Muere Elie Wiesel: la voz de las víctimas y el hombre que sentó a Dios en el banquillo de los acusados

Publicado en Humano, creativamente humano el 19 de julio de 2016

“I believe firmly and profoundly that anyone who listens to a witness becomes a witness. So, those who hear us, those who read us, those who learn something from us they will continue to bear witness for us”, Elie Wiesel

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(Elie Wiesel, 2012. Foto de David Shankbone)

Mueren las últimas voces

Van muriendo las últimas voces de la Shoah. Pero en los libros de aquellos supervivientes de la barbarie se encuentran las voces de todos los gaseados, todos los mutilados, todos los ahorcados y todos los masacrados. Esas voces chillan con agonía, y pocos parecen hoy escucharlas.

Elie Wiesel murió el sábado 2 de julio, en Manhattan. Tenía 87 años. La obra de Wiesel es un grito contra el racismo y contra la barbarie, y es imprescindible que siga oyéndose en este siglo de políticas de ultraderecha, neonazismo, racismo, xenofobia, islamofobia y homofobia.

Auschwitz y Buchenwald

Wiesel nació en Sighet (Transilvania, hoy Rumanía) el 30 de septiembre de 1928. A los 15 años llegó a Auschwitz. Allí le quitaron el nombre y la dignidad, y le tatuaron el número A-7713 en el brazo izquierdo. Allí perdió a su madre y a su hermana menor. De Birkenau pasó junto a su padre, Shlomo Wiesel, a Buna (Auschwitz III, Auschwitz-Monowitz o Monowitz-Buna, donde estuvo también prisionero Primo Levi). En enero de 1945, 9 horas antes de la liberación de Auschwitz por las tropas soviéticas, Elie fue forzado, junto a su padre, a la marcha de la muerte (70 kilómetros a pie, en la nieve) rumbo a Gliwice. Allí, pasados tres días sin comer, fue enviado a Buchenwald junto a su padre en un tren de mercancía. En Buchenwald estuvo 3 meses más, y allí perdió a su padre. Desde su litera, el joven Wiesel observó sin moverse cómo un SS le destrozaba la cabeza a su padre agonizante, a la vez que su padre gritaba delirante el nombre de su hijo. Posiblemente su padre aún respiraba cuando fue llevado al crematorio. Elie no se perdonó jamás no haber ayudado a su padre, no haberle dado la mano en el último momento, aun sabiendo que ello le hubiera causado la muerte, y vivió con esa culpa toda la vida.

Buchenwald era un complejo gigantesco. En abril de 1945 contaba con 49.000 prisioneros. El 7 de abril los macabros SS empezaron a evacuar el campo y forzaron a 28.000 prisioneros a la marcha de la muerte. Cuatro días después, el 11 de abril de 1945, las tropas norteamericanas liberaron Buchenwald. En el campo, que rebosaba de cadáveres, quedaban unos 21.000 prisioneros esqueléticos y enfermos (entre ellos, 1.057 niños y adolescentes). Elie Wiesel era uno de ellos.

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(En esta famosísima foto de Buchenwald tomada 5 días después de la liberación, Elie Wiesel se halla en la segunda fila empezando desde abajo, el 7º desde la izquierda. Buchenwald, 16 de abril de 1945. Foto de Harry Miller. USHMM)

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(Soldados norteamericanos observando los cadáveres en Buchenwald. Después de la liberación. Foto tomada entre el 11 y el 15 de abril de 1945. Fotoarchiv Buchenwald© Gedenkstätte Buchenwald und Mittelbau-Dora. Cortesía del Gedenkstätte Buchenwald und Mittelbau-Dora)

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(Tres niños supervivientes de Buchenwald: Romek Wajsman –prisionero número 117098–, Janek Szlajtsztajn –prisionero número 116543– y Dawid Perlmutter –prisionero número 116730. Buchenwald. Después de la liberación. Fotoarchiv Buchenwald © Gedenkstätte Buchenwald und Mittelbau-Dora. Cortesía delGedenkstätte Buchenwald und Mittelbau-Dora)

Sighet, los guetos y los transportes

Sighet, la ciudad natal de Wiesel, era una ciudad rumana que a partir de 1940 (gracias a un acuerdo entre la Alemania nazi y la Italia fascista) pasó a formar parte de Hungría.

En La Nuit, la famosa novela autobiográfica de Wiesel (publicada en francés en 1958), Wiesel narra la deportación de los judíos de Sighet a Auschwitz, la “vida” en el KZ, las selecciones, el derrumbe de Dios y la marcha de la muerte, y habla del hambre, la desesperación, el miedo y los crematorios. La novela se había publicado dos años antes (en 1956) en yiddish bajo un título mucho más acertado: Un di Velt Hot geshvign (Y el mundo permaneció callado), y contenía más de 800 páginas. La versión francesa fue reducida a 200 páginas.

En 1941 fueron deportados de Sighet los judíos “extranjeros” (judíos polacos y rusos). El 27 y 28 de agosto de 1941 23.600 hombres, mujeres y niños judíos polacos y rusos que habían sido deportados de Rumanía y Hungría fueron masacrados por los sangrientos Einsatzgruppen uno por uno, con un tiro en la nuca. A los bebés los lanzaban al aire y los ametrallaban. Wiesel cuenta en La Nuit que un judío sobrevivió a la masacre y volvió a Sighet para contar el horror que había visto, pero nadie le creyó.

Cuando Elie y su familia oyeron en la radio en 1943 los horribles ataques antisemitas que estaban sufriendo los judíos de Budapest, Elie le suplicó a su padre que huyeran a Palestina. Pero la gente decía: los alemanes no vendrán hasta aquí.

Muy pronto empezó el viaje que conduciría a más de 10.000 hombres, mujeres y niños judíos de Sighet a las cámaras de gas. Primero, los alemanes prohibieron a los judíos salir de sus casas durante tres días. Pasados esos tres días, se les obligó a llevar la estrella amarilla. Luego, se les prohibió entrar en los restaurantes, Cafés y sinagogas, y se les prohibió salir después de las 18 h. Luego, el gueto.

En tres días (del 18 al 20 de abril de 1944) los nazis cercaron con alambradas de púas a todos los judíos en dos guetos: uno grande y uno pequeño. Elie y su familia estuvieron en el gueto grande. Luego pareció que todo volvía a la normalidad. Mejor estar en un gueto, pensaban los pobres judíos: aquí no hay antisemitismo: sólo judíos que se ayudan entre sí. La mayoría de los judíos creía que estarían en el gueto hasta finalizar la guerra.

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(Uno de los guetos de Sighet después de la deportación de los judíos. Sighet, mayo de 1944. USHMM)

Un mes después, alguien dijo que había oído una noticia horrible: los transportes. Del 17 al 21 de mayo, los 14.000 judíos de los guetos fueron deportados en 4 transportes (vagones de animales) a Auschwitz-Birkenau. Casi todos fueron directos a las cámaras de gas.

“… on arriva dans une gare. Ceux qui se tenaient près des fenêtres nous donnèrent le nom de la station:

–Auschwitz.

Personne n’avait jamais entendu ce nom là”. (Wiesel, La Nuit, p. 67)

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(Deportación de hombres, mujeres y niños judíos de Sighet a Auschwitz, 18 de mayo de 1944. USHMM)

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(Deportación de hombres, mujeres y niños judíos de Sighet a Auschwitz, mayo de 1944. Yad Vashem)

El humo negro

Elie vio una gran chimenea de donde salía un humo negro que apestaba a carne quemada. Ya habían llegado: Birkenau. Un SS gritaba: hombres a la izquierda, mujeres a la derecha. Elie se separó de su madre y sus tres hermanas. Luego, la famosa selección: a la derecha, trabajos forzados. A la izquierda, la cámara de gas.

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(“The Gate of Death”, entrada a Auschwitz-Birkenau. Foto de Stanisław Mucha. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

Las dos hermanas mayores de Elie (Beatrice y Hilda) sobrevivirían Auschwitz y se reunirían más tarde con Elie en Francia en un orfanato. Su madre y su hermana menor Tzipora (de 7 años) fueron gaseadas. Elie y su padre sobrevivieron a la primera selección gracias a un prisionero que les dijo, justo antes de la selección, que mintieran sobre su edad. Les preguntó rápidamente qué edad tenían. “15 años”, dijo Elie. “50 años”, dijo el padre de Elie. “No”, dijo el prisionero: “18 y 40”. Cuando el sádico Mengele le preguntó a Elie en un tono casi paternal qué edad tenía, él dijo: “18”.

Elie vio ese mismo día algo que le desgarró: camiones descargando bebés vivos en fosas con llamas. ¿Cómo era posible que estuviera sucediendo algo tan abominable y que el mundo se callara? se preguntaba Wiesel.

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(David Olère, [¿título?], Guetto Fighter’s House Museum, Western Galilee)

“Comment était-il possible qu’on brûlait des hommes, des enfants et que le monde se tût?” (Wiesel, La Nuit, p. 76)

La pérdida de la fe y la rebeldía contra Dios

Esa misma noche, la primera noche en Auschwitz, Elie empezó a perder su fe. ¿Cómo era posible que un dios benevolente y todopoderoso estuviera permitiendo ese horror? Elie, que había sido educado en un ambiente religioso, se negó a rezar.

“Jamais je n’oublierai cette fumée.

Jamais je n’oublierai les petits visages des enfants dont j’avais vu les corps se transformer en volutes sous un azur muet.

Jamais je n’oublierai ces flammes qui consumèrent pour toujours ma foi (…)

Jamais je n’oublierai ces instants qui assassinèrent mon Dieu et mon âme …” (Wiesel, La Nuit, pp. 78, 79)

El testimonio de Wiesel es de un valor incalculable. Además de describir la inmensa máquina de exterminio creada gracias al alemán y al austríaco común que abrazó feliz el nazismo y su cruel antisemitismo (y gracias también, no olvidemos nunca, al Vaticano que calló cuando millones de hombres, mujeres y niños eran deportados a los campos de concentración y exterminio nazis), la obra de Wiesel es interesantísima porque hizo tambalear la supuesta benevolencia de un dios cutre y diminuto que mandó a 1.500.000 niños inocentes a las fosas comunes y a los crematorios.

Elie confiesa en La Nuit que no había renegado de la existencia de Dios, pero que dudaba tremendamente de su justicia y su bondad. ¿Dónde estaba Dios cuando centenares de miles de hombres, mujeres y niños agonizaban en las cámaras de gas? ¿No era acaso grotesco venerar a Dios en medio de tantos cadáveres y tanta crueldad?

La noche de Rosh Hashanah (רֹאשׁ הַשָּׁנָה‎‎), el 18 de septiembre de 1944, los prisioneros de La Buna rezaban. Elie se preguntaba cuál era el sentido de rezarle a un dios que estaba permitiendo tanta atrocidad:

“Pourquoi, mai pourquoi Le bénirais-je? Toutes mes fibres se révoltaient. Parce qu’Il avait fait brûler des milliers d’enfants dans ses fosses? Parce qu’Il faisait fonctionnier six crématoires jour et nuit les jours de Sabbat et les jours de fête? Parce que dans Sa grande puissance Il avait crée Auschwitz, Birkenau, Buna et tant d’usines de la mort?” (Wiesel, La Nuit, pp. 128, 129)

Dios, si es que acaso existía, era pequeño e impotente, o malvado y cruel; una de dos.

El juicio contra Dios

Cuando era niño, antes de Auschwitz, Elie imploraba el perdón de Dios, por sus pecados. En Auschwitz era Elie quien acusaba a Dios. Dios debía ser perdonado por permitir los hornos crematorios, las masacres de los bebés, los tiros en la nuca, el hambre y la esclavitud.

El día de Yom Kippur (יוֹם כִּפּוּר) –el día del gran perdón, el día en el que supuestamente Dios decide si seguimos viviendo o no– los judíos religiosos ayunan por poco más de 24 horas. ¿Debía él ayunar?, se preguntaba Elie el 27 de septiembre de 1944. En Auschwitz ya se ayunaba todos los días del año. El padre de Elie le prohibió que ayunara. Y Elie ya no aceptaba el silencio de Dios. Devorando su diminuta porción de sopa aguada, el joven Elie protestaba y se rebelaba contra Dios.

Blumenthal sostiene en Facing the Abusing God. A Theology of Protest la coherente tesis de un dios cruel y abusador, y afirma que Dios debería pedir perdón a los judíos por haber consentido el Holocausto.

Wiesel publicó en 1979 la obra de teatro Le procès de Shamgorod tel qu’il se déroula le 25 février 1649, traducida al inglés el mismo año por su mujer, Marion Wiesel, como The Trial of God. La obra, brillantemente escrita, es una historia desgarradora situada en el s. XVII  que cuestiona la bondad de Dios y lleva a Dios a juicio por permitir los pogromos contra la comunidad judía de un pueblito perdido. Desgraciadamente, la edición original en francés está agotada. El juicio es una obra de teatro de Purim (פורים), Purimschpiel, llevada a cabo en la taverna de Berish por tres ministriles, Berish (que hace de fiscal), María (que representa al pueblo), Dios (que está ausente y es el acusado) y Sam, el Stranger (que hace de abogado defensor). Berish, el único hombre superviviente de la masacre, decide juzgar al juez supremo:

“… let’s stage a trial! Against whom? … Against the Master of the universe! Against the Supreme Judge!” (Wiesel, The Trial of God, p. 55)

Berish acusa a Dios de hostilidad, crueldad e indiferencia. ¿Dios odia a los judíos o es indiferente con ellos? ¿Dios tiene conocimiento de tanta atrocidad o se niega a ver la barbarie? En ambos casos, Dios es culpable:

“I –Berish, Jewish innkeeper at Shamgorod– accuse Him of hostility, cruelty and indifference. Either He dislikes His chosen people or He doesn’t care about them (…) Either He knows what’s happening to us, or He doesn’t wish to know! In both cases He is … guilty!” (Wiesel, The Trial of God, p. 125)

El Talmud (תלמוד) dice que la benevolencia de Dios se llama compasión, misericordia. ¿No prueba acaso la Historia que Dios, si existe, no es misericordioso? Wiesel describe en La Nuit la pérdida de la fe de un rabino judío polaco de Auschwitz que siempre rezaba en su Block. Un día le dijo a Wiesel:

–C’est fini. Dieu n’est plus avec nous. (Wiesel, La Nuit, p. 142)

¿Dónde estaba Dios? En Auschwitz, desde luego que no. ¿Cómo podía estar Dios entre los niños masacrados, los hombres que eran condenados a las selecciones “sorpresa” dentro del campo, y los prisioneros moribundos? No, Dios no podía estar en Auschwitz. Tal vez no estaba en ninguna parte… El rabino, un tanto avergonzado, le confiesa a Wiesel:

“J’ai des yeux aussi, et je vois ce qu’on fait ici. Où est la Miséricorde divine? Où est Dieu? Comment puis-je croire, comment peut-on croire à ce Dieu de miséricorde? (Wiesel, La Nuit, p. 142)

Akiba Drumer, prisionero judío, también perdió la fe en Auschwitz, justamente antes de ser seleccionado para la cámara de gas. Pobre Akiba: lo único que le pidió a los demás prisioneros fue que recitaran por él el Kaddish (קדיש) –la plegaria de los muertos–. Sí, pensó Wiesel: cuando veamos el humo de la chimenea de Birkenau, pensaremos en Akiba. Pasados tres días, cuenta Wiesel, Wiesel y los demás prisioneros estaban tan hambrientos y tan agotados que se olvidaron de recitar el Kaddish por Akiba, el cual había agonizado en la cámara de gas.

Uno de los puntos más interesantes de The Trial of God es que Berish (el que acusa a Dios) no ha abandonado su fe. Él, posiblemente al igual que Wiesel, sigue creyendo en Dios, pero en un dios que es cruel, hostil e indiferente a las matanzas, en un dios responsable de la barbarie y culpable. Berish grita que, sin renegar de su religión, se rebelará contra Dios hasta su muerte:

“I lived as a Jew, and it is as a Jew that I shall die –and it is as a Jew that, with my last breath, I shall shout my protest to God!” (Wiesel, The Trial of God, p. 156)

Una noche en Auschwitz, Wiesel fue testigo de un juicio contra Dios llevado a cabo por tres rabinos. Dios fue declarado culpable por dejar que sus hijos fueran masacrados. Después del juicio contra Dios, los tres rabinos se pusieron a rezar. Ésta es la génesis de The Trial of God.

A la respuesta de ¿qué hacía Dios mientras hombres, mujeres y niños eran enviados a las cámaras de gas? el judaísmo responde: dejaba que la humanidad continuara existiendo. Pero, ¿no murió acaso la humanidad en Auschwitz?

La impunidad de los verdugos y el olvido de las víctimas

Según Viktor Frankl, la pregunta correcta no es ¿dónde estaba Dios en Auschwitz? sino más bien ¿dónde estaba el hombre? Lo cierto, pienso yo, es que en Auschwitz no estuvo ni el hombre ni Dios. Auschwitz fue permitido por el hombre y permitido por Dios. Y ni el hombre ni Dios fueron castigados por ello. La Historia nos ha enseñado (y nos muestra cada día) que un sinfín de holocaustos son posibles. A mayor el crimen, menor el castigo. Después del Holocausto, “nadie” resultó ser culpable del horror: todos escaparon de la culpa y la responsabilidad: la inmensa mayoría de los SS no fueron responsables ni culpables, el alemán y austríaco común que colaboró feliz en la humillación, tortura y asesinato de millones de hombres, mujeres y niños no fue responsable ni culpable, Eichmann no fue responsable ni culpable (¡él sólo era un funcionario alemán que cumplía órdenes! –si le hubieran ordenado matar a su padre lo hubiera hecho sin dudar, escribe Arendt en Eichmann in Jerusalem–), y, por supuesto, Dios tampoco fue ni responsable ni culpable.

Wiesel afirma en La Nuit que olvidar a las víctimas es matarlas por segunda vez. Pero también escribe que 10 años después de Buchenwald el mundo ha olvidado la barbarie. Alemania es un estado soberano y tiene un ejército poderoso. Los verdugos siguen vivos y los criminales de guerra se pasean tranquilamente por las ciudades alemanas.

Yo me rebelo contra el discurso naif de “No olvidar”, porque considero que es evidente que no hay que olvidar. Más grave me parece que Alemania y Austria nunca hayan pagado (y nunca pagarán) las atrocidades que cometieron. Ese es el verdadero escupo sobre los cadáveres de las millones de víctimas masacradas.

Mucha gente opina que como no se enjuició a los nazis en los años 50 ni 60 ni 70 ni 80 ni 90 ya no tiene sentido hacerlo. Sí que tiene sentido. Yo creo firmemente que hay que enjuiciar a todos aquellos viejitos alemanes y austríacos ex-nazis que siguen aún vivos. Esos viejos de cabellos plateados y dulce sonrisa eran los que en los años 40 disparaban contra hombres, mujeres y niños inocentes, y los que introducían el Zyklon B por la pequeña ranurita de la cámara de gas donde se hallaban hasta 2.000 hombres, mujeres, niños y bebés desnudos, apretujados y petrificados.

Lo crucial es que cada uno de esos viejos fue una pieza INDISPENSABLE en la espeluznante maquinaria exterminadora de millones de inocentes. Consciente y fríamente, fieles hasta la médula a su macabra ideología que ordenaba abiertamente discriminar y matar a hombres, mujeres y niños, un millón de SS (Schutzstaffel)cumplió su trabajo a la perfección. ¿Cuántos han sido enjuiciados? Apenas unos mil. ¿Qué ha sido de los 999.000 SS restantes? Por ahí andan los que aún están vivos, y se pasean por las calles de Berlín, Viena y otras ciudades alemanas, austríacas o lationoamericanas, libres y felices.

¡Ay, cómo le gustaría a uno poner a esos millones de ex-nazis en una gran cámara de gas! Pero, claro, no es posible. Uno no puede rebajarse así, perder la propia humanidad y devenir un monstruo como ellos. Por ello hay que enjuiciarlos. Pero la justicia apesta, los verdugos siguen vivos y libres, los alemanes y los austríacos de hoy apenas sienten remordimiento alguno por el Holocausto que sus abuelos y bisabuelos produjeron, y ya nadie quiere recordar a las víctimas.

Yo pienso que sólo los supervivientes de la barbarie pueden perdonar a sus verdugos. Sólo Elie Wiesel, Primo Levi, Viktor Frankl, Borowski, Moshe ‘Ha-Elion, Shlomo Venezia, Filip Müller y otros miles de supervivientes pueden o pudieron permitirse el lujo de perdonar a esos asesinos. Los demás, los que no estuvimos allí, los que no perdimos a nuestra madre, nuestro padre, nuestra hermana, nuestro hermano, nuestra hija y nuestro hijo en las cámaras de gas, en el KZ o en las masacres no podemos perdonar. Por amor a la humanidad y por respeto a las víctimas, el perdón a los millones de asesinos que hicieron posible el Holocausto es imposible. Por ello, es imprescindible enjuiciar a los culpables.

Es verdad que el juicio contra los culpables no resucitará a los muertos. Pero la impunidad de los verdugos ¿no es acaso escupir sobre el sufrimiento de las víctimas? Juzgar a los culpables es lo mínimo que el mundo puede hacer por las víctimas. El juicio será tal vez inútil de cara a las víctimas, pero no será un sinsentido: “Our judgment may prove useless but not meaningless!“, grita Mendel en The Trial of God[1]. Tampoco es un sinsentido ser crítico con Dios por permitir tanta atrocidad. Pero al mundo poco le importa ya las víctimas del Holocausto.

El Holocausto debe en gran parte su horror al asesinato premeditado de 1.500.000 niños (1.200.000 niños judíos y 300.000 niños zíngaros). Fraijó afirma que no hay nada más terrible y más injusto que el sufrimiento de los niños, y que la respuesta más difícil es la respuesta al sufrimiento de los niños. La masacre de los niños es lo que realmente hace tambalear la fe: “Ya antes de Dostoyevski y Camus sabíamos que el dolor de un niño es el mayor escándalo con el que se enfrenta la fe en Dios. Si existe Dios, la tarea más ardua con la que habrá de enfrentarse al final de la historia será la de explicarnos la enfermedad, el hambre, el dolor y la muerte de los niños” (El sentido de la historia, p. 243). Para el ateo, la respuesta al mal y al sufrimiento de los niños es sencilla: Dios no existe. La religión es una creación humana (Feuerbach), un valor decadente (Nietzsche), una neurosis y una ilusión (Freud), un legado puramente cultural (Russell) o la negación de la libertad humana (Sartre).

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(Zinowij Tołkaczew. Flowers in the snow. Ciclo Flowers of Auschwitz. Tinta india sobre cartón, 30,5 x 22 cm, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

La pregunta por el sufrimiento de las víctimas queda sin responder. Pero el silencio y el olvido son, como apunta Wiesel, un segundo asesinato. Tal vez la única respuesta posible sea el grito, la denuncia, la crítica, la responsabilidad, el recuerdo, el dolor y la empatía por el sufrimiento de las víctimas de la humanidad.

Vuelta a Francia y EEUU 

En junio de 1945 Elie fue enviado a Francia junto a otros 427 niños de Buchenwald. Tenía 16 años. Allí se reunió con sus dos hermanas mayores (que habían sobrevivido Auschwitz). La OSE (Oeuvre de Secours aux Enfants) movilizó a los 1.057 niños de Buchenwald y envió a 427 niños a Francia, 280 a Suiza y 250 a Inglaterra. Como los niños andaban con harapos, vistieron uniformes de la Hitlerjugend. En un principio, la gente que vio pasar los trenes con niños vestidos con uniformes nazis se enfureció muchísimo, así que tuvieron que escribir inmediatamente en los vagones “KZ Buchenwald orphans”.

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(Niños judíos supervivientes de Buchenwald. Elie Wiesel es el chico del centro. Ambloy, Francia, 1945–1946. Cortesía del USHMM)

Wiesel estudió Literatura y Filosofía en La Sorbonne, en París. Se ganó la vida dando clases de hebreo, traduciendo y escribiendo, y devino periodista. En 1955 se mudó a New York.

La Nuit tuvo buena crítica, pero en los primeros 18 meses sólo se vendieron 1.046 ejemplares. Nadie quería oír hablar del Holocausto. El juicio de Eichmann en 1960 cambió un poco las cosas. Hoy La Nuit es una de las obras clave de la literatura de la Shoah, junto a los testimonios imprescindibles de Primo Levi (Se questo è un uomo), Viktor Frankl (… trotzdem Ja zum Leben sagen. Ein Psychologe erlebt das Konzentrationslager / Man’s Search for Meaning), Moshe ‘Ha-Elion (En los Kampos de la Muerte), Tadeusz Borowski (Pożegnanie z Marią / This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen), Shlomo Venezia (Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz) y Filip Müller (Sonderbehandlung. Drei Jahre in den Krematorien und Gaskammern von Auschwitz Eyewitness Auschwitz. Three Years in the Gas Chambers).

En 1969 Wiesel se casó con Marion (quien tradujo varias obras suyas) y tuvieron un hijo, Shlomo Elisha Wiesel (que hoy tiene dos hijos). Marion y Elie estuvieron juntos casi 50 años. Shlomo Elisha Wiesel dijo en el funeral de su padre: “My father questioned God’s decisions. I questioned his existence[2].

Wiesel fue profesor de Literatura, Filosofía y Teología en la Boston University durante 40 años (desde 1976 hasta su muerte), dio muchísimas conferencias y fue una figura inolvidable para todos aquellos jóvenes que tuvieron la suerte de escucharle.

Un gran defensor de los derechos humanos

Wiesel escribió unas 40 obras (memorias, novelas y ensayos, dos Cantatas y dos obras de teatro). En 1986 recibió el Premio Nobel de la Paz. El mismo año fundó con su mujer la Elie Wiesel Foundation for Humanity.

En junio de 1987 Wiesel testificó en el juicio contra Klaus Barbie, el carnicero de Lyon. En el juicio Wiesel dijo que el asesino mata dos veces: la primera, matando; la segunda, borrando las huellas del asesinato.

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(Elie Wiesel testificando en el juicio de Klaus Barbie, Lyon, 1987. Dibujo de René Díaz. Cortesía de Yad Vashem)

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(Elie Wiesel testificando en el juicio de Klaus Barbie, Lyon, 1987. Dibujo de David Rose. Cortesía de USHMM)

Elie Wiesel fue un gran defensor de los derechos humanos y, además de ser una de las voces del Holocausto, condenó el genocidio armenio, el racismo en Sudáfrica, las matanzas en Bosnia, Ruanda y Sudán, y las dictaduras latinoamericanas.

Wiesel luchó toda su vida contra el racismo, la intolerancia, la injusticia y la indiferencia. Lo contrario del amor no es el odio, decía Wiesel: es la indiferencia; y lo contrario de la vida no es la muerte: es la indiferencia.

La voz de Elie Wiesel seguirá resonando en todos aquellos que lean su obra.

HALLOWEEN-2015-TODOS.JPG Antonia Tejeda Barros, Aix-en-Provence, 18 de julio de 2016

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(Elie Wiesel a los 15 años: finales de 1943 – primavera 1944, poco antes de la deportación a Auschwitz)

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(La Nuit & The Trial of God / Antonia Tejeda Barros, Aix-en-Provence, 2016)

NOTAS

[1] Wiesel, The Trial of God, p. 91

[2] Family and friends bid farewell to Elie Wiesel at Manhattan funeral service, remember Holocaust survivor as a devout man of God and peace advocate, New York Daily News, July 3, 2016

BIBLIOGRAFÍA

Arendt, Hannah. Eichmann in Jerusalem. A Report on the Banality of Evil. USA: Penguin Classics, 2006 (1977), pp. vii–312

Blumenthal, David R. Facing the Abusing God. A Theology of Protest. Louisville, Kentucky: Westminster–John Knox Press, 1993, pp. vii–318

Borowski, Tadeusz. This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen (trad. Barbara Vedder). New York & London: Penguin Classics, 1976 (1967), pp. 9–180

Fraijó, Manuel. El sentido de la historia. Introducción al pensamiento de W. Pannenberg. Madrid: Cristiandad, 1986, pp. 9–328

Frankl, Viktor E. … trotzdem Ja zum Leben sagen. Ein Psychologe erlebt das Konzentrationslager. München: Kösel, 2014 (2009), pp. 7–191

Frankl, Viktor E. Man’s Search for Meaning (trad. Ilse Lasch). Boston: Beacon, 2006, pp. ix–165

‘Ha-Elion, Moshe. En los Kampos de la Muerte. Israel: Instituto Maale Adumim, 2000, pp. 5–94

Levi, Primo. Se questo è un uomo. Torino: Einaudi, 2014 (1958), pp. 3–219

Levi, Primo. Si esto es un hombre (trad. Pilar Gómez Bedate). Barcelona: Austral-El Aleph, 1998 (1987), pp. 7–222

Müller, Filip. Eyewitness Auschwitz. Three Years in the Gas Chambers (trad. Susanne Flatauer). Chicago: Ivan R. Dee & USHMM,1999, pp. ix–180

Venezia, Shlomo. Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz. Paris: Albin Michel, 2007, pp 7–249

Wiesel, Elie. La Nuit. France: Les éditions de minuit, 2012 (1958), pp. 9–199

Wiesel, Elie. The Trial of God (trad. Marion Wiesel). New York: Schocken Books, 1995 (1979), pp. vii–177

WEBS

Buchenwald and Mittelbau-Dora Memorials Foundation

Auschwitz-Birkenau State Museum

United States Holocaust Memorial Museum (USHMM)

Yad Vashem. The World Holocaust Remembrance Center

Los Angeles Museum of the Holocaust (LAMOTH)

Guetto Fighters’ House Museum

Elie Wiesel Foundation for Humanity

Elie Wiesel Center for Jewish Studies

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Pasión cinéfila obsesivo-compulsiva

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Pasión cinéfila obsesivo-compulsiva

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Russell: un pensador brillante y mordaz

Publicado en Humano, creativamente humano el 6 de mayo de 2016

I do not believe in God and in immortality“, Russell, Why I am not a Christian, p. 2

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Bertrand Russell (1872–1970) fue un hombre polifacético: filósofo, matemático, lógico, activista y pacifista. Criticó la guerra y criticó a Dios.

