Dios y el mal: ¿un dios cruel, incompetente o inexistente?

Siempre me ha sorprendido, mirando los desastres de la humanidad, del pasado y del presente, que los creyentes de las 3 religiones monoteístas sigan creyendo en un dios bondadoso y omnipotente. Si pensamos por un momento en Auschwitz (tomando como ejemplo uno de los mayores crímenes contra la humanidad), llegaremos inmediatamente a la conclusión de que Dios, si existe, no es omnipotente, o de que, si existe, es onmipotente y verdaderamente malvado y cruel. Blumenthal sostiene la tesis de un “Dios cruel”, lo que me parece muy lúcido (ver Dios, el mal y otros ensayos, Manuel Fraijó, 2004).

Personalmente, pienso que la idea de un dios bondadoso y omnipotente resulta un insulto hacia el mismo dios (¿incompetencia, masoquismo o esquizofrenia?) y un insulto, sobre todo, hacia las víctimas. Tomando como ejemplo las barbaries cometidas en la Segunda Guerra Mundial, quien piensa en Auschwitz-Birkenau (1.100.000 víctimas), piensa también en otros campos de exterminio y concentración: Treblinka (850.000 víctimas), Belzec (435.000), Mauthausen (300.000),  Sobibor (250.000), Chelmno (155.000), Madjanek (80.000), Dachau (32.000), en las masacres de Rumbula, Liepaja y Babi Yar, y en el total de víctimas del Holocausto a manos de los nazis (11 millones: 6 millones de judíos, 500.000 gitanos, 3 millones de polacos no judíos, 5.000 – 15.000 homosexuales, 250.000 alemanes minusválidos, un número indefinido de prisioneros de guerra y prisioneros políticos…) que fueron masacrados, mutilados y gaseados. La idea de un dios bondadoso y omnipotente no sólo parece absurda sino que, recordando a las víctimas, es una tesis que no puede defenderse sin insultar tanto sufrimiento y barbarie. Como ejemplo magistral de barbarie, atrocidad e injusticia no sólo tenemos el Holocausto “europeo”, sino también el espeluznante y olvidado Holocausto “asiático” (20 millones de víctimas a manos de los japoneses: exterminio, entierro de prisioneros chinos vivos, violaciones, matanzas y masacres de mujeres y niños -no olvidemos la masacre de Nanjing, 1937-), y otros hechos sangrientos: los Gulags bajo el régimen de Stalin (20 millones de víctimas), las barbaries de la Italia fascista de Mussolini, Hiroshima y Nagasaki, Vietnam, Corea, el genocidio armenio (1.5 millones de víctimas armenias a mano de los turcos), la brutal represión en las colonias, la esclavitud, la Inquisición, las Cruzadas, la “conquista” de América y la destrucción de los pueblos indígenas… Y más recientemente: Bosnia, Ruanda (1994: 800.000 víctimas en 100 días), Israel-Palestina, las dictaduras latinoamericanas… ¿Dónde estaba Dios? ¿Sentado impasible, o regocijándose de tanta sangre? ¿No estaría, tal vez, en ninguna parte?

Hay quien cree que Dios existe, que Dios es bueno, pero que no es todopoderoso (idea que a mi juicio resulta bastante penosa). Hans Jonas (1903 – 1993), en una conferencia de 1984 dijo: “no hubo ningún milagro salvador en los terribles años de Auschwitz. Dios callaba. Es verdad que hubo milagros, pero vinieron únicamente de los hombres. Dios no intervino, No porque no quisiera, sino porque no pudo” (Dios, el mal y otros ensayos, Manuel Fraijó, 2004).

Sobre las injusticias y la invisibilidad de Dios, su incompetencia o su crueldad, no hace falta ir tan lejos en el tiempo. Hoy en día, según la ONU, la mayoría de la población mundial es pobre: de los 6.900 habitantes del planeta, 1.000 millones vive en la pobreza extrema (menos de 1 dólar al día), 1.500 millones viven con menos de dos dólares al día (la mayoría son mujeres) y 2.500 millones viven en una pobreza relativa. El 20 % de la población controla el 90 % de la riqueza mundial, 250 millones de niños son explotados (cifra dada por la UNICEF): trabajando en condiciones miserables en agricultura, minería, construcción, venta ambulante y prostitución. Cada día mueren 30.000 niños de hambre y enfermedades evitables (¡¡¡30.000!!!), más de 875 millones de adultos son analfabetos (2/3 partes son mujeres), medio millón de mujeres muere cada año durante el embarazo o el postparto… ¿Qué piensa Dios de todo esto? ¿Qué hace al respecto? Absolutamente nada. ¿Por qué lo permite? Tal vez porque es malvado, tal vez porque es un dios incompetente, tal vez porque, simplemente, no existe.

¿Dónde hay cabida, pues, para un dios moral, bondadoso y omnipotente? En ningún lado. Sólo en el afán de no morir, en el miedo a pensar y en el miedo a escoger por uno mismo. El personaje de Dios es como el traje del emperador: invisible. ¿Los creyentes han sido obligados, desde la educación religiosa, a ver el traje del emperador? ¿por qué se obstinan en verlo, aunque no haya prueba alguna de ello? ¿Es eso fe, falta de libertad o simplemente estupidez? Uno puede mentirse a sí mismo, obstinarse y obsesionarse con una ilusión, pero no hay que olvidar a las víctimas y preguntarse ¿no es un insulto hacia ellas? Sobre el explícito silencio y la implícita ausencia de Dios, el genial Woody Allen, en Anything Else, dice: “And you got this shrink who, like God, never speaks and, like God, is dead.”

Las 3 religiones monoteístas, a parte de resultar muy poco atractivas para el no creyente, son, desde luego, las más contradictorias con la Historia, con la naturaleza del ser humano (si existe alguna) y con la ciencia. Otros dioses morales, con rasgos humanos (buenos, malvados, creadores y destructores), como los dioses del hinduismo, resultan, al menos, mucho más entretenidos y convincentes (y menos machistas): Brahma (dios) y Saraswati (diosa) serían creadores; Vishnu (dios) y Lakshmi (diosa) serían protectores; Shiva (dios) y Parvati o Kali (diosas) serían destructores.

Los creyentes a menudo buscan desesperados una prueba de su dios. ¿No habría que invertir la búsqueda? En las 3 religiones monoteístas, se dan por hecho 3 verdades irrefutables, que deben de creerse a priori. Todo el universo humano y existencial viene sólo después, y debe acoplarse a los escritos. Cuando yo les digo a mis hijos Yael (5 años) e Itay (3 años) que el Ratoncito Pérez existe, ellos lo creen de inmediato. Mis hijos podrían no descubrir nunca que el Ratoncito Pérez no existe, y podrían, fácilmente, vivir y acomodar sus vivencias a la creencia de que el Ratoncito Pérez existe. Pero los niños maduran y empiezan a ver la realidad con sus propios ojos. Yo digo: dejémosles descubrir a ellos mismos, en libertad, déjemosles preguntarse y responderse, en libertad, dejémosles encontrar sus propias respuestas. Todas las preguntas existenciales deben de ser buscadas y encontradas por uno mismo. Si no, carecen de validez. ¿Dónde está la frontera entre educación en libertad, tradición, religión y castración? No hay que olvidar el poder de la búsqueda en libertad (que se encuentra en la filosofía), y la falta de libertad que se halla en una educación religiosa. Tienen absolutamente distinto valor aquello buscado y encontrado por cuenta propia que aquello inculcado desde la niñez.

Por otro lado: ¿realmente el hombre le tiene tanto miedo a la muerte, a la finitud, como creía Unamuno? ¿No le da la muerte un sentido precioso a la vida, al presente, a nuestra vida, que es sólo nuestra, a nuestras acciones, a nuestra libertad de pensamiento, a la libertad de acción, a nuestra dignidad? Yo pregunto: ¿no sería un castigo no morir nunca? Ser inmortal, ¡eso sí que sería un castigo! La inmortalidad la dan los hijos, las obras de arte, las obras intelectuales, científicas, humanas, el recuerdo que tienen de nosotros las personas que nos quisieron … ¿de verdad necesitamos a un dios para que nos dé la inmortalidad? ¿Tan poco cree el hombre en el hombre, tan poco cree el hombre en la vida, que necesita desesperadamente a un dios para que le dé sentido a su existencia? ¿No es eso verdaderamente penoso? ¿no es eso denigrante, un insulto hacia la vida y hacia el ser humano?

Hay quien siente una espiritualidad en la vida, sin dogmas, sin dioses, sin leyes, sin libros, sin nombres ni apellidos, que es respetable. Es importantísimo distinguir entre “religión” y “espiritualidad”. La espiritualidad puede traducirse en un reconocimiento a las maravillas de la naturaleza, a la ciencia, al arte, a todo lo hermoso y poderoso que sale del ser humano (sin olvidar todo lo animal, lo destructor y lo terrible que existe en el ser humano), y no necesariamente en un reconocimiento hacia un dios moral y tan desvergonzadamente “humano”.

Volviendo al dios moral (el de los judíos, los cristianos o los musulmanes), yo defiendo que hay que tener siempre presente (por amor a la humanidad) las atrocidades que el hombre cometió, comete y cometerá (atrocidades cometidas con el “permiso y consentimiento” de estos dioses). Si se tienen presentes la barbarie y el horror, podemos decir bien alto: la historia, la barbarie, el sufrimiento y la injusticia son una prueba irrefutable de que a) Dios no existe; b) Dios existe, pero no es omnipotente: es limitado e incompetente; c) Dios, si existe, es un ser (para decirlo elegantemente) cruel, sádico y malvado.

Pongamos que Dios existe. Que se llama Yahveh, Cristo o Alá. Descubramos en las fuentes su crueldad. Si leemos los 3 libros de las 3 religiones monoteístas: Tanaj, Biblia (Antiguo y Nuevo Testamentos) y Qur’an, encontramos innumerables pasajes donde se muestra la maldad de Dios. Yo, personalmente, leyendo estas obras, he quedado horrorizada: Dios se muestra cruel, perverso, malvado, rencoroso, engreído y orgulloso. Descubramos en las fuentes esta crueldad y no excusemos ni justifiquemos ninguna injusticia.

Antes de ir a las escrituras, me gustaría aclarar que los judíos tienen un procedimiento muy complicado / elaborado de escritura / lectura del nombre de su dios. Siguiendo la tradición judía religiosa, el nombre de Yahveh no puede pronunciarse. Yahveh o Yeovah se escribe en hebreo: יהוה . El nombre puede leerse, pero no puede decirse. Cuando se lee Yahveh (יהוה), se dice Adonai (en hebreo: אדוני), que significa “mis maestros”. Adonai, si se escribe, se puede escribir Adonai (אדוני) o en código: en un contexto religioso se escribiría: י”י o יי; en un ensayo filosófico, se escribiría ‘ה que significa “el nombre”. También, el nombre de Adonai / Dios puede escribirse “hashem” (en hebreo: השם), que se traduciría también por “el nombre”. El nombre de Adonai / Dios, también puede escribirse “hakadosh baruj hu” (en hebreo: הקדוש ברוך הוא o abreviado, הקב”ה), que se traduciría por “el sagrado, bendito sea”. (Entre paréntesis: la palabra “Dios” en hebreo, en un sentido judío ortodoxo, se dice y escribe normalmente en plural (dioses): “elohim” (אלוהים), aunque también se puede decir y escribir en singular (dios): “eloha” (אלוה) o “el” (אל). Un dios pagano se dice y escribe en hebreo “elil” (אליל), y en plural: “elilim” (אלילים). Los paganos se llaman “ovdei elilim” (עובדי אלילים), que se traduciría por “los que trabajan los dioses paganos”. Vamos, un lío. Yo, como no soy ni judía ni creyente, escribo y digo Yahveh cada vez que lo leo.

Vayamos ahora a las fuentes y destapemos la crueldad de Dios. Empecemos por el Tanaj (en hebreo: תַּנַ”ךְ). El Tanaj se compone de los libros “Torah” (תורה): instrucción; “Neviim” (נביאים): profetas; y “Ctuvim” (כתובים): escritos. (Uso la traducción: Biblia de Jerusalén, Alianza Editorial, 1974).

En el Tanaj, Yahveh se muestra a menudo vengativo y cruel: “Entonces Yahveh Dios dijo a la serpiente: “Por haber hecho esto, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo” (…) A la mujer le dijo: “Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos; con dolor parirás los hijos. Hacia tu marido irá tu apetencia, y él te dominará”. Al hombre le dijo: “Por haber escuchado la voz de tu mujer y comido del árbol del que yo te había prohibido comer, maldito sea el suelo por tu causa: con fatiga sacarás de él el alimento todos los días de tu vida. Espinas y abrojos te producirá, y comerás la hierba del campo” (Génesis, 3, 14, 16,17, 18, 19)

Yahveh no puede impedir el asesinato de Abel en manos de Caín. ¿Por qué? ¿Por incompetencia, por maldad? Más tarde, lleno de ira y de odio, Yahveh decide provocar el diluvio, para exterminar a todo ser viviente: “Y dijo Yahveh: “Voy a exterminar de sobre la haz del suelo al hombre que he creado (…) Dijo, pues, Dios a Noé: “He decidido acabar con toda carne, porque la tierra está llena de violencias por culpa de ellos. Por ello, he aquí que voy a exterminarlos de la tierra (…) voy a traer el diluvio, las aguas sobre la tierra, para exterminar toda carne que tiene hálito de vida bajo el cielo: todo cuanto existe en la tierra perecerá (…) Pereció toda carne: lo que repta por la tierra, junto con aves, ganados, animales y todo lo que pulula sobre la tierra, y toda la humanidad. Todo cuanto respira hálito vital, todo cuanto existe en tierra firme, murió. Yahveh exterminó todo ser que había sobre la faz del suelo, desde el hombre hasta los ganados, hasta las sierpes y hasta las aves del cielo: todos fueron exterminados de la tierra, quedando sólo Noé y los que con él estaban en el arca. Las aguas inundaron la tierra por espacio de 150 días” (Génesis, 6, 7, 13, 17 & 7, 21, 22, 23, 24). Si Dios puede y quiere ser cruel, yo me pregunto: ¿por qué Yahveh no creó un terremoto en Berlín en 1942, año de la Solución Final? ¿No pudo, no quiso? ¿Prefirió deleitarse con el exterminio de 11 millones de hombres, mujeres y niños?

“Todo el mundo era de un mismo lenguaje e idénticas palabras (…) Bajó Yahveh a ver la ciudad y la torre que habían edificado los humanos (…) “Ea, pues, bajemos, y una vez allí confundamos su lenguaje, de modo que no entienda cada cual su prójimo” Y desde aquel punto los desperdigó Yahveh por toda la haz de la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por eso se la llamó Babel; porque allí embrolló Yahveh el lenguaje de todo el mundo, y desde allí los desperdigó Yahveh por toda la haz de la tierra” (Génesis, 11, 1, 5, 7, 8, 9). ¿Por qué Yahveh se indiga tanto con los hombre y los castiga al menor signo de orgullo? ¿No le producirá placer castigar a los hombres?

Yahveh se muestra en el Tanaj, además de vengativo y cruel, separatista y excluyente: “Os circuncidaréis la carne del prepucio, y eso será la señal de la alianza entre yo y vosotros. Deben ser circuncidados el nacido en tu casa y el comprado con tu dinero, de modo que mi alianza esté en vuestra carne como alianza eterna. El incircunciso, el varón a quien no se le circuncide la carne de su prepucio, ese tal será borrado de entre los suyos por haber violado mi alianza” (Génesis, 17, 11, 13, 14). Según estas excluyentes palabras, todos los hombres del mundo, a parte de los judíos, los musulmanes y casi todos los norteamericanos, deberían ser borrados de entre los suyos por haber violado la alianza con Yahveh…

¿Por qué permitió Yahveh la esclavitud del pueblo de Israel, siendo, además, el pueblo elegido? En el Tanaj encontramos un sinfín de pruebas de la impasibilidad de Yahveh frente a los sufrimientos e injusticias: “Y redujeron a cruel servidumbre a los israelitas, les amargaron la vida con rudos trabajos de arcilla y ladrillos, con toda suerte de labores del campo y toda clase de servidumbre que les imponían por crueldad” (Éxodo, 1, 13, 14). Yahveh, en vez de impedir la crueldad y la esclavitud, se dedica, sediento de sangre y de venganza, a masacrar al pueblo Egipcio (hombres, mujeres y niños inocentes) con las 10 plagas:

1ª plaga: El agua se convierte en sangre: “… todas las aguas del Río se convirtieron en sangre. Los peces del Río murieron, el Río quedó apestado  de modo que los egipcios  no pudieron beber agua del Río; hubo sangre en todo el país de Egipto” (Éxodo, 7, 20, 21). 2ª plaga: las ranas: “Así dice Yahveh: “Deja salir a mi pueblo para que me dé culto” Si te niegas a dejarle partir infestaré de ranas todo tu país (…) Subirán las ranas sobre ti, sobre tu pueblo y sobre tus siervos” (Éxodo, 7, 26, 27, 29). 3ª plaga: los mosquitos: “… y hubo mosquitos sobre los hombres y sobre los ganados. Todo el polvo de la tierra se convirtió en mosquitos sobre todo el país de Egipto” (Éxodo, 8, 13). 4ª plaga: los tábanos: “Si no dejas salir a mi pueblo, mira que voy a enviar tábanos contra ti, contra tus siervos, tu pueblo y tus casas, de manera que las casas de los egipcios y hasta el suelo sobre el cual están se llenarán de tábanos. Pero exceptuaré ese día la región de Gosen, donde está mi pueblo, para que no haya allí tábanos, a fin de que sepas que yo soy Yahveh en medio de la tierra; haré distinción entre mi pueblo y el tuyo” (Éxodo, 8, 17, 18, 19). Yahveh se muestra aquí, además de cruel y vengativo, separatista y excluyente (defectos bastante graves, para tratarse de un dios…). 5ª plaga: muerte del ganado: “… la mano de Yahveh caerá sobre tus ganados del campo, sobre los caballos, sobre los asnos, sobre los camellos, sobre las vacas y sobre las ovejas; habrá una grandísima peste. Pero Yahveh hará distinción entre el ganado de Israel y el ganado de los egipcios, de modo que nada perecerá de lo perteneciente a Israel” (Éxodo, 9, 3, 4). De nuevo, injusto, separatista y excluyente. 6ª plaga: erupciones pustulosas: “Tomaron, pues, hollín de horno y presentándose ante Faraón, lo lanzó Moisés hacia el cielo, y hubo erupciones pustulosas en hombres y ganados” (Éxodo, 9, 10). 7ª plaga: granizo: “Porque esta vez voy a enviar todas mis plagas sobre ti, sobre tus siervos y sobre tu pueblo para que sepas que no hay como yo en toda la tierra. Si yo hubiera extendido mi mano y te hubiera herido a ti y a tu pueblo con peste, ya habrías desaparecido de la tierra; pero te he dejado con vida, para hacerte ver mi poder, y para que sea celebrado mi nombre sobre toda la tierra (…) mañana, a esta hora, haré llover una granizada tan fuerte, como no hubo otra en Egipto (…)” (Éxodo, 9, 14, 15, 16, 18). Yahveh se muestra aquí más orgulloso y cruel que nunca. Siguiendo el Tanaj, es omnipotente y malvado. Pero la plaga más cruel, la más injusta y la más sangrienta, está aún por llegar. 8ª plaga: las langostas: “… mañana traeré langostas sobre tu territorio; y cubrirán la superficie del país, de suerte que ni podrá verse el suelo. Devorarán lo que os quedó de la granizada, y comerán todos los árboles que os crecen en el campo” (Éxodo, 10, 4, 5). 9ª plaga: las tinieblas: “Extendió , pues, Moisés su mano hacia el cielo, y hubo por tres días densas tinieblas en todo el país de Egipto” (Éxodo, 10, 22). La 10ª plaga nos muestra la crueldad sin límites de Yahveh. Después del diluvio, la muerte de los primogénitos. Aquí se muestra Yahveh como un dios monstruoso, que castiga sin piedad a hombres, mujeres y niños inocentes. “Moisés dijo: “Así dice Yahveh: Hacia media noche pasaré yo a través de Egipto; y morirá en el país de Egipto todo primogénito, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono hasta el primogénito de la esclava encargada de moler, así como todo primer nacido del ganado (…) Y sucedió que, a media noche, Yahveh hirió en el país de Egipto a todos los primogénitos, desde el primogénito de Faraón que se sienta sobre su trono hasta el primogénito del preso en la cárcel, y a todo primer nacido del ganado (…) y hubo grande alarido en Egipto, porque no había casa donde no hubiese un muerto (Éxodo, 11, 4, 5 & 12, 29, 30). Si tan enfadado estaba Yahveh con Faraón y tanta sed de venganza tenía, ¿cómo es que no se le ocurrió “castigar” sólo a Faraón en vez de asesinar a todos los primogénitos? ¿Pero qué clase de monstruo es Yahveh?

Además de mostrar a un dios cruel, El Tanaj ordena acciones inmorales: “Si un hombre tiene un hijo rebelde y díscolo, que no escucha la voz de su padre ni la voz de su madre (…) su padre y su madre le agarrarán y le llevarán fuera donde los ancianos de su ciudad (…) Y todos los hombres de su ciudad le apedrearán hasta que muera. Así harás desaparecer el mal de en medio de ti, y todo Israel, al saberlo, temerá” (Deuteronomio, 21, 18, 19, 21).

Pasemos ahora al Nuevo Testamento (Uso la traducción: Biblia de Jerusalén, Alianza Editorial, 1974) que, bajo un disfraz de amor hacia el prójimo, no deja de prometer también terribles castigos e infiernos a todos aquéllos que no creen. El Nuevo Testamento está lleno de contradicciones morales e históricas: “Desde entonces comenzó Jesús a predicar y decir: “Convertíos, porque el Reino de los Cielos ha llegado (…) Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca” (Evangelio según San Mateo, 4, 17 & 10, 7) (Han pasado más de 2.000 años y no se ve el Reino de los Cielos por ninguna parte. ¿Fue Jesús un mentiroso? ¿Fue engañado por su dios o simplemente deliraba?). No valen aquí a modo de excusa las alegorías ni los sentidos figurados, tan utilizados y manoseados por los creyentes, los curas, los papas y la Iglesia: el amor al prójimo se toma al pie de la letra, la crueldad de Dios debe interpretarse; los hechos narrados se prueban históricamente, las contradicciones y promesas incumplidas se excusan literariamente. Basta ya de excusas. El mensaje del Nuevo Testamento es claramente separatista, machista, homofóbico, excluyente y masoquista, una apología del sufrimiento innecesario, un odio hacia el sexo, el cuerpo y el placer. Leamos y no justifiquemos ni excusemos:

“Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos (…)” (Evangelio según San Mateo, 5, 11, 12). “… alegraos en la medida en que participáis de los sufrimientos de Cristo (…) Dichosos de vosotros, si sois injuriados por el nombre de Cristo” (Segunda epístola de San Pedro, 4, 13, 14). Sólo un masoquista se alegra por el sufrimiento. Incluso el budismo, que lucha contra el placer, coincide en que todo ser humano desea acercarse a la felicidad y alejarse del sufrimiento. ¿Por qué deberían los hombres de alegrarse y regocijarse por ser injuriados y perseguidos? Estas palabras son a) masoquistas; b) suicidas.

De nuevo, las amenazas, el odio y los castigos: “Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena (…) Y si no se os recibe ni se escuchan vuestras palabras, salid de la casa o de la ciudad aquella sacudiendo el polvo a vuestros pies. Yo os aseguro: el día del Juicio habrá menos rigor para la tierra de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad (…) a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos” (Evangelio según San Mateo, 7, 26 & 10, 14, 15 & 10, 33). Y llega el Dios vengador: “Temed a Dios y dadle gloria, porque ha llegado la hora de su Juicio (…) Ven, que te voy a mostrar el juicio de la célebre Ramera, que se sienta sobre grandes aguas; con ella fornicaron los reyes de la tierra, y los habitantes de la tierra se embriagaron con el vino de su prostitución (…) La gran Babilonia, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra (…) Entonces vi el cielo abierto, y había un caballo blanco (…) viste un manto empapado en sangre y su nombre es: La palabra de Dios (…) De su boca sale una espada afilada para herir con ella a los paganos” (Apocalipsis, 14, 7 & 17, 1, 2, 5 & 19, 11, 13, 15).

Jesús, amigo de la guerra (¿contradicción, despiste?): “No penséis que he venido a traer la paz sobre la tierra. No he venido a traer la paz, sino la espada. Sí, he venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; y enemigos de cada cual serán los que conviven con él” (Evangelio según San Mateo, 10, 34, 35, 36).

Jesús, al igual que Yahveh, se muestra orgulloso, engreído y rencoroso: “El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará (Evangelio según San Mateo, 10, 37, 38, 39).

Jesús se muestra rencoroso, acusador y vengativo: “Entonces se puso a maldecir a las ciudades en las que se habían realizado la mayoría de sus milagros, porque no se habían convertido (…) El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama (…) Mas él les respondió “¡Generación malvada y adúltera!” (…) Porque del corazón salen las intenciones malas, asesinatos, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios, injurias. Eso es lo que contamina al hombre (…) ¡Oh, generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo habré de soportaros?” (Evangelio según San Mateo, 11, 20 & 12, 30, 39 & 15, 19, 20).

Jesús se muestra, al igual que Yahveh, separatista y excluyente: “No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel (…) “… y glorificaron al Dios de Israel (…) Cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel” (Evangelio según San Mateo, 15, 24, 31 & 19, 28).

Jesús se muestra sádico e incita a la automutilación: “Si, pues, tu mano o tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo y arrójalo de ti; más vale entrar en la vida manco o cojo que, con las dos manos o los dos pies, ser arrojado al fuego eterno. Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te vale entrar en la vida con un solo ojo que, con dos, ser arrojado a la gehena del fuego”.

Jesús muestra a un dios orgulloso y engreído: “‘Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?’ Él le dijo: ‘Amarás al señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento’” (Evangelio según San Mateo, 21, 36, 37, 38).

Una vez en la cruz, Jesús parece decepcionado: “Y alrededor de la hora nona clamó Jesús con fuerte voz: (-la traducción de Alianza Editorial es, asombrosamente, pésima, así que lo traduzco correctamente): “¿Elí, elí, lama azavtani?” (en hebreo: אלי, אלי, למה עזבתני) esto es: ¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?” (Evangelio según San Mateo, 27, 46). Pobre Jesús, después de haber amenazado a tantos hombres, después de haber prometido la vida eterna, el cielo y el infierno, fue abandonado por su dios, los unicornios, las hadas, los enanitos del bosque, el Ratoncito Pérez y Papá Noel.

El terrible Pablo de Tarso (siguiendo a Onfray), escribe en contra del sexo, por supuesto: “Tened todos en gran honor el matrimonio, y el lecho conyugal sea inmaculado; que a los fornicarios y adúlteros los juzgará Dios” (Epístola de Pablo de Tarso a los hebreos, 13, 4).

Pedro, siguiendo la tradición judeocristiana, se muestra terriblemente machista: “Igualmente, vosotras, mujeres, sed sumisas a vuestros maridos (…) Así se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que esperaban a Dios, siendo sumisas a sus maridos, así obedeció Sara a Abraham, llamándole Señor …” (Primera epístola de San Pedro, 3, 1, 5, 6).

Después del machismo, un pequeño detalle homofóbico: “Por eso los entregó Dios a pasiones infames; pues sus mujeres invirtieron las relaciones naturales por otras contra la naturaleza; igualmente los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre, recibiendo en sí mismos el pago merecido de su extravío” (Epístola de Pablo de Tarso a los romanos, 1, 26, 27). Vamos a ver, Pablo, que sepas que tanto el amor como el sexo son naturales (te lo digo porque tú pareces defender tanto lo “natural”). No es natural, desde luego, la fe que tan ciegamente tú defiendes, pero sí lo son el sexo con amor y el sexo sin amor. El detallito homofóbico es vergonzoso, mezquino e imperdonable.

Vayamos ahora al Qu’ran (El Corán, Ed. Herder, 2005), donde, al estilo de los otros dos libros, se muestra un dios amenazador, rencoroso y cruel:

Sura 2, aleya 90: “¡Qué mal negocio han hecho, no creyendo en lo que Dios ha revelado, rebelados porque Dios favoreció a quien Él quiso de Sus siervos, e incurriendo en Su ira una y otra vez! Los infieles tendrán un castigo humillante.

Sura 4, aleya 56: “A quienes no crean en Nuestros signos les arrojaremos a un Fuego. Siempre que se les consuma la piel, se la repondremos, para que gusten el castigo. Dios es poderoso, sabio”.

Sura 4, aleya 79: “Lo bueno que te sucede viene de dios. Lo malo que te sucede viene de ti mismo (…)”. ¿En qué quedamos, es Dios o no omnipotente? Dios se atribuye los logros de las cosas buenas y se lava las manos con las cosas malas. Muy conveniente.

Sura 4, aleya 84: “¡Combate, pues, por Dios! Sólo de ti eres responsable. ¡Anima a los creyentes! Puede que Dios contenga el ímpetu de los infieles. Dios dispone de más violencia y es más terrible en castigar”.

Sura 4, aleya 91: “(…) Si no se mantienen aparte, si no os ofrecen someterse, si no deponen las armas, apoderaos de ellos y matadlos donde deis con ellos. Os hemos dado pleno poder sobre ellos”. ¿Dónde está la bondad?

Sura 4, aleya 133: “¡Hombres! Si Él quisiera, os haría desaparecer y os sustituiría por otros. Dios es capaz de ello”. ¿Por qué no sustituyó Dios a los Reyes Católicos y su Inquisición, a Hitler, Mussolini, Stalin, Franco, Pinochet, Videla, a los nazis, los fascistas, al Ku Klux Klan …? ¿No quiso? (eso probaría que Dios es cruel); ¿no pudo? (eso probaría que Dios no es todopoderoso); ¿o simplemente no estaba para hacerlo? (eso probaría que Dios no existe: solución que me parece la más acertada, sin duda alguna).

Sura 5, aleya 40: “Al ladrón y a la ladrona, cortadles las manos como retribución de lo que han cometido, como castigo ejemplar de Dios. Dios es poderoso, sabio”.

Sura 76, aleya 4: “Para los infieles hemos preparado cadenas, argollas y fuego de gehena”.

Sura 80, aleya 17: “¡Maldito sea el hombre! ¡Qué desagradecido es!”

Sura 83, aleyas 34 y 35: “Ese día, los creyentes se reirán de los infieles, en sofás, observando”. ¿Dónde está el amor, la bondad, el perdón?

Sura 89, aleyas 25 y 26: “Ese día nadie castigará como Él, / nadie atará como Él”.

¿Se busca a Dios por alegría o por miedo? Desde luego, tanto el Tanaj como el Qu’ran, también el Nuevo Testamento, repiten una y otra vez que los que “temen” a Dios, tendrán su recompensa: “… ¡Temedme, pues, a Mí y sólo a Mí!” (Qu’ran, Sura 2, aleya 40); “Y al ver esto, la gente temió y glorificó a Dios, que había dado tal poder a los hombres” (Nuevo Testamento, Evangelio según San Mateo, 9, 8). El miedo y el terror siempre van por encima del amor o la libertad. Pero ¿a quién quieren asustar, a quién quieren engañar? Una propuesta filosófica que amenazara si no se defiendiera, se anularía de inmediato. Sonaría muy ridículo leer algo así: “el existencialismo sartrearno es la doctrina verdadera; todos aquellos que no sean existencialistas, recibirán su castigo”. O “Nietzsche es el verdadero Dios; quien no lea sus obras se abrasará en el infierno”. Eso no sería filosofía, sería pura basura.

Savater, en su interesante Los diez mandamientos en el siglo XXI (2004), describe y denuncia genialmente todas estas injusticias del supuesto dios de los judíos y de los cristianos. Savater tiene un diálogo con Dios y escribe, con una mezcla de genialidad, lucidez e ironía: “[1er mandamiento]: Amarás a Dios sobre todas las cosas: Nos mandaste amarte sobre todas las cosas. Me pregunto y te pregunto: ¿tanta necesidad tienes de que te amen? ¿No es un poco exagerado? (…) ya sé que eres un dios celoso, que no acepta ningún tipo de competencia, pero quisiera que entiendas que no eres muy original. Esto que te sucede le pasa prácticamente a todos los dioses. Estoy viendo que en ese aspecto sois todos bastante parecidos: excluyentes y posesivos (…)”[3er mandamiento]: Santificarás el día del Señor: (…) El problema de millones de seres humanos en continentes enteros es que están en el paro. Son desocupados y ni se les ocurre pensar en los beneficios del tercer mandamiento porque lo que más anhelan es tener algo que hacer. Querrían poder cansarse trabajando, obtener beneficios para luego poder disfrutarlos. Descansan a la fuerza y, aunque no lo parezca, se trata de una situación que no es nada placentera (…) Aunque … podrías haber sido más amable y haber puesto en la semana seis días de descanso y sólo uno para ganar el pan con el sudor de nuestra frente. De esta manera se habría repartido más el trabajo … Sí, ya sé que no eres una agencia de empleo. Comprendo que estabas iniciando el mundo y no podías tener todo en la cabeza… Pero si tú no has podido con todo, ¡imagina lo difícil que es para nosotros, que sólo somos seres de carne y hueso! (…)”[5o mandamiento]: No matarás. Es imprescindible y necesario, pero reconoce que estamos frente a una gran contradicción. En la historia se ha matado más en tu nombre que en el de los demás dioses (…) Tú dices: “No matarás”, pero tú nos matas a todos. No cabe duda de que eres el gran asesino universal (…)”[7º mandamiento]: “No robarás (…) ¿Qué es con exactitud robar? ¿Roba el padre que ve muriéndose a su hijo y toma un mendrugo de pan para alimentarle? (…) No sé cómo sería en tiempos de Moisés, pero en la actualidad hay distintas denominaciones: al que roba poco lo llaman ratero y le encarcelan; en cambio al que lo hace en gran escala le llaman gran financiero, y recibe todo tipo de elogios y felicitaciones por su espíritu empresarial (…)”[9º mandamiento]: No desearás a la mujer del prójimo: … la realidad en estos días no tiene mucho que ver con tus ideas. Por ejemplo: no desearás a la mujer de tu prójimo suena un poquito anticuado. En primer lugar, eso de que sea del prójimo, como si fuera un objeto o una propiedad, no sintoniza con los tiempos liberales y feministas que vivimos. Por otra parte, te diré que prohibir desear a la mujer es algo incompleto. A riesgo de escandalizarte, te diré que la mujer tiene el mismo derecho de desear al hombre de la prójima. También hay quienes no desean a la mujer del prójimo porque desean al prójimo”.

La crueldad, la ira, la venganza, las órdenes y los castigos de  los 3 dioses monoteístas contrastan fuertemente con el autocontrol, el positivismo y la armonía que irradia el budismo, por ejemplo. Las enseñanzas de Buda se transmitieron oralmente hasta la primera compilación escrita, el Canon Pali, escrita en el 29 aC. La obra Dhammapada es una colección de 423 versos, procedentes del Canon Pali. Aquí la Iluminación y la virtud se producen por la recta actitud, el recto pensamiento, el autocontrol, el amor, la bondad, la compasión, la meditación y la liberación de las pasiones, no por venerar a un dios (como es el caso de las 3 religiones monoteístas). Aquí el que sufre sufre porque ha obrado mal. En las 3 monoteístas, el que sufre sufre como castigo de un dios cruel y orgulloso que se venga porque no han creído en él. El budismo cree en el hombre, confía en el hombre y en su capacidad de pensar, actuar y elegir. Nada puede destruir al sabio, ni un dios ni un semidios. Vale la pena ir a las fuentes para contrastar la ira y el odio de los 3 libros de las 3 religiones monoteístas. Algunos versos del Dhammapada (Ed. Creación, 2011):

“2: Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento y son creaciones de la mente. Si uno habla o actúa con un pensamiento puro, entonces la felicidad le sigue como una sombra que jamás le abandona”.

“5. El odio nunca se extingue por el odio en este mundo; solamente se apaga a través del amor. Tal es la antigua ley eterna”.

“19. Aunque uno recite muy a menudo las escrituras, si es negligente y no actúa en consecuencia, es como el vaquero que cuenta las vacas de los otros. No obtiene los frutos de la Vida Santa”.

“20. Aunque uno recite poco las escrituras, si se conduce según la Enseñanza, abandonando el deseo, el odio y la ilusión, provisto con una mente bien liberada y no apegándose a nada ni aquí ni después, obtiene los frutos de la Vida Santa”.

“21. La atención es el camino hacia la inmortalidad; la inatención es el sendero hacia la muerte. Los que están atentos no mueren; los inatentos son como si ya hubieran muerto”.

“23. Aquél que medita constantemente y persevera, se libera de las ataduras y obtiene el supremo Nibbana”.

“25. A través del esfuerzo, la diligencia, la disciplina y el autocontrol, que el hombre sabio haga de sí mismo una isla que ninguna inundación pueda anegar”.

“36. La mente es muy difícil de percibir, extremadamente sutil, y vuela tras sus fantasías. El sabio la controla. Una mente controlada lleva a la felicidad”.

“50. No deberíamos considerar los fallos de los demás, ni lo que los otros han hecho o dejado de hacer, sino nuestros propios actos cometidos u omitidos”.

“52. Igual que una flor bella y de brillante color, y asimismo rebosante de perfume, son de fructíferas las buenas palabras de quien las pone en práctica”.

“53. De la misma manera que un montón de flores hacen muchas guirnaldas, así muchos actos buenos deben ser efectuados por aquél que nace como ser humano”.

“63. Un necio consciente de su necedad es por tal razón un hombre sabio, pero el necio que piensa que es un sabio es verdaderamente un necio”.

“104 y 105: Mejor conquistarse a uno mismo que conquistar a los demás. Ni un dios ni un semidiós, ni Mara ni Brahma, pueden deshacer la victoria de aquél que se ha amaestrado a sí mismo y se conduce siempre con moderación”. Versos que demuestran una gran confianza en el ser humano, y una gran capacidad del ser humano para controlarse a sí mismo, lejos de los caprichos de los dioses”.

“110: Un solo día de la vida de una persona virtuosa y meditativa vale más que los cien años de la vida de una persona inmoral y descontrolada”.

“112: Un sólo día de la vida de una persona que hace un   intenso esfuerzo vale más que cien años en la vida de uno que es perezoso e inactivo”.

“123: Igual que un comerciante con una pequeña caravana transportando mucha riqueza evitaría un camino peligroso, y así como un hombre que ama la vida evitaría el veneno, así uno debería evitar el mal”.

“127: Ni en los cielos, ni en medio del océano, ni en una gruta en las montañas se halla un lugar donde uno pueda permanecer a salvo de las consecuencias de sus males actos”.

“130: Todos temen el castigo; todos aman la vida. Comparándose con los demás, uno no debe matar ni provocar la muerte”.

“133: No habléis agresivamente con nadie, porque los que atacáis podrán replicaros de igual manera. Las discusiones crean dolor y podréis recibir golpe por golpe”.

“159: Según aconseja a los demás, debe él mismo actuar. Bien controlado él mismo, puede guiar a los otros. Verdaderamente es difícil controlarse a uno mismo”.

“165: Por uno mismo se hace el mal y uno mismo se contamina. Por uno mismo se deja hacer el mal y uno mismo se purifica. La pureza y la impureza dependen de uno mismo. Nadie puede purificar a otro”.

“169: Seguid el sendero de la virtud y no el del mal. El que practica la virtud vive felizmente en este mundo y en el próximo”.

“183: El abandono del mal, el cultivo del bien y la purificación de la mente: tal es la enseñanza de los Budas”.

“197: Verdaderamente felices vivimos sin odio entre los que odian. Entre seres que odian, vivamos sin odio”.

“201: La victoria engendra amistad. Los vencidos viven en la infelicidad. Renunciando tanto a la victoria como a la derrota, los pacíficos viven felices”.

No obstante, el budismo renuncia al placer. Esta renuncia al placer se puede traducir también como una renuncia al vivir (el hombre es un animal que piensa y que siente, un animal con filosofía y con pasiones): “212. Del placer surge el dolor; del deseo surge el miedo. Para aquél que está libre de deseo ni hay dolor ni mucho menos miedo”.

“214: Del apego surge el sufrimiento; del apego surge el miedo. Para aquél que está libre de apego ni hay dolor ni mucho menos sufrimiento”.

“221: Uno debe liberarse del odio. Uno debe abandonar el orgullo. Uno debe despojarse de todas las ataduras. El sufrimiento no toma al que controla la mente, el cuerpo y sus pasiones”.

“223: Conquista al hombre airado mediante el amor; conquista al hombre de mala voluntad mediante la bondad; conquista al avaro mediante la generosidad; conquista al mentiroso mediante la verdad”.

“264: No por afeitarse la cabeza, un hombre indisciplinado y mentiroso se vuelve un asceta. ¿Cómo podría ser un asceta si está lleno de anhelo y deseo?”

Uno de los pocos versos donde se vislumbra un castigo por haber obrado mal: “306: El que no dice la verdad, va a un estado totalmente desgraciado, y también el que habiendo hecho algo dice que no lo hizo. Ambos, por igual, después de la muerte, pagarán sus acciones en otro mundo”.

“385: Aquel para el que no existe ni esto no aquello, ni “yo” ni “mío”, está alerta y liberado de las pasiones, a ése llamo yo un noble”.

“391: El que no comete ningún mal con el cuerpo, la palabra y la mente, el que se autocontrola en estos tres aspectos, a ése llamo yo noble”.

“393: No por dejarse el pelo trenzado, no por el linaje, ni por el nacimiento se vuelve uno un noble, sino aquél que es verdadero y recto, puro, ése es un noble”.

“400: Quien carece de cólera, pero es firme, virtuoso, libre de avidez, autocontrolado y que éste será su último renacimiento, a ése llamo yo noble”.

“420: Aquél cuyo destino ni los dioses ni los semidioses, ni tampoco los hombres conocen, que ha destruido todas las impurezas y que ha conseguido la meta, a ése llamo yo noble”.

El hinduismo también contrasta con los castigos y las venganzas que prometen y proclaman las 3 religiones monoteístas. Aunque el hinduismo posee varios dioses con atributos humanos, tiene también confianza en el ser humano y, a través del yoga y la meditación, el ser humano se eleva y se ilumina, gracias a un esfuerzo humano, no divino. El hinduismo no denigra al ser humano como lo hacen las 3 religiones monoteístas, y se apoya en la acción, el autocontrol y el conocimiento.

Los Vedas son las escrituras más antiguas del hinduismo (la tradición oral dataría del 1500-1000 aC, y su redacción, del 1000-500 aC). Los 4 Vedas son: el Rig-Veda, el Yajur-Veda, el Sama-Veda y el Atharva-Veda. Los Vedas son himnos, fórmulas y canciones para ser recitados o cantados. En los Vedas, los que adoran a los dioses tendrán recompensas. Si bien los dioses del hinduismo también castigan a aquellos que no ofrecen sacrificios, la palabra “castigo” se refleja muy poco en los Vedas. Quien adora a los dioses, recibe su protección. (Uso la traducción titulada Los Vedas, Ediciones Ibéricas, Madrid, 2001):

“3. Es por medio de Añi que el que adora obtiene esta abundancia que aumenta cada día, que es el manantia del renombre y que hace multiplicar la raza humana” (Rig-Veda, Anuvaka I, Sukta I).

“9. Sabios Mitra y Varuna, haced prosperar nuestro sacrificio y aumentad nuestra fuerza; habéis nacido para hacer servicios a muchos hombres, sois el refugio de las multitudes” (Rig-Veda, Anuvaka I, Sukta II).

“6. Destructor de los enemigos, que nuestros adversarios digan que somos felices: que los hombres nos feliciten y podamos residir siempre en la felicidad” (Rig-Veda, Anuvaka II, Sukta I).

“10. Cantad a este indra que es el protector de la riqueza: es poderoso y realiza buenas acciones; es amigo de que le ofrece la libación” (Rig-Veda, Anuvaka II, Sukta I).

Por fin aparecen dioses que son mujeres (rompiendo la fuerte tradición machista de las 3 religiones monoteístas): “9. Que las tres diosas inmortales que dan la felicidad, Ila, Saravasti y Mahi, se sienten sobre la hierba sagrada” (Rig-Veda, Anuvaka IV, Sukta II).

Uno de los pocos ejemplos de castigo: “4. Por Vasishtha. ¡Oh, divino Añi!, presérvanos de pecado así como de la muerte y consume mediante tus llamas a quien no celebre tus alabanzas” (Sama-Veda, Prapathka I, Dasati III).

“12. Por Medhatithi. Alabanzas a Añi, el sabio, el divino, cuyas acciones están guiadas por la equidad, que concibe dádivas a cambio del sacrificio y que destruye enfermedades” (Sama-Veda, Prapathka I, Dasati III).

Los Upanishads son, filosóficamente hablando, mucho más interesantes que los Vedas. La enseñanza basada en ellos se conoce como Vedanta (conclusión de los Vedas). Datan del 400 aC. Aquí no se reflejan los castigos o premios de los dioses, sino una sabia manera de superarse continuamente, de crecer, de alcanzar la felicidad, de acabar con el miedo y de iluminarse. (Uso la edición bilingüe -sánscrito y español- titulada Upanishads de la Ed. Debolsillo, Barcelona, 2001):

“Quien ve a todos los seres en su propio Ser, y su propio Ser en todos los seres, pierde el temor por completo (…) Aquél que practica ambas, acción y conocimiento, con la acción vence a la muerte, y con el conocimiento alcanza la inmortalidad (…) Vaya la vida a la vida inmortal, y el cuerpo a las cenizas. OM. ¡Oh, alma mía, recuerda los pasados afanes, recuerda!” (Isa Upanishad).

“Cuando un hombre muere, esta duda surge: algunos dicen que “es” y otros que “ya no es” (…) Existe el camino de la dicha y existe el camino del placer. Ambos atraen al alma. Quien sigue el primero, llega al bien; quien sigue el placer, no alcanza el Final (…) Existe el camino de la sabiduría y el camino de la ignorancia. Se hallan muy separados y conducen a diferentes extremos. Residiendo en medio de la ignorancia, creyéndose sabios y eruditos, los necios van de aquí para allá sin rumbo, como ciegos guiados por ciegos (…) Si el asesino piensa que mata y si el asesinado piensa que muere, ninguno de los dos conoce los caminos de la verdad. Lo Eterno en el hombre no puede matar; lo Eterno en el hombre no puede morir” (Katha Upanishad).

Si nos enriquecemos con otros libros, si observamos el universo, si creemos en la ciencia, si recordamos la Historia, los 3 libros de las 3 religiones monoteístas resultan absurdos e infantiles: una recopilación de historias para leer y contar, no más interesantes que las fábulas de Esopo, desde luego (que, siguiendo a Heródoto, datarían del siglo XVI aC). Y nos damos cuenta (siguiendo a Feuerbach) de que Dios es un invento del hombre, o (siguiendo a Freud), de que Dios es una ilusión y un delirio, o (siguiendo a Onfray) de que Dios es una neurosis y una perversión. Leyendo las fuentes, podemos argumentar que estamos ante 3 libros que reflejan puramente unas culturas creadas para “apaciguar” y “educar” a la masa. Estas culturas son cerradas y machistas. Destapemos las fuentes: “De la costilla que Yahveh Dios había tomado del hombre formó una mujer y la llevó ante el hombre” (Tanaj, Génesis, 2, 22); “Si un hombre se casa con una mujer, y, después de llegarse a ella, le cobra aversión … diciendo “Me he casado con esta mujer y … no la he encontrado virgen”, el padre de la joven y su madre tomarán las pruebas de su virginidad y las descubrirán ante los ancianos de la ciudad, a la puerta. El padre de la joven dirá a los ancianos: ‘Yo di mi hija por esposa a este hombre; él le ha cobrado aversión (…) Sin embargo, aquí tenéis las señales de la virginidad de mi hija”, y levantarán el paño ante los ancianos de la ciudad. Los ancianos … tomarán a ese hombre, le castigarán, y le pondrán una multa de cien monedas de plata, que entregarán al padre de la joven, por haber difamado públicamente a una virgen de Israel. Él la recibirá por mujer, y no podrá repudiarla en toda su vida. Pero si resulta que es verdad, si no aparecen en la joven las pruebas de la virginidad, sacarán a la joven a la puerta de la casa de su padre, y los hombres de su ciudad la apedrearán hasta que muera, por haber cometido una infamia en Israel prostituyéndose en casa de su padre. Así harás desaparecer el mal de en medio de ti” (Deuteronomio, 22, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21). La mujer “es dada” por el padre de ésta al futuro marido; si la mujer es virgen, el marido, por haber mentido, es castigado con una multa de 100 monedas de plata, dinero que no se entrega a la mujer humillada, sino al padre de ésta; si la mujer no es virgen, se le apedrea hasta que muere. Más citas machistas: “La suegra de Simón estaba en cama con fiebre (…) Se acercó y, tomándola de la mano, la levantó. La fiebre la dejó y ella se puso a servirles” (Nuevo Testamento, Evangelio según San Marcos, 1, 31); “Así, la mujer casada está ligada por la ley a su marido mientras éste vive (…)” (Nuevo Testamento, Epístola de Pablo de Tarso a los romanos, 7, 2); “Dios os ordena lo siguiente en lo que toca a vuestros hijos: que la porción del varón equivalga a la de dos hembras (…) Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia que Dios ha dado a unos sobre otros y de los bienes que gastan. Las mujeres virtuosas son devotas y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Dios manda que cuiden. ¡Amonestad a aquéllas de quienes temed que se rebelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles! Si os obedecen, no os metáis más con ellas. Dios es excelso, grande” (Qu’ran, Sura 4, aleya 11 y 34).

Las culturas que reflejan el Tanaj, el Nuevo Testamento y el Qu’ran son, además de cerradas y machistas, las culturas del terror. Nada se hace por amor al ser humano, sino por temor a Dios: “… De cualquier árbol del jardín puedes comer, más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comieres de él, morirás sin remedio” (Tanaj, Génesis, 2, 16); “Pero, si obras el mal, teme; pues no en vano lleva espada (…) Es preciso someterse, no sólo por temor al castigo, sino también en conciencia” (Nuevo Testamento, Epístola de Pablo de Tarso a los romanos, 13, 4, 5); “Os damos de comer sólo por agradar a Dios. No queremos de vosotros retribución ni gratitud. / Tememos, de nuestro Señor, un día terrible, calamitoso” (Qur’an: Sura 76, aleyas 9 y 10). Nada se hace en libertad. Yo digo que el que educa en el terror y en el deber, y no en el amor y la libertad, educa a una futura generación neurótica, perdida y traumatizada.

Si matamos a Dios, ¿qué hacemos con todas aquellas preguntas de las que no tenemos respuestas? Pues pensamos, filosofamos, buscamos y, en la mayoría de los casos, encontramos no una respuesta, sino otra pregunta. Matar a Dios significa devolverle la dignidad al hombre, creer en él, valorar esta vida, ser ético, por amor al hombre, y no por miedo a Dios. ¿Y qué hacemos con la muerte, con el supuesto fin o el supuesto más allá? Pues encontramos nuestras respuestas o nuestras preguntas. Tenemos a Epicuro, según el cual no hay que temerle a la muerte, puesto que el hombre y la muerte nunca se encuentran: “… la muerte nada es para nosotros. Porque todo bien y mal reside en la sensación, y la muerte es privación del sentir (…) Nada hay, pues, temible en el vivir para quien ha comprendido rectamente que nada temible hay en el no vivir (…) Así que el más espantoso de los males, la muerte, nada es para nosotros, puesto que mientras nosotros somos, la muerte no está presente, y, cuando la muerte se presenta, entonces no existimos. Conque ni afecta a los vivos ni a los muertos, porque para éstos no existe y los otros no existen ya.” (Epicuro, Carta a Meneceo). También tenemos a Savater, quien, en Ética para Amador, escribe: “¿Cómo vivir del mejor modo posible? Esta pregunta me resulta mucho más sustanciosa que otras … más tremendas: “¿Tiene sentido la vida? ¿Merece la pena vivir? ¿Hay vida después de la muerte?” Mira, la vida tiene sentido y tiene sentido único; va hacia delante (…) no se repiten las jugadas ni suelen poder corregirse. Por eso hay que reflexionar sobre lo que uno quiere y fijarse en lo que hace. Después … guardar siempre el ánimo ante los fallos. ¿El sentido de la vida? Primero, procurar no fallar; luego, procurar fallar sin desfallecer (…) Lo que me interesa no es si hay vida “depués” de la muerte, sino que haya vida “antes”. Y que esa vida sea buena, no simple supervivencia o miedo constante a morir (…) Porque vivir no es una ciencia exacta, como las matemáticas, sino un “arte” como la música” (Fernando Savater, Ética para Amador, 1991). Y también nos tenemos a nosotros mismos: podemos leer, crecer, pensar, buscar y rebuscar nuestras propias respuestas, en libertad. Hay que ser valiente para pensar por sí mismo. Las respuestas no nos han sido dadas. Hay que buscarlas. Tal vez no las encontremos nunca, pero en el camino está el tesoro, la dignidad, nuestra libertad.

¿Y qué hacemos con las religiones? yo propongo: reduzcámoslas a cultura, a tradición. Aprendamos de todas ellas, para encontrar en cada una una pequeña respuesta: leamos para cultivarnos, no para castrarnos. Escojamos una idea del Tanaj, otra del Nuevo Testamento, otra del Qur’an, otra de los Vedas, otra de las Upanishads, otra del Dhammapada… Y, mezclémoslas, a ser posible, con ideas de grandes genios: Aristóteles, Marco Aurelio, Spinoza, Schopenhauer, Nietzsche, Freud, Ortega y Gasset, Sartre, Simone de Beauvoir, Hannah Arendt, Michel Onfray … y formemos nuestras propias ideas, nuestro propio pensamiento, buscado y alcanzado en libertad. Leamos para crecer, no para empequeñecer. Cuando leamos las escrituras, seamos conscientes de que estamos leyendo cultura y tradición, no metafísica. Para vivir mejor y para saber morir, impregnémosnos de cultura y filosofía, siempre con libertad de elección. Digamos no a los castigos, no a los miedos y al sinsentido. Dejemos a Dios en un rincón y demos paso a la humanidad y al hombre (con toda su grandeza y todo su horror).

Y cuando queramos decir “Dios es bueno y omnipotente”, pensemos primero en las millones de víctimas inocentes que han sufrido la barbarie a manos del hombre, con el consentimiento de Dios. No se merecen ser insultadas. Recordemos a las víctimas y pensemos: tal vez Dios no es bueno, sino malvado; tal vez Dios no es omnipotente, sino incompetente; tal vez Dios no existe. Seamos críticos con Dios, por amor al hombre y por respeto a las víctimas.

Antonia Tejeda Barros, 7 de diciembre de 2011.

De izquierda a derecha: niños hambrientos en pleno siglo XXI; Ruanda (1994); Vietnam (1955-1975); asesinato de una madre judía abrazando a su hijo / hija en Kiev, a manos de un Einsatzgruppe (1942); mujeres y niños judíos húngaros dirigiéndose a las cámaras de gas (194?); restos del genocidio armenio (1915 – 1918); soldado japonés después de una masacre de civiles chinos (Hsuchow, China, 1938); niño huérfano japonés tras la bomba atómica de Hiroshima (1945).

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Nietzsche: ¿ángel o demonio?

Nietzsche fue un filósofo fascinante, duro, cruel, genial, pura dinamita, que promulgó una filosofía explosiva basada en el sí a la vida, la muerte de Dios y la transvaloración de los valores judeo-cristianos en los que, desgraciadamente, se ha basado la historia de la Humanidad por más de 2.000 años. “No hay … adversarios más radicales que los teólogos, los cuales, con su concepto de orden moral del mundo, continúan infectando la inocencia del devenir por medio del castigo y la culpa. El cristianismo es una metafísica del verdugo”. Nietzsche rompe con todo y lanza un ataque durísimo contra el cristianismo y toda la filosofía decadente de los siglos posteriores basada en los valores cristianos: el pecado, el sufrimiento, la moral de los débiles, el no a la vida, el desprecio por la vida terrenal, por el cuerpo, por el sexo, por el placer y por el poder. Critica el dualismo metafísico, la no valoración del mundo y el desprecio de lo sensible: “El cuerpo es superior a nuestra conciencia, a nuestro espíritu, a nuestros pensamientos y sentimientos, como el álgebra a la tabla de multiplicar”. Su filosofía, aunque controvertida, es un sí a la vida con mayúsculas, un grito vital, con toda su dureza, su dolor y su felicidad. Nietzsche ve la cultura desde la óptica del arte, y el arte desde la óptica de la vida. Michel Onfray (Antimanuel de philosophie, 2001) define a Nietzsche como un ateo y un anticristiano con una pasión desenfrenada por la vida más allá del bien y del mal. Thomas Mann, en una conferencia de 1936 titulada Freud y el porvenir, explica que Freud y Nietzsche no se conocieron; sin embargo, hay gran similitud de ideas en ambos pensadores. Paul Ricoeur llamó a Marx, Nietzsche y Freud “les maîtres du soupçon” -los maestros de la sospecha- (De l’interprétation. Essai sur Sigmund Freud, 1965). Más allá de la razón se encuentran pulsiones más profundas: el materialismo dialéctico en Marx, la voluntad de poder en Nietzsche y el inconsciente en Freud.

Hay 6 ideas primordiales en la filosofía de Nietzsche (todas ellas relacionadas entre sí): 1. la voluntad de poder; 2. el superhombre (“Übermensch“); 3. la muerte de Dios y la transvaloración de los valores; 4. la moral de los señores y la moral de los esclavos; 5. el eterno retorno; 6. la muerte del nihilismo.

1. La voluntad de poder es un impulso que no se detiene, que va más allá. La voluntad de poder no es una fuerza en sí, sino una superación continua. La voluntad es lo que se supera a sí mismo. El individuo lucha antes por poder que por felicidad. La voluntad de poder se opone a la voluntad de verdad: un juicio debe, ante todo, fomentar la vida (que sea verdadero o falso es secundario). La voluntad de poder se manifiesta en el cuerpo, los instintos, los deseos y las pasiones. No hay impulsos morales e inmorales, sólo una fuerza vital.

2. El superhombre: Según Nietzsche, el hombre es una cuerda entre el animal y el superhombre. El hombre es un ser que debe transformarse, superarse, elevarse hasta el superhombre. La traducción de Übermensch vendría a ser “sobrehombre” o “ultrahombre”. El superhombre es un hombre en el que todos sus valores se han transfigurado, un hombre con un espíritu fuerte, con voluntad de poder, con una moral aristocrática; un hombre que dice sí a la vida, sí al instinto, sí al arte; un hombre no domando, un niño. En el superhombre la fuerza dionisíaca brilla por excelencia: “Dioniso contra el crucificado” (final de Ecce Homo). El artista es un hombre superior. En el arte se manifiestan los instintos (combatir los instintos es la fórmula de la decadencia). Los artistas poseen una eterna juventud. Para Ortega, la vida es un naufragio y el arte es la salvación (La rebelión de las masas, 1930); según Nietzsche, la obra de arte muestra la esencia del mundo. El arte es para Nietzsche la cultura donde se manifiestan los instintos, y el superhombre es aquel hombre que conserva sus instintos. Nietzsche critica a los filósofos por haber creado un lenguaje antiartístico; el lenguaje debe de ser “poetizado”. La música compensa el efecto alienante que da el lenguaje común. El superhombre abraza la totalidad: la vida y la muerte, la salud y la enfermedad, lo bueno y lo malo: “Para la totalidad el mal es siempre tan necesario como el bien; la decadencia, tan necesaria como el crecimiento (…) la enfermedad más grave … es la lucha contra la enfermedad”. El dolor y el placer son ambas las fuerzas que hacen avanzar la humanidad. La salud no es no estar enfermo, sino aprovechar situaciones peligrosas y difíciles para fortalecerse. El hombre dionisíaco acepta el sufrimiento para su fortalecimiento y superación. La enfermedad puede ser estimulante, pero hay que estar sano para recibirla. Los griegos no se liberaron de los aspectos crueles de la existencia, sino que los integraron: “El hombre trágico acepta incluso el sufrimiento más duro porque es lo suficientemente fuerte, pleno, divinizador para ello. El cristiano reniega incluso de la suerte más feliz sobre la tierra, porque es lo suficientemente débil y pobre para sufrir, bajo todas sus formas, de la vida misma”. El superhombre es “el vencedor de Dios y de la nada (…) el Anticristo”. Los valores interiores del superhombre son la libertad, el coraje, el autodominio, el respeto, la fuerza y el amor. El superhombre es como un dios epicúreo: no se preocupa de los débiles ni quiere reinar sobre ellos. El superhombre es el hombre más sabio, el artista, el filósofo. Según Nietzsche, el arte vale más que la verdad. En el arte el hombre ve su perfección. Nietzsche propugna una separación entre el superhombre y el hombre débil: “La meta no es concebir al hombre como domador de hombres, sino que han de comprenderse dos especies que coexisten al mismo tiempo, separadas lo más posible entre sí”. Un dato importantísimo y crucial para entender esta propuesta es saber que para Nietzsche la selección es autoselección: todos podemos llegar a ser superhombres. Depende de nosotros el devenir superhombres o el continuar siendo débiles. “La mayoría de los hombres sólo representan fragmentos y particularidades del hombre. Sólo totalizándolos se obtiene un hombre”.

3. La muerte de Dios y la transvaloración de los valores: Nietzsche mata a Dios (La Gaya Ciencia, 1882, y Así habló Zaratustra, 1883-85) y proclama una transvaloración de los valores judeo-cristianos: la afirmación dionisíaca de la vida frente a la negación judeo-cristiana de la vida, el honor al más fuerte frente al honor al más débil, la moral de los señores frente a la moral de los esclavos, los valores de desigualdad frente a los de igualdad: “los iguales son iguales, los desiguales son desiguales”. El concepto nietzscheano de la desigualdad de los hombres es, a mi juicio, éticamente inaceptable. El resentimiento busca a un dios imaginario: “El disgusto del hombre lleva a los brahamanes, a Platón … a buscar una forma de existencia extrahumana, divina, más allá del espacio y del tiempo (…) Pero podría ser también el sentimiento de placer y de poder en el hombre el que impulsara a buscar una nueva forma de existencia: el placer creador”.

4. La moral de los señores y la moral de los esclavos: Nietzsche defiende una moral de los señores, en oposición a la moral de los esclavos (moral cristiana). Según La genealogía de la moral (1887), hay que recurrir a la etimología para explicar la diferencia entre el hombre vulgar y el hombre aristocrático. “Malo” significó originariamente “simple” (el hombre vulgar y bajo, el esclavo); “bueno” significó originariamente “superior” (el hombre noble y poderoso, el señor). La genealogía de la moral es, en mi opinión, uno de los libros más duros y criticables de Nietzsche. Nietzsche está en contra del socialismo y del anarquismo, ideologías que se basan en la igualdad de derechos. Según Nietzsche, la libertad se pierde en lo colectivo. Nietzsche critica el trabajo: desgasta la fuerza nerviosa y quita esa fuerza a la reflexión y meditación. El noble oculta su trabajo; el esclavo trabaja humillado. Nietzsche está fuertemente en contra de la emancipación de la mujer y ridiculiza la igualdad de derechos de la mujer y del hombre y la lucha por ellos. Esto es fuertemente criticable. Según Nietzsche, soñar con derechos iguales, con una educación igual para el hombre y la mujer, es superficial. Pero, por encima de todo, Nietzsche critica el nacionalismo: “Los alemanes tienen sobre su conciencia esa enfermedad y esa sinrazón, la más contraria a la cultura que existe, el nacionalismo, esa neurosis nacional de la que está enferma Europa”.

5. El eterno retorno es la idea de que todo lo que se vive se ha vivido y se vivirá de modo idéntico. La vida se repite ad infinitum. El tiempo no es lineal, sino cíclico. La idea del eterno retorno es semialegórica: aparece muy poco en la obra de Nietzsche (apenas en tres ocasiones: en Así habló Zaratustra y en dos aforismos más) y es, al fin y al cabo, una afirmación de la vida: el superhombre es lo suficientemente fuerte e inteligente para llevar a cabo una acción que se repetirá por toda la eternidad. En ese sentido, Nietzsche es existencialista: “Dices que la alimentación, el lugar, el aire, la sociedad te cambian y te determinan. Pero tus opiniones lo hacen mucho más aún, porque te determinan a elegir tal tipo de alimentación, de lugar, de aire, de sociedad… ¿lo querré yo de tal manera que quiera hacerlo innumerables veces?” El eterno retorno no es una teoría, sino un grito ligado a transformar la cultura: “En lugar de la metafísica y la religión cristiana, la doctrina del eterno retorno … como … selección y educación”. El eterno retorno es la antítesis de la concepción dualista del mundo: “Hay que tener el mejor humor para soportar un mundo del eterno retorno … el eterno ‘da capo’. La voluntad de poder se afirma en el eterno retorno. El decir sí a la vida incluso en sus problemas más extraños”.

6. La muerte del nihilismo: según Nietzsche, el nihilismo europeo es una amenaza. Nihilista es la interpretación cristiana del mundo, porque niega los auténticos valores.  Según Ferrater Mora (Diccionario de Filosofía, 1941), Nietzsche habla de un nihilismo “malo” (valores cristianos) y un nihilismo “bueno”, auténtico, que destruye el otro nihilismo. El nihilismo de los espíritus fuertes vence al nihilismo débil. El estado de placer continuo es la aspiración del nihilismo débil. El sufrimiento, la debilidad y la decadencia forman parte de la vida: rechazarlos es rechazar la vida. El hombre europeo es el hombre domesticado. La cultura reprime con violencia, para adiestrar al hombre. El adiestramiento es debilidad. Antes que Freud (El malestar en la cultura, 1930), Nietzsche identificó el malestar de la civilización con la cultura. Europa es la cultura de la compasión, de la enfermedad, de la debilidad y de la decadencia. La compasión es deprimente. La risa es mejor consuelo que la compasión. El que compadece no comprende que el sufrimiento es necesario. La compasión es la práctica fundamental del nihilismo. Nietzsche critica a Rousseau (para quien la compasión es la virtud principal del hombre bueno) y a Schopenhauer (para quien la compasión es el fundamento de la moral). También critica el budismo aunque, según Nietzsche, el budismo es un nihilismo de sabios (se originó en las clases altas), al contrario del cristianismo, que es un nihilismo de esclavos (se originó en las clases oprimidas). El nihilismo es una enfermedad terminal: no hay que hacer nada, sólo esperar a que se autodestruya. Según Nietzsche, no hay evolución de la humanidad, sólo evolución de cada cultura: “El europeo del siglo XIX está muy por debajo de los europeos del Renacimiento”.

Nietzsche fue un filósofo explosivo que ha influido y sigue influyendo enormemente a filósofos, artistas, escritores, músicos, políticos y pensadores de los siglos XX y XXI (Heidegger, Ortega y Gasset, Sartre, Onfray …). Su lectura no es fácil, puede resultar equívoca y a veces requiere una relectura; relectura que siempre resulta placentera, exquisita y genial. Según Michel Ofray (Soyez vaches. Nietzsche, une vie philosophique, artículo publicado en Le Point, 28 de julio 2011), hay que leer a Nietzsche con un ojo de artista: “Il faut un oeil d’artiste pour lire la pensée de ce philosophe-artiste”. Su obra es genial, dura, reveladora: desenmascara toda la podredumbre del legado cristiano y nos invita a pensar y a dudar sobre valores que parecían indestructibles. Engullamos sus libros, matemos a Dios y veamos la vida desde la óptica del arte.

Antonia Tejeda Barros, Madrid, 28 de septiembre de 2011.

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Los Brandenburg concerti

Para interpretar música antigua es imprescindible leer la partitura en facsimile (copia del manuscrito o de la edición de la época). El facsimile del siglo XVIII (barroco tardío) nos muestra buena parte de la instrumentación, las pocas indicaciones dinámicas del compositor y la escritura original, sin los añadidos inventados (tempi, dinámicas, ligaduras, títulos, instrumentación…) de las horribles ediciones de partitura modernas.

En el período barroco, por lo general, los compositores no componían una obra “en abstracto” para luego ser interpretada, sino para músicos que conocían o que se hallaban en la corte o las capillas. Según Nikolaus Harnoncourt (n. 1929), si los músicos no podían interpretar bien las obras, esto significaba no que los músicos eran mediocres, sino que el compositor no había compuesto “bien” su obra para los músicos de los que disponía.

Los 6 llamados Brandenburg concerti (BWV 1046, 1047, 1048, 1049, 1050, 1051) llevan el siguiente título: “Six Concerts Avec plusieurs Instruments Dediées A Son Altesse Royalle Monseigneur Louis, Marggraf de Brandenbourg etc. etc. par Son tres-humble et tres obeissant serviteur Jean Sebastien Bach, Maitre de Chapelle de S. A. S. le prince regnant d’Alhalt-Coethen”. Fueron compuestos mayoritariamente en Cöthen. El concerto núm. 6 fue compuesto probablemente en Weimar. Los Brandenburg Concerti fueron un regalo de Johann Sebastian Bach (1685 – 1750) para el margrave de Brandenburg Christian Ludwig. El autógrafo está dedicado al margrave con fecha del 24 de marzo de 1721: “A Son Altesse Royalle Monseigneur Crêtien Louis Marggraf de Brandenbourg &c. &c. &c. Monseigneur. Comme j’eus il y a une couple d’années, le bonheur de me faire entendre à Votre Altesse Royalle, en vertu de ses ordres, et que je remarquai alors, qu’Elle prennoit quelque plaisirs aux petits talents que le Ciel m’a donnés pour la Musique, & qu’en prennant Conge de Votre Altesse Royalle, Elle voulut bien me faire l’honneur de me commander de Lui envoyer quelques pieces de ma Composition: j’ai donc selonses tres gracieux ordres, pris la liberté de rendre mes tres-humbles devoirs à Votre Altesse Royalle, par les presents Concerts, que j’ai accommodés à plusieurs Instruments (…) Jean Sebastien Bach. Coethen. d. 21 Mar. 1721″

Es posible que el margrave nunca oyera los Brandenburg concerti; éstos fueron guardados en la biblioteca del castillo del margrave. Un alumno de Bach, Johann Philipp Kirnberger, cogió los manuscritos y los donó a la Biblioteca Real de Berlín (Biblioteca estatal de Berlín: Staatsbibliothek zu Berlin). Los autógrafos se conservan hoy en día allí. Los Brandenburg concerti fueron publicados por vez primera en 1850.

Los concerti 1, 2, 4 & 5 están escritos en el estilo de concerto grosso (tipo de concerto donde un grupo de instrumentos: ripieno o concerto grosso alterna con un grupo de solistas: concertino). La instrumentación que Bach usa es totalmente original y sin precedentes. Como señala el crítico musical Ted Libbey, los Brandenburg concerti combinan la exuberancia del solo concerto italiano, la elegancia de la suite francesa y la gravedad del contrapunto alemán. Libbey escribe: To get the sound, style, balance, texture and articulation right, this music needs to be played on period instruments. Today, musicians in many parts of the world are capable of doing that.” Las tonalidades de los 6 concerti son todas mayores.

CONCERTO NÚM. 1 – “Concerto 1mo à 2 Corni di Caccia, 3 Hautb: è Bassono, Violino Piccolo concertato, 2 Violini, una Viola è Violoncello, col Basso Continuo”. 1. [Sin indicación de tempo] / 2. Adagio / 3. Allegro / 4. Menuetto / Trio / Polonaise. En Fa Mayor. Es el único con 4 movimientos (todos los demás tienen 3). Fue escrito en 1721. El violino piccolo es un pequeño violín con cuerdas normalmente afinadas una 4ª más arriba.

CONCERTO NÚM. 2 – Concerto 2do à 1 Tromba, 1 Flauto, 1 Hautbois, 1 Violino, concertati, è 2 Violini, 1 Viola è Violone in Ripieno col Violoncello è Basso per il Cembalo”. 1. [Sin indicación de tempo] / 2. Andante / Allegro assai. En Fa Mayor. Está escrito para 10 músicos. Fue escrito en 1717 – 1718. A menudo se ha debatido si el Brandenburg concerto núm. 2 es un concerto para trompeta, o si Bach se habría “equivocado” en usar una instrumentación tan “extraña” de instrumentos (trompeta versus flauta de pico), o si el único modo de que se pueda oír la flauta de pico es colocar al flautista delante y a la trompeta detrás, etc. El Brandenburg concerto núm. 2 no es un concerto para trompeta, sino un concerto grosso. La especial combinación de instrumentos es original y chispeante, y resulta virtuosa y majestuosa si se interpreta con instrumentos de la época o copias de instrumentos de la época, los cuales son, nada más y nada menos, que los instrumentos que Bach conocía y para los que Bach componía. Si se cuenta con el virtuosismo de los músicos y su habilidad para jugar con gran variedad de dinámicas, la instrumentación resulta fantástica, especial y exquisita, y el concerto es un placer para escuchar y para tocar. La parte de la trompeta es una de las partes escritas para trompeta más virtuosas del barroco tardío.

CONCERTO NÚM. 3 – “Concerto 3zo a tre Violini, tre Viole, è tre Violoncelli col Basso per il Cembalo”. 1. [Sin indicación de tempo] / 2. Adagio / 3. Allegro. En Sol Mayor. Fue escrito en 1718. El Adagio consiste en un compás con dos acordes (la m – Si M): cadenza sobre la cual el cembalo o el violín pueden y deben improvisar libremente.

CONCERTO NÚM. 4 – “Concerto 4ta à Violino Principale, due Fiauti d’Echo, due Violini, una Viola è Violone in Ripieno, Violoncello è Continuo”. 1. Allegro / 2. Andante / 3. Presto. En Sol Mayor. Fue escrito c. 1720. Se ha debatido qué quiere decir exactamente aquí Fiauti d’Echo. La respuesta que más me convence es dos flautas de pico altos. Una muy buena elección es interpretar la Fiauto d’Echo I con una alto en sol’ (hay muchas flautas de pico originales en sol’ que se conservan hoy en día en varios museos de instrumentos de Europa) y la Fiauto d’Echo II con una alto en fa’ (en el primer movimiento -Allegro-, en el compás 201 la Fiauto d’Echo II llega a un fa’ #, y en los compases 183 y 227, a un fa’: por eso no puede interpretarse la Fiauto d’Echo II con una alto en sol’). Bob Thurston Dart (1921 – 1971), musicólogo, director y clavecinista, en un interesante artículo aparecido en Oxford Journals (Music & Letters, 1960), escribe que posiblemente Fiauti d’Echo se refiere a flautas de pico altos, aunque podría también referirse a otro tipo de flautas. Escribe: “At the head of his score of the fourth Brandenburg concerto Bach wrote ‘Concerto 4ta à Violino Principale, due Fiauti d’Echo, due Violini, una Viola è Violone in Ripieno, Violoncello è Continuo’. The identities of the stringed instruments and the harpsichord are clear enough (although we do not always observe in performance Bach’s implied direction that the work is chamber music, to be played by one player to a part), but what instruments did he mean to indicate by the words ‘Fiauti d’Echo’? The phrase accurs nowhere else in his music. In Bach’s usage, as in that of all the composers of the time, there is never any ambiguity in the general naming of the two families of flutes. The family of tranverse flutes is always described by some such term as ‘German flute’, ‘flauto traverso’, ‘traversa’ or ‘traversière’, whereas the simple term ‘fiauto’ (‘flauto’, ‘flute’, ‘flûte’) invariably denotes a fipple-flute, most commonly the treble recorder. In discussions of the fourth Brandenburg, therefore, ‘Fiauti d’Echo’ has been taken to mean treble recorders with an especially soft tone, pitched in F or G, and sounding at the written pitch of the music. Since Bach’s nomenclature is very precise, perhaps it is time to look into the question more closely. In the history of musical instruments, modifying phrases such as ‘d’echo’, or ‘da gamba’ are often powerful enough to effect a change in basic instrumental families. A ‘viola’ is a kind of violin, but a ‘viola da gamba’ is a kind of viol; a ‘tromba’ is a trumpet, but a ‘tromba marina’ is a monochord played in harmonics; a ‘horn’ is a brass instrument, but an ‘English horn’ is neither English nor made of brass; a ‘flauto’ is a recorder, but a ‘flauto traverso’ is a flute. In all these instrumental pairs the names are similar, yet the families are entirely different. It is possible, therefore, that a ‘flauto d’echo’ was neither a recorder nor a tranverse flute but a member of some other family of flute-like instruments”. La parte del violino principale es virtuosísima y brillante. