegir). El hombre está “condenado a la libertad”. La negación de la libertad y de la responsabilidad es la “mala fe”.

La idea de un dios es contradictoria, porque un dios sería a la vez un en sí y para sí. Si existiera un dios estaría tan solo y angustiado como nosotros. El hombre vive en una angustia frente a la muerte y frente a los demás. El existencialismo es un esfuerzo por extraer las consecuencias de una posición atea coherente. Asume la muerte de Dios nietzscheana. No obstante, el existencialismo no es un ateísmo que quiera demostrar que Dios no existe; dice que aunque Dios existiera, nada cambiaría: el hombre, si quisiera seguir conservando su libertad y su vida moral, tendría igualmente que elegir, formarse, sentir angustia y devenir. Sartre dice muy acertadamente que la existencia de Dios iría en contra de la libertad y dignidad humanas: la moral es posible en la medida que la existencia de Dios no lo es. Estoy totalmente de acuerdo.

Para Sartre el marxismo es la filosofía insuperable. Ingresó en el Partido Comunista en el 1950, hasta 1956 (año de la invasión soviética de Hungría). Aunque no siguió en el Partido, siguió cercano al marxismo.

Sartre estaba ciego de un ojo desde los 3 años. En 1973 sufrió una hemorragia en el ojo sano y quedó ciego. Murió 7 años más tarde. A su entierro asistieron más de 20.000 personas. Nos ha dejado una exquisita y genial obra que es a la vez literaria y filosófica. Una verdadera joya. Disfrutémosla.

Antonia Tejeda Barros, Madrid, 9 de octubre de 2010.

About Antonia Tejeda Barros

Music, art, philosophy & thoughts /// Música, arte, filosofía & pensamientos.
This entry was posted in Philosophy and tagged , , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s