Durante la 1ª Guerra Mundial, Russell estuvo encarcelado por sus ideales pacifistas. Gran defensor de la libertad de pensamiento, estuvo en contra de los totalitarismos, la religión dogmática y la política imperialista. En 1966 creó junto a Sartre el llamado Tribunal Russell-Sartre y denunció, junto a otros intelectuales, los abusos y crímenes de EEUU en la guerra de Vietman. Tras la muerte de Russell, el Tribunal Russell-Sartre siguió denunciando injusticias (denuncia del golpe militar en Chile –Roma, 1974–; denuncia de la guerra de Irak –Bruselas, 2004–; defensa de los derechos humanos en Palestina –Barcelona, 2010–).

Russell fue un defensor del desarmamento nuclear (publicó en 1955, junto a Einstein, el Manifiesto Russell-Einstein, un escrito a favor de la paz), de la libertad y de una sociedad sin religiones impuestas. En 1927 condenó las religiones inculcadas y el comunismo en su explosivo Why I am not a Christian: “I think all the great religions of the world -Buddhism, Hinduism, Christianity, Islam and Communism -both untrue and harmful. It is evident as a matter of logic that, since they disagree, not more than one of them can be true[1]. El cristianismo no se diferencia del comunismo ni del nazismo: las tres son doctrinas que castran la libertad y castigan duramente. El daño intelectual y moral que ha producido el cristianismo a la humanidad ha sido enorme y sigue siendo enorme, afirma Russell.

El hombre no escoge su religión, sino que sigue una religión impuesta por sus padres o su entorno. Las personas tienden a creer en Dios porque así lo han hecho desde niños. Tan simple como eso. Dios es impuesto por los padres, por la tradición, y casi nunca encontrado en libertad: “What really moves people to believe in God is not any intellectual argument at all. Most people believe in God because they have been taught from early infancy to do it, and that is the main reason[2]. La libertad de elección, pues, en mínima o nula: “With very few exceptions, the religion which a man accepts is that of the community in which he lives, which makes it obvious that the influence of environment is what has led him to accept the religion in question[3]. Las religiones excluyen, discriminan, castran la libertad e incitan a los fundamentalismos: “I am firmly convinced that religions do harm as I am that they are untrue[4].

¿Y qué son los monoteísmos? Los monoteísmos son la manzana podrida de las religiones. Russell se pregunta cómo es posible seguir creyendo en un dios que ha sido indiferente a los horrores del Holocausto, el stalinismo y la bomba atómica. ¿No es acaso sospechoso que un dios omnipotente, omnisciente y benevolente permita tanta atrocidad? Precisamente esa es la pregunta fundamental de la teología después de Auschwitz: “there is to me something a little odd about the ethical valuations of those who think that an omnipotent, omniscient, and benevolent Deity … would consider Himself adequately rewarded by the final emergence of Hitler and Stalin and the H-bomb[5].

Russell provenía de una familia aristocrática inglesa. Sus padres fueron muy modernos para su época: criticaron la religión y defendieron la anticoncepción. Su madre murió a los 30 años y su padre, a los 36. Russell fue ahijado de John Stuart Mill, cuya obra influyó enormemente en Russell.

Russell confiesa en su Autobiography que su adolescencia fue muy solitaria y que sólo el deseo de saber más matemáticas le salvó del suicidio. Se casó 4 veces. En 1950 obtuvo el Premio Nobel de Literatura. Fue, junto al antisemita Frege y al genial Wittgenstein, uno de los padres de la llamada filosofía analítica.

Amante fervoroso de la lógica y la razón, concibió la lógica como un antídoto contra la locura. Dedicó 20 años de su vida intentando encontrar los fundamentos de las matemáticas. El resultado de esta lucha fue Principia Mathematica, una obra dificilísima, casi inteligible, escrita junto a su amigo Whitehead y publicada en tres volúmenes en 1910, 1912 y 1913. Aunque Russell consideró Principia Mathematica un fracaso, la obra es considerada una de las más influyentes del siglo XX. El joven Wittgenstein quedó fascinado con ella. Russell escribió en 1946 History of Western Philosophy, una obra al alcance de todos, entretenida y amena, que se disfruta y digiere como un pastel de chocolate. Luego, tenemos sus numerosos ensayos, brillantes y deliciosos, que hablan sobre temas profundos como el amor, la amistad, la religión, la ciencia o el conocimiento, y también sobre temas más mundanos, como la educacion, el sexo o el turismo.

Russell denuncia la idea de un dios omnipotente, omnisciente, antropomórfico y moral, y desafía la tesis de la causa primera. ¿Es realmente nuestro mundo el resultado de un genial diseño divino? ¿o es, por el contrario, el resultado de un torpe aprendiz, creador impotente y limitado, productor de injusticias, crueldades, atrocidades, muertes y pobreza? “Do you think that, if you were granted omnipotence and omniscience and millions of years in which to perfect your world, you could produce nothing better than the Ku-Klux-Klan or the Fascists?[6].

Russell no admite la idea de un ser necesario, idea en la que, ingenuamente, se apoyan la mayoría de los teólogos. Sartre dijo que somos seres contingentes, y que tanto nuestra vida como el mundo son contingentes. Russell tampoco comparte esta idea. “Contingente” o “necesario” son adjetivos que no tienen sentido. El mundo no es ni contingente ni necesario: está simplemente ahí, al igual que nosotros. ¿El universo tiene una razón de ser, una causa específica, un sentido? En absoluto. El universo sencillamente es y está ahí: “I should say that the universe is just there, and that’s all[7].

Todo ser humano existe gracias a una madre y a un padre (o, mejor dicho, gracias a un óvulo y a un espermatozoide). Creer en un dios creador del mundo y del hombre es, para Russell, tan absurdo como creer que la humanidad posee una madre común.

Russell denuncia las atrocidades de la Iglesia (la Inquisición, sus torturas, mutilaciones, asesinatos y prohibiciones) y las atrocidades llevadas a cabo en las llamadas “grandes épocas religiosas”. Esta hipocresía histórica sigue existiendo hoy, en pleno siglo XXI. Las grandes épocas religiosas deberían llamarse las grandes épocas sangrientas. Los Reyes Católicos, unos locos fanáticos que masacraron a los nativos de América, expulsaron a los judíos de los reinos de Castilla y Aragón y bañaron sus reinos de terror y neurosis religiosa, son recordados con admiración aquí en España y venerados como ejemplo de orden, expansión y prosperidad. Existen cientos de calles y plazas que llevan sus nombres y apenas nadie es crítico hoy con las barbaries que cometieron, con el permiso y bendición de su dios. Russell no se calla y nombra los horrores de la Iglesia.

La utilidad de la religión es mínima, afirma Russell, puesto que la Iglesia se ha caracterizado casi siempre por ser retrógrada. La condena de Galileo (1633) es una de las vergüenzas históricas. En 1990, Ratzinger, entonces cardenal, dijo en la Universidad de La Sapienza en Roma que la sentencia de la Iglesia contra Galileo fue razonable y justa. Esta torpeza le valió la renuncia a visitar la Universidad de La Sapienza en el 2008, ya disfrazado de papa Benedicto XVI, debido a las protestas de los estudiantes.

Russell condena este tozudez de las religiones monoteístas por destrozar cualquier intento de progreso que hace la ciencia. Cuando el hombre luchaba contra el racismo y el esclavismo, ahí estaban las religiones apoyando el racismo y el esclavismo. Cuando el hombre lucha por los derechos de todos los hombres, ahí están las religiones condenando a los homosexuales y a los infieles: “every step towards better treatment of the coloured races, or every mitigation of slavery, every moral progress that there has been in the world, has been consistently opposed by the organised Churches of the world[8]. Russell afirma que la religión cristiana representa un retroceso continuo en la moral de la humanidad.

En su genial An outline of intellectual rubbish, publicado en 1943, Russell afirma que ha sido la locura del hombre la que ha traído la guerra y la destrucción. ¿Es realmente el hombre un animal racional? La Historia parece mostrar lo contrario. La crueldad, las persecuciones y las supersticiones han inundado el planeta. ¿Dónde está el hombre que reflexiona? se pregunta Russell. Hay hombres muy inteligentes que actúan inmoralmente porque siguen los dogmas religiosos. Russell afirma, explosivamente, que el mundo mejoraría si las locuras de la religión fueran sustituidas por la ciencia y la razón.

La fuerza de las religiones radica en el miedo a los castigos que éstas prometen. Russell afirma que la religión está basada en el miedo, y el miedo es la fuente de la crueldad: “Religion is based, I think, primarily and mainly upon fear[9]. En el interesante ensayo Has religion made useful contributions to civilization?, publicado en 1930, Russell define la religión como una enfermedad nacida del miedo[10].

El miedo colectivo despierta los instintos del rebaño, y produce violencia contra aquellos que no pertencen al propio rebaño. Tal es la discriminación que promulgan las religiones monoteístas: “Collective fear stimulates herd instinct, and tends to produce ferocity toward those who are not regarded as members of the herd[11].

Las tres religiones monoteístas se basan en el macabro concepto del pecado. Russell se rebela contra tan absurdo concepto: “The whole conception of ‘Sin’ is one which I find very puzzling (…) If ‘Sin’ consisted in causing needless suffering, I could understand; but on the contrary, sin often consists in avoiding needless suffering[12]. La religiones monosteístas condenan el aborto y la eutanasia, y prefieren que un enfermo terminal sufra indeciblemente a que ponga fin a su propia vida.

La Iglesia tiene reservada una lista innumerable de pecados. Pero el pecado más horrible y terrible, aquél por el cual la Iglesia, sus papas, sus curas y sus monjas tiemblan, es el sexo. ¡Qué habrá pensado la Iglesia del hereje John Lennon, haciendo el amor y no la guerra! Qué degenerado. Russell habla del pavor que tienen las religiones monoteístas por el sexo: “Although there are many kinds of sin, seven which are deadly, the most fruitful field for Satan’s wiles is sex (…) All intercourse outside marriage is sin, and so is intercourse within marriage if any measures are adopted to prevent conception (…) Venereal disease is God’s punishment for sin[13].

Cuando el SIDA salió a la luz por primera vez en 1981 con el caso de 5 personas afectadas, se pudo respirar en los ambientes religiosos y retrógrados una sentencia de castigo merecida por homosexualidad y promiscuidad. Hoy, 35 años después, aún hay cretinos que piensan así, pero la gente mínimamente inteligente no asocia ya el SIDA a la homosexualidad y a la promiscuidad. En el 2014 había alrededor de 36,9 millones de hombres, mujeres y niños viviendo con VIH/SIDA. Hoy se intenta educar a los jóvenes para que usen el preservativo, aunque la Iglesia, desde luego, no ayuda. En el 2009, Ratzinger afirmó que el SIDA no podía resolverse con anuncios publicitarios ni con preservativos. Jorge Mario Bergoglio (de nombre artístico papa Francisco, un tanto modernillo a veces, retrógrado la mayoría de ellas), afirmó en enero de este año que el uso de anticonceptivos es un mal menor (“Evitar el embarazo no es un mal absoluto”, dijo en italiano), aunque no apoya abiertamente la anticoncepción, por supuesto. También condena cruelmente el aborto y la eutanasia, ambos crímenes monstruosos, según él. Considera la homosexualidad una práctica inmoral y está en contra del matrimonio gay. Este grave y gigantesco retroceso que incitan las religiones monoteístas es el que denuncia Russell.

Russell critica que la sociedad de hoy siga una moral, una tradición y una religión creadas hace siglos por pueblos ignorantes. Freud ya apuntó en Die Zukunft einer Illusion (publicado también en 1927, el mismo año que Why I am not a Christian) que la religión se basa en principios ancestrales creados por hombres ignorantes, y que es absurdo que debamos creer en algo sólo porque nuestros antepasados –que eran más ignorantes que nosotros– lo creían. Esto es un gran impedimento para el avance de la sociedad.

Russell afirma que la moral es una combinación de reglas para vivir en paz en sociedad y un montón de tabúes originados por supersticiones prehistóricas. Así como la prohibición de matar o robar tiene sentido moralmente, la prohibición de comer cerdo o ternera es puramente histórica y se basa en tradiciones antiguas de pueblos ignorantes y no tiene utilidad alguna hoy en día.

Russell nos invita a que dejemos de inventar seres imaginarios y tengamos confianza en el hombre, y a que hagamos de este mundo un lugar digno de ser vivido, y no la prisión que defienden las religiones.

Considerado como uno de los grandes ateos del siglo XX, Russell se define como agnóstico. Aunque afirma que él no cree en Dios ni en la inmortalidad, confiesa que no puede probar la no-existencia de Dios; por tanto, su postura es agnóstica y no atea: “my position is agnostic[14].

Para Russell tiene tan poca validez afirmar la existencia de Dios como afirmar la existencia del demonio o de las brujas. Las experiencias religiosas son siempre personales y pueden compararse a los delirios, afirma Russell. Freud afirmó en Die Zukunft einer Illusion que las religiones son ilusiones indemostrables comparables a las ideas delirantes.

Russell acaba su genial Why I am not a Christian con unas palabras llenas de esperanza. Hay que creer en el ser humano, hay que devolverle su dignidad, hay que conquistar el mundo con la inteligencia y darle la espalda al miedo. El hombre tiene que levantarse, sin terror y con confianza. El mensaje de Russell es un grito a la libertad: “We must stand upon our own feet and look fair and square at the world –its good facts, its bad facts, its beauties, and its ugliness; see the world as it is, and be not afraid of it. Conquer the world by intelligence, and not merely by being slavishly subdued by the terror that comes from it[15]. Russell nos invita a ver el mundo como realmente es, y a hacer de este mundo el mejor mundo posible. Y aunque el mundo que creemos no sea un mundo pintado de rosa, con hadas, unicornios y una vida eterna, será un mundo real y sin castigos eternos. Y un mundo real, con el ser humano en el centro, siempre será mejor que el mundo que nos quieren vender las religiones monoteístas.

El mundo necesita, en palabras de Russell, inteligencia, conocimiento, bondad y valentía. El hombre debe mirar hacia delante y no hacia atrás. La religión ancla al hombre en un pasado podrido de ignorancia. El hombre debe usar su inteligencia para derrocar los dogmas impuestos y para preguntarse sin miedo y sin terror sobre el mundo, la vida y la muerte: “a good world … needs a fearless outlook and a free intelligence. It needs hope for the future, not looking back all the time towards a past that is dead, which we trust will be far surpassed by the future that our intelligence can create[16].

¿Acaso la religión rebaja al hombre? Según Feuerbach, Nietzsche, Freud y Russell, sí, lo rebaja; según Frankl, no: la religión da esperanza al hombre.

Y la filosofía, ¿para qué demonios sirve? La filosofía apenas nos da respuestas, puesto que las respuestas definitivas son imposibles, pero nos obliga a preguntarnos por el sentido de nuestra propia existencia y por el sentido del mundo. Lo importante no es la repuesta, sino la pregunta: “Philosophy is to be studied, not for the sake of any definite answers to its questions, since no definitive answers can, as a rule, be known to be true, but rather for the sake of the questions themselves[17]. Russell afirma que esta búsqueda es la que enriquece nuestro intelecto.

Estos días he estado leyendo una novela gráfica muy entretenida e interesante sobre Russell, llamada Logicomix. An Epic Search for Truth. En el 2009 ganó muchísimos premios y, por extraño que parezca, fue un bestseller. Ahí se nos presenta a un Russell un tanto sufriente, honesto y valiente, defensor de la razón y de la paz, al mismo tiempo que se nos invita a saborear el complicado mundo de la lógica.

Existe un vídeo de apenas 2 minutos (un extracto de una entrevista a Russell realizada en 1959), donde el entrevistador le pregunta a Russell qué mensaje le gustaría decir a las generaciones futuras. Russell sólo desea decir dos cosas: una intelectual y otra moral. Intelectualmente, la respuesta a la verdad está en los hechos, y no en la imaginación. Y, moralmente, la respuesta está en el amor, la compasión y la tolerancia, y no en el odio. La caridad y el respeto son esenciales para que la humanidad sobreviva. Ojalá haya alguien que escuche sus palabras: “I should like to say two things, one intellectual and one moral. The intellectual thing I should want to say is this: When you are studying any matter, or considering any philosophy, ask yourself only what are the facts and what is the truth that the facts bear out. Never let yourself be diverted either by what you wish to believe, or by what you think would have beneficent social effects if it were believed. But look only, and solely, at what are the facts. That is the intellectual thing that I should wish to say. The moral thing I should wish to say is very simple. I should say love is wise, hatred is foolish. In this world which is getting more closely and closely interconnected we have to learn to tolerate each other, we have to learn to put up with the fact that some people say things that we don’t like. We can only live together in that way and if we are to live together and not die together we must learn a kind of charity and a kind of tolerance which is absolutely vital to the continuation of human life on this planet[18].

HALLOWEEN-2015-TODOS.JPG Antonia Tejeda Barros, Madrid, 5 de mayo de 2016

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(Leyendo a Russell / Antonia Tejeda Barros, Madrid, 2016)

BIBLIOGRAFÍA

Russell, Bertrand. Why I am not a Christian, And other essays on religion and related

subjects. London: Routledge Classics, 2007 (1957), pp. v–223

Russell, Bertrand, The Problems of Philosophy. London: Oxford University Press, 2001 (1912), pp. v–102

Russell, Bertrand. An outline of intellectual rubbish, en The Portable Atheist. Essential Readings for the nonbeliever selected and with introductions by Christopher Hitchens. USA: Da Capo Press, 2007, pp. 181–206

Doxiadis, Apostolos, Christos H. Papadimitriou (ilustraciones de Alecos Papadatos & Annie Di Donna). Logicomix. An Epic Search for Truth. New York: Bloomsbury, 2009, pp. 11–344

NOTAS

[1] Russell, “Preface”, Why I am not a Christian, p. xxii

[2] Russell, “Preface”, Why I am not a Christian, p. 10

[3] Russell, “Preface”, Why I am not a Christian, p. xxii

[4] Russell, “Preface”, Why I am not a Christian, p. xxiii

[5] Russell, “Preface”, Why I am not a Christian, p. xxiii

[6] Russell, “Preface”, Why I am not a Christian, p. 7

[7] Russell, The existence of God: A debate between Bertrand Russell and Father F.C. Copleston, en Why I am not a Christian, And other essays on religion and related subjects, p. 134

[8] Russell, “Preface”, Why I am not a Christian, pp. 16,17

[9] Russell, Why I am not a Christian, p. 18

[10]I regard [religion] as a disease born of fear“, Russell, Has religion made useful contributions to civilization? en Why I am not a Christian, And other essays on religion and related subjects, p. 20

[11] Russell, An outline of intellectual rubbish, en The Portable Atheist. Essential Readings for the nonbeliever selected and with introductions by Christopher Hitchens, p. 205

[12] Russell, An outline of intellectual rubbish, en The Portable Atheist. Essential Readings for the nonbeliever selected and with introductions by Christopher Hitchens, p. 184

[13] Russell, An outline of intellectual rubbish, en The Portable Atheist. Essential Readings for the nonbeliever selected and with introductions by Christopher Hitchens, p. 186

[14] Russell, The existence of God: A debate between Bertrand Russell and Father F.C. Copleston, en Why I am not a Christian, And other essays on religion and related subjects, p. 125

[15] Russell, Why I am not a Christian, p. 18

[16] Russell, Why I am not a Christian, p. 19

[17] Russell, The Problems of Philosophy, p. 93

[18] Russell, “Face-to-Face”, BBC, 1959

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Cadena perpetua para todos los ex-nazis, bitte. Una excursión por Auschwitz

Publicado en Humano, creativamente humano el 20 de marzo de 2016

Birkenau était un véritable enfer, personne ne peut comprendre ni entrer dans la logique de ce camp“, Shlomo Venezia, Sonderkommando superviviente de Auschwitz[1]

auschwitz-album-141(Mujeres, niños y niñas esperando su turno para las cámaras de gas. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 141. Yad Vashem, Jerusalén)

Qué fue exactamente Auschwitz nunca lo podremos saber. Como dice Elie Wiesel, “Seuls ceux qui ont connu Auschwitz savent ce que c’était. Les autres ne le sauront jamais[2]. Sin embargo, conocer –en el grado en que se pueda– qué fue Auschwitz y qué ocurrió allí es crucial para que la barbarie no se repita. Seamos naïfs por un momento…

Tengo la impresión de que aquí en España Auschwitz se conoce poco. Todos han oído hablar de Auschwitz, pero pocos conocen cómo funcionaba realmente. Pocos conocen cómo morían las víctimas en las cámaras de gas y cómo eran tratados los pocos que se “salvaban” de la primera selección.

Auschwitz I, Auschwitz II y Auschwitz III

Auschwitz no era un solo campo de concentración y exterminio. El gigantesco complejo de Auschwitz comprendía tres monstruosos campos: Auschwitz I, (Stammlager), Auschwitz II (Auschwitz-Birkenau o Birkenau: aquí era donde se hallaban los cuatro famosos crematorios), Auschwitz III (Auschwitz-Monowitz, Monowitz-Buna o Buna-Monowitz; la Buna era una fábrica), y 44 subcampos. Todos los campos se situaban cerca del pueblito polaco Oświęcim (Auschwitz es el nombre en alemán). Oświęcim está a 50 km de Cracovia.

Auschwitz I se empezó a construir en abril de 1940; Auschwitz-Birkenau, en octubre de 1941; y Monowitz-Buna, en octubre de 1942. Moshe ‘Ha-Elion[3] estuvo en Auschwitz I, Viktor Frankl[4], Tadeusz Borowski[5] y Shlomo Venezia[6] estuvieron en Auschwitz II, Primo Levi[7] estuvo en Auschwitz III y Elie Wiesel[8] estuvo en Auschwitz II y Auschwitz III.

20080713_1496598567_brama(Entrada principal de Auschwitz I. Auschwitz, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

Auschwitz I tenía un crematorio con una cámara de gas. Primero se construyó una cámara de gas “provisional” en el sótano del Block 11 y luego se construyó otra más grande, al lado del crematorio.

20080526_1508948240_big_1030_1(El Block 11 en Auschwitz I, llamado “Block of Death”. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

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(Cámara de gas en Auschwitz I. Auschwitz, 1945. Dokumentationsarchiv des Oesterreichischen Widerstandes. Cortesía del USHMM)

20080713_1030916998_krematorium_i(Hornos crematorios del Crematorio I en Auschwitz I. Auschwitz, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

En el “hospital” de Auschwitz I (Block 10) fue donde Mengele y otros “doctores” llevaron a cabo los más crueles, ridículos y abominables experimentos “médicos” con seres humanos: hombres, mujeres (muchas embarazadas) y niños –especialmente gemelos– fueron cruelmente mutilados, torturados y ejecutados. Después de los experimentos, las víctimas eran asesinadas con inyecciones, un disparo en la cabeza o en las cámaras de gas.

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(Cuatro niñas zíngaras usadas en experimentos “médicos” por Mengele. Foto de Wilhelm Brasse. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

Entre el Block 10 y el Block 11 de Auschwitz I se hallaba la Pared Negra (Schwarze Wand) o Pared de la Muerte (Todeswand), donde muchos SS se divertían ejecutando a miles de prisioneros. Esta pared fue reconstruida después de la guerra.

Auschwitz II (Auschwitz-Birkenau) es el símbolo de la Shoah (שואה). Poseía cuatro crematorios. Cada uno contenía una sala para desnudarse, una o tres cámaras de gas y varios hornos crematorios.

Los crematorios se construyeron entre marzo y abril de 1943. Primero se construyeron dos cámaras de gas “provisionales”: “la pequeña casa roja” (que se usó sólo en 1942), y “la pequeña casa blanca” (que se usó desde junio de 1942 hasta el otoño de 1944 –esta cámara de gas se usaba cuando los otros cuatro crematorios estaban ya llenos y había muchas víctimas que gasear). Los alemanes gasearon en Auschwitz a hombres, mujeres, niños y bebés desde septiembre de 1941 hasta noviembre de 1944. Auschwitz-Birkenau tenía la capacidad para gasear a 20.000 personas al día.

20080713_1383757010_brama_birkenau(“The Gate of Death”, entrada a Auschwitz-Birkenau. Foto de Stanisław Mucha. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

Los cuatros crematorios de Auschwitz II se llaman hoy Crematorio II, III, IV y V (el Crematorio I es el Crematorio de Auschwitz I). Los Sonderkommando de Auschwitz-Birkenau los llamaban Krematorium I, II, III y IV, puesto que no conocían la existencia del crematorio de Auschwitz I.

Los Crematorios II y III eran inmensos. Cada uno contaba con una sala de 50 metros para desnudarse y una enorme cámara de gas de 30 x 7 metros, situadas en el sótano. En cada cámara de gas cabían más de 1.500 personas.

El Crematorio II tenía 15 hornitos situados a ras de suelo agrupados de 3 en 3, más otro horno usado exclusivamente para destruir los documentos personales de las víctimas. También contaba con una sala de disección que Mengele usaba para no aburrirse.

El Crematorio III tenía 15 hornos situados a ras de suelo agrupados de 3 en 3. En él solían fundirse los dientes de oro de las víctimas para luego enviarlos a Berlín.

Los Crematorios IV y V eran más pequeños. Las cámaras de gas no estaban en el sótano, sino a ras de suelo. Cada crematorio poseía tres cámaras de gas de diferentes tamaños en las que cabían en total unas 1.200 personas.

En verano de 1944, con la llegada masiva de los transportes judíos húngaros (400.000 hombres, mujeres y niños), se abrieron 5 fosas para incinerar al aire libre los cuerpos, puesto que los hornos crematorios no daban abasto.

20080606_1573146950_liczba_ofiar_2(Hornos crematorios del Crematorio II. Foto de un SS. Auschwitz-Birkenau, junio de 1943. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

20080605_1280924594_zarys_historyczny_4(Crematorio III. Foto de un SS. Auschwitz-Birkenau. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

20081211_1627634268_kremat_4-5(Crematorio IV. Foto de un SS. Auschwitz-Birkenau. Junio de 1943. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

Auschwitz II era, de los tres campos principales, el campo que tenía más prisioneros. Se dividía en 10 secciones separadas por alambradas de púas electrificadas, las cuales incluían una sección para hombres, otra para mujeres, otra sección “familiar” de zíngaros (Zigeunerlager) –BII e– y otra sección “familiar” de judíos provenientes de Theresienstadt – BII b–. Los 2.897 zíngaros de la Zigeunerlager fueron gaseados el 2 de agosto en el Crematorio V, y casi todos los judíos provenientes de Theresienstadt fueron exterminados en 1944.

MICHAL-KRAUSS(Michael –Michal– J. Krauss[9], página de su diario de guerra, escrito en checo, 1945-47. Cortesía del USHMM)

Auschwitz III era un Lager de trabajos forzados. La fábrica de la Buna (Buna-Werke), una fábrica de goma sintética, dejó miles de muertos y no produjo ni un kilo de goma sintética[10]. Auschwitz III era tan grande como una ciudad.

Es difícil imaginarse el tamaño de estos campos. El complejo de Auschwitz era realmente gigantesco. Auschwitz I llegó a tener unos 20.000 prisioneros; Auschwitz-Birkenau, unos 60.000 (de los cuales, 40.000 eran mujeres); y Monowitz-Buna, unos 12.000. Este número era, por supuesto, diaramente variable, puesto que nuevos transportes llegaban cada día a Auschwitz y las selecciones en Auschwitz I, II y III eran continuas.

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(La fábrica de la Buna, Auschwitz, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

Hace tiempo pensaba que los nazis tenían que haber sido unos genios para crear la maquinaria infernal del Holocausto. Pero después de haber leído durante años sobre el Holocausto estoy convencida de que los alemanes y los austríacos nazis eran unos seres terriblemente estúpidos, medio robots medio neandertales. Si de lo que se trataba era de conquistar el mundo, los nazis podrían haber cuidado más a los prisioneros que morían como moscas de hambre, frío, agotamiento, enfermedades, balas y gas, y haberlos usado más inteligentemente para producir aviones, bombas o lo que fuese. Si de lo que se trataba era de usar a seres humanos como conejillos de Indias, Mengele podría haber descubierto una cura para el cáncer en lugar de haberse obsesionado con la pigmentación de los ojos (para crear niños “arios”) y otras estupideces que costaron la vida a miles de niños, mujeres y hombres. Pero no se trataba de ser inteligente, no, de lo que se trataba era de exterminar, vestir elegante y ser un capullo asesino. En fin, los burros alemanes tampoco supieron producir un centímetro de goma sintética en la fábrica de la Buna. Ya lo dijo Schopenhauer: los alemanes son estúpidos como gorros de dormir.

Se estima que entre 1940 y 1944 los nazis deportaron a 1.300.000 hombres, mujeres y niños a Auschwitz. En total 1.100.000 hombres, mujeres y niños perecieron en Auschwitz (el 90 % judíos), gaseados, ejecutados y víctimas de experimentos médicos, del hambre, la brutalidad y las enfermedades.

Auschwitz-Birkenau fue el escenario principal de la Solución Final. “Not all victims were Jewish in this place, but all Jews were victims[11], dice Wiesel en su mensaje a los visitantes del Auschwitz-Birkenau State Museum.

Las cifras de las víctimas son impresionantemente alarmantes. La magnitud de la barbarie y la impunidad de los millones que colaboraron en la barbarie corroboran que la moral y el ser humano como ser humano murieron en Auschwitz.

Cerca de 1.100.000 judíos fueron deportados a Auschwitz (426.000 judíos húngaros, 300.000 judíos polacos, 69.000 judíos franceses, 60.000 judíos holandeses, 55.000 judíos griegos, 46.000 judíos de Bohemia y Moravia, 27.000 judíos eslovacos, 25.000 judíos belgas, 10.000 judíos yugoslavos, 7.500 judíos italianos, 690 judíos noruegos, y otros 34.000 judíos de otros países y procedentes de otros campos de concentración). Al menos 960.000 judíos murieron en Auschwitz.

147.000 polacos no judíos fueron deportados a Auschwitz; 74.000 murieron en Auschwitz. 23.000 zíngaros fueron deportados a Auschwitz; 21.000 murieron en Auschwitz. 15.000 prisioneros soviéticos fueron deportados a Auschwitz; todos ellos murieron en Auschwitz. Y otras 25.000 personas de otras nacionalidades fueron deportadas a Auschwitz, de las cuales murieron 12.000[12]. Al menos 140.000 personas no judías murieron en Auschwitz.

Fueron deportados a Auschwitz cerca de 230.000 niños. Sólo se registraron unos 20.000. Esto quiere decir que el resto (cerca de 210.000) fueron inmediatamente gaseados. De aquellos 20.000 niños que no fueron gaseados al llegar a Auschwitz sólo sobrevivieron unos 650.

david-olere-3(David Olère[13], [¿título?], Guetto Fighter’s House Museum, Western Galilee)

El testimonio de Rudolf Höß leído en Nuremberg en 1946 declaraba que bajo su comando en Auschwitz 2.500.000 víctimas fueron ejecutadas y exterminadas en las cámaras de gas, y que al menos medio millón más pereció por el hambre y las enfermedades. Hoy estas cifras han sido “reducidas” a 1.100.000 víctimas.

Höß menciona los “avances” que gracias a él se produjeron en Auschwitz: cada cámara de gas podía exterminar hasta 2.000 víctimas a la vez (en cambio, en Majdanek, comenta Höß, cada cámara de gas podían exterminar “sólo” a 200 víctimas a la vez); Höß se enorgullece de que las víctimas de la primera selección no supieran que iban a ser gaseadas (aunque reconoce que a veces se daban cuenta y se producían “desórdenes”). Puesto que los crematorios humeaban continuamente, Höß afirma que era prácticamente imposible que los demás prisioneros no conocieran los procesos de exterminación.

El complejo de Auschwitz contó con tan sólo seis comandantes, todos ellos SS: Rudolf Höß, Arthur Liebehenschel, Richard Baer, Friedrich Hartjenstein, Josef Kremer y Heinrich Schwarz.

Siempre me ha repugnado hablar de los monstruos psicóticos que dirigieron y ordenaron las masacres, porque creo que hablar de ellos es darles una importancia que no tuvieron. ¿Qué importa cuándo estos monstruos se hicieron miembros del Partido Nazi, dónde nacieron y con quién se casaron? Nunca he entendido a los historiadores obsesionados con Hitler. ¿Quién fue Hitler? Hitler fue un colgado feo y enano psicótico, ridículo y demente. Un don nadie. La escoria no merece ni siquiera ser nombrada. Hitler no produjo el Holocausto. El Holocausto lo produjeron los millones de alemanes y austríacos que celebraron entusiasmadísimos la llegada del nazismo, el auge de Alemania y la destrucción de los judíos. En 1920, sólo 60 losers eran miembros del Partido Nazi. En 1945, el Partido Nazi contaba con 8.500.000 miembros. Si Alemania no hubiera producido a 10 perros famosos, el Holocausto se hubiera producido igual. Lo único interesante del perro Höß es su testimonio de 1946.

Los monstruos existen, pero, como dice Primo Levi, suelen ser minoritarios. Lo peligroso es el hombre común. Sólo en Auschwitz trabajaron 7.000 SS. Y todos esos SS eran hombres comunes que masacraron, fusilaron, torturaron y mataron felices a millones de hombres, mujeres y niños. Auschwitz fue posible gracias al hombre común, no a seis monstruos, ni a diez ni a veinte. Los seis monstruos comandantes de Auschwitz fueron luego sentenciados a muerte y ejecutados (alguno murió de un ataque al corazón y algún otro escapó pero fue luego capturado); pero ¿quién condenó a los 7.000 SS que hicieron posible Auschwitz? De los 7.000 SS apenas 700 fueron juzgados, y muchos recibieron penas que fueron realmente ridículas: un escupo sobre la memoria de todos los hombres, mujeres y niños que perecieron en Auschwitz.

Hace unas semanas fui a ver Saul fia (El hijo de Saúl), de László Memes. La película es una obra maestra, algo nuevo en la historia del cine. Quedé impresionadísima por la cinematografía y por la manera de retratar el infierno de Auschwitz y el horror que vivieron las víctimas gaseadas y los Sonderkommando. Los Sonderkommando eran los prisioneros que eran obligados a llevar al rebaño de ancianos, hombres, mujeres y niños a las cámaras de gas. No les hablaban a las víctimas, o les mentían. Los alemanes gritaban que se dieran prisa, que se ducharían y que luego se les daría un café calentito. Schnell, schnell, el café se enfría.

Zyklon B para todos: hombres, mujeres y niños

El Zyklon B, patentado por IG Farben, era un pesticida a base de cianuro cuyos gránulos producían el gas que usaron los nazis para matar a los indeseables. Los envases de Zyklon B eran transportados en unos camiones que llevaban pintado el logo de la Cruz Roja.

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(Gránulos de Zyklon B. Foto de Z. Loboda, 1968. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

zyklon-b-2(Envases vacíos de Zyklon B encontrados por los aliados en Auschwitz-Birkenau. Fotografiados en el 2001 en el Auschwitz-Birkenau State Museum por Michael Hanke)

Las primeras matanzas con gas en la Alemania nazi fueron de alemanes “defectuosos” (siguiendo el Aktion T4, que produjo unas 80.000 víctimas alemanas y austríacas), en cámaras de gas móbiles (camiones) y con monóxido de carbono. Luego, se pasó al eficaz Zyklon B. El Zyklon B fue usado por primera vez sobre humanos en Buchenwald a principios de 1940 con 250 niños zíngaros. El 3 de septiembre de 1941 se usó en Auschwitz I con 600 prisioneros soviéticos y 250 prisioneros polacos.

¿Cómo morían las víctimas con el Zyklon B? Algunos de los pocos Sonderkommando supervivientes han dado testimonio de que las víctimas morían en la más profunda agonía y que intentaban en vano escapar del gas, subiéndose todos encima de todos. Las pilas de cadáveres (que podían llegar a medir más de un metro) después de cada matanza mostraban a los niños y bebés debajo del todo; luego, a los ancianos; luego, a las mujeres; y arriba del todo, a los hombres. Las víctimas gaseadas con Zyklon B tardaban unos 12 minutos en morir. Antes de morir se orinaban y defecaban incontrolablemente (y las mujeres que tenían la menstruación sangraban incontrolablemente). Las víctimas golpeaban con fuerza las paredes de la cámara de gas y sus desesperantes gritos y lloros podían oírse más allá de las gruesas paredes. Estos horrores son descritos en el espeluznante documental de 9 horas Shoah de Claude Lanzmann y en los testimonios escritos de los pocos Sonderkommando supervivientes.

Los Sonderkommando acompañaban a las víctimas a los “vestuarios” (en los que había perchas con números para dejar la ropa y bancos para sentarse) y ayudaban a los ancianos a desvertirse. Aquél que no se desvestía rápidamente recibía duros golpes de los SS. Shlomo Venezia cuenta que el proceso de desvestirse duraba de hora a hora y media. Las primeras víctimas que entraban en las cámaras de gas podían esperar desnudas bajo la “ducha” más de una hora, hasta que entraban todos. Había tantos hombres, mujeres y niños, recuerda Venezia, y estaban tan apretados, que Venezia afirma que muchos morían antes del gas, por golpes y asfixia.

Para aprovechar el espacio, en ocasiones los SS solían forzar a las víctimas a entrar en las cámaras de gas con los brazos en alto. Luego arrojaban a los niños y bebés encima de los hombres y mujeres, cerraban las puertas, y bye bye.

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(David Olère, Dans la salle de déshabillage, 1946. Guetto Fighter’s House Museum, Western Galilee)

Antes de entrar en las cámaras de gas, a las víctimas se las engañaba, pero era evidente que estaban aterrorizadas. Los niños no paraban de llorar. Shlomo Venezia recuerda el primer gaseamiento que presenció: “Les gens étaient forcés de se déshabiller sur place, devant la porte. Les enfants pleuraient. La peur et l’angoisse étaient palpables (…) Finalement, ils ont été forcés d’entrer dans la maisonette (…)”[14]. Venezia se refiere aquí a “La pequeña casa blanca” –segunda cámara de gas “provisional” de Auschwitz-Birkenau–. Un SS era el encargado de verter los gránulos de Zyklon B por la ranura de la cámara de gas: “Les cris et les pleurs, qui n’avaient pas cessé, ont redoublé après quelques instants. Ça a duré dix ou douze minutes, puis plus un bruit[15].

El gas era manipulado por los SS, no por los Sonderkommando, pero Venezia confiesa con tristeza que el SS necesitaba la ayuda de dos Sonderkommando para levantar y cerrar la tapa de la ranura por la que se vertía el gas. Filip Müller cuenta cómo los SS se reían mientras oían a las víctimas chillar: el agua debe de estar saliendo demasiado caliente para que griten tanto, decían chistosamente los educados alemanes y austríacos.

Bath House Auschwitz (1)(David Friedman[16], Bathhouse Auschwitz. Carbón sobre papel, 60.64 x 45.72 cm, 1964. Because They Were Jews! © 1989 Miriam Friedman Morris. Todos los derechos reservados. Cortesía de Miriam Friedman Morris. USHMM. Descripción del artista: “This is Auschwitz-Birkenau! This camp, like Majdanek, Treblinka, and many others, was destined to destroy Jewish people. Bathing Establishment was posted outside, but it was also used as a gas-chamber. The Nazis enjoyed to fool us. The camp was full of smoke and a horrible odor, but at that time, we had no knowledge, and would never have believed that the smell came from burned human bodies“)

En ocasiones los Sonderkommando descubrían con horror a sus propias familias entrando en los vestuarios o saliendo, como cadáveres, de las cámaras de gas.

Shlomo Venezia cuenta que un día vio entrar en el vestuario del crematorio al primo de su padre, Léon Venezia. Estaba tan increíblemente delgado que ni lo había reconocido. Los prisioneros que iban a ser exterminados, unas 200 ó 300 personas, provenían del Ka-Be, y sabían perfectamente que iban a ser gaseados (los prisioneros del campo sí que sabían que lo que les esperaba no era una ducha). León, al ver a Shlomo, le suplicó que le pidiera al SS unirse al Sonderkommando. Shlomo sabía que esa petición era inútil y que Léon iba a morir, pero se arriesgó y se lo preguntó al alemán. El alemán ladró. Shlomo, intentado “cambiar de tema”, le preguntó a Léon si tenía hambre. Claro que tengo hambre, dijo Léon. Shlomo fue a su dormitorio (los dormitorios de algunos Sonderkommando se hallaban en el mismo crematorio, así de macabro) y le trajo unas sardinas en lata. Léon las devoró y entró en la cámara de gas.

Otra historia desgarradora es la historia de una bebé de dos meses que, después de la matanza, había sobrevivido al gas. Aún estaba cogida al pecho de su madre. Los Sonderkommando se quedaron atónitos. En cuanto el SS vio a la bebé, hizo una mueca de desagrado y le disparó un tiro en la nuca. Había que matar a todos los judíos. Todos eran peligrosísimos, especialmente aquella bebé de dos meses.

Después de las cámaras de gas, los Sonderkommando tenían que sacar los cadáveres aún calientes con las propias manos o con los bastones que los ancianos gaseados habían dejado en los “vestuarios”. Venezia recuerda: “L’image qu’on voyait en ouvrant la porte était atroce, on ne peut même pas se faire une idée de ce que ça pouvait être[17].

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(David Olère, Après le gazage, 1946. Guetto Fighter’s House Museum, Western Galilee)

Unos Sonderkommando debían cortar los cabellos largos a las mujeres (los de los hombres no se tocaban) y otros debían extraer los dientes de oro de las víctimas. Shlomo Venezia estuvo entre los que cortaban cabellos, mientras dos “dentistas” extraían los dientes de oro de las víctimas recién gaseadas.

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(David Olère, Nos cheveux, nos dents et nos cendres, 1946. Cortesía de Yad Vashem, Jerusalén)

Luego había que limpiar rápidamente la cámara de gas, puesto que enseguida había que gasear a otra tanda de víctimas y la principal preocupación de los alemanes era que las víctimas no se dieran cuenta de que iban a morir, para que no hubiera desórdenes. Los Sonderkommando limpiaban a toda prisa la sangre, la orina, las heces y los vómitos.

Luego los cuerpos iban a los hornos crematorios. Los cuerpos se quemaban en cada hornito de dos en dos. ¡Cuántas horas debían necesitar los Sonderkommando para quemar a los miles de hombres, mujeres y niños que eran gaseados cada día!

Cuando los cuerpos de las víctimas eran reducidos a cenizas, los Sonderkommando echaban las cenizas al río Vístula o al río Sola, o las cenizas eran usadas como fertilizantes.

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(David Olère, Dans la salle des fours, 1945. Guetto Fighter’s House Museum, Western Galilee)

Venezia recuerda que después de presenciar el primer gaseamiento, ningún Sonderkommando pudo pronunciar ni una palabra. Tal era el horror, que era imposible pensar o hablar.

Borowski resume la Alemania nazi con las palabras: “Ein Reich, ein Volk, ein Führer –and four crematoria[18]. Realmente, habría que inventar otro idioma para describir el infierno que vivieron las víctimas del Holocausto.

De los transportes a las selecciones

Cuando los transportes (así se llamaba la masa de víctimas apiladas en vagones de animales) llegaban a Auschwitz después de días de viaje (sin comida ni agua), las puertas se abrían y los SS empezaban a gritar “Schnell, Schnell!“. La vía férrea que conectaba Auschwitz I y Auschwitz II donde llegaban los transportes se llamó Judenrampe hasta mayo de 1944. A partir de mayo de 1944 se llamó Bahnrampe. La Bahnrampe era mucho más práctica, puesto que conducía a las víctimas al interior de Auschwitz-Birkenau, cerquita de los Crematorios II y III.

Moshe ‘Ha-Elion hizo un viaje de 6 días a Auschwitz cuando tenía 18 años y recuerda cómo en el tren no había ni agua ni comida, el vagón apestaba y los niños no paraban de llorar. En su poema “La djovenika al lager”, escrito en ladino (la lengua de los judíos sefardíes) y dedicado a su hermana (“A mi ermana Nina, ke bestias muy enfamas / Al lager cuando vino, la ardieron en las flamas“), describe el viaje a Birkenau:

            Un dia los almanes del nido l’arrankaron

            I kon su padre i madre al lager la yevaron

            Sesh dias i sesh noches, stuvieron enserrados,

            Adientro de vagones, eskuros i siyados.

            Mas de ochenta ombres, mujeres, kriaturas,

            Tratados como perros, pasavan oras duras[19]

Tadeusz Borowski describe en This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen (originalmente escrito en polaco) las llegadas de los transportes (uso la traducción inglesa):

The transport is coming’, somebody says (…) In the tiny barred windows appear pale, wilted, exhausted human faces, terror-stricken women with tangled hair, unshaven men (…) Heads push through the windows, mouths gasp frantically for air. They draw a few breaths, then disappear; others come in their place, then also disappear. The cries and moans grow louder[20].

Primo Levi narra su viaje a Auschwitz: “vagones de mercancías, cerrados desde el exterior, y dentro hombres, mujeres y niños, comprimidos sin piedad … en un viaje hacia la nada”[21].

La gente bajaba del tren (debía saltar) sofocada, sedienta, asustada y horrorizada. Los SS ladraban histéricos en un idioma que apenas nadie conocía. Las víctimas preguntaban en vano qué iba a ser de ellas. Nadie les decía que el 90 % iba a ser gaseado: “It is the camp law: people going to their death must be deceived to the very end[22], escribe Borowski.

Lo primero era la selección. Los recién llegados debían ponerse en dos filas (hombres a la izquierda y mujeres a la derecha). Una vez hechas las filas, un SS apuntaba con su dedito bien hacia la derecha, bien hacia la izquierda. La derecha significaba trabajos forzados; la izquierda, la cámara de gas. Al sádico Mengele le encantaba la llegada de los nuevos transportes, y estuvo muchas veces al mando de las selecciones en Auschwitz.

Había 4 selecciones: los hombres sanos y robustos de 16 a 45 años iban a la derecha. Las mujeres fuertes iban a la derecha. Los ancianos y los hombres débiles y enfermos iban a la izquierda. Y las ancianas y las mujeres con niños, niñas y bebés iban a la izquierda.

Los que iban a la derecha no sabían qué había ocurrido con los que habían ido a la izquierda. Viktor Frankl escribe: “Los pocos que nos habíamos salvado, del numeroso grupo inicial, conocimos la verdad aquella misma noche. Pregunté a los reclusos antiguos si sabían el posible paradero de mi amigo y colega P. ‘¿Lo enviaron hacia la izquierda?’ ‘Sí’, contesté. ‘Entonces ahí lo tienes’, fue la respuesta. ‘¿Dónde?’ Su mano señaló una chimenea, situada a unos cientos de metros de nosotros, que escupía una llamarada de fuego al cielo gris de Polonia”[23].

En Auschwitz las selecciones se llevaban a cabo 24 horas al día, 7 días a la semana. Auschwitz rebosaba de nuevos transportes y era necesario ir “evacuando” (exterminando) a los judíos.

Martin Weiss, superviviente del Holocausto nacido en 1929, narra en un vídeo la selección al llegar a Auschwitz-Birkenau (1944): “They separated men from the women, and then we had to go through a line and an officer would go like this, left or right. If you went to left you went to your death. If you went to right you went to work[24].

Las personas demasiados débiles o enfermas debido al trayecto en los vagones de animales, y muchos niños y mujeres eran a veces transportados en camiones directamente a las cámaras de gas.

Existen unas fotografías desgarradoras hechas por un SS que muestran el proceso de selección de unos transportes de judíos húngaros que llegaron a Auschwitz-Birkenau en mayo-junio de 1944. En ellas se ve a los hombres, mujeres y niños que en pocas horas agonizarán en las cámaras de gas. Estas fotografías forman The Auschwitz Album. Lilly Jacob, superviviente de Auschwitz y de Dora-Mittelbau, encontró el álbum en las barracas de los SS de Dora-Mittelbau. Lilly reconoció en las fotos a amigos y familiares suyos que habían sido gaseados. The Auschwitz Album tiene 56 páginas y contiene 193 fotografías, y es la única evidencia fotográfica que muestra la selección de las víctimas. He aquí unas cuantas fotografías:

auschwitz-album-3(Llegada de un transporte de judíos húngaros. Al fondo pueden verse las chimeneas de los Crematorios II y III, Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 3. Yad Vashem, Jerusalén)

Auschwitz-Album-3(Hombres, mujeres y niños bajando de los vagones de animales. El 90 % será gaseado. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 4. Yad Vashem, Jerusalén)

Auschwitz-Album-6(Hombres, mujeres y niños saliendo de los vagones de animales. El 90 % será gaseado. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album # 9. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-7(Mujeres y niños esperando las órdenes de los macabros alemanes. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 7. Yad Vashem, Jerusalén)

 auschwitz-album-10(Mujeres y niños esperando la selección. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 10. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-12(Mujeres y niños esperando la selección. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 12. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-41(Hombres y niños esperando la selección. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 41. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-42(Hombres y niños esperando la selección. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 42. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-53(Mujeres y niños en la rampa de la selección. Casi todos serán gaseados. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 53. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-54 (Mujeres y niños en la rampa de la selección. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 54. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-55 (Mujeres y niños en la rampa de la selección. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 55. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-56 (Mujeres y niños en la rampa de la selección. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 56. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-61 (Hombres antes del comienzo de la selección. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 61. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-23 (Hombres antes del comienzo de la selección. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 23. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-19(Mujeres y niños esperando la selección. Al fondo a la derecha puede verse el Crematorio II. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 19. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-18(Judíos listos para la selección. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album # 18. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-22(Empiezan las selecciones. 7 cerdos SS vigilan a miles de judíos. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album # 22. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-27(Un SS hijo de puta haciendo la selección. Dos mujeres son seleccionadas para trabajos forzados. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album # 27. Yad Vashem, Jerusalén)

Auschwitz-Album-12-baby (SS hijos de puta haciendo la selección. La madre con el bebé se dirige a la izquierda –cámara de gas). Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album # 35. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-36(Siguen las selecciones. This Way to the Gas, Ladies and Gentleman!, Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album # 36. Yad Vashem, Jerusalén

auschwitz-album-24-selection-crematoria(Hombres bajo la selección. Los seleccionados hacia la izquierda se dirigen a las cámaras de gas. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 24. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-#(Mujeres y niños caminando hacia las cámaras de gas. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album [¿#?]. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-53-men-selected-gas-chambers(Hombres seleccionados para las cámaras de gas. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 53. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-98-men-gas-chambers(Ancianos esperando para entrar en las cámaras de gas. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 98. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-101-men-gas-chambers(Hombres caminando hacia las cámaras de gas. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 101. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-148(Hombres seleccionados para trabajos forzados, ya duchados, desinfectados y rapados, con uniformes de prisioneros. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 148. Yad Vashem, Jerusalén)

 auschwitz-album-152(Mujeres seleccionados para trabajos forzados, duchadas y desinfectadas, con uniformes de prisioneras, dirigiéndose a sus barracas. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 152. Yad Vashem, Jerusalén)

 Auschwitz-album-158(Mujeres seleccionadas para trabajos forzados ya rapadas en el campo de mujeres de Birkenau con un SS hijo de puta vigilando. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 158. Yad Vashem, Jerusalén)

Auschwitz-album-119(Anciana con un bebé en los brazos y tres niñas caminando hacia las cámaras de gas. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 119. Yad Vashem, Jerusalén)

 auschwitz-album-120(Madres con sus hijos e hijas esperando para continuar su camino hacia las cámaras de gas. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 120. Yad Vashem, Jerusalén)

 auschwitz-album-143(Mujeres y niños caminando hacia las cámaras de gas. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 143. Yad Vashem, Jerusalén)

 auschwitz-album-122-children-women-gas-chambers(Mujeres y niños caminando hacia las cámaras de gas. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 122. Yad Vashem, Jerusalén)

En Auschwitz-Birkenau, a menudo los “vestuarios” para desnudarse antes de entrar a las cámaras de gas no daban abasto a los transportes de judíos que llegaban en masa. Mientras algunas mujeres, niños y ancianos eran directamente enviados a las cámaras de gas, otras mujeres, niños y ancianos esperaban horas al aire libre, cerca de los crematorios, antes de entrar a las cámaras de gas. Todas las mujeres, niños, niñas, bebés y ancianos de las siguientes fotografías fueron gaseados.

auschwitz-album-130(Hombres, mujeres y niños esperando su turno para la cámara de gas. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 130. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-132 (Hombres, mujeres y niños esperando su turno para la cámara de gas. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 132. Yad Vashem, Jerusalén)

 auschwitz-album-139(Hombres, mujeres y niños esperando su turno para la cámara de gas. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 139. Yad Vashem, Jerusalén)

auschwitz-album-134(Mujeres y niños esperando su turno para la cámara de gas. Auschwitz, 1944. The Auschwitz Album, # 134. Yad Vashem, Jerusalén)

Todas las fotos de The Auschwiz Album son desgarradoras, pero las de las mujeres y los niños me revuelven las entrañas. ¡Ay, si uno pudiera coger una metralladora al estilo Scarface y masacrar a todos los ex-nazis! Qué tentador. Uy, no, eso no sería moral, gruñirán los moralistas. ¿Es que aún no os habéis enterado, filósofos de pacotilla? La moral murió en Auschwitz.

Tarantino hizo con su arte en Inglourious Basterds lo que la justicia, “Dios” y la historia se negaron a hacer: matar a los malditos nazis. Y aunque la violencia de Tarantino llegue a ser cómica de lo bestia que es, ¿no resulta acaso placentero ver a los nazis morir?

Kanada

Kanada era el área donde se amontonaban las pertenencias de las víctimas gaseadas. Los prisioneros de la “Unidad Kanada” organizaban el material que luego se enviaba a Alemania. Borowski narra cómo muchos prisioneros se alegraban de la llegada de nuevos transportes porque así podían conseguir un par de zapatos nuevos o una camisa nueva.

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(Mieczysław Kościelniak, 1912–1993, prisionero número 15.261. Work. Sorting out shoes. Ciclo Day of a female prisoner. Tinta sobre papel, 81 x 65 cm, 1950. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

20080713_1437412341_mienie_mucha2(Zapatos de hombres, mujeres y niños exterminados. Foto de Stanisław Mucha. Auschwitz, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

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(Maletas de las víctimas gaseadas. Auschwitz, 1945. National Archives and Records Administration, College Park, Md. Cortesía del USHMM)

gafas(Gafas de las víctimas gaseadas. Auschwitz, 1945. Cortesía del USHMM)

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(Paquetes de cabello humano. Auschwitz, 1945. National Archives and Records Administration, College Park, Md. Cortesía del USHMM)

20080713_1032609840_mienie_mucha3(Ropa de hombres, mujeres y niños exterminados. Foto de Stanisław Mucha. Auschwitz, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

Los Sonderkommando

Los testimonios de los pocos Sonderkommando que sobrevivieron al Holocausto son valiosísimos, puesto que ellos fueron los únicos que presenciaron todo el proceso de exterminación con gas, a excepción de la matanza en sí. Los que presenciaban realmente la matanza eran los macabros SS que soltaban el gas y vigilaban la eficacia del proceso a través de una mirilla de vidrio muy grueso.

Todos los Sonderkommando eran judíos. Sin duda los SS se deleitaban en asignar este monstruoso trabajo a los que ellos consideraban la escoria más baja. Los Sonderkommando de Auschwitz-Birkenau trabajaban en jornadas de 12 horas (turno de día y turno de noche). La cadena de trabajo jamás se interrumpía. Las terribles tareas y la horrible vida de los Sonderkommando son brillantemente filmadas en Saul fia. “Ya estamos muertos”, dice Saul en la película.

Los Sonderkommando no tenían el hambre crónica de la que habla Primo Levi. Tenían pan y conservas, y a menudo se podían tomar el lujo de ser solidarios con los demás prisioneros (cuando iban a buscar la olla con la sopa destinada a los Sonderkommando, muchas veces la dejaban llena en la vía férrea donde se hallaban los prisioneros esqueléticos trabajando, y luego la recogían vacía). En Auschwtiz la solidaridad sólo existía cuando se tenía suficiente, afirma Shlomo Venezia; para sobrevivir había que ser necesariamente egoísta[25]. Aún así, Shlomo Venezia confiesa que él hubiera dado todo (menos la vida) por no haber sido Sonderkommando, y que hubiera preferido ser un prisionero muerto de hambre a tener que trabajar en los infernales crematorios de Auschwitz.

Shaul Chazan, un Sonderkommando superviviente griego judío, dijo que el único modo de sobrevivir era dejar de ser un ser humano: “We reached the stage where we could eat and drink among the corpses, totally indifferent, utterly detached from our emotions. When I think about it today, I don’t know how we survived[26].

Casi todos los Sonderkommmando acabaron luego en las cámaras de gas. Los SS los iban eliminando cada tres meses, puesto que constituían la evidencia de los horrores de Auschwitz. En Auschwitz hubo 14 “generaciones” de Sonderkommando.

Los Sonderkommando vivían en Blocks aparte (o en los crematorios) y tenían prohibido comunicarse con el resto de los prisioneros.

Existen cinco famosas fotografías sacadas clandestinamente por uno o varios Sonderkommando. En cuatro de ellas los Sonderkommando están quemando al aire libre los cuerpos de las víctimas gaseadas. En otra, desgarradora, varias mujeres se dirigen a las cámaras de gas después de haber sido obligadas a desnudarse al aire libre.

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(Sonderkommando quemando al aire libre cadáveres de las víctimas gaseadas. Foto de Alex, Sonderkommando griego judío. Auschwitz, verano de 1944. Yad Vashem, Jerusalén)

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(Mujeres desnudas dirigiéndose a las cámaras de gas. Auschwitz, 1944. Yad Vashem, Jerusalén)

El 7 de octubre de 1944 tuvo lugar la rebelión de los Sonderkommando en Auschwitz-Birkenau. Durante meses, algunas mujeres que trabajaban en Birkenau (Ester Wajcblum, Ella Gärtner, Regina Safirsztain y Róza Robota) habían confiscado un poco de pólvora de la Weichsel-Union-Metallwerke (la fábrica de municiones) y la habían estado pasando a los Sonderkommando. La rebelión fue un desastre y las mujeres colaboradoras fueron más tarde brutalmente torturadas y en enero de 1945 fueron ahorcadas delante de los prisioneros de la fábrica de municiones. Los Sonderkommando incendiaron el Crematorio IV y se rebelaron con cuchillos, hachas, algunas pocas pistolas y granadas. Desgraciadamente, solamente murieron 3 SS y un Kapo (que los Sonderkommando lograron echar al horno), y solamente 12 SS resultaron heridos. Unos 200 Sonderkommando escaparon, pero todos fueron capturados y ejecutados con una bala en la nuca. Los putos SS mataron a 200 Sonderkommando más, como represalia. Saul fia muestra, de una manera deprimente y desesperante, la rebelión de los Sonderkommando.

De 1945 a 1980 se encontraron enterrados cerca de los Crematorios II y III de Auschwitz ocho testimonios (listas, descripciones y diarios) escritos en yiddish, francés y griego por cinco Sonderkommando (Zalman Gradowski, Zalman Lewental, Leib Langfus, Chaim Herman y Marcel Nadjary –el único superviviente de los cinco–). Los testimonios han sido publicados en The Scrolls of Auschwitz y en Rękopisy członków Sonderkommando (traducido al inglés como Amidst a Nightmare of Crime: Manuscripts of Members of Sonderkommando). Al principio de Saul fia, con una cámara genialmente desenfocada, unos hombres están tocando la tierra. Quien conoce la historia de los Sonderkommando puede entender luego que esos hombres fueron aquellas víctimas que arriesgaron su vida para dejar un testimonio a la humanidad de las atrocidades cometidas por los alemanes.

sonderkommando-list-1944(Lista de víctimas gaseadas en el mes de octubre de 1944 escrita a lápiz en polaco por un Sonderkommando. Está indicado si las víctimas eran hombres (“m.”), mujeres (“kob”) o niños (“dzieci”), el lugar de procedencia y el crematorio donde perecieron (Kr. 1 es el Crematorio II). El Crematorio IV (Kr. 3) no sale en la lista, puesto que en la rebelión de los Sonderkommando fue destrozado. A la derecha se lee que 460 Sonderkommando fueron ejecutados por los malditos SS después de la rebelión. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

Poquísimos Sonderkommando sobrevivieron al Holocausto. Sólo cerca de 90 sobrevivieron a la liberación de Auschwitz. En el año 2000, había unos 30 que aún vivían. Muchos Sonderkommando supervivientes no hablaron jamás del infieron en Auschwitz ni contaron jamás lo que habían visto. Hubo gente ignorante que luego condenó a los Sonderkommando como conspiradores de la barbarie (tal vez esta estúpida acusación influyó en el silencio de algunos Sonderkommando). Otros Sonderkommando sí que contaron (en libros, charlas o entrevistas) el horror que habían presenciado y vivido, para que el mundo no olvidara jamás la barbarie nazi.

Gideon Greif recopiló en 1995 los testimonios de los ocho Sonderkommando supervivientes que residían en Israel en Wir weinten tränenlos: Jüdische Überlebende der ‘Sonderkommando’ in Auschwitz. Otros Sonderkommando supervivientes son Henryk Mandelbaum (1922–2008), judío polaco; Henryk (Tauber) Fuchsbrunner (1917–2000), judío polaco; Filip Müller (1922–2013), judío checo, autor de Sonderbehandlung. Drei Jahre in den Krematorien und Gaskammers von Auschwitz; Dario Gabbai (1922), judío griego; Shlomo Venezia (1923–2012), autor de Sonderkommando, dans l’enfer des chambres à gaz y consultor de Roberto Benigni en La vita è bella; su hermano Morris Venezia (1921), judío griego; y el pintor David Olère (1902–1985), judío polaco nacionalizado francés, quien pintó después de la liberación numerosos cuadros sobre el Holocausto.

Gas todos los días

Poco importaba si se estaba en Auschwitz I, Auschwitz II o Auschwitz III. En cualquier momento se podía ir a parar al crematorio. Frankl estuvo “tan sólo” 4 días en Auschwitz y sobrevivió a 4 selecciones.

Tanto en Auschwitz I como en Auschwitz II como en Auschwitz III se hacían nuevas selecciones. Nadie podía tener la certeza de no acabar en el horno. De aquí sólo se sale por la chimenea, repetían los prisioneros.

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(Tercera página de una lista de 394 prisioneras judías seleccionadas para las cámaras de gas. Auschwitz, 19 de noviembre, 1943. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

Borowski dice que los que no han sido seleccionados en la primera selección también morirán, sólo que primero deben trabajar: “They are the ones who had been ordered to step to the right –the healthy and the young who will go to the camp. In the end, they too will not escape death, but first they must work[27]. En los Lager nazis la mortandad era del 90-98 %.

Primo Levi narra de una manera cruda y espeluznante las selecciones continuas en Auschwitz: “La selección se siente llegar. Selekcja: la híbrida palabra latina y polaca se oye una vez, dos veces, muchas veces, intercalada en conversaciones extranjeras”[28]. La derecha es la “salvación” y la izquierda, la cámara de gas: “Cada uno de nosotros, saliendo desnudo del Tagesraum al frío aire de octubre, debe dar corriendo los pocos pasos que hay entre las puertas delante de los tres [hombres], entregar la ficha al SS y entrar por la puerta del dormitorio. El SS, en la fracción de segundo entre las dos pasadas sucesivas, con una mirada de frente y de espaldas, decide la suerte de cada uno y entrega a su vez la ficha al hombre que está a su derecha o al hombre que está a su izquierda, y esto es la vida o la muerte de cada uno de nosotros”[29].

Primo Levi denuncia los pequeños agradecimientos personales a Dios en medio de tanto horror e injusticia:

“desde mi litera que está en el tercer piso, se ve y se oye que el viejo Kuhn reza, en voz alta, con la gorra en la cabeza y oscilando el busto con violencia. Kuhn da las gracias a Dios porque no ha sido elegido. Kuhn es un insensato. ¿No ve, en la litera de al lado, a Beppo el Griego que tiene veinte años y pasado mañana irá al gas, y lo sabe, y está acostado y mira fijamente a la bombilla sin decir nada y sin pensar en nada? ¿No sabe Kuhn que la próxima vez será la suya? ¿No comprende Kuhn que hoy ha sucedido una            abominación que ninguna oración propiciatoria, ningún perdón, ninguna          expiación de los culpables, nada, en fin, que esté en poder del hombre hacer podrá remediar ya nunca? Si yo fuese Dios, escupiría al suelo la oración de Kuhn[30].

Yo nunca he creído en Dios, pero si creyera en él, no escupiría al suelo la oración de Kuhn, sino que le escupiría a Dios en la cara, y le diría: ¿Cómo duermes, cabrón, con los gritos de millones de hombres, mujeres y niños inocentes masacrados y gaseados?

Los que eran seleccionados después (no en la primera selección) ya no iban engañados a las cámaras de gas. Sabían perfectamente lo que les esperaba, pero estaban demasiado destrozados física y espiritualmente para protestar o incluso sentir.

88_20080703_1244224128_pmo-i-1-76c(Jerzy Potrzebowski, Awaiting for transportation to a gas chamber. Acuarela sobre papel, 89 x 121 cm, 1950. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

77_20080703_2017603207_pmo-i-2-1313c(Francis Reisz, Transportation to a gas chamber. Acuarela sobre cartón, 13 x 20,8 cm, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

En Auschwitz-Birkenau había varios métodos para acabar con los prisioneros seleccionados en el interior del campo: uno, la cámara de gas; dos, echar los esqueletos vivientes en los camiones y arrojarlos, vivos, a las fosas comunes con fuego; tres, matarlos uno por uno con un tiro en la nuca. Como los prisioneros estaban muy débiles y apenas podían tenerse en pie, los Sonderkommando debían sujetarlos mientras el SS les disparaba. Shlomo Venezia narra esta carnicería y recuerda a las víctimas que tuvo que sujetar antes de que el SS les volara los sesos. Por cierto, el SS sangriento que se deleitaba con estas matanzas, Johann Georges, murió viejito y feliz, en plena libertad, en su ciudad natal en 1971.

Los macabros triángulos, los retratos y los niños

¿Cómo se clasificaban los prisioneros en los Lager nazis? Fácil. Con un triángulo de color con la punta hacia abajo. Triángulo rojo: prisioneros políticos; triángulo verde: criminales; triángulo azul: “extranjeros”; triángulo lila: Testigos de Yehovah; triángulo rosa: homosexuales; triángulo negro: “asociales”; triángulo marrón: zíngaros. Los polacos tenían una P, los checos, una T, los franceses, una F, y los españoles, una S. Los judíos tenían un triángulo adicional debajo con la punta hacia arriba (que, con el otro triángulo, formaba la estrella de David). A veces los judíos sólo tenían un triángulo amarillo con la punta hacia abajo, o la estrella de David.

Por lo general el triángulo iba arriba o al lado del número del prisionero. Se hallaba en la chaqueta y en el pantalón. El diseño de los triángulos no era homogéneo y variaba de Lager en Lager.

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Dos triángulos y números de prisioneros de Auschwitz:

tra(Triángulo y número de Norbert Wollheim –judío alemán. Cortesía del USHMM)

triangle-B4647(Triángulo y número de David Wincygester –judío polaco. Cortesía del USHMM)

Primo Levi habla de los prisioneros con “números bajos” y los prisioneros con “números altos”. Un número 10.000 que aún estaba vivo en Auschwitz era un veterano. Un número 100.000 o 200.000 era un novato que podía esperar en cualquier momento que le robaran su comida, su cuchara o sus harapos.

Wilhelm Brasse, fotógrafo polaco superviviente de Auschwitz (prisionero número 3.444) y Mauthausen, hizo de 1940 a 1945 entre 40.000 y 50.000 fotografías de los prisioneros (los famosos retratos de Auschwitz y las abominables fotos de los experimentos “médicos” realizados por el sádico Mengele y otros “doctores”) y cientos de retratos de SS. Poco antes de la liberación de Auschwitz, se le ordenó que destruyera las fotos y los negativos, pero Brasse consiguió salvar 38.916 fotografías. Después de la guerra, no volvió a coger nunca más una cámara fotográfica. Se estima que se hicieron unos 200.000 retratos en Auschwitz.

Estos son algunos retratos hechos en su mayoría o totalidad por Brasse, donde pueden apreciarse los triángulos y estrellas de David. Los prisioneros acababan de llegar a Auschwitz. Eran los pocos que se habían salvado de la primera selección. Poquísimos sobrevivirían al infierno de Auschwitz.

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Los prisioneros que no entendían lo que debían hacer antes de la foto recibían brutales golpes de los macabros SS. En las fotos pueden apreciarse los moretones y heridas de los pobres prisioneros.

El retrato de Czesława Kwoka (1928–1943) es muy famoso y a menudo simboliza los 1.500.000 niños que perecieron en el Holocausto. Czesława Kwoka fue deportada a Auschwitz a finales de 1942 o principios de 1943. Murió el 12 de marzo de 1943. Tenía 14 años.

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(Mieczysław Kościelniak, Mother and murdered child. Tinta sobre papel, 55 x 41 cm, 1946. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

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(Jan Baraś-Komski, 1915–2002, polaco, prisionero número 564 y 152.884 –escapó de Auschwitz pero fue capturado. Mother’s Tragedy. Tinta india sobre cartón, 19,8 x 26,3 cm, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

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(Zinowij Tołkaczew. Flowers in the snow. Ciclo Flowers of Auschwitz. Tinta india sobre cartón, 30,5 x 22 cm, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

El uniforme

En Auschwitz los seleccionados para trabajos forzados eran desinfectados, rapados y tatuados con un número en el brazo izquierdo. Los tatuajes empezaron en Auschwitz en la primavera de 1943. Los prisioneros ya no tenían nombre: sólo un número. Cuando los SS pasaban lista, el número debía decirse bien alto y en puto alemán. Auschwitz fue el único campo donde se tatuaron a los prisioneros, aclara Marcello Pezzetti en su brillante ensayo La Shoah, Auschwitz et le Sonderkommando[31].

A los prisioneros que no habían sido gaseados y que trabajarían como esclavos para luego morir se les despojaba de todo. Luego, a cada prisionero se le daba un traje y un par de zapatos de otro prisionero que había sido gaseado. Frankl cuenta que encontró en el bolsillo de la chaqueta que “heredó” de un prisionero gaseado la plegaria Shemá Israel  (שמע ישראל).

El “uniforme” masculino consistía en una chaqueta, unos pantalones y una gorra. El femenino, en una chaqueta, una falda, y un vestidito gris o a rayas (y un pañuelo). El uniforme (al menos en Auschwitz-Monowitz) se lavaba y se “arreglaba” cada dos meses.

chaqueta-auschwitz-1(Chaqueta de prisionero. 1942-1945. Cortesía del USHMM)

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(Pantalones de prisionero. 1942-1945. Cortesía del USHMM)

gorra(Gorra de prisionero –Mütze. 1942-1945. Cortesía del USHMM)

Los judíos tenían en Auschwitz zuecos de madera. Los no judíos, zapatos de piel. No había calcetines para los prisioneros. Un detallito para torturar. “La muerte empieza por los zapatos”[32], dice Primo Levi. Después de trabajar horas en el frío y la nieve, los pies se llenaban de heridas, sangraban, se infectaban y se hinchaban.

uniform-auschwitz(Uniforme de prisionero. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

La esclavitud

 ¿Cómo era la “vida” en Auschwitz para aquellos “afortunados” que se libraban de la primera selección?

Un día en Auschwitz III, sin selección ni tiro en la nuca, discurría así, cuenta Primo Levi: los prisioneros se despertaban bruscamente (compartían “cama” con un “compañero” de barracón), hacían sus “camas” y corrían a toda prisa medio desnudos a los lavabos que estaban fuera de los barracones (algunos orinaban caminando para ganar tiempo, porque venía la repartición del pan). A la hora del pan se oía la orquesta de Auschwitz: “todos sentimos que esta música es infernal”[33], recuerda Primo Levi, compadeciendo a los prisioneros que eran obligados a tocar música alemana muertos de frío. Luego, a trabajar. La sirena del mediodía era el paraíso, puesto que significa la ración de sopa. Después de la sopa, los prisioneros se echaban en los barracones extenuados y, al cabo de muy poco, la señal monstruosa: de nuevo a trabajar en el frío infernal.

20080828_1807136532_big_656(Orquesta de prisioneros en Auschwitz I. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

20080606_1902817126_zycie_i_smierc_8 (1)(Prisioneros cavando fosas. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

20080606_1285561318_zycie_i_smierc_3(Prisioneras construyendo los fundamentos para un edificio cerca de Auschwitz I. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

Los prisioneros de todo el complejo de Auschwitz trabajaban en condiciones infrahumanas. La vestimenta era patética, el frío, insoportable, el hambre, matadora, y el cansancio, horrible.

Las horas de trabajo cambiaban según la estación. Luz natural significaba trabajo. Según Primo Levi, el horario mínimo era el horario de invierno (de 8h a 12h y de 12.30h a 16h) y el horario máximo era el horario de verano (de 6.30h a 12h y de 13h a 18h). Según el Auschwitz-Birkenau State Museum, el trabajo empezaba a las 5.30 h en invierno y a las 4.30 en verano. “Cada día, según el ritmo establecido, Ausrücken y Einrücken, salir y entrar; trabajar, dormir y comer; ponerse enfermo, curarse o morir”[34].

Al final de la jornada de trabajo los prisioneros cargaban con los cadáveres de los compañeros que habían muerto durante el día de agotamiento o de un tiro en la nuca.

Prisoners Carrying Bricks- David Friedman with glasses(David Friedman, Forced Labor – Prisoners Carrying Bricks, Concentration Camp Gleiwitz I. Carbón sobre papel, 60.96 x 45.7 cm, 1964. Because They Were Jews! © 1989 Miriam Friedman Morris. Todos los derechos reservados. Cortesía de Miriam Friedman Morris. Descripción del artista: “Every Sunday morning, we had to carry 25 pounds of bricks for three miles. The Nazis enjoyed watching our tortures while we had nothing in our stomachs. If any of us fell down they beat us with the end of their rifles until we would get up and finish our work“. Friedman se retrata con gafas) 

70_20080703_1684998165_pmo-i-2-1615c(Jan Baraś-Komski, An unusual team for a roller. Tinta india sobre cartón, 52 x 69 cm, 1970–80. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

80_20080703_1010292493_pmo-i-1-227c(Czesław Lenczowski, The phantoms are back. Óleo sobre canvas, 68 x 86 cm, 1942. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

05_20080703_2045457929_pmo-i-2-159c(Mieczysław Kościelniak, Return from work –Ciclo Day of a prisoner.  Tinta sobre papel, 66 x 82 cm, 1950. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

El hambre

Primo Levi escribe que después de 15 días en Auschwitz el prisionero sufría el hambre crónica, un hambre que el hombre libre no conoce: “El Lager es el hambre: nosotros somos el hambre, un hambre viviente”[35]. En el Lager el sustantivo que se usaba para comer era fressen (no essen); fressen es el comer de los animales.

Los prisioneros tenían los pies llenos de llagas, el vientre hinchado y los brazos y piernas rígidos. La piel era sólo de dos colores: o amarilla o gris.

La dieta en Auschwitz consistía en medio litro de algo parecido al café o té, 300 g de pan (con a veces 25 g de margarina o “embutido”, o una cucharada de mermelada o quesito), y un litro de sopa aguada al día. Los únicos que no sufrían un hambre atroz eran los Kapos y los Sonderkommando (ambos también prisioneros).

Las poquísimas calorías, la calidad de mierda de la comida y el monstruoso trabajo destrozaban la salud del prisionero. Algunos prisioneros fueron castigados por “robar” carne humana, y otros, en sus celdas de castigo, desesperados por el hambre, devoraron sus propios zapatos.

20080525_1572634459_big_1075(Esperando la sopa. Sector BI de Auschwitz II. Auschwitz, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

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(Mieczysław Kościelniak, Death of hunger. Tinta sobre papel, 53 x 40 cm, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

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(Walter Spitzer, n. 1927, superviviente judío polaco nacionalizado francés. Prisoners,  Tinta sobre papel. 30 x 15,5 cm, c. 1960. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

Los Blocks y el Ka-Be

Los barracones de los Lager nazis se llamaban Blocks.

En Auschwitz-Birkenau había Blocks de cemento y Blocks de madera. Los Blocks de cemento se hallaban en el sector más antiguo (BI). Cada Block contenía 180 “camas” (en literas) donde se apilaban más de 700 prisioneros. Los Blocks disponían sólo de dos estufitas, insuficientes para el invierno.

Los Blocks de madera se hallaban en el sector BI y, sobre todo, en los sectores BII y BIII. No tenían ventanas. En cada Block se apilaban más de 400 prisioneros.

Primo Levi cuenta que Giulana Tedeschi (superviviente Auschwitz) le mostró los tableros de 1.80 m x 2 m de las barracas de Birkenau, donde dormían hasta nueve mujeres.

Los prisioneros debían lavarse en las letrinas que se encontraban fuera de las barracas, y debían obligatoriamente desvestirse en las barracas y salir completamente desnudos al frío. Para muchos, esto significaba la enfermedad y la muerte.

17_20080703_1249923442_pmo-i-2-1153c(Mieczysław Kościelniak, Inside a male barrack in Birkenau. Tinta china sobre papel, 70 x 100 cm, 1972. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

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(Block en el sector BI de Auschwitz II. Auschwitz, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

El Ka-Be (Krankenbau) era la “enfermería” de Auschwitz. En Auschwitz III consistía en 8 barracones. Curiosamente, si un prisionero estaba muy enfermo (para ello era imprescindible tener fiebre), no era seleccionado de inmediato, sino que ingresaba en el Ka-Be. La estancia en el Ka-Be variaba de 2 semanas a 2 meses. Comparado con el día a día del Lager, el trabajo y el frío, el Ka-Be era el paraíso. ¿El inconveniente? Las selecciones empezaban por el Ka-Be, y los enfermos que no se recuperaban iban directamente a la cámara de gas. ¿Cómo trataban los SS a los enfermos? Muy a la alemana: eran contados como 10 veces al día: todos fuera, a la nieve, desnudos, con fiebre y tiritando. Pero no los apaleaban, a no ser que hubieran cometido una “falta grave”. Períodicamente los SS entraban en el Ka-Be con una libretita. Inspeccionaban a los enfermos dos segundos e iban poniendo crucecitas al lado del número de los que estaban muy jodidos. Crucecita = crematorio. Al día siguiente, los que se habían ganado una crucecita ya no se duchaban ni se afeitaban, y salían hacia el crematorio. Nadie se despedía de ellos.

Las obsesiones neuróticas de los alemanes: prohibiciones y normas

Se sabe que los alemanes son ordenaditos. Una de las obsesiones de los SS en Auschwitz, aparte de matar y exterminar, era la de contar a los prisioneros. Los contaban y recontaban, decenas de veces al día. ¿Para qué? Lo importante no era si los prisioneros seguían vivos o habían muerto; lo importante era que las cuentas cuadrasen.

79_20080703_1119263543_pmo-i-1-257c(Wincenty Gawron, 1908–1991, superviviente polaco. Roll call. Óleo sobre madera, 87 x 105 cm, 1964. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

En Auschwitz todo estaba impresionantemente organizado y fuertemente jerarquizado. No era lo mismo ser un prisionero polaco no judío que un prisionero polaco judío, o un prisionero ruso no judío que un prisionero ruso judío. Los judíos eran lo más bajo en la escala de prisioneros, pero tampoco era lo mismo ser un prisionero judío polaco que un prisionero judío francés, judío húngaro o judío griego. Los prisioneros de la misma “nacionalidad” tendían a ayudarse mutuamente.

Primo Levi describe el reglamento del Lager, que, muy a la alemana, era complicadísimo y estaba lleno de prohibiciones estúpidas: prohibido acercarse más de dos metros a las alambradas, prohibido dormir con la chaqueta, con la gorra o sin calzoncillos; prohibido ducharse los días en los que está prohibido ducharse; prohibido no ducharse los días en los que es obligatorio ducharse (el agua de la ducha salía o fría o hirviendo y a los prisioneros no les daban ni toallas ni jabón); prohibido salir del Block con la chaqueta desabrochada o el cuello levantado; prohibido entrar en el Block con la gorra puesta; prohibido apoyarse en la litera si se está en el barracón de pie.

Las normas en Auschwitz eran innumerables: era obligatorio hacer la “cama”; había que hacer la revisión de los piojos todas las noches (en las paredes del lavabo estaba escrito: Eine Laus, dein Tod –un piojo, tu muerte–); sólo estaba permitido lavarse con el pecho desnudo; era absolutamente obligatorio quitarse la gorra cuando un SS se acercaba; los sábados había que afeitarse la barba y la cabeza y remendar los harapos; los domingos había que hacer la revisión de la sarna y los botones de la chaqueta (que debían ser cinco). También era obligatorio embetunar los “zapatos”, pero nadie distribuía betún, por lo que había que encontrar el betún en el mercado negro. En el mercado negro era posible encontrar, además, cucharas, cuchillos para cortar el pan, cigarrillos, raciones de pan, y harapos y zapatos de los gaseados (que salían desnudos hacia Birkenau).

Los castigos, los golpes y las ejecuciones: el sadismo psicótico

Los castigos en Auschwitz eran constantes. El sadismo y la crueldad de los Kapos y los SS eran inimaginables.

Los prisioneros estaban sometidos a todas horas a la crueldad gratuita de los Kapos y los SS. Cuando estos cabrones golpeaban, los prisioneros debían levantarse rápidamente, de lo contrario recibían más golpes[36]. Los Kapos tenían licencia para masacrar a quien fuera, y los SS tenían licencia para disparar tiros en la nuca siempre que se les antojara.

El Block 11 de Auschwitz I era la barraca de los castigos y las torturas. Uno de los más horrendos castigos era la Stehbunker: una celda que medía 1 m² (tenía tan sólo un agujerito de 5 x 5 cm para que los prisioneros no murieran de asfixia) donde cuatro prisioneros debían permanecer de pie, sin comida ni agua, durante varios días.

20080716_1984748361_dok7(Informe de castigo en la Stehbunker durante 5 días para la prisionera número 47.332, Marie Tajfelbaum. El crimen: haber cogido 5 manzanas. Auschwitz, 1943. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

Los golpes, los latigazos, los disparos en la nuca y los ahorcamientos en Auschwitz eran constantes.

david-olere-8-punishments-2(David Olère, [¿título?], Guetto Fighter’s House Museum, Western Galilee)

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(Zinowij Tołkaczew. Patent # 67353. Tinta india sobre cartón. 30,5 x 22 cm, KL Auschwitz, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

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(Mieczysław Kościelniak. Done. Tinta sobre papel, 32,5 x 24 cm, KL Auschwitz, 1942. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

La torre de Babel

Auschwitz era una torre de Babel, y eso está muy bien reflejado en Saul fia: en la película se oye alemán, polaco, yiddish y húngaro. El ruso, el francés, el italiano, el griego, el ladino, el inglés, el checo, el rumano… también formaban parte de Auschwitz: “La confusión de las lenguas es un componente fundamental del modo de vivir aquí abajo; se está rodeado por una perpetua Babel en la que todos gritan órdenes y amenazas en lenguas que nunca se han oído, y ¡ay de quien no las coge al vuelo! Aquí nadie tiene tiempo, nadie tiene paciencia, nadie te escucha”[37].

Los “musulmanes”

Los “musulmanes” eran los prisioneros que se rendían y decidían no levantarse más a pesar de los golpes de los Kapos, y allí se quedaban, en medio de sus heces y su orina, donde morían al cabo de 48 horas. Borowski describe a los “musulmanes” en This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen: “‘Muslim’ was the camp name for a prisoner who had been destroyed physically and spiritually, and who had neither the strength nor the will to go on living –a man ripe for the gas chamber[38].

La vida de los musulmanes era breve, dice Primo Levi, pero el número de musulmanes era gigantesco: “los Muselmänner, los hundidos, los cimientos del campo, ellos, la masa anónima, continuamente renovada y siempre idéntica … demasiado vacíos ya para sufrir verdaderamente”[39].

 La pérdida de la dignidad

Auschwitz fue una máquina monstruosa que tenía dos propósitos: exterminar y convertir a los seres humanos en animales. Lo más importante, aparte de matar, era arrebatarles la dignidad a los prisioneros para reducirlos a bestias. Primo Levi, en el Apéndice de 1976 de Se questo è un uomo, describe las humillaciones y torturas que sufrieron los prisioneros de Auschwitz. El propósito: destrozarlos espiritualmente: “Aquí no estaba presente sólo la muerte sino la multitud de detalles maníacos y simbólicos, tendentes todos a demostrar que los judíos, y los gitanos, y los eslavos, son ganado, desecho, inmundicia. Recordad el tatuaje de Auschwitz, que imponía a los hombres la marca que se usa para los bovinos; el viaje en vagones de ganado, jamás abiertos, para obligar así a los deportados (¡hombres, mujeres y niños!) a yacer días y días en su propia  suciedad; el número de matrícula que sustituye al nombre; la falta de          cucharas (y sin embargo los almacenes de Auschwitz contenían, en el momento de la liberación, toneladas de ellas), por lo que los prisioneros habrían debido lamer la sopa como perros; el inicuo aprovechamiento de los cadáveres, tratados como cualquier materia prima anónima, de la que se extraía el oro de los dientes, los cabellos como materia textil, las cenizas como fertilizante agrícola; los hombres y mujeres degradados al nivel de conejillos de india para, antes de suprimirlos, experimentar medicamentos”[40].

La manera para llevar a cabo la exterminación (el gas Zyklon B) era, además de eficaz, simbólica. Este pesticida se usaba para matar a chinches y piojos. Nada mejor para degradar a los seres humanos a simples parásitos.

Primo Levi confiesa que una de las cosas que le ayudó a sobrevivir (aparte de una macabra suerte: en el Lager nadie vivía sin que otro muriera) fue el no olvidar nunca que él y los demás prisioneros eran seres humanos, y no animales. Por mucho que los putos alemanes hicieran todo lo posible para destruir espiritual y físicamente a los prisioneros, Primo Levi se negó a perder su dignidad. A veces pensaba: ¿para qué lavarse, para qué levantarse, para qué vivir? Un prisionero le dijo: para recordar que eres un hombre.

¿Qué ocurrió después de la guerra con los supervivientes del Holocausto? Los pocos que pudieron sobrevivir al horror tuvieron que aprender a volver a ser seres humanos. En los campos de concentración y exterminio se les había arrebatado todo: la libertad y la dignidad. La vuelta a la libertad fue un golpe durísimo para los supervivientes. Muchos debieron aprender a volver a sentir, puesto que habían perdido la condición de ser humano (el término psicológico se llama “despersonalización”). Tras el shock de la liberación, los prisioneros debieron aprender a levantarse y a alzar de nuevo la cabeza (“Fui avanzando, paso a paso, hasta convertirme otra vez en un ser humano”, escribe Frankl[41]). Los supervivientes tuvieron que aprender de nuevo a ser felices, porque habían olvidado cómo hacerlo.

La “liberación”

Auschwitz fue liberado por el Ejército Rojo el 27 de enero de 1945. Diez días antes, los SS empezaron a evacuar a los prisioneros de los numerosos campos que comprendían Auschwitz y forzaron a todos (cerca de 67.000) –menos a los enfermos– a emprender la marcha de la muerte. Los esqueléticos prisioneros, sin apenas ropa, desnutridos y en la nieve, tuvieron que caminar o bien unos 55 kilómetros hacia el nordoeste hasta Gliwice o bien unos 63 kilómetros hacia el norte hasta Wodzislaw. Los SS disfrutaban disparando a todos aquellos prisioneros que no podían seguir.

Unos 15.000 prisioneros perecieron en las marchas de la muerte que partieron de Auschwitz. Al llegar a Gliwice y Wodzislaw los prisioneros fueron deportados a otros campos de concentración en Alemania y Austria: Flossenbürg, Sachsenhausen, Gross-Rosen, Buchenwald, Dachau y Mauthausen. El hecho de que los alemanes siguieran deportando a prisioneros cuando la guerra estaba ya claramente perdida indica un grado de obsesión totalmente psicótica.

Death March from Gleiwitz I, to Blechhammer (1)(David Friedman, Death March. Óleo sobre canvas, 36,83 x 48,26 cm, 1946. Because They Were Jews! © 1989 Miriam Friedman Morris. Todos los derechos reservados. Cortesía de Miriam Friedman Morris. Descripción del artista: “In Camp Gleiwitz I, January 21, 1945, two o’clock in the morning, we were woken and ordered to go as fast as we could because the Russians were 60 miles away from us. It took us 48 hours to reach the next camp ‘Blechhammer’ in Upper Silesia, Germany, but the flight we took turned out to be a death march. That meant anyone who fell of weakness, was shot down pitilessly“. Friedman se retrata con gafas)

Los pocos que se quedaron en los campos del complejo de Auschwitz (unos 9.000 prisioneros) estuvieron varios días sin comida ni agua. Los cerdos SS tuvieron aún energía para matar a unos 700 prisioneros el día antes de la liberación. Cuando llegó el Ejército Rojo, casi todos los prisioneros estaba enfermos o moribundos. Los prisioneros presenciaron, apáticos, la llegada de los soviéticos.

20080606_1912986483_wyzwolenie_1(Supervivientes. Auschwitz, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

20080606_1626849824_od_wyzwolenia_do_powstania_6(Supervivientes. Auschwitz, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

20080620_1667363811_big_927(Niños supervivientes. Auschwitz, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

20080516_1655846283_big_1109(Niña y anciana supervivientes –Wojana Taus y Katarina Beer– en medio de cadáveres. Auschwitz, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

¿Por qué tardaron tanto los aliados en liberar los campos de concentración y exterminio nazis? El Ejército Rojo liberó Auschwitz, sí. Pero no hubo liberación alguna para aquellos 1.100.000 hombres, mujeres y niños que murieron en Auschwitz de la manera más horrible.

Auschwitz no fue el único. Campos de exterminio a rebosar

Auschwitz no fue el único campo de exterminio nazi. En la Polonia ocupada hubo 6 campos de exterminio (Vernichtungslager en alemán, extermination camps o death camps en inglés): Auschwitz, Treblinka, Chelmno, Belzec, Sobibor y Majdanek.

map(Los campos de exterminio de la Polonia ocupada –marcados con la svástica sobre rojo)

También hubo campos de exterminio en el Estado Independiente de Croacia (Nezavisna Država Hrvatska, NDH), estado títere de la Alemania nazi: Sajmište, Jasenovac y Jadovno, y en el territorio ocupado que comprendía parte de Estonia, Letonia, Lituania, Bielorrusia y Rusia (Reichskommissariat Ostland, RKO): Maly Trostinets. Todos los campos de exterminio estaban bien equipaditos con cámaras de gas y hornos crematorios para asesinar eficazmente a los indeseables y hacerlos desaparecer del mapa.

¡Qué peligrosos eran los niños y niñas de dos añitos que entraban en las cámaras de gas! ¡Había que destruirlos a todos! El puerco Himmler se preguntó en un famoso discurso qué hacer con las mujeres y niños judíos. La solución que propuso fue exterminarlos también, pues consideraba injustificado exterminar a los hombres judíos y dejar vivos a sus mujeres y a sus hijos e hijas. Por tanto, la solución más sencilla fue matarlos a todos. Así de fácil. Ancianos, hombres, mujeres, niños y bebés, todos a las cámaras de gas: “Es trat an uns die Frage heran: Wie ist es mit den Frauen und Kindern? –Ich habe mich entschlossen, auch hier eine ganz klare Lösung zu finden. Ich hielt mich nämlich nicht für berechtigt, die Männer auszurotten– sprich also, umzubringen oder umbringen zu lassen –und die Rächer in Gestalt der Kinder für unsere Söhne und Enkel groß werden zu lassen. Es mußte der schwere Entschluß gefaßt werden, dieses Volk von der Erde verschwinden zu lassen[42].

La Aktion Reinhardt y La Solución Final: el preludio y la meta de Auschwitz

El Generalgouvernement era el territorio polaco (y parte de Ucrania) que había sido invadido por Alemania en 1939. Los territorios del oeste fueron incorporados al Reich y se llamaron Wartheland, y los territorios del centro y del este, que rebosaban de judíos polacos, se convirtieron en territorios de trabajos forzados, deportaciones y guetos (a partir de mediados de 1940 se fueron acorralando a todos los judíos polacos en guetos).

A partir de finales de 1941 se llevó a cabo la Operación Reinhardt, que consistía en la eliminación sistemática de los judíos del Generalgouvernement. La Operación Reinhardt consiguió eficazmente asesinar a 1.700.000 judíos polacos (hombres, mujeres y niños), y fue el preludio a La Solución Final.

La Solución Final (Endlösung der Judenfrage), la exterminación de los judíos de Europa, fue firmada oficialmente el 20 de enero de 1942, en la Conferencia de Wannsee (Berlín). En el lenguaje oficial se usaba “solución final” en lugar de “exterminio”; “traslado” en lugar de “deportación”; “tratamiento especial” en lugar de “matanza con gas”.

A partir de septiembre de 1939 se fue obligando a los judíos, so pena de muerte, a llevar un distintivo (primero a partir de los 11 años, después a partir de los 6 años, y más tarde a partir de los 2 años) que variaba desde un brazalete blanco a la estrella de David azul o amarilla. La Judenstern empezó simbolizando la vergüenza y acabó significando la deportación y la cámara de gas. La operación, pues, era fácil. Los judíos estaban perfectamente identificados. Sólo faltaba deportarlos y aniquilarlos.

judenstern-1(Judenstern de un judío alemán. 1942–1945. Cortesía del USHMM)

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(Niño judío francés con la Judenstern. 1940–1944. Cortesía del USHMM)

kovno(Niños judíos lituanos con la Judenstern: Emanuel Rosenthal –2 años– y Avram Rosenthal –5 años– en el gueto de Kovno. Los 1.300 niños del gueto de Kovno fueron asesinados de un tiro o deportados y gaseados. Gueto de Kovno, 1944. Cortesía del USHMM)

En la Conferencia de Wannsee, Eichmann, el funcionario perfecto, entregó una lista que él mismo había redactado con el número de judíos de cada país europeo. Los países se dividían en “A” (países ya ocupados por los nazis) y “B” (países por ocupar). El total de judíos que era preciso exterminar para que Europa fuera judenfrei era, según Eichmann, de 11 millones.

eichmann-list(Lista de Eichmann, 1942)

¿Cuántos judíos habían emigrado a tiempo? Según Heydrich, 537.000 judíos alemanes, austríacos y checos habían emigrado de 1933 a 1941.

Y del papel, siguiendo la apestosa eficacia burocracia alemana, se pasó a la acción. 6 millones de judíos fueron masacrados y gaseados. Pero la Solución Final se había puesto en marcha mucho antes de la Conferencia de Wannsee.

La primera fase de la Solución Final (antes de 1942) fue la de las masacres de las comunidades judías, guetos y pueblos enteros. Los Einsatzgruppen (escuadrones de la muerte) estaban formados por miembros de las SS. Su pasión: ejecutar en masa. Se estima que los Einsatzgruppen masacraron alrededor de 1.800.000 hombres, mujeres y niños. En 1941 había unos 3.000 Einsatzgruppen. Sólo 24 fueron juzgados después de la guerra, en la Einsatzgruppen Trial (1947–48). De esos 24 hijos de perra, sólo 4 fueron condenados a muerte; el resto recibió penas ridículas.

El 22 de septiembre de 1941, unos pocos Einsatzgruppen dispararon sobre 28.000 judíos (hombres, mujeres y niños) en Vínnytsia (Ucrania). Una semana más tarde, el 29 y 30 de septiembre de 1941, se produjo la masacre de Babi Yar (Kiev, Ucrania): 33.771 hombres, mujeres y niños judíos fueron asesinados uno por uno de un tiro en la nuca. El 30 de noviembre de 1941 y el 8 de diciembre de 1941 los nazis masacraron a 24.000 judíos letones (hombres, mujeres y niños) y a 1.000 judíos alemanes (hombres, mujeres y niños) del gueto de Riga en la masacre de Rumbula (cerca de Riga, Letonia). Steven Springfield había sido enviado a otro gueto, más pequeño, junto a su hermano y se salvó de la masacre. En un vídeo del USHMM recuerda cómo los sádicos soldados alemanes y letones masacraban con placer a los niños y las mujeres: “I remember while they were taking out those people from the ghetto, I was standing behind the barbed wire and I saw those wild animals, those drunk Latvian and German soldiers beating, killing, in the most brutal and barbaric way. I saw a woman walking with a child, with a baby in her arms, and somehow she slipped and the baby fell out of her arm. The Latvian policeman grabbed the baby, held it by its legs and put a bullet through it, and when the mother started pleading with him and crying, he shot the mother on the spot. I saw that in front…just in front of me. So, when I saw that I had no doubt in my mind what was happening to our people […] People became worse than animals, blood-thirsty, without any pity, any feelings for their fellow human being”[43].

El 14 de octubre de 1942 se produjo la liquidación del gueto de Mizocz: 1.700 judíos (hombres, mujeres y niños) fueron asesinados uno por uno de un tiro en la nuca. Existen unas fotografías espeluznantes de la liquidación del gueto de Mizocz, que  muestran a las mujeres y niños justo antes y justo después de la masacre perpetuada por los hijos de puta de los Einsatzgruppen.

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(Mujeres desnudas abrazando a sus bebés antes de su ejecución por Einsatzgruppen. Masacre de Mizocz, 14 de octubre de 1942 / Instytut Pamieci Narodowej. Cortesía del USHMM)

mizocz-2(Un Einsatzgruppe se dispone a rematar a dos niños aterrorizados que aún están vivos para completar así la ejecución masiva de 1.700 inocentes. Los otros dos Einsatzgruppen se limitan a observar la masacre. Masacre del gueto de Mizocz, 14 de octubre de 1942. Instytut Pamieci Narodowej. Cortesía del USHMM)

mizocz-3(Un Einsatzgruppe remata a las mujeres y niños agonizantes tras la masacre del gueto de Mizocz, 14 de octubre de 1942. Instytut Pamieci Narodowej. Cortesía del USHMM)

¡Ay, si uno pudiera coger un hacha y descuartizar a esos asesinos hijos de puta! ¿Cómo puede un ser humano disparar contra mujeres y niños indefensos? ¿Qué tipo de monstruo o de basura es capaz de llevar a cabo semejante atrocidad?

Existe una foto muy famosa de la masacre de Ivangorod, donde casi puede sentirse el sufrimiento y la angustia de la madre que abraza a su hija momentos antes de recibir una bala.

Ivangorod-1(Madre judía abrazando a su hija –las niñas llevaban un pañuelito para cubrir sus cabecitas– mientras un Einsatzgruppe le dispara una bala a la cabeza. Masacre de Ivangorod, Ucrania, 1941­–1943. Yad Vashem, Jerusalén)

La fotografía original es más grande y muestra a la derecha a 4 judíos (dos de ellos niños) acribillados por las balas. Momentos antes, las víctimas habían estado cavando sus propias fosas.

Ivangorod-2(Masacre de Ivangorod, 1941–1943. Yad Vashem, Jerusalén)

¿Qué fue de todos aquellos hijos de puta? ¿Dónde están hoy estos asesinos? ¿Se acordarán de los rostros y los cuerpos empapados en sangre, de las miradas de desesperación, súplica y terror de los más pequeñitos, asustados y arropados por sus madres aterrorizadas? Seguramente los pocos cerdos que aún viven no sienten remordimiento alguno. En Shoah, de Claude Lanzmann, una mujer entrevista a un hombre que participó en una de estas masacres. La entrevistadora le pregunta qué pensaba cuando disparaba sobre las mujeres y los niños indefensos. Él contesta: “Pensaba: apunta en el blanco (aim carefully). Nada más”.

Esta fue la primera fase de la Solución Final. Pero tanta sangre podía hacer “sufrir” a los nazis (estar disparando a mujeres y a niños era muy incómodo), así que era preciso inventar un sistema para exterminar a los judíos y a otros indeseables sin tanta bala en la nuca. Esta “preocupación” de los nazis por las ejecuciones en masa y la sangre al estilo Kill Bill es descrita por Hannah Arendt en Eichmann in Jerusalem: A Report on the Banality of Evil.

La segunda fase de la Solución Final fue la de los campos de exterminio y las cámaras de gas. Pero los judíos no fueron las únicas víctimas de las cámaras de gas y el Holocausto. No hay que olvidar que 3.000.000 de polacos no judíos fueron también exterminados. Otras víctimas fueron los zíngaros, los Testigos de Yehovah, los homosexuales y los prisioneros políticos.

De todas maneras, es preciso señalar que la Aktion Reinhardt, la Solución Final y Auschwitz fueron diseñados con el único propósito de exterminar a los judíos de Europa.

¿Qué fue de los 8.500.000 hijos de puta que abrazaron el nazismo e hicieron posible el Holocausto? ¿Dónde están hoy?

En 1920, el Partido Nazi contaba con 600 miembros. En 1945, con 8.500.000. ¿Qué fue de ellos? ¿Recibieron su castigo?

¿Dónde están hoy los 7.000 SS hijos de puta que “trabajaron” eficazmente en Auschwitz y mataron, masacraron y gasearon a millones de inocentes?

¿Dónde están hoy las cerdas alemanas rubias y elegantes que les barrían los pies a Primo Levi y a los otros dos prisioneros que ejercieron de químicos en Auschwitz III? ¿Dónde está hoy el perro alemán que le gritó “cerdo judío” a Frankl y le hizo llevar un barril de agua después de haberle apaleado durante horas? ¿Dónde están los cabrones que disparaban contra los que caían agotados en las marchas de la muerte? ¿Fueron acaso enjuiciados y condenados por sus crímenes y su complicidad con el Holocausto? ¿Murieron ya, viejitos y libres?

En la Alemania nazi hubo nada menos que 1.000.000 de SS. ¿Dónde está hoy ese millón de SS que humilló, golpeó, masacró y gaseó a millones de hombres, mujeres, niños y bebés? ¿Pagaron las atrocidades que cometieron? Casi todos murieron libres o siguen viviendo libres.

Hay que ser muy frío de cabeza y de corazón para no desear poner a todos esos animales asesinos en una gran cámara de gas. ¿Nos convertiría ello en nazis? No. Los nazis mataron a millones de inocentes. Aquí se mataría a asesinos monstruosos que masacraron a niños, mujeres y hombres. He de reconocer que esto me produce una gran contradicción, puesto que siempre he estado en contra de la pena de muerte. En Israel no existe la pena de muerte, salvo para ex-nazis. Tal vez ello sea una buena opción. Los crímenes de los nazis han sido los más atroces de la historia de la humanidad. Woody Allen dice en Anything Else en boca de David Dobel: “the crimes of the Nazis were so enormous that if the entire human race were to vanish as a penalty, it could be argued as justifiable“.

La impunidad de los asesinos es un insulto a todas las víctimas masacradas y gaseadas, y da rienda suelta a nuevos genocidios. La historia de la humanidad es triste, cruel e injusta: a mayor el crimen, menor el castigo. Los dioses, las hadas y los unicornios no castigan, y los asesinos con las manos manchadas de sangre duermen plácidamente sin recordar los gritos de sus víctimas.

¿Y dónde estaba “Dios”?

El ser humano se ha preguntado después de Auschwitz si Auschwitz fue un problema de antropodicea o de teodicea. Frankl ve en Auschwitz un problema más bien de antropodicea que de teodicea. Según Sartre, el mal es fruto siempre de la libertad humana, no porque Dios sea bueno, sino porque, simplemente, no existe. El hombre escoge el mal y escoge el bien, solo y sin Dios, y no hay nada ni nadie que pueda justificar sus acciones. 

Primo Levi escribe: “Hemos viajado hasta aquí en vagones sellados; hemos visto partir hacia la nada a nuestras mujeres y a nuestros hijos; convertidos en esclavos hemos desfilado cien veces ida y vuelta al trabajo mudo, extinguida el alma antes de la muerte anónima. No volveremos. Nadie puede salir de aquí para llevar al mundo, junto con la señal impresa en la carne, las malas noticias de cuanto en Auschwitz ha sido el hombre capaz de hacer con el hombre”[44].

Según Frankl, la pregunta correcta no es ¿dónde estaba Dios? sino más bien ¿dónde estaba el hombre? Lo cierto, pienso yo, es que en Auschwitz no estuvo ni el hombre ni Dios. Auschwitz fue permitido por el hombre y permitido por Dios. Y ni el hombre ni Dios fueron castigados por ello. La Historia nos ha enseñado (y nos muestra cada día) que un sinfín de holocaustos son posibles. Después del Holocausto, “nadie” resultó ser culpable del horror: todos escaparon de la culpa y la responsabilidad: la gran mayoría de los SS, SA y Einsatzgruppen no fueron responsables ni culpables, y el alemán y austríaco común que colaboró feliz en la humillación, tortura y asesinato de millones de hombres, mujeres y niños tampoco fue responsable ni culpable. Eichmann no fue responsable ni culpable (¡él sólo era un funcionario alemán que cumplía órdenes! Si le hubieran ordenado matar a su padre lo hubiera hecho sin dudar, escribe Arendt), y, por supuesto, Dios tampoco fue ni responsable ni culpable.

Wiesel afirma que olvidar a las víctimas es volver a matarlas: “L’oubli signifierait danger et insulte. Oublier les morts serait les tuer une deuxième fois[45]. Es verdad que el juicio contra los culpables no resucitará a los muertos. Pero la impunidad de los culpables ¿no es acaso escupir sobre el sufrimiento de las víctimas?

Tanto en Alemania como en Austria, la gente de mi generación que aún tiene abuelos acarrea un pasado familiar sangriento. Han pasado tan sólo 74 años desde la Solución Final. En 1942, muchos de los SS (Schutzstaffel), SA (Sturmabteilung) y Einsatzgruppen apenas tenían 20 años. La gran mayoría de ancianos y ancianas de 94 años para delante (pocos quedan, pero aún hay) que se ven hoy pasear por las calles de Berlín comiendo un bratwurst o en los Cafés de Viena disfrutando de un Sacher-Torte mit Schlag denunció, humilló, y/o masacró a judíos voluntaria y convencidamente. ¿Han sido juzgados por ello? En absoluto. No han sido juzgados ni por los hombres ni por “Dios”.

La justicia, como es sabido, apenas se hace oír tras la barbarie. La mayoría de los pocos miembros de las SS, SA y los Einsatzgruppen que fueron juzgados recibieron penas cortísimas[46]. La inmensa mayoría de los médicos del macabro Programa Eutanasia permaneció impune. Muchos médicos responsables del asesinato de miles de bebés, niños y adultos siguieron ejerciendo como médicos después de la guerra. La Historia nos muestra la asquerosidad de la justicia. Roba y serás encarcelado. Mata a miles de inocentes y serás perdonado.

En mi opinión, Auschwitz y el Holocausto son doblemente horribles: primero; porque las atrocidades fueron abominables y apenas nadie hizo nada para evitarlas. Y, segundo, porque los culpables apenas fueron castigados, y eso dio carta blanca para nuevos genocidios y nuevas atrocidades (Vietnam, Bosnia, Ruanda, Israel-Palestina, Irak, Sudán, Siria…). Lo único que la Segunda Guerra Mundial enseñó al hombre (después de 72 millones de muertos, medio mundo arrasado y la destrucción de todos los valores morales) es que los genocidios son facilísimos de llevar a cabo. Y lo único que la podrida justicia de posguerra enseñó al hombre es que los responsables de los genocidios apenas tendrán su castigo y que los genocidios seguirán repitiéndose.

¿Los verdugos y colaboradores del Holocausto que salieron impunes llevaron su castigo en su conciencia? ¿Les atormentaron y siguen atormentándoles las humillaciones, torturas y masacres que perpetraron, los llantos de los bebés, los gritos de los niños, el recuerdo de las hombres y mujeres bañados en sangre, la insumisión de las víctimas caminando hacia las cámaras de gas o preparando sus fosas antes de ser ejecutadas, y las fosas rebosando de cadáveres? Para el monstruo que ha sido capaz de cometer tales crímenes es raro que exista el arrepentimiento.

¿Los alemanes y austríacos sabían lo que estaba pasando? Posiblemente no conocían las cámaras de gas, pero la humillación, tortura y asesinato de judíos desde luego que sí los conocían. Primo Levi cita a Eugen Kogon, superviviente de Buchenwald, el cual en su libro Der SS Staat escribe: “no había un alemán que no supiese de la existencia de los campos (…) Todos los alemanes eran testigos de la multiforme barbarie antisemita: millones de ellos habían presenciado, con indiferencia o con curiosidad, con desdén o quizá con maligna alegría, el incendio de las sinagogas o la humillación de los judíos y judías oblogados a arrodillarse en el fango de la calle”[47]. ¿Y qué hacían los alemanes ante tales injusticias? Alzaban su brazo derecho y gritaban eufóricos Heil Hitler!

Una solución barata a la culpabilidad del Holocausto fue hacer creer al mundo que los únicos culpables habían sido cuatro perros alemanes y un puñado de sádicos, que, absolutamente solos, fueron capaz de aniquilar a 11 millones de seres humanos. ¡Los pobres alemanes sólo cumplían órdenes que venían de arriba y los pobres austríacos fueron invadidos! Pero el hombre es libertad. El hombre es completamente responsable de sus actos, y nadie, ni siquiera “Dios”, le salva de su culpabilidad por la sangre que ha derramado. Sartre dice en boca de Hugo en Les mains sales que el hombre que mata es siempre culpable de matar aunque haya cumplido una orden que venía de arriba, puesto que hay un momento en que la orden queda atrás y lo único que existe es la propia decisión: “L’ordre est resté en arrière et je m’avançais seul et j’ai tué seul[48].

¿Justicia hipócrita o cadena perpetua para todos los ex-nazis?

¿Qué castigo hubiera sido apropiado para Alemania y Austria acorde a sus crímenes contra la humanidad? Irracionalmente mi primera respuesta es: dos bombas atómicas: una en Berlín y otra en Viena. ¡Pobres museos, pobres óperas! dirán las personas cultas y decentes. Pero no se puede hacer justicia matando. No. No nos rebajemos tanto y devengamos monstruos como ellos.

Otra posible solución podría haber sido disolver Alemania y Austria como países, haber hecho desaparecer sus fronteras, al menos durante 500 años. Pero aún es poco si recordamos Auschwitz.

Sé que habrá muchos que se sentirán indignados con estas sentencias. Me parece ya estar oyendo sus reproches. Well, bad luck, fuck you all. Es esta justicia podrida, diplomática e hipócrita la que ha hecho posible los genocidios y la que continúa haciéndolos posibles. Pero bien pensado, si cuando Alemania y Austria dijeron bien fuerte que a los judíos había que exterminarlos nadie dijo nada, ¿por qué iba alguien a decir algo después, cuando se descubrieron en los campos liberados los crematorios, los supervivientes esqueléticos y las pilas gigantescas de cadáveres?

Me gustaría poder escribir algún día sobre las tragedias de Darfur y Siria. Europa sigue dándole la espalda a los refugiados y a los perseguidos, y sigue siendo cómplice –mirando hacia otro lado– de injusticias, masacres y genocidios.

Alemania y Austria aún no han pagado sus crímenes contra la humanidad. Hoy son dos superpotencias con poca memoria histórica, apenas remordimiento y prepotentes a más no poder. Wiesel escribe en la primera versión de La nuit que 10 años después de Buchenwald el mundo ha olvidado ya la barbarie. Los verdugos siguen vivos y los criminales de guerra se pasean tranquilamente por las ciudades alemanas: “Et maintenant, dix ans après Buchenwald, je me rends compte que le monde oublie. L’Allemagne est un État souverain. L’armée allemande est ressuscitée. Ilse Koch, la femme sadique de Buchenwald a des enfants et elle est heureuse. Des criminals de guerre se promènent dans les rues de Hambourg et Münich[49].

Ambos países (Alemania y Austria), protestante el uno, católico el otro, rebosan de neandertales ultraderechistas y capullos neo-nazis con el cerebro inundado de mierda y de cerveza. Hoy la víctima no es el judío. La víctima es el musulmán y el inmigrante. Lo importante es tener un enemigo al que culpar de las propias desgracias. El racismo va siempre acompañado del blanco de mierda cristiano.

Recordando los niños de The Auschwitz Album me parece justo decir que Alemania y Austria deberían pagar una deuda a todos los países de las víctimas exterminadas hasta el momento del Big Crunch.

¿Acaso resultan duras estas sentencias? Veamos de nuevo Saul fia, escuchemos a los niños, mujeres y hombres gritar de horror en las cámaras de gas y nos daremos cuenta de que son sentencias leves. Los que han visitado Auschwitz después de la guerra han podido ver las infinitas marcas de uñas que dejaron las víctimas en esos largos minutos de agonía.

¿Y qué hay de los niños? ¿Qué castigo puede un país pagar por exterminar sistemáticamente a niños y bebés? Pero, ¿qué importancia tienen los niños masacrados? Bah, total, fueron poquitos: sólo 1.500.000, y, además, judíos y zíngaros, no “arios”. Algo parecido está ocurriendo hoy con los niños que no son europeos ni norteamericanos. La noticia de que millones de niños sudaneses, sirios, etíopes o nepalíes viven en condiciones infrahumanas no es demasiado alarmante (como máximo sirve para que algunos la copien y peguen en su Facebook). Pero si mañana millones de niños europeos o norteamericanos murieran de hambre, enfermedades o a causa de la guerra, el mundo entraría en un estado de shock colectivo y se movilizaría inmediatamente para salvar a sus niños europeos y norteamericanos.

Cada día me enfrento en internet con neandertales neo-nazis que escupen sobre la memoria de las víctimas del Holocausto y se cagan en Auschwitz. Yo no me quedo callada, y pierdo mi tiempo contestando a sus insultos y pidiendo cadena perpetua para todos los ex-nazis. Los pobres se alteran y me insultan y me llaman judía bolchevique, o musulmana o inmigrante. No soy ni judía ni musulmana y mucho menos bolchevique. ¿Inmigrante? Considero que nadie es inmigrante en este planeta que es de todos. Los burros aún no se han enterado de que no es necesario ser judío para condenar Auschwitz; sólo es necesario ser humano.

Que vengan más genocidios. Que vengan. Los verdugos apenas serán castigados. Los niños perecerán y los asesinos morirán viejitos y felices. Se cuenta que Hitler dijo a propósito de la exterminación de los judíos y un posible castigo para Alemania algo como: “¿Quién recuerda hoy la masacre de los armenios?”. Y en efecto: Turquía aún no ha sido oficialmente condenada por la matanza de 1.500.000 hombres, mujeres y niños armenios en la Primera Guerra Mundial. Y cuando venga otro genocidio, los verdugos dirán: ¿pero quién culpó a los alemanes que “fueron obligados” a ser nazis y a los austríacos que fueron “invadidos”?

La justicia apesta. El mundo rebosa de neo-nazis patéticos y de racistas de mierda, y Auschwitz empieza a estar pasado de moda. Pero se seguirán oyendo, por millones de años, los gritos de los hombres, mujeres y niños que perecieron, gracias al hombre común, en las cámaras de gas. En 1945 había 8.500.000 miembros del partido nazi. ¿Qué ha sido de ellos? ¿Dónde están ahora? Cadena perpetua para todos los ex-nazis, bitte.

HALLOWEEN-2015-TODOS.JPG Antonia Tejeda Barros, Madrid, 20 de marzo de 2016

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(Niños supervivientes saliendo de sus barracas. Auschwitz, 1945. Cortesía del USHMM)

bebé-prisionero-liberado(Bebé superviviente con el número tatuado en el bracito izquierdo. Auschwitz, 1945. Cortesía del Auschwitz-Birkenau State Museum)

niños(Niños supervivientes. Auschwitz, 1945. Belarusian State Archive of Documentary Film and Photography. Cortesía del USHMM)

Webs

Auschwitz-Birkenau State Museum

United States Holocaust Memorial Museum (USHMM)

Yad Vashem. The World Holocaust Remembrance Center

Los Angeles Museum of the Holocaust (LAMOTH)

Guetto Fighters’ House Museum

Center for Holocaust & Genocide Studies (University of Minnesota): Because They Were Jews! by David Friedman

Bibliografía

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Borowski, Tadeusz. This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen (trad. Barbara Vedder). New York & London: Penguin Classics, 1976 (1967), pp. 9–180

Chare, Nicholas & Williams. Dominic. “How Documents Buried by Jewish Prisoners at Auschwitz Tell the Story of Genocide“. Slate, 3 de febrero de 2006

Dobrowlska, Anna. The Auschwitz Photographer (trad. Anna Samborska & Clay Young). Warsaw: Rekontrplan, 2013, pp. 5–282

Frankl, Viktor E. … trotzdem Ja zum Leben sagen. Ein Psychologe erlebt das Konzentrationslager. München: Kösel, 2014 (2009), pp. 7–191

Frankl, Viktor E. Man’s Search for Meaning (trad. Ilse Lasch). Boston: Beacon, 2006, pp. ix–165

Frankl, Viktor E. El hombre en busca de sentido (trad. Christine Kopplhuber y Gabriel Insauti Herrero). Barcelona: Herder, 2004 (1979), pp. 9–153

‘Ha-Elion, Moshe. En los Kampos de la Muerte. Israel: Instituto Maale Adumim, 2000, pp. 5–94

Levi, Primo. Se questo è un uomo. Torino: Einaudi, 2014 (1958), pp. 3–219

Levi, Primo. Si esto es un hombre (trad. Pilar Gómez Bedate). Barcelona: Austral-El Aleph, 1998 (1987), pp. 7–222

Müller, Filip. Eyewitness Auschwitz. Three Years in the Gas Chambers (trad. Susanne Flatauer). Chicago: Ivan R. Dee & USHMM,1999, pp. ix–180

Niewyk, Donald & Nicosia, Francis. The Columbia Guide to the Holocaust. USA: Columbia University Press, 2000, pp. xi–473

Sartre, Jean-Paul. Les mains sales. France: Gallimard, 2007 (1948), pp. 13–247

Reiniger, Franziska. “Inside the Epicenter of the Horror – Photographs of the Sonderkommando“. Yad Vashem

Roccas, Ronis. “We did the dirty work of the Holocaust’: Sonderkommando Auschwitz“. haArez, 2 de mayo del 2000

Venezia, Shlomo. Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz. Paris: Albin Michel, 2007, pp 7–249

Weiss, Martin. “Selection at Auschwitz“. USHMM

Wiesel, Elie. La nuit. France: Les éditions de minuit, 2012 (1958), pp. 9–199

Wiesel, Elie. “Message from Elie Wiesel“. Auschwitz-Birkenau State Museum

NOTAS

[1] Venezia, Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz, p. 87

[2] Wiesel, La nuit, “Préface de 2007”, p. 13

[3] Moshe Ha’Elion (nacido en 1925), judío griego, fue deportado a Auschwitz en 1943. Tenía 18 años. Después de la marcha de la muerte estuvo en Mauthausen, Melk y Ebensee. En מיצרי שאול (traducido al inglés como Straits of Hell) y En los Kampos de la Muerte (colección de tres poemas escritos en ladino) Moshe narra los horrores de la deportación y de los campos de concentración y exterminio nazis. Fue el prisionero número 114.923. Vive en Israel y tiene 91 años

[4] Viktor Frankl (1905–1997), judío austríaco, psiquiatra y filósofo, sobrevivió a los horrores de Theresienstadt, Auschwitz, Kaufering y Türkheim (dos subcampos de Dachau). Fundador de la logoterapia (una terapia basada en la búsqueda por el sentido), en Ein Psychologe erlebt das KZ narra las experiencias en los campos “pequeños” de concentración nazis. El libro fue luego retitulado …trotzdem Ja zum Leben sagen. Ein Psychologe erlebt das Konzentrationslager. Traducido al inglés en 1959 primeramente bajo el título From Death-Camp to Existentialism, fue luego titulado con el nombre que hoy se conoce: Man’s Search for Meaning (la edición española usó este último título: El hombre en busca de sentido)

[5] Tadeusz Borowski (1922–1951) ganó la “beca Hitler” a los 21 años por ser polaco y sobrevivió a los horrores de Auschwitz, Natzweiler-Struthof y Dachau. Dachau fue liberado el 1 de mayo de 1945, cuando Borowski tenía 22 años y medio. En 1947 publicó 5 historias cortas bajo el título Pożegnanie z Marią –Adiós a María– (publicado en inglés bajo el título This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen –título de una de las historias–). Cuatro años más tarde, el 1 de julio de 1951, se suicidó. ¿Y cómo lo hizo? Nada menos que inhalando gas. Su mujer acababa de dar a luz 3 días antes

[6] Shlomo Venezia (1923–2012), judío griego, fue deportado a Auschwitz en marzo de 1944; tenía 22 años. Fue Sonderkommando en los Crematorios II y III de Auschwitz-Birkenau. Después de la marcha de la muerte, fue deportado a Mauthausen, Melk y Ebensee. Su hermano Maurice Venezia (nacido en 1921) fue también Sonderkommando, sobrevivió y hoy tiene 95 años. Venezia publicó en el 2007 en francés un testimonio espeluzante y de enorme valor titulado Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz, traducción de una serie de entrevistas en italiano realizadas en el 2006 en Roma por Beatrice Prasquier (con la ayuda de Marcello Pezzetti). Venezia dedicó su vida a dar testimonio sobre los horrores de Auschitz. Murió a los 88 años en Roma

[7] Primo Levi (1919–1987), judío italiano, fue deportado a Auschwitz en marzo de 1944. Tenía 25 años. En Se questo è un uomo narra la vida en Auschwitz III. Fue el prisionero número 174.517. Completan la llamada “Trilogía de Auschwitz” La tregua y I sommersi e i salvati. Otro testimonio interesantísimo es Così fu Auschwitz. Testimonianze 1945-1986 (con Leonardo De Benedetti)

[8] Elie Wiesel (1928), judío rumano nacionalizado norteamericano, fue deportado a Auschwitz el 6 de mayo de 1944; tenía 15 años. Después de la marcha de la muerte fue prisionero en Buchenwald hasta la liberación (11 de abril de 1945). Wiesel aparece en la famosa fotografía de los prisioneros en una barraca de Buchenwald. En La Nuit (publicado primeramente en yiddich bajo un título mucho más significativo: Un di Velt Hot Geshvign –Y el mundo permaneció callado– narra los horrores de la deportación, Auschwitz y la marcha de la muerte. En 1986 obtuvo el Premio Nobel de la Paz. Fue el prisionero número A-7713. Vive en EEUU y tiene 86 años

BELIE-WIESEL-Buchenwald-1945

Buchenwald, 16 de abril de 1945. Wiesel es el 7º prisionero de la segunda fila

[9] Nacido en Trutnov (Checoslovaquia) en 1930. En diciembre de 1942, Michal fue enviado junto a su familia a Hradec Kralove y de allí fue deportado a Theresienstadt. El 15 de diciembre de 1943 Michal y su familia fueron deportados a Auschwitz-Birkenau. Michal fue tatuado con el número 168.497, su padre con el número 168.496 y su madre con el número 71.253. Durante seis meses pudieron estar juntos en el “campo familiar”. En junio de 1944 su madre fue enviada a Stutthof (murió en el campo en enero de 1945); su padre fue gaseado el 11 de julio de 1944. Michal sobrevivió Auschwitz, Mauthausen, Melk y dos marchas de la muerte. En 1945–47 escribió su diario (tres libretas) sobre la ocupación nazi en Checoslovaquia y los campos de exterminio.

[10] Levi, Se questo è un uomo, p. 68

[11] Message from Elie Wiesel

[12] USHMM

[13] David Olère (1902–1985) fue un Sonderkommando superviviente de Auschwitz-Birkenau que trabajó en el Crematorio III. Pintor e ilustrador judío polaco, se mudó a París en 1923. Fue deportado a Auschwitz el 2 de marzo de 1943. Después de Auschwitz, sobrevivió la marcha de la muerte, Mauthausen, Melk y Ebensee. Plasmó los horrores que presenció en Auschwitz en sus dibujos y cuadros

[14] Venezia, Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz, p. 86

[15] Venezia, Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz, p. 86

[16] David Friedman (1893–1980) (Friedmann, con dos “Ns”, antes de 1960, año en que obtuvo la nacionalidad norteamericana) fue un superviviente de Auschwitz. Nació en Mährisch Ostrau. Pintor, ilustrador y violinista, vivió en Berlín de 1911 a 1938. En diciembre de 1938 emigró a Praga con su mujer Mathilde y su hija Mirjam Helene. En 1941 los tres fueron deportados al guetto de Lodz, y en 1944, a Auschwitz, donde su mujer y su hija fueron gaseados. Gracias a su talento como violinista, Friedman fue transferido al subcampo Gleiwitz I. Sobrevivió a la marcha de la muerte y llegó al campo de Blechhammer, el cual fue liberado por el Ejército Rojo en 1945. Estuvo en Cracovia y Praga, donde pintó muchos cuadros sobre los horrores del Holocausto. Friedman y su segunda mujer, Hildegard, emigraron a Israel en 1949. Tuvieron una hija llamada también Miriam y emigraron a EEUU en 1954. Su hija Miriam Friedman Morris lucha por recuperar los cuadros de su padre y por mantener viva su memoria

[17] Venezia, Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz, p. 94

[18] Borowski, This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen, p. 39

[19] Ha-Elion, “La djovenika al lager”, En los Kampos de la Muerte, p. 15

[20] Borowski, This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen, p. 36

[21] Primo Levi, Si esto es un hombre, p. 15 [“vagoni merci, chiusi dall’esterno, e dentro uomini donne bambini, compressi senza pietà … in viaggio verso il nulla“, Primo Levi, Se questo è un uomo, p. 9]

[22] Borowski, This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen, p. 37

[23] Frankl, El hombre en busca de sentido, p. 39 [“Uns, der Transportminorität von damals, wurde es am Abend des gleichen Tages bekannt. Ich fragte Kameraden, die schon länger im Lager waren, wohin mein Kollege und Freund P- gekommen sein mochte. ‘Ist er auf die andere Seite geschickt worden?’ ‘Ja’, sage ich. ‘Dann siehst du ihn dort’, sagt man mir. Wo? Eine Hand zeigt zu einem wenige hundert Meter entfernten Schlot, aus dem eine viele Meter hohe Art Stichflamme unheimlich in den weiten, grauen polnischen Himmel emporzüngelt, um sich in eine düstere Rauchwolke aufzulösen“], Frankl, … trotzdem Ja zum Leben sagen, pp. 30–31

[24] Weiss: “Selection at Auschwitz“. USHMM

[25]La solidarité n’existait que quand on avait assez pour soi; autrement, pour survivre, il fallait être égoïste“, Venezia, Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz, p. 137

[26] Roccas, ‘We did the dirty work of the Holocaust’: Sonderkommando Auschwitz, haArez, 2 de mayo del 2000

[27] Borowski, This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen, p. 37

[28] Levi, Si esto es un hombre, p. 134. “La selezioni si sentono arrivare. ‘Selekcja’: la ibrida parola latina e polacca si sente una volta, due volte, molte volte, intercalata in discorsi stranieri“, Levi, Se questo è un uomo, p. 121

[29] Levi, Si esto es un hombre, pp. 138, 139. “Ognuno di noi, che esce nudo dal Tagesraum nel freddo dell’aria di ottobre, deve fare si corsa i pochi passi fra le due porte davanti ai tre, consegnare la scheda alla SS e rientrare per la porta del dormitorio. La SS, nella frazione di secondo fra due passaggi successivi, con uno sguardo di faccia e di schiena giudica della sorte di ognuno, e consegna a sua volta la scheda all’uomo alla sua destra o all’uomo alla sua sinistra, e questo è la vita o la morte di ciascuno di noi“, Levi, Se questo è un uomo, p p. 123

[30] Levi, Si esto es un hombre, p. 141; “dalla mia cuccetta che è al terzo piano, si vede e si sente che il vecchio Kuhn prega, ad alta voce, col berretto in testa e dondolando il busto con violenza. Kuhn ringrazia Dio perché non è stato scelto. Kuhn è un insensato. Non vede, nella cuccetta accanto, Beppo il greco che ha vent’anni, e dopodomani andrà in gas, e lo sa, e se ne sta sdraiato e guarda fisso la lampadina senza dire niente e senza pensare piú niente? Non sa Kuhn che la prossima volta sarà la sua volta? Non capisce Kuhn che è accaduto ogii un abominio che nessuna preghiera propiziatoria, nessun perdono, nessuna espiazione dei colpevoli, nulla insomma che sia in potere dell’uomo di fare, potrà risanare mai piú? Se io fossi Dio, sputerei a terra la preghiera di Kuhn“, Levi, Se questo è un uomo, p. 127

[31] En Venezia, Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz, pp. 205–235

[32] Primo Levi, Si esto es un hombre, p. 35 [“La morte incomincia dalle scarpe“, Primo Levi, Se questo è un uomo, p. 27]

[33] Primo Levi, Si esto es un hombre, p. 53 [“… tutti sentiamo che questa musica è infernale“, Primo Levi, Se questo è un uomo, p. 44]

[34] Primo Levi, Si esto es un hombre, p. 37 [“Tale sarà la nostra vita. Ogni giorno, secondo il ritmo prestabilito, Ausrücken ed Einsrücken, uscire e rientrare; lavorare, dormire e mangiare; ammalarsi, guarire o morire“, Primo Levi, Se questo è un uomo, p. 28 ]

[35] Primo Levi, Si esto es un hombre, p. 80 [“Ma come si potrebbe pensare di non aver fame? il Lager è la fame: noi stessi siamo la fame, fame vivente“, Primo Levi, Se questo è un uomo, p. 69]

[36] “[Moll] m’a donné un coup tout en me faisant un croche-pied pour que je tombe. Il fallait se relever immédiatement, sinon la punition était plus dure encore. Il m’a frappé une deuxième fois, je suis retombé et me suis relevé“, Venezia, Sonderkommando. Dans l’enfer des chambres à gaz, p. 125

[37] Primo Levi, Si esto es un hombre, p. 39 [“La confuzione delle lingue è una componente fondamentale del modo di vivere di quaggiú; si è circondati da una perpetur Babele, in cui tutti urlano ordini e minacce in lingue mai prima udite, e guai a chi non afferra a volo. Qui nessuno ha tempo, nessuno ha pazienza, nessuno ti dà ascolto“, Primo Levi, Se questo è un uomo, p. 30]

[38] Borowski, “This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen”, en This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen, p. 32 (nota a pie de página)

[39] Primo Levi, Si esto es un hombre, pp. 98, 99 [“La loro vita è breve ma il loro numero è sterminato; sono loro, i Muselmänner, i sommersi, il nerbo del campo; loro, la massa anonima, continuamente rinnovata e sempre identica … già troppo vuoti per soffrire veramente“, Primo Levi, Se questo è un uomo, p. 86]

[40] Primo Levi, Apéndice de 1976, Si esto es un hombre, pp. 215–216 [“Qui non c’era solo la morte, ma una folla di dettagli maniaci e simbolici, tutti tesi a dimostrare e confermare che gli ebrei, e gli zingari, e gli slavi, sono bestiame, strame, immondezza. Si ricordi il tatuaggio di Auschwitz, che imponeva agli uomini il marchio che si usa per i buoi; il viaggio in vagoni bestiame, mai aperti, in modo da costringere i deportati (uomini, donne e bambini!) a giacere per giorni nelle proprie lordure; il numero di matricola in sostituzione del nome; la mancata distribuzione di cucchiai (eppure i magazzini di Auschwitz, alla liberazione, ne contemevano quintali), per cui i prigioneri avrebbero dovuto lambire la zuppa come cani; l’empio sfruttamento dei cadaveri, trattati come una qualsiasi anonima materia prima, da cui si ricavavano l’oro dei denti, i capelli come materiale tessile, le ceneri come fertilizzanti agricoli; gli uomini e le donne degradati a cavie, su cui sperimentare medicinali per poi sopprimerli“, Primo Levi, “Appendice”, Se questo è un uomo, p. 187]

[41] Frankl, El hombre en busca de sentido, p. 113. Und Schritt für Schritt, nicht anders, trittst du ein in dieses neue Leben, wirst du wieder Mensch, Frankl, … trotzdem Ja zum Leben sagen, p. 135

[42] [“Se nos planteó la cuestión: ¿qué hacemos con las mujeres y los niños? Decidí que debía encontrar una solución final. Pues no me pareció que se justificara exterminar –quiero decir matar u ordenar que mataran– a los hombres, y dejar a los niños que crezcan y se venguen contra nuestros hijos y nuestros nietos. Había que adoptar la difícil decisión de conseguir que esa gente desapareciera de la faz de la Tierra”], Himmler, Segundo discurso de Posen, 6 de octubre de 1943

[43] Springfield, vídeo entrevista de 1990. USHMM

[44] Levi, Si esto es un hombre, p. 59. “Noi abbiamo viaggiato fin qui nei vagoni piombati; noi abbiamo visto partire verso il niente le noestre donne e i nostri bambini; noi fatti schiavi abbiamo marciato cento volte avanti e indietro alla fatica muta, spenti nell’anima prima che dalla morte anonima. Noi non ritorneremo. Nessuno deve uscire di qui, che potrebbe portare al mondo, insieme col segno impresso nella carne, la mala novella di quanto, ad Auschwitz, è bastato animo all’uomo di fare dell’uomo“, Levi, Se questo è un uomo, p. 49

[45] Wiesel, La Nuit, “Préface”, p. 23

[46] En los Juicios de Dachau (The Dachau Trials), el Juicio del Alto Comando (The High Command Trial) y el Juicio de los Einsatzgruppen (The Einsatzgruppen Trial) se juzgaron a varios asesinos, responsables de masacres abominables y de crímenes contra la humanidad. A modo de ilustración, algunos casos escandalosos fueron las penas imputadas a Georg von Küchler, Hermann Hoth, Georg-Hans Reinhardt, Karl-Adolf Hollidt, Hermann Reinecke, Walter Warlimon y Otto Wöhler, acusados en el Juicio del Alto Comando, 1948, de crímenes de guerra y de crímenes contra la humanidad por participar en órdenes de asesinato, tortura, deportación y captura de civiles en territorios ocupados. Las penas fueron de 20 de años de prisión para von Küchler (en 1951 se redujo a 12 años de prisión, y en 1953 fue absuelto), 15 años para Hoth (absuelto en 1954), 15 años para Reinhardt (absuelto en 1952), 5 años para Hollidt (absuelto al cabo de 1 año), prisión de por vida para Reinecke (absuelto en 1954), prisión de por vida para Warlimon (reducida a 18 años de prisión en 1951 y absuelto en 1954) y de 8 años de prisión para Wöhler (absuelto en 1951). En esta línea, cabe destacar el Juicio de los Einsatzgruppen, 1948, donde se juzgó a 24 miembros de los Einsatzgruppen: a 22 se les culpó de tres puntos gravísimos: 1. Crímenes contra la humanidad: persecución política, racial y religiosa, asesinato, exterminio, prisión y otros actos inhumanos cometidos en contra de civiles, como parte de un organizado plan de genocidio; 2. Crímenes de guerra; 3. Miembros de organizaciones criminales: SS, SD y Gestapo: 4 fueron sentenciados a muerte y ahorcados, 9 fueron sentenciados a muerte pero finalmente cumplieron condenas de tan sólo 6, 8 y 10 años, uno fue sentenciado a prisión de por vida pero sólo cumplió condena de 10 años, tres fueron sentenciados a 10 años (dos cumplieron condenas de sólo 4 y 6 años, y el otro fue absuelto), dos fueron sentenciados a 10 años (uno cumplió 8 años y el otro fue absuelto), dos fueron absueltos tras el juicio y uno se suicidó

[47] Citado en Levi, “Apéndice de 1976”, Si esto es un hombre, p. 197

[48] Sartre, Les mains sales, p. 22

[49] Wiesel, La nuit, “Préface” (2007), p. 17. Ilse Koch, llamada “la bruja de Buchenwald”, fue sentenciada a cadena perpetua en 1947; en 1948 se redujo su pena a solamente 4 años (¡4 años!), pero fue arrestada de nuevo en 1949 y finalmente condenada a cadena perpetua en 1951. Se suicidó en prisión en 1967

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Mis óleos (de cuando tenía tiempo para pintar –antes de ser madre–)

Barcelona–Den Haag. Publicado en Humano creativamente humano en marzo de 2015

 HCH-SOLEDAD-BCN-1997-ANTONIA-TEJEDA-BARROS

Amores, Barcelona, 1997 / Óleo sobre tela, 27 x 46 cm

HCH-TERNURA-BCN-1998-ANTONIA-TEJEDA-BARROS

Ternura, Barcelona, 1998 / Óleo sobre tela, 61 cm x 50 cm

HCH-ABRAZO-ANTONIA-TEJEDA-BARROS

Abrazo, Den Haag, 2000 / Óleo sobre madera, 50 cm x 40 cm

YALLY-DEN-HAAG-2001-ANTONIA-TEJEDA-BARROS

Beautiful Yally, Den Haag, 2001 / Óleo sobre madera, 40 cm x 30 cm

 

HCH-3-US-DEN-HAAG-2001-ANTONIA-TEJEDA-BARROS

Us, Den Haag, 2001 / Óleo sobre papel, 40 cm x 30 cm

HCH-MEDIAS-VERDES-DEN-HAAG-2001-ANTONIA-TEJEDA-BARROS

Medias verdes, Den Haag, 2001 / Óleo sobre papel, 40 cm x 30 cm

yael-antonia-1-B-N Antonia Tejeda Barros, Madrid, marzo de 2015

Den Haag–Barcelona–Madrid. Publicado en Humano creativamente humano en mayo de 2015

HCH-MISHI-BCN-2003-ANTONIA-TEJEDA-BARROS

Mishi, Den Haag, 2002 / Óleo sobre tela, 39,5 cm x 30 cm

GRANADA-BCN-2002-ANTONIA-TEJEDA-BARROS

Córdoba, Barcelona, 2003 / Óleo sobre madera, 56 cm x 34 cm

RUBATO-BCN-2005-ANTONIA-TEJEDA-BARROS

Rubato Appassionato, Barcelona, 2003 / Óleo sobre madera, 70 cm x 50 cm

HCH-YAEL-BCN-2006-ANTONIA-TEJEDA-BARROS

Yael, Barcelona, 2006 / Óleo sobre madera, 56 cm x 34 cm

HCH-3-DALIT

Dalit, Madrid, 2012 / Óleo sobre tela, 89,5 cm x 64,5 cm

yael-antonia-1-B-N Antonia Tejeda Barros, Madrid, mayo de 2015

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Existencialismo y maestría en Irrational Man. La pregunta por el sentido

El viernes pasado se estrenó en España Irrational Man, del genial Woody Allen. La primera palabra de la película, en boca de Joaquin Phoenix, es “Kant”. Woody Allen parece haber hecho Irrational Man para los amantes de la filosofía: Kierkegaard, Heidegger, Sartre, Dostoyevski y Hannah Arendt hacen sus apariciones. Angustia, desesperación, sentido, elección, moral, suicidio y asesinato son los temas principales de la película.

La interpretación de Joaquin Phoenix es espectacular. Phoenix encarna a Abe, un brillante y controvertido profesor de filosofía, angustiado, deprimido y nihilista, que les habla a sus alumnos de lo cruel y desesperante que es la existencia humana. Phoenix aparece como un hombre de carne y hueso, vulnerable y atormentado, que habla de la moral kantiana y del existencialismo de una manera fresca y real.

La heroína de la película, interpretada por Emma Stone, es Jill, una estudiante de filosofía inteligente y despierta, que se enamora del romanticismo y la genialidad de Abe. La verdad es que nunca he entendido el “arte” de Stone. Aparte de aparecer en las red carpets con una sonrisa postiza, una falsa armónica mirada y unos vestidos espectaculares, no consigo ver en qué consiste su genio. Tal vez su cara bonita, con la mandíbula ligeramente desencajada, haya contribuido a haber hecho de una actriz mediocre un súper boom. Sus interpretaciones son tan aburridamente parecidas que si se mezclaran y cambiaran las unas por las otras sus películas no se verían afectadas. Jill podría perfectamente ser Gwen (Spider-Man); Gwen podría ser Sam (Birdman); y Skeeter (The Help) podría ser Sophie (Magic in the Moonlight). Además, pienso que Stone podría haberse molestado en aprender un poco a tocar el piano para Irrational Man, por respeto a Woody Allen.

Es una pena que Woody Allen y Juliet Taylor (probablemente la casting director más famosa de Hollywood, encargada del casting de casi todas las películas de Woody Allen, y de películas famosísimas como Taxi Driver, Terms of Endearment y Schindler’s List) no hayan pensado en otras jóvenes actrices de hoy, que sí son realmente fascinantes, como Mia Wasikowska, Carey Mulligan, Ellen Page o Kristen Stewart. Creo que Irrational Man con una actriz de la talla de Phoenix hubiera ganado mucho. Con todo, el papel de Stone es convincente, gracias al genial guión de Woody Allen.

La otra mujer de Abe es Rita, interpretada por Parker Posey, quien hace una interpretación brillante. Rita es una mujer frustada con su matrimonio, un tanto perdida y un tanto putilla, y ve en Abe una salvación. Ethan Phillips (quien interpretó al antipático agente del IRS Gorsky en la comedia de los 90 Green Card –Matrimonio de conveniencia para los españoles–) tiene un pequeño papel en la película e interpreta al padre de Jill. He leído varias críticas negativas sobre la interpretación de Jamie Blackey, quien encarna a Roy, el novio de Jill, pero sinceramente creo que interpreta su papel (un chico simple, poco excitante y enamorado) a la perfección.

Irrational Man tiene algo de Match Point y bastante de Cassandra’s Dream (un drama buenísimo y poco conocido de Woody Allen, con las brillantes interpretaciones de Ewan McGregor, Colin Farrell y la genial Sally Hawkins –quien hizo luego un papel realmente espectacular en Blue Jasmine). Aun así, Irrational Man es original, genuina y sorprendente. El final es inesperado y tiene un sabor a Hitchcock. La música, como en todas las películas de Woody Allen, es buenísima. Ramsey Lewis (quien, debo reconocerlo, no conocía –he comprado ya varios CDs suyos–) nos acompaña con su funky jazz durante casi toda la película y es absolutamente genial.

Abe lleva al extremo el primer principio del existencialismo (el hombre es lo que hace de sí mismo): “l’homme n’est rien d’autre que ce qu’il se fait, dice Sartre en L’existentialisme est un humanisme. El hombre será lo que haya decidido y proyectado ser, en completa libertad. Sartre afirma que el hombre es pura libertad, y que no puede jamás renunciar a su libertad; de ahí su famosa y explosiva frase “l’homme est condamné à être libre[1]. El hombre es totalmente responsable de lo que es, y debe inventarse su vida y darle un sentido a su existencia.

Según Sartre, el existencialismo es la filosofía menos escandalosa y la más austera, y puede definirse simplemente con las palabras: “l’existence précède l’essence[2]. En el ser humano la existencia precede a la esencia. El hombre existe antes de poder definirse: “L’homme existe d’abord, se rencontre, surgit dans le monde, et … il se définit après[3]. El hombre, al nacer, no es nada, puesto que no está definido: “L’homme, tel que le conçoit l’existentialiste, s’il n’est pas définissable, c’est qu’il n’est d’abord rien[4]. El hombre se hace a sí mismo.

El existencialismo sartreano es una filosofía de la acción y de la libertad. Sólo hay realidad en la acción. Abe lo sabe y, por ello, decide actuar. El destino del hombre no depende ni del destino ni de Dios. El hombre está completamente solo y es amo y señor de su existencia. Según Sartre, la libertad no es una propiedad contingente de la existencia, un añadido, sino el principio fundamental de la existencia humana: “la liberté est existence[5]. La filosofía de Sartre es una filosofía de la libertad. Ser, para el hombre, es existir, y la existencia del hombre es libertad.

Tillich afirma que en el existencialismo se encuentran el coraje de la desesperación, el sinsentido y la angustia: “The courage of despair, the experience of meaninglessness, and the self-affirmation in spite of them are manifest in the Existentialists of the twentieth century[6]. El existencialista no dice que, como nada tiene sentido, es mejor rendirse; el existencialista dice que nada tiene sentido y que todo es contingente, y que hay que vivir valientemente a pesar del sinsentido y de la contingencia de la existencia.

Somos la suma de nuestros actos. El hombre no debe limitarse sólo a meditar, sino que debe actuar, y Abe lo sabe. Desear que algo ocurra no es nunca suficiente. Si deseamos la muerte de alguien, la única acción coherente es llevar a cabo el asesinato. Y la moral, ¿dónde queda? ¿Acaso todos los hombres merecen vivir? Los hombres mezquinos, malos y abusadores son parásitos ¿o no? ¿No estaría mejor el mundo sin un puñado de ellos? Nadie diría que haber matado a Hitler, ese perro sádico y monstruoso, en el 42 hubiera sido un crimen, sino una acción heroica y necesaria. Cuando Abe se propone liquidar al juez corrupto, su vida cobra de nuevo sentido. Abe empieza a desayunar algo más que un café, es capaz de volver a hacer el amor y empieza a disfrutar de los olores y sabores que le da la vida porque su vida tiene de repente sentido, gracias a su idea del asesinato.

Y es que el hombre, ya lo dijo genialmente Frankl, es un ser en busca de sentido. Viktor Frankl, psiquiatra y filósofo que sobrevivió a los horrores de Theresienstadt, Auschwitz, Kaufering y Türkheim (dos campos pertenecientes al complejo de Dachau), escribió justo después de la guerra un librito profundo y espeluznante titulado Ein Psychologe erlebt das KZ (1946). Luego el libro fue retitulado …trotzdem Ja zum Leben sagen. Ein Psychologe erlebt das Konzentrationslager[7]. Fue traducido al inglés en 1959 primeramente bajo el título From Death-Camp to Existentialism y luego bajo el título Man’s Search for Meaning (la traducción española usó el segundo título de la traducción inglesa: El hombre en busca de sentido).

La tesis de Frankl es un sí a la vida con mayúsculas. Su mensaje: una fe incondicional en el sentido de la existencia: “meaning is available under any conditions, even the worst conceivable ones[8]. La vida tiene sentido siempre, hasta el final (“life has a meaning to the last breath[9]) y es al hombre al que corresponde darle este sentido.

Frankl defiende un trágico optimismo: un optimismo a pesar de la “tríada trágica” de la vida: el dolor, la culpa y la muerte. La tríada trágica nos da diferentes oportunidades: el dolor nos da la oportunidad de transformar el sufrimiento en un logro o éxito; la culpa nos da la oportunidad de cambiar para mejor; y la muerte y la transitoriedad de nuestra vida nos dan la oportunidad de tomar responsabilidad en nuestras acciones. Incluso en las situaciones más horribles y desesperantes, el hombre puede darle un sentido a su vida dándole a su sufrimiento un sentido último, aunque ese sentido último sea “tan sólo” conservar su dignidad hasta el final. La vida no pierde jamás su sentido, sean cuales sean las condiciones bajo las que se vive: “life is potentially meaningful under any conditions, even those which are most miserable[10]. Abe no ve este optimismo y siente un vacío existencial enorme. Tanto la vida como la muerte son para Abe un sinsentido.

Frankl es el fundador de la logoterapia. “Logos” suele traducirse por “palabra”, pero Frankl traduce “logos” por “sentido”. Logoterapia significa “therapy through meaning[11]. La logoterapia es llamada la Tercera Escuela Vienesa de Psicoterapia (después del psicoanálisis de Freud y de la psicología individual de Adler). El psicoanálisis se basa en el principio del placer (que Frankl llama la voluntad de placer, der Wille zum Lust, the will to pleasure), la psicología individual se basa en la voluntad de poder (der Wille zur Macht, the will to power), y la logoterapia se basa en la voluntad de sentido (der Wille zum Sinn, the will to meaning). La primera fuerza que mueve al hombre es la búsqueda por el sentido de la vida.

La logoterapia afirma que el psicoanálisis y la psicología individual no se contraciden sino que se complementan. Pero a ambos les falta algo: tanto el psicoanálisis como la psicología individual han olvidado la dimensión espiritual del ser humano. El hombre, según Frankl, no se deja llevar ni por la voluntad de placer ni por la voluntad de poder, sino por la voluntad de sentido: “Man is basically concerned with finding and fulfilling a meaning in life[12]. El hombre necesita una psicoterapia que vaya más allá del complejo de Edipo y del complejo de inferioridad. La logoterapia se dirige a la esfera espiritual del hombre. Esta dimensión espiritual se caracteriza por la búsqueda de un sentido, por la libertad, la responsabilidad y la dignidad.

Frankl afirma que el hombre vive en tres dimensiones: la dimensión somática (física), la dimensión mental (psíquica) y la dimensión espiritual (noética). El hombre es el conjunto de sus aspectos somáticos, psíquicos y espirituales. La dimensión espiritual, que se centra en la voluntad de sentido, es la que hace al hombre humano y digno: “This will-to-meaning is the most human phenomenon of all, since an animal certainly never worries about the meaning of its existence[13]. Frankl define al hombre como libertad, responsabilidad y espiritualidad. Sartre define al hombre como libertad, responsabilidad y angustia.

Frankl y Sartre son ambos existencialistas. Frankl defiende que la vida siempre tiene sentido. Sartre, por el contrario, defiende que todo es absurdo y contingente. El hombre está solo, sin Dios y sin excusas, y debe acarrear valientemente el vacío de la existencia humana. Abe se acercaría al principio de la película a Sartre, y luego, un poco a Frankl. La tesis de Frankl es tal vez más esperanzadora, pero la tesis de Sartre es, en mi opinión, aunque más cruda, mucho más real.

Frankl afirma que el hombre que ha encontrado un sentido a su vida es capaz de dar la vida por ese sentido, y que el hombre que no ha encontrado un sentido fácilmente puede suicidarse. El atormentado Abe, que al principio de la película sufre un vacío existencial, juega con la idea del suicidio cuando demuestra delante de unos asustados estudiantes las reglas de la ruleta rusa, apretando el gatillo de un arma cargada varias veces sobre su sien.

Frankl afirma que el suicidio nunca está justificado, puesto que la vida siempre tiene valor y sentido. Sartre afirma que la posibilidad del suicidio crea angustia, y Camus, el filósofo que llamó a la vida absurda, al hombre absurdo y a la existencia absurda, se pregunta si el suicidio puede ser una solución a lo absurdo.

Según Camus, decidir si la vida vale o no la pena de ser vivida es la pregunta fundamental de la filosofía. El suicidio es para Camus “un problème philosophique vraiment sérieux[14]. Camus reconoce que vivir no es fácil (“Vivre … n’est jamais facile[15]) y que buscarle un sentido a la vida es una tarea difícil (“le sens de la vie est la plus pressante des questions[16]). Camus afirma que la mayoría de las veces el hombre que se suicida no ha sido capaz de encontrar una razón para vivir. Pero no todo hombre que se suicida lo hace como respuesta a su existencial vacuum. Hay gente que se suicida habiendo encontrado un sentido a su vida. El hombre es contradictorio. Camus llama absurdo a este divorcio entre el hombre y su vida. A veces se puede tener la sensación de que el suicidio puede resolver la vida absurda, pero esta creencia es absurda, puesto que el absurdo no puede resolverse. La rebelión es la única posición filosófica coherente. Y el suicidio no es rebelión. Camus no apoya el suicidio: “je refuse le suicide[17]. A pesar de que sepamos cómo acabará nuestra vida (con la muerte), es mejor vivir que no vivir: “Maintenant, il s’agit de vivre[18]. A pesar de la libertad absurda, del mundo absurdo y de la vida absurda, siempre hay algo, dice Camus citando a Nietzsche, por lo que vale la pena vivir, ya sea la virtud, el arte, la música, la danza o la razón del espíritu.

Diane Keaton, en la película de Woody Allen Love and Death, dice en boca de Sonja que si Dios no existe, la vida es absurda y nada tiene sentido. Frente a este sinsentido ¿por qué no suicidarse? La respuesta de Boris es muy graciosa:

Boris: What if there is no God?

Sonja: Boris Dimitrovich, are you joking?

Boris: What if we are a bunch of absurd people who are running around with no rhyme or reason?

Sonja: But if there is no God, then life has no meaning. Why go on living? Why not just commit suicide?

Boris: Well, let’s not get hysterical, I could be wrong. I’d hate to blow my brains out and then read in the papers they found something

Frankl compara el suicidio con la actitud de un jugador de ajedrez que, frente a un momento difícil de la partida, decide tirar todas las piezas del tablero. Así como el jugador de ajedrez viola así las reglas del juego, así el suicida viola las reglas del juego de la vida. Frankl afirma que en la vida, al igual que en el ajedrez, no hay que ganar siempre, sino no rendirse jamás. Frankl se pregunta si el suicidarse es un acto de valentía o cobardía. Benjamin escribió que “el suicidio no es una renuncia, sino pasión heroica”[19]. Frankl afirma que el que se suicida es valiente con la muerte, pero cobarde con la vida.

Cuando Abe planea el asesinato, su vida cobra sentido. El suicidio, pues, ya no es una opción para Abe. Abe se pregunta entonces cómo es posible que antes viera todo tan negro y tan vacío de sentido.

En el 2010 le preguntaron a Woody Allen cuál era su visión sobre el sentido de la vida, y él contestó: “I have a very grim pessimistic view of it. I always had. Since I was a little boy. It hasn’t gotten worse with age or anything. I do feel that it’s a grim, painful, nightmarish, meaningless experience and that the only way you can be happy is if you tell yourself some lies and deceive yourself (…) One must have one’s illusions to live. If you look at life too honestly life does become unbearable because it is a pretty grim enterprise[20]. Yo comparto bastante la visión de Woody Allen. Eso no quiere decir que no tengamos que hacer nada en la vida y que nuestra existencia sea una experiencia vacía. Al contrario. Como la vida tiene poco sentido, y la muerte no tiene sentido alguno, hay que crear, amar y crecer lo máximo posible, para no sucumbir a la desesperación. Woody Allen siempre ha dicho que a él la idea de la muerte le aterroriza y le incomoda, así que, para no tener que pensar en la muerte, no para de crear. En cuanto acaba una película, empieza enseguida otra. ¿Y por qué? Porque prefiere estar preocupado en cosas superficiales como su película que en cosas tremebundas como la vejez o la muerte.

No somos nada. Vivimos en un universo frío y hostil, al cual poco le importa nuestra existencia. Hume ya dijo que la vida del hombre no tiene más importancia para el universo que la vida de la ostra. Pero precisamente porque al universo poco le importa nuestra existencia, somos nosotros los que debemos estar muy preocupados por ella. La búsqueda por un sentido es, como afirma Frankl, la pregunta esencial.

Woody Allen es una máquina creadora. A sus casi 80 años (el 1 de diciembre es su cumpleaños), Woody ha dirigido 52 películas, cortos y series, ha escrito 76 guiones para películas, cortos y series, y ha actuado en 44 películas, cortos y series. Fellini dirigió 27 películas y cortos, y escribió 54; Truffaut dirigió 27 películas y cortos, y escribió 35 (y eso que murió bastante joven, a los 52 años); y el colosal Bergman dirigió 67 películas, cortos y series, y escribió 72 (murió mayor, a los 89 años).

Los padres de Woody Allen vivieron muchos años. Su madre, Nettie Konigsberg (1906–2002), vivió 95 años, y su padre, Martin Konigsberg (1900–2001) vivió 100 años. Esperemos que Woody Allen viva tanto como sus padres y nos deleite por muchos años con nuevas, geniales, filosóficas y artísticas obras maestras.

Antonia Tejeda Barros, Madrid, 2 de octubre de 2015

Publicado en Humano, creativamente humano el 6 de noviembre de 2015

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NOTAS

[1] L’existentialisme est un humanisme, p. 39

[2] Sartre, L’existentialisme est un humanisme, p. 26

[3] Ibíd., p. 29

[4] Ibíd.

[5] Sartre, L’être et le néant, p. 613

[6] Tillich, The Courage to Be, p. 135

[7] Y sin embargo, decir sí a la vida. Un psicólogo vive/experimenta el campo de concentración

[8] The Unheard Cry for Meaning, p. 41

[9] “Introduction” (Charla en la Royal Society of Medicine, Londres, 15 de junio de 1954), The Doctor and the Soul, p. xix

[10] Frankl, “The Case for a Tragic Optimism” (Postcript 1984), en Man’s Search for Meaning, p. 137

[11] The Unheard Cry for Meaning, p. 19

[12] Frankl, TV interview, Toronto, 1972

[13] Ibíd. p. xvi

[14] Camus, Le mythe de Sisyphe, p. 17

[15] Ibíd., p. 20

[16] Ibíd., p. 18

[17] Ibíd., p. 91

[18] Ibíd., p. 92

[19] Citado en Fraijó, A vueltas con la religión, p. 100

[20] Woody Allen. Press conference You Will Meet A Tall Dark Stranger, Cannes, May 2010 (Part 1)

BIBLIOGRAFÍA & LINKS

Allen, Woody, Dir. Love and Death. 1975. DVD. MGM, 2001

Allen, Woody. Press conference You Will Meet A Tall Dark Stranger, Cannes, May 2010 (Part 1)

Camus, Albert. Le mythe de Sisyphe. France: Gallimard, 2011 (1942), pp. 17–187

Fraijó, Manuel. A vueltas con la religión. Estella: Verbo Divino, 2011 (2005), pp. 7–437

Frankl, Viktor E. … trotzdem Ja zum Leben sagen. Ein Psychologe erlebt das Konzentrationslager. München: Kösel, 2014 (2009), pp. 7–191

Frankl, Viktor E. Man’s Search for Meaning (trad. Ilse Lasch). Boston: Beacon, 2006, pp. ix–165

Frankl, Viktor E. The Doctor and the Soul. From Psychotherapy to Logotherapy (trad. Richard y Clara Winston). New York: Vintage Books, 1986, pp. ix–318

Frankl, Viktor E. The Unheard Cry for Meaning. New York: Touchstone, 1978, pp. 13–191

Frankl, Viktor E. TV interview, Toronto, 1972. THE WILL TO MEANING.

Sartre, Jean-Paul. L’être et le néant. Essai d’ontologie phénoménologique. France: Gallimard, 2010 (1943), pp. 11–676

Sartre, Jean-Paul. L’existentialisme est un humanisme. France: Gallimard, 2003 (1945), pp. 9– 109

Tillich, Paul. The Courage to Be. London: Nisbet, 1955 (1952), pp. vii–185

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Heath Ledger: a talented & wonderful actor gone too soon. A view into his art

Originally published on Humano, creativamente humano, May 2015

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“I think in order to evolve as a person and as an actor, you need to be fearless somewhat. Push yourself and dare to be bad I guess. Don’t be afraid to fail and I’ve failed many times, but … failure teaches you how to succeed, I guess”, Heath Ledger Interview, Mostra Internazionale d’Arte Cinematografica della Biennale di Venezia, Sept. 2007 (RTL TV Croatia)

I have to confess that I’ve only discovered Heath Ledger about three months ago. Since I apparently live most of the time in another century (with no TV, no mobile–iPhone–iPod and no car), the existence of the wonderful Heath Ledger passed by me unnoticed. How I discovered this amazing and talented actor was purely by chance. One afternoon I wanted to watch something funny and light with my older kids Yael and Itay. I downloaded 10 things I hate about you without really knowing what it’s about. After watching the movie (a teen-comedy, entertaining and surprisingly different) I was wondering who is this young and charismatic actor who plays Patrick Verona. Then I found out about Heath and read about his brilliant career and his tragic death. I was enchanted by him and bought all of his movies on amazon from 1999 until The Imaginarium of Doctor Parnassus. I’ve seen them all (and most of them many times) on our cinema projector. Many of Heath’s portrayals are astonishing, brilliant, dark and profound. He has many faces and many voices. His most amazing and fun performances are, in my opinion, Jimmy (Two Hands), Patrick (10 things I hate about you), Ennis Del Mar (Brokeback Mountain), Casanova (Casanova), Dan (Candy), Robbie (I’m Not There) and the Joker (The Dark Knight). After 10 things I hate about you, Heath turned down a lot of offers of romantic teenager movies, escaping from his heartthrob image, and turned down blockbuster offers such as Spider-Man: “I started to feel like a bottle of Coke … And there was a whole marketing scheme to turn me into a very popular bottle. And, you know, Coke tastes like shit. But there’s posters everywhere so people will buy it. So I felt like I tasted like shit, and I was being bought for no reason”[1]. Heath always looked for challenging roles, took parts that would not bore him and showed us an incredible versatility reflected in his 16 movies: “I was boring myself before and the choices I was making were boring myself too, so I kind of wanted making it more interesting for myself too and more challenging and I wanted to learn more about life and myself”[2]. But it wasn’t only about getting bored; it was more about responsibility and freedom, that responsibility and freedom which Sartre, Frankl and other cool existentialists talk about: “I’d like to be responsible for my own actions. If you are going to paint a picture, you want to pick the colors yourself, and where and how they go”[3]. It was a matter of choosing, and not of being chosen.

Right after I discovered Heath, I remembered that back in 2006 one of my best friends (who happens to be gay) told me about Brokeback Mountain. For some reason I didn’t go to see the movie then. Now I am really sad, because otherwise I would have been able to follow Heath’s career when he was alive.

Heath was born in Perth, Australia, on April 4, 1979 (all his fans know that). Before his first big role for the big screen (Two Hands), Heath appeared in 1992 (at the age of 13) in the movie Clowning Around as an orphan clown (uncredited) and in 1993–1994 in 3 episodes of the TV series Ship to Shore as a cyclist (S1, Ep.12 & Ep.13) and as an actor (S2, Ep.1). In 1996 he appeared in 26 episodes of the TV series Sweat as Snowy Bowles, a gay cyclist (yes, gay!), and, in 1997, in 11 episodes of the TV series Home and Away as Scott Irwin. The same year, Heath took the leading role in the 13 episode TV series Roar (an American production shot in Australia) as Conor. Also in 1997, Heath had small roles in the drama Blackrock (as Toby) and in the family movie Paws (as Oberon).

Then, in 1999, Two Hands came (released in Australia on July 29), an “Australian gangster comedy” (as Heath describes it[4]). Heath plays Jimmy, a hot, tender and simple guy mixed up with the Sydney mafia. Heath describes Jimmy as “a young guy that … is growing up all his life in The Cross. His mum maybe was a prostitute … his father is dead maybe … basically he is in a world where he believes that this is his only path in life … he meets a lovely young lady, Alex, and she opens his eyes and let’s him see that there’s another light at the end of the tunnel”[5]. Two Hands, a film “alla Tarantino” and, for some moments, “alla Jim Jarmusch”, was the first movie filmed and based on Kings Cross (Sydney’s red-light district): “It’s something that we haven’t really seen in Australia … the gangster side of Sydney … we see it on the Godfather, we see them driving around in their Rolls-Royces, but we don’t see the Australian godfathers in their stubby shorts and singlets[6] drinking VBs[7]…”[8]. The film is funny, strong and cool (with the exception of the “zombie scenes”, which I didn’t like at all), and the director (Gregor Jordan) and cast surrounding Heath (Bryan Brown, David Field and Rose Byrne) are amazing. Heath got a Best Actor in a Leading Role nomination in the Australian Film Institute for portraying Jimmy.

Right after Two Hands, Heath was casted in 10 things I hate about you, a teen-comedy loosely based on the Shakespeare’s play The Taming of the Shrew. The film was released four months before Two Hands, on March 31, 1999. Heath plays Patrick Verona, a charismatic, dark and tender teenager: “I loved The Taming of the Shrew and always wanted to play Petruchio, and this was the closest thing I could get”[9]. The film is funny and fresh, with a cool and angry Julia Stiles as Kat, Larisa Oleynik as Bianca, a funny David Krumholtz as Michael and a very young and a bit inexperienced Joseph-Gordon Levitt as Cameron.

In 2000, Heath portrayed Gabriel in the epic movie The Patriot, which premiered in the U.S. on June 27, 2000 and was released one day later. The movie is very patriotic and violent and really depicts life as black & white –a common American feature– (the “good” Americans versus the “bad” English). The whole American Revolution gets reduced to a fight between two men, which makes the movie a bit childish and not really convincing. Heath did all his own stunts and gave a beautiful performance.

A Knight’s Tale (premiered in the U.S. on March 8, 2001 and released on May 11, 2001) is a fun movie for teenagers or for watching with your kids. Our daughter Yael (who is 9 years old) and our son Itay (almost 7) really love it. Even our daughter Dalit (21 months) likes to watch it because of the horses. I must say that this is probably the weakest of Heath’s performances, but this is definitely due to the poor script. William’s personality is a bit dull, there are dialogues that sound ridiculous and the love story has no magic whatsoever (there is no chemistry at all between Heath and the female character, played by quite a bad actress). Probably the most interesting character in the movie is Count Adhemar, the “bad guy”, portrayed by Rufus Sewell. Nevertheless, just the action, the music (Queen and David Bowie) and Heath’s smile make the film highly entertaining.

The Four Feathers was shown at the Toronto International Film Festival on September 8, 2002, it was premiered in the U.S. on September 17, 2002 and released three days later, on September 20, 2002 (9 months later than Monster’s Ball, but it was made before Monster’s Ball). Tired of his pretty boy image, Heath “took out the blond” and took the role of Harry (who appears bearded and dirty throughout a major part of the film). I don’t especially like movies about honor, war and battles, but the director (Shekhar Kapur) and cast (Heath, Djimon Hounsou and Wes Bentley) ofThe Four Feathers are excellent. The landscapes and views of the desert are spectacular (most of the film was shot in Morocco). The movie reminds us of the horrors of war and imperialism, and tells a beautiful, admirable and human story about friendship (between Harry –Heath– and Abou Fatma –Djimon Hounsou–) which transcends empires and religion. The love story is a bit dull, but the tenderness and charisma of Heath pulls it off. There is a scene of Heath jumping on a horse that is really spectacular. Heath was a great rider and did his own stunts, galloping on horses and camels.

Heath played a short but unforgettable role in Monster’s Ball. The movie was premiered at the AFI Film Festival in the U.S. on November 11, 2001 and was released in the U.S. on December 26, 2001. Wes Bentley supposed to play Sonny, but he pulled out at the last minute and offered the role to Heath (they were then shooting together The Four Feathers).Monster’s Ball is disturbing, depressing and a bit sick (father and son share the same prostitute), and it has lots of minutes of unnecessary porno scenes. In fact, I found by chance a porno website that has the “Monster’s Ball Sex Scenes Compilation”, a video that lasts 8’21”, with the scene with Sonny –Heath– and the prostitute that lasts only one minute and then the 7’21” boring minutes of sex between Leticia –Halle Berry– and the racist-asshole Hank –Billy Bob Thornton–. I personally think that it would have been much more interesting to explore a bit more the relationship between Hank and Sonny (father and son) rather than to see so much tit and ass. Roberts says about Monster’s Ball ironically: “Capital punishment, racism and graphic sex don’t make for cosy family viewing”[10]. The movie was filmed in a real prison (the Louisiana State Penitentiary at Angola, known as “the Farm”) and the electric chair was real (although not in use any more) as well as the death row and cells. All the cast is amazing, but the performances of Heath, famous rapper Sean Combs –Puff Daddy– (Lawrence) and Peter Boyle (disgusting Buck) are especially impressive. Heath appears a total of only 13 minutes and 41 seconds on screen (I’ve timed it), but his painful portrayal of Sonny is really breathtaking. Until we see Sonny at the prison, he appears 4’43” on screen; his appearance in the execution sequence lasts 5’34”; the whole fight in the toilet lasts 1’36”, and the fight in the house and the tragic end, 1’48”. He did his work in two days.

The Sin Eater (released in Canada and the U.S. on September 5, 2003) –better known as The Order– started filming before Ned Kelly, but was released 6 months after Ned Kelly. It reunited Heath with director Brian Helgeland and actors Shannyn Sossamon and Mark Addy from A Knight’s Tale. I am zero attracted to horror-thriller-cult movies. A long time ago I made the big mistake of watching Angel Heart (just because of Robert De Niro) and I had nightmares for a year. So, horror and thriller are not my favourite genres. I finally decided to watch The Sin Eater because I thought that it would make no sense to leave it out. Before watching it, I read some reviews that described the movie as boring and bad. What can I say after watching the movie? Well, I’ve never seen such a sexy priest, that’s for sure, and Heath’s sentences in Latin are definitely cute. But for an atheist like me and furthermore not a big fan at all of the Catholic religion and even less of the Catholic church, the whole Jesus–Christ–Virgin–Mary–Satan–Sin stuff feels boring and ridiculous. I had a hard time understanding the plot and, if not for Heath (the scene towards the end where he cries with pain is really touching), I would have stopped watching the movie.

Heath went to Australia to shoot Ned Kelly (which was released on March 22, 2003) and he reunited with director Gregor Jordan (Two Hands). Due to their friendship and the generous personality of Heath, Heath agreed to get paid only $ 60.000 for leading the movie (an absurd sum of money compared with the $ 1 million that he got paid for A Knight’s Tale and the $ 2 million that he got paid for The Four Feathers) –as a reference, for 10 things I hate about you, when he was completely unknown in the US, he got paid $ 100.000, much more than for Ned Kelly–. The movie has very nice cinematography (Oliver Stapleton) and beautiful shots of animals and trees, but is overly sentimental. The movie was very successful in Australia, where the legend of Ned Kelly is very much alive.

I didn’t quite get The Brothers Grimm (shot in 2003 but released in Canada and the U.S. on August 26, 2005), a movie which I found far too scary for children and too childish for adults, but the character of Jacob (portrayed by Heath) is funny and really nice to watch. At first Terry Gilliam gave the part of Wilhelm (Will) to Heath and that of Jacob (Jake) to Matt Damon, but both actors agreed that they preferred to reverse the characters. So, Heath ended up playing Jacob and Damon, Wilhelm. Actors Peter Stormare and Jonathan Pryce are brilliant and hilarious. Cinematographer Nicola Pecorini worked with Heath in The Sin Eater and told Gilliam on the phone: “This kid I’m working with, he’s great! He’s really good!”[11]. Heath always had admired Gilliam’s work (he loved Monty Python) and was thrilled to work with him.

Lords of Dogtown started filming on April 6, 2004 and was released on June 3, 2005. The film is based on the revolutionary skateboard legends called the Z-Boys and it was written by Stacey Peralta (a Z-Boy himself). Heath’s portrayal of Skip Engblom is funny, flamboyant and really close to the true character. Engblom (who after seeing The Patriot absolutely wanted Heath to play his part) said that his own wife thought that Heath’s portrayal of her husband was astonishingly accurate. This was great for Engblom’s marriage as he claims that after the movie his wife had the feeling that she was sleeping with Heath. Heath used a wig and fake teeth to portray Engblom. All the actors had to learn to skate, which was kind of crazy, and Heath’s passion for surfing and skating helped his character a lot. I got a bit bored watching the movie, since I found that the values and dreams of the young skaters were a bit superficial. Maybe it’s a good movie for teenagers, I don’t know. There is, by the way, a much better story about the Z-Boys. It’s a documentary directed by Peralta himself and narrated by Sean Penn called Dogtown and the Z-Boys (2001). The problem is, of course, that it’s without Heath. About the non commercial success of Lords of Dogtown Heath said: “I’d rather take the risk of making a movie that’s not going to be commercially successful and may not be good but may be brilliant, I’d rather take those risks”[12]. In the cool interview where Heath is peeling an orange, the interviewer asks him about “the Heath flip”, a skate move that nobody knew, and Heath explains: “The ‘Heath flip’ was the first trick I learned on the skateboard … I thought everyone knew how to do it and apparently no one had heard of it before. They called it ‘the Heath flip’”[13].

Then Brokeback Mountain came, which started filming on May 23, 2004 and was premiered at the Mostra Internazionale d’Arte Cinematografica della Biennale di Venezia on September 2, 2005 and released in the U.S. on December 9, 2005. What else can I say about this wonderful and poetic movie and Heath’s superb portrayal of a tormented gay cowboy that has not been already said? Director Ang Lee is amazing, the music (Gustavo Santaolalla) is touching and beautiful, the cinematography (Rodrigo Pietro) is exquisite and the performances of Heath (Ennis Del Mar) and Jake Gyllenhaal (Jack Twist) are really stunning. Anne Hathaway is quite good and poor unfriendly Ms. Williams couldn’t even get the accent right. Although the movie was banned in China and got protests from stupid-right-wing-Republicans in America, the world, especially Europe, loved it. Brokeback Mountain was very important for the gay movement, but the point is that it is a love story, not a gay love story: “It transcends a label. It’s a story of two human beings who are in love; get over the fact that it’s two men –that’s the point”[14]. The film is based on a short story written by Annie Proulx (originally published in The New Yorker on October 13, 1997). The script was written by Larry McMurtry and Diana Ossana. It was Ossana who was fascinated with Heath, when she saw him in Monster’s Ball. MacMurtry says: “Diana [Ossana] asked that I watch the first 20 minutes of Monster’s Ball to see Heath´s performance (…) After seeing him in that role, I felt that he had what it would take to play Ennis Del Mar –he was that powerful”[15]. About kissing another man (a stupid sexist question that many interviewers asked Heath), Heath said: “My biggest anxiety wasn’t having to kiss Jake (…) It was a perfect script and Ang Lee was the perfect director. So the anxiety for me was – I didn’t want to be the one to fuck it up”[16]. Heath describes Ennis Del Mar as “[an] homophobic male in love with another man”[17]. It is known that Heath got an Oscar nomination (Best Performance as an Actor in a Leading Role) and that, unfairly, he didn’t get the award. Even though all the Brokeback Mountain and Heath fans were probably very disappointed, it’s very probable that Heath didn’t care since he didn’t believe at all in awards.

Casanova started filming on August 17, 2004, was premiered at theMostra Internazionale d’Arte Cinematografica della Biennale di Veneziaon September 3, 2005 and released in the U.S. on December 25, 2005. It’s a funny, tender, poetic & beautiful film about love, passion, changes and fighting for one’s love. Heath is absolutely brilliant, sexy, exciting and wonderful in his role of Casanova. Jeremy Irons, Oliver Platt and Onid Djalili are also great. Director Lasse Hallström shows us, once again, his sensibility for describing tenderness, friendship and love. Casanova has beautiful music by Rameau, Vivaldi, Albinoni and other Baroque masters as well as exquisite costumes. The whole movie was shot in Venice, which gives the film a lot of beauty and splendor. Heath took the movie as a vacation. After Brokeback Mountain and before Candy, Casanova was a break from anxiety and drama: “[Shooting Casanova] ended up being a four-and-a-half-month guided tour. Every day we ended up being taken to the most beautiful parts of Venice to shoot. Brokeback Mountain andCasanova complemented each other. Making Brokeback [Mountain] was excruciating and Casanova was drinking wine and eating pasta, it was like a holiday”[18]. This shows how amazing an actor Heath really was. His portrayal of Casanova is fresh, funny and marvelous, and could have taken millions of hours of preparation, drama studies and a lot of anxiety to any actor, but, for Heath, it was just natural and easy, because he was incredibly talented.

Then we have Candy, my favorite Heath movie. A masterpiece about love and addiction. It started filming on January 27, 2005 and was released on February 15, 2006. Candy is 1.000 times better than Trainspotting (andTrainspotting was really good) and 1.000 times less known thanTrainspotting. Candy is a touching and strong love story full of despair, hope, regrets, dreams & failures. The story does not try to judge, punish or teach. There are no good and bad guys. Candy is a human and honest portrayal of the hell of heroine, a story about real love and a movie that will break your heart into a million pieces. Heath describes the movie like “a film of love (…) not a story about heroine”[19]. Heath explains: “Heroine is involved but I think that the beauty of this film [is that] it’s not exploding heroine or glorifying it in any way (…) It’s a tragic story of love”[20]. Director Neil Armfield was a bit hesitant about using Heath as Dan, since he thought that Heath had a natural energy that was heroic, and Dan was grubby and edgy. But, again, it was Heath’s performance in Monter’s Ballthat “got him” the role. Luke Davies (the writer of the book upon which the movie is based and screenwriter of the movie, together with director Neil Armfield) wrote a beautiful and touching article about Heath after Heath’s death; he describes Heath as a talented, generous, kind and sincere human being, and says: “It was Monster’s Ball that convinced Neil Armfield that Ledger was the one for Candy[21]. What attracted Heath to the project was the novel, which he describes like a “tragic love affair with both the drug and each other”[22], the screenplay and the fact of being allowed to use his own accent, which he didn’t do since Two Hands and10 things I hate about you: “shooting a film using my own accent was attractive … I haven’t done that for 8 years. I was looking forward to feeling liberated from … having to perform with an accent … It was a sense of freedom. I was able to mumble in my own accent, to breath in my own accent, to improvise freely”[23]. Abbie Cornish gives a breathtaking performance. Heath says about Abbie: “… she’s incredibly talented … She relies a lot upon … instinct and the magic of the scene, and she keeps it real and she’s a very grounded human being, very talented obviously, very beautiful… I could not have asked for a better Candy”[24]. I must say that Abbie is the strongest and most brilliant female character of all of Heath’s movies. I’d go further and say that two of the most beautifully portrayed love stories in cinema history are the ones of Ennis and Jack, and Candy and Dan. Candy is a real jewel. Director Armfield is awesome and the cast (Heath, Abbie and Geoffrey Rush) is superb.

I’m Not There started filming on July 30, 2006 and was premiered at theMostra Internazionale d’Arte Cinematografica della Biennale di Veneziaon September 3, 2007 and released in U.S. on November 21, 2007. “I’m Not There” is a 1967 Bob Dylan song from The Basement Tapes Raw: The Bootleg Series Vol. 11. This absolutely brilliant movie, directed by Todd Haynes, is poetic, artistic and has a touch of Fellini’s Otto e mezzo. Heath, Cate Blanchett, Christian Bale, Marcus Carl Franklin, Richard Gere and Ben Whishaw are all portraying Dylan. Colin Farrell, who supposed to play Robbie (Heath’s character), pulled out at the last minute, and Heath offered to play the part. Heath’s reasons for doing the movie, in his own words, were: “Firstly I greatly admired Bob Dylan for years and so to be someone connected to his story was enticing; and secondly the fact that Todd had written this incredibly dense hugely ambitious script which I found extraordinary beautiful, daring and I’ve seen his films and I’ve been [a] fan of his movies and I really thought that he was like the only one courageous and intelligent enough to pull it off”[25]. Robbie’s wife is Claire, played by Charlotte Gainsbourg, who gives a great performance. There is a lot of chemistry between Heath and Charlotte and the story feels very real. I must say that in all 16 movies that Heath made, there are very few actors playing the role of Heath’s couple or love that manage to both give a brilliant performance and create a real romantic feeling; these very few actors are Rose Byrne, Julia Stiles, Jake Gyllenhaal, Abbie Cornish and Charlotte Gainsbourg. About if the movie I’m Not There gives you a better knowledge of Dylan, Heath says: “I don’t know anything more about him than you do after doing this movie … he’s still happily a mystery to me”[26]. Dylan and Heath had a lot in common. Two true artists who don’t compromise their art: they draw their art by what they believe is good and important, and not by what the public believes is good and important: “I really appreciate the fact that Dylan was fearless in terms of not … conforming to a public demand or a commercial expectation … reinventing himself”[27]. Heath saw in Dylan a really fearless artist. In a beautiful interview, four months before his death, Heath talks about the importance of not being afraid to fail and what failure teaches us: “I think in order to evolve as a person and as an actor, you need to be fearless somewhat. Push yourself and dare to be bad I guess. Don’t be afraid to fail and I’ve failed many times, but … failure teaches you how to succeed, I guess”[28]. Terry Gilliam described Heath as wonderful and fearless; fearless with capital letters[29]. Even being such a great artist, Heath thought that it was obnoxious calling acting art. About his role in I’m Not There, he says that Robbie is in “a moment in time in which he’s dealing with these two worlds: his professional life and his family life and [tries] to balance love and art, if you can call acting art, which I think is obnoxious”[30].

The Dark Knight was released on July 14, 2008, almost 6 months after Heath’s death. The film started filming on April 2, 2007 and finished filming on October 19, 2007. I personally found the plot weak and the casting (besides Heath, Michael Caine and Morgan Freeman) not quite convincing. The love story between Rachel and the other guy (I forgot his name, since his character is so easy to forget) has neither magic nor depth. I think it could have been much more interesting to explore the relationships between the characters and to tell much more of the Joker’s story instead of so many explosions, fights and guns. Nevertheless, it’s a good movie for teenagers (although very violent) and for people who love comic-book heroes. The special effects are spectacular, and the Joker and the music (Hans Zimmer and James Newton Howard) are definitely the best of the film. Heath’s portrayal of the Joker is so good that when he is not on screen the movie really goes down, and when he appears, onecannot take the eyes off of him. The Joker is so cool and brilliant that one really wants him to win the battle. Although not a fan of comic books[31], Heath said that “the character of the Joker was too good to turn down”[32]. Heath wasn’t a fan of blockbuster movies neither, but the character was too attractive: “in this monster machine of a movie, popcorn movie … it was purely a character choice, I can honestly say that”[33]. He thought that Jack Nicholson’s portrayal of the Joker was perfect (“To touch what Jack Nicholson did in Tim Burton’s world would be a crime”[34]), and he never compared himself to Nicholson because he really believed that the worlds of Tim Burton and Christopher Nolan are completely different, and therefore, uncomparable: “It was an opportunity for a new version of the Joker”[35]. Although Heath knew immediately after being asked to play the Joker how he wanted to do it (“I knew 5 seconds later exactly how to play it”[36]), he locked himself up in a hotel room in London for 6 weeks in order to prepare his character, looking for the Joker’s voice and looking for his laugh: “I locked myself away for 6 weeks in a room and I kind of came up with this creep”[37]. He wrote a diary about the Joker he was going to portray with notes, drawings and photos of old Batman Comics, hyenas and A Clockwork Orange. His father shows the diary in the great German TV series-Documentary Too Young to Die: Heath Ledger (S1, Ep. 3, July 28, 2012). I bought the Documentary in English from the producers of the show and I can say that it is the best documentary about Heath that I’ve seen. Kim Ledger says, showing “the Joker” diary: “He galvanized the upcoming character in his own mind. That was typical of Heath … this was just on a whole new level”[38]. The diary ends with the words “Bye, bye”, which are, after Heath’s death, very painful. There are many stupid speculations about how portraying the Joker led Heath to exhaustion and death, but the truth is that, although the character required a high level of energy, “it was incredibly enjoyable”[39]. Heath said in many interviews that he had a lot of fun playing the Joker: “The Joker was … the most fun I ever had … probably ever will have playing a character”[40]. He described the Joker as a “dark, very nasty … psychopath, sociopath, mass-murdering clown”[41]. The Joker was not only evil but something else: “He’s not just gonna be scary … there are [a] few surprises, I think”[42]. Sadly, Heath didn’t see any takes or parts of the film, because the producers were very secretive about it: “I think the movie is going to be awesome. I’m very excited for it. I haven’t seen anything. Nothing. They really don’t want anyone to see anything. It’s very secretive. But just from what I’ve seen first hand and just from what I’ve heard, I think it’s going to be good”[43]. The movie is “In memory of our friends Heath Ledger and Conway Wickliffe”. Wickliffe (1966–2007) was killed on set while filming a test run.

The Imaginarium of Doctor Parnassus is the opus magnum of Terry Gilliam and, tragically, the last performance of Heath. It started filming on December 8, 2007. On January 23, 2008, one day after Heath’s death, the production stopped until February 17. Everybody wanted to finish the movie, to show Heath’s last creation, so on February 18 filming begun again, and Johnny Depp, Colin Farrell and Jude Law came along to finish Heath’s performance (later they donated all their salary –$ 20 million– to Heath’s daughter Matilda). In the movie there are two worlds: the real world and the imaginary world. Fortunately, all the scenes of the real world (which were shot in London) were already finished when Heath died. The scenes in the imaginary world were going to be shot in Vancouver. So, Tony, Heath’s character, appears different every time he enters in the Imaginarium. Depp, Law and Farrell, apart from having some physical resemblance to Heath in the movie (same hair, same moustache, same goatee, same make-up), copied Heath’s mimics in the movie, and the film does not get affected by the fact that there are “4 Tonys”. The sad thing is that Heath does not appear much. Heath wears blue contact lenses in the movie, to “hide” the truth about Tony. At a certain moment during the movie, his lenses were supposed to fall out and show us the “real” Tony with his real eyes. That scene was never shot. The Imaginarium of Doctor Parnassus is a magical, poetic and beautiful movie, with an incredible art direction (Caroline Smith), beautiful cinematography (Nicola Pecorini), brilliant costumes (Monique Prudhomme), an extremely poetic and marvelous music (Jeff & Mychael Danna) and an amazing cast (Heath –who improvised half of his dialog–, a superb Christopher Plummer, Andrew Garfield, Lily Cole, Verne Troyer, Depp, Law and Farrell, and Tom Waits shining in his amazing and funny portrayal of the Devil). Although I find the movie very beautiful, watching The Imaginarium of Doctor Parnassus is painful, because it feels like both the real and artistic proof of Heath’s death. When Johnny Depp appears instead of Heath we really feel Heath’s loss. At the end of the movie, instead of writing “A film by Terry Gilliam”, Gilliam wrote in the credits: “A movie from Heath & friends”. According to Gilliam, that was what the movie was. The film is in memory of Heath and of producer William Vince, who died 5 months after Heath.

Heath always pushed himself to his limits, acting-wise. He always wanted to surprise himself. Just like River Phoenix and Johnny Depp, he worked very hard to erase his pretty boy image and preferred looking for very different and challenging roles, where he could grow as an actor and as a person: “I always look for things that challenge me and … teach me to be a more understanding, accepting human being and actor”[44].

Everyone who knew Heath talks about how amazing he was as a person and as an actor. In his interviews, Heath appears to be a really nice and down-to-earth guy: humble, bright and interesting: “He was a star … who tried to preserve his naturalness in the spotlight (…) [he] was just totally transparent in his vulnerability”[45]. And, then, he would transform in front of the camera.

Heath was very artistic in many fields. He was a great photographer and loved to take pictures and to film everything he could: “He was never without a camera, from when he was very young”[46]. His father shows some of his artistic photos in Too Young to Die: Heath Ledger. Heath was a master in chess (he was state junior champion in Australia at age ten, and later in New York he used to play chess in Washington Square Park) and played poker really well: “He was good at everything he did”, said Ellen DeGeneres[47]. Heath was very athletic (played cricket and hockey for years, was a great swimmer, surfer, skater and rider). He was fascinated by Nick Drake whom also died at a very young age (26), in 1974, and thought about doing a movie about him. In addition, Heath created a music label called Masses Music Co. (known as The Masses) and directed several music videos, including “Cause An Effect” and “Seduction is Evil (She’s Hot)”, songs by Heath’s childhood friend, rapper No Fixed Abode, known as N’fa; “Morning Yearning”, song by Ben Harper; “Black Eyed Dog”, song by Nick Drake; and “King Rat”, song by Modest Mouse (the video was unfinished when Heath died, but was completed by members of The Masses –Auber, Houk, Taglioli and Cline– and released on August 4, 2009): “I do have some wonderful distractions … I have a music label and I direct music videos and so I immerse myself in a different industry which kind of keeps acting really fresh for me”[48].

Heath had a raw and huge talent for acting and a terrible taste in women. Interesting and brilliant as he was, it’s weird that he didn’t date exciting and intelligent artists but kept dating superficial and quite tacky models and actresses who became more famous for dating Heath than for their creative work. Heath said that he was in love with love, and appears to have had a tremendous need for being loved: “He was embarrassingly romantic, each time he fell in love”, remembers Davies[49].

Many people close to him said that he was an incredibly generous person. He was highly admired and loved by other actors: Matt Damon said that Heath was the best actor he ever worked with[50] and Daniel Day-Lewis dedicated to Heath his SAG Award (Outstanding Performance by a Male Actor in a Leading Role) in a beautiful and touching speech 5 days after Heath’s death[51]. The cinema directors with whom he worked (Jordan, Kapur, Lee, Gilliam, Nolan…) all adored him and became good friends of his. Heath had a talent for developing strong friendships with the people he worked with. He wanted to enjoy his art, learn every day a bit more and work with brilliant and nice people: “I just wanna enjoy myself. I wanna learn more, I wanna work with good people, creatively and as people, really just good people”[52]. He cared very much about the human part of all human beings. He appreciated genius but, above all, he appreciated nice human beings. When he was working with Gilliam he said: “I think Terry Gilliam is brilliant and he’s such a nice guy. I’m not interested in working with genius bastards”[53].

Heath wasn’t a celebrity campaigning loud for causes and charities, but he did contribute to nature, charity and peace. The music video “King Rat” is an artistic protest against the illegal whale hunts off the coast of Australia. Heath used to visit kids with cancer at the hospital where he was born, and donated money for several charities. In 2003 he opposed the entry of Australia in the Oil-for-Bush-Iraq war and called the Prime Minister of Australia John Howard “a dick”[54] during a TV interview.

Heath died at the age of 28 (two months and a half before his 29th birthday) due to an accidental overdose of prescription pills –a combination of 6 different painkillers, sleeping pills and anti-anxiety pills (oxycodone, hydrocodone, diazepam –Valium–, temapezan, alprazolam –Xanax– and doxylamine). A real lethal cocktail indeed. This year he would have been 36 years old. To the general view that he may have been depressed or sad, people that were close to him state the contrary: “He was in good spirits and having a wonderful time on this Terry Gilliam movie”[55]. Heath appears in his last movie much thinner, but Gilliam and Heath’s co-stars in The Imaginarium of Doctor Parnassus denied that Heath was down and they were, like everybody else, surprised and crushed by his death. They talked about Heath’s vitality, energy and strength. Gilliam said that, as soon as he would say “Cut!”, Heath was making jokes and being friendly to everybody: “He kept everybody going … He would lift everybody”[56]. Gilliam joked that he was co-directing the movie with Heath, and Cole and Garfield agreed that he really did. Heath was always improvising and changing scenes, and this energy pushed everybody else: “Every take he would come back with something different and surprising, which makes the whole process of making a film much more fun”[57]. “He was always … energetic and generous”[58], said Cole. And Garfield added: “[He was] extraordinary. Full of life, a love for life, an energy which was contagious … inspiring to everyone”[59]. Nevertheless, when Heath came back to New York, he commented to Chopra that “he was a little depressed about not having seen his daughter”[60]. Gilliam said after Heath’s death: “Maybe life leaves it’s scars, but I didn’t see that many bad scars in his life”[61].

Although his life wasn’t easy by the time of his death, Heath had a strong love for life and was full of projects (screenwriter Allan Scott was working with Heath on making a movie about a chess prodigy, based on Walter Tevis’s 1983 novel The Queen’s Gambit, directed and starred by Heath and the amazing Ellen Page). His father shows in Too Young to Die:Heath Ledger several scrips of projects that Heath kept for maybe doing in the future. The day after he died he was supposed to meet director Shekhar Kapur to discuss several projects. Heath and Kapur spoke on the telephone on Monday January 21. Kapur said: “I last spoke to him the night before he died … He said he could not see me that night but really wanted to meet me the next day … He made me promise that I would call him in the morning and wake him up. I tried…”[62]. Heath suffered from insomnia. In addition, he had a strong backache and a chest infection the days prior to his death that didn’t allow him to sleep. Heath had several types of pills prescribed by doctors from different countries. Although no pill taken on its own was extremely dangerous, the combination of all together proved to be lethal. He took 6 pills (which is a lot), but he didn’t take 30, which is common in suicides. His death was purely accidental. Heath died probably without suffering. In a program that discussed Heath’s death, it was said that “he just stopped breathing”[63]. His father became one month ago the patron of Scriptwise[64], a non-profit foundation set up to educate people about the dangers of abusing prescription drugs.

Heath received more than 30 posthumous awards (including the SAG Award, the Golden Globe and the Oscar for Best Supporting Actor) for his amazing portrayal of the Joker. Many people think that he won all these awards due to his unexpected death, but they forget that James Dean was also posthumously nominated for 2 Oscars for Best Actor in a Leading Role in 1955 (East of Eden) –the first posthumous acting nomination in Academy Awards history– and in 1956 (Giant), and he didn’t win neither. In any case, Heath didn’t care so much about awards and he always compared the cinema awards with a competition that would involve different sports: “Who is the winner? It’s such a surreal kind of concept to be competing … whatever you are acting or directing … everyone is kind of playing different sports and you start from different lines and you’re finishing at a different spot”[65].

Heath is survived by his parents, his three sisters and his daughter Matilda (who is now 9 and a half years old and was two years and three months when Heath died). Heath’s friend tattooist Scott Campbell spoke of how Heath would get really excited when talking about his daughter: “‘Heath would get all excited … and that excitement was so contagious’ … ‘All the things he would do with her as she grew up. Like buying a garage in Brooklyn and setting up a big screen on the back wall, so he and Matilda could pull the car up into it and have their own private drive-in theatre’”[66]. Heath loved being surrounded by friends: “There were always people coming and going at Mr. Ledger’s place, drinking tea, using the computer and gathering around for dinner. Mr. Ledger was always manning the barbecue grill or making espresso. ‘If he could cook at his house with an ocean of people laying on the living room floor watching movies, that was his heaven’, Mr. Campbell said. ‘That and his daughter, Matilda ­–she was everything to him’”[67]. Two months before Heath’s death he explained in a touching interview how having a child changed his view on death: “You also look at death differently … It’s like a Catch-22, like I feel good about dying now because I feel like I’m alive in her but at the same hand you don’t wanna die because you wanna be around for the rest of her life. It’s … [an] interesting kind of set-up”[68].

His last interview (Art Radio), December 3, 2007 (one and a half months before his death) is painful to hear, because Heath said, when the interviewer told him that Brokeback Mountain was Heath’s peak: “I’d like not to think about it as a peak [laughs], ’cause I’m only 28 and I’ve got [a] few more years”[69]. When talking about his coming projects, Heath talked about reuniting with Terry Gilliam and also starring in The Tree of Life (2011) of Terrence Malick “and then I’ll drop to the ground, dead, for a year”[70]. About losing such a star and gifted artist, Rob Reiner said: “It’s really tragic when somebody who’s as gifted and talented is cut down at their early part of their career because we always think about what more they could have offered”[71]. And Gilliam said: “I think that we all thought that this was somebody, without a doubt, who was going to be the greatest actor of his generation”[72]. Heath lived his life to the maximum. Davies wrote: “The sense of loss many have experienced since [Heath’s] death is not just for what has gone, but for what would have been (…) he left not just traces but great swathes of himself. He was extravagant, in gesture and in action, in intimacy and on screen. But his friend the New York tattooist Scott Campbell … says it was Ledger’s kindness and sincerity, above all else, that came through at close quarters”[73].

Heath was never satisfied with anything he did professionally speaking, and he said that he would do everything different, but he didn’t feel any regrets because he found regrets, as Spinoza, to be a big waste of time: “I don’t regret anything, because regrets I find them to be a waste of time because there is nothing you can really do about anything in life you regret, so, I appreciate everything big and small that I’ve been a part of”[74]. About success, something that many actors and artists wrongly seek, Heath said: “What is success? … For me, what a success is … the only time that I’m alive and living and expressing and feeling and relating is when I’m on set and that time between action and cut and so that’s the only thing that’s important: how this experience is and how this experience will affect my life … And everything that happens after that is just irrelevant”[75]. To be honest with your art and to grow with your art, as an artist and as a person, isn’t that the real success?

Heath’s art made him immortal and his tragic death made him forever young. The world lost a huge talented actor on January 22, 2008. We’re left with his 16 movies, most of them really great and all of them with an incredibly sensitive and charismatic touch: the wonderful art of the unforgettable Heath Ledger.

yael-antonia-1-B-N Antonia Tejeda Barros, Madrid, April 30, 2015

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Two Hands, 10 things I hate about you, The Patriot, A Knight’s Tale, The Four Feathers, Monster’s Ball, The Sin Eater & Ned Kelly / Photo by Yael Streett Tejeda, Madrid, 2015

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The Brothers Grimm, Lords of Dogtown, Brokeback Mountain, Casanova, Candy, I’m Not There, The Dark Knight & The Imaginarium of Doctor Parnassus / Photo by Itay Streett Tejeda, Madrid, 2015

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Heath’s art / Photo by Itay Streett Tejeda, Madrid, 2015

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Reading about Heath / Photo by Yael Streett Tejeda, Madrid, 2015

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Watching Two Hands with our cinema projector / Antonia Tejeda Barros, Madrid, 2015

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Watching Brokeback Mountain with our cinema projector / Antonia Tejeda Barros, Madrid, 2015

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Watching Casanova with our cinema projector / Antonia Tejeda Barros, Madrid, 2015

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Watching Candy with our cinema projector / Antonia Tejeda Barros, Madrid, 2015

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Enjoying the Joker with our cinema projector / Antonia Tejeda Barros, Madrid, 2015

BIBLIOGRAPHY

Lipsky, David, “Heath Ledger’s Lonesome Trail”, Rolling Stone #996, March 23, 2006, pp. 44, 45, 46, 48, 49 & 72

Fife-Yeomans, Janet, Heath. A Family’s Tale, Murdoch Books Australia, 2008, pp. 1–329

Robb, Brian J., Heath Ledger. Hollywood’s Dark Star, London, Plexus, 2008

Roberts, Chris, A Tribute to Heath Ledger. The Illustrated Biography, London, Carlton Books, 2008, pp. 9–111

Barron, James, “Heath Ledger, Actor, Is Found Dead at 28″, The New York Times, January 23, 2008

Davies, Luke, “Heath Ledger. 1979–2008″ (The Monthly Essays), The Monthly, March 2008

Rice, Andrea, “A Brooklyn Restaurant, in Heath Ledger’s Memory”, The New York Times, October 30, 2008

INTERVIEWS, CONFERENCES & A DOCUMENTARY

Heath Ledger Interview. Two Hands (1999)

Heath Ledger Opposing Iraq War (2003)

Heath Ledger Interview. Lords of Dogtown (2005)

Heath Ledger Interview, Candy DVD, Extras

Candy Press Conference Berlinale, Berlin, February 15, 2006. Heath Ledger, Abbie Cornish, Luke Davies (Script Writer), Neil Armfield (Director), Margaret Fink (Producer), Emile Sherman (Producer):

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Heath Ledger at the AFI Awards 2006

Snippet of Heath Ledger talking about Nick Drake, Mostra Internazionale d’Arte Cinematografica della Biennale di Venezia, (Sept., 2007)

Heath Ledger Interview, Mostra Internazionale d’Arte Cinematografica della Biennale di Venezia: Living in Italy & I’m Not There (Sept. 2007)

Heath Ledger Interview, Mostra Internazionale d’Arte Cinematografica della Biennale di Venezia, Sept. 2007 (RTL TV Croatia)

Heath Ledger, Mostra Internazionale d’Arte Cinematografica della Biennale di Venezia, Sept. 2007 (Talking about I’m Not There & the Joker)

Heath Ledger talks about the Joker (2007)

Heath Ledger accepting the Mostra Internazionale d’Arte Cinematografica della Biennale di Venezia Award for Cate Blanchett, September 8, 2007

Heath Ledger Interview. Promoting I’m Not There – 1 (Nov. 2007)

Heath Ledger Interview. Promoting I’m Not There – 2 (Nov. 2007)

Heath Ledger Interview. Promoting I’m Not There – 3 (Nov. 2007)

Heath Ledger Interview. Promoting I’m Not There – 4 (Nov. 11, 2007)

Heath talking about death (News of his death and a clip from an interview of Nov. 2007, promoting I’m Not There

Small Promotion I’m Not There with clips from Interviews (Nov. 2007)

Making of – I’m Not There – Heath Ledger

Last Interview with Heath Ledger (Art Radio), December 3, 2007:

Part 1

Part 2

Part 3

TV Series–Documentary Too Young To Die: Heath Ledger (English version), Dag Freyer, S1 Ep.3, July 28, 2012

HEATH’S MUSIC VIDEOS

“Cause An Effect”, N’fa Jones (Directed by Heath Ledger)

“Seduction is Evil (She’s Hot)”, N’fa Jones (Directed by Heath Ledger)

“Morning Yearning”, Ben Harper (Directed by Heath Ledger)

“Black Eyed Dog”, Nick Drake (Directed by Heath Ledger)

“King Rat”, Modest Mouse (Directed by Heath Ledger)

HEATH’S DEATH

Heath Ledger Died of an Accidental Overdose

Heath Ledger Death: CNN LARRY KING Part 1 of 2 (2008)

Heath Ledger Death: CNN LARRY KING Part 2 of 2 (2008)

“Heath Ledger – a prophetic tragedy”, The Independent, March 14, 2008

Heath Ledger’s father lends support to awareness about addiction and misuse of prescription drugs (March 2015)

OTHERS TALK ABOUT HEATH

Daniel Day-Lewis SAG Speech. Award dedicated to Heath Ledger (January 27, 2008)

Matt Damon talks about Heath Ledger

Gilliam, Cole, Garfield & Troyer on working with Heath Ledger (2009)

NOTES

[1] Lipsky, “Heath Ledger’s Lonesome Trail”, Rolling Stone # 996, p. 48

[2] Heath Ledger, Candy Press Conference Berlinale, Berlin, February 15, 2006. Part 4 of 6

[3] Lipsky, “Heath Ledger’s Lonesome Trail”, Rolling Stone # 996, p. 72

[4] Heath Ledger Interview. Two Hands (1999)

[5] Heath Ledger Interview. Two Hands (1999)

[6] British & Australian: A sleeveless garment worn under or instead of a shirt

[7] Victoria Bitter: one of the highest selling beers in Australia

[8] Heath Ledger Interview. Two Hands (1999)

[9] Robb, Heath Ledger. Hollywood’s Dark Star, p. 51

[10] Roberts, A Tribute to Heath Ledger, p. 50

[11] Robb, Heath Ledger. Hollywood’s Dark Star, p. 102

[12] Heath Ledger, Robb, Heath Ledger. Hollywood’s Dark Star, p. 107

[13] Heath Ledger, Lords of Dogtown Interview, 2005

[14] Heath Ledger, Robb, Heath Ledger. Hollywood’s Dark Star, p. 108

[15] Robb, Heath Ledger. Hollywood’s Dark Star, p. 108

[16] Lipsky, “Heath Ledger’s Lonesome Trail”, Rolling Stone # 996, p. 49

[17] Heath Ledger, Robb, Heath Ledger. Hollywood’s Dark Star, p. 115

[18] Heath Ledger, Robb, Heath Ledger. Hollywood’s Dark Star, p. 122

[19] Heath Ledger Interview, Candy DVD, Extras

[20] Heath Ledger Interview, Candy DVD, Extras

[21] Davies, “Heath Ledger. 1979–2008″

[22] Heath Ledger Interview, Candy DVD, Extras

[23] Heath Ledger Interview, Candy DVD, Extras

[24] Heath Ledger Interview, Candy DVD, Extras

[25] Heath Ledger Interview. Venice Film Festival: Living in Italy & I’m Not There (Sept. 2007)

[26] Heath Ledger Interview. Promoting I’m not There – 1 (Nov. 2007)

[27] Making of – I’m not There – Heath Ledger

[28] Heath Ledger Interview. Mostra Internazionale d’Arte Cinematografica della Biennale di Venezia, Sept. 2007

[29] TV Series-Documentary Too Young To Die: Heath Ledger

[30] Heath Ledger Interview. Promoting I’m Not There – 3

[31] “I grew up in a house with lots of girls, so, there were very few Batman comics lying around … that’s probably the only reason why I never grew up reading Batman”, Heath Ledger talks about the Joker (2007)

[32] Heath Ledger talks about the Joker (2007)

[33] Last Interview with Heath Ledger (Art Radio), December 3, 2007

[34] Heath Ledger talks about the Joker (2007)

[35] Last Interview with Heath Ledger (Art Radio), December 3, 2007

[36] Heath Ledger talks about the Joker (2007)

[37] Last Interview with Heath Ledger (Art Radio), December 3, 2007

[38] TV Series-Documentary Too Young to Die: Heath Ledger

[39] Heath Ledger talks about the Joker (2007)

[40] Heath Ledger talks about the Joker (2007)

[41] Heath Ledger, Mostra Internazionale d’Arte Cinematografica della Biennale di Venezia, Sept. 2007, Sept. 2007 (Talking about I’m Not There& the Joker)

[42] Last Interview with Heath Ledger (Art Radio), December 3, 2007

[43] Heath Ledger talks about the Joker (2007)

[44] Last Interview with Heath Ledger (Art Radio), December 3, 2007

[45] Gilliam, TV Series-Documentary Too Young to Die: Heath Ledger

[46] Kim Ledger, TV Series-Documentary Too Young to Die: Heath Ledger

[47] Fife-Yeomans, Heath. A Family’s Tale, p. 240

[48] Robb, Heath Ledger: Hollywood’s Dark Star, p. 179

[49] Davies, “Heath Ledger. 1979–2008″

[50] “I’m not being hyperbolic at all by saying this, but he’s the best actor I have ever worked with (…) it’s just terrible and it’s not something that I’ll ever get over nor do I think anybody who knew him could ever get over. He is a really, really special guy and I think to people who knew him it just felt like his light was just too bright for this place”, Matt Damon talks about Heath Ledger

[51] “There are many actors in this room tonight including my fellow nominees who’ve given me that sense of regeneration … Heath Ledger gave it to me. In Monster’s Ball, that character that he created it seemed to be almost like an unformed being, retreating from themselves, retreating from his father, from his life, even retreating from us, and yet we wanted to follow him, and yet were scared to follow him almost. It was unique. And then of course in Brokeback Mountain he was unique, he was perfect. That scene in the trailer at the end of the film is as moving as anything that I think I’ve never seen. I’d like to dedicate this to Heath Ledger”, Daniel Day-Lewis SAG Speech. Award dedicated to Heath Ledger (January 27, 2008)

[52] Last Interview with Heath Ledger (Art Radio), December 3, 2007

[53] Robb, Heath Ledger. Hollywood’s Dark Star, p. 103

[54] Heath Ledger Opposing Iraq War (2003)

[55] Barron, “Heath Ledger, Actor, Is Found Dead at 28″, The New York Times, January 23, 2008

[56] Gilliam, Cole, Garfield & Troyer on working with Heath Ledger (2009)

[57] Gilliam, Cole, Garfield & Troyer on working with Heath Ledger (2009)

[58] Gilliam, Cole, Garfield & Troyer on working with Heath Ledger (2009)

[59] Gilliam, Cole, Garfield & Troyer on working with Heath Ledger (2009)

[60] Fife-Yeomans, Heath. A Family’s Tale, p. 280

[61] TV-Series Documentary Too Young to Die: Heath Ledger

[62] Robb, Heath Ledger. Hollywood’s Dark Star, p. 190

[63] Heath Ledger Death: CNN LARRY KING Part 1 of 2

[64] http://www.scriptwise.org/

[65] Heath Ledger, Candy Press Conference Berlinale, Berlin, February 15, 2006. Part 1 of 6

[66] Davies, “Heath Ledger. 1979–2008″

[67] Rice, “A Brooklyn Restaurant, in Heath Ledger’s Memory”

[68] Heath talking about death (News of his death and a clip from an interview of Nov. 2007, promoting I’m Not There)

[69] Last Interview with Heath Ledger (Art Radio), December 3, 2007

[70] Last Interview with Heath Ledger (Art Radio), December 3, 2007

[71] Heath Ledger Death: CNN LARRY KING Part 2 of 2 (2008)

[72] TV-Series Documentary Too Young to Die: Heath Ledger

[73] Davies, “Heath Ledger. 1979–2008″

[74] Heath Ledger Interview, Mostra Internazionale d’Arte Cinematografica della Biennale di Venezia, Sept. 2007 (RTL TV Croatia)

[75] Last Interview with Heath Ledger (Art Radio), December 3, 2007

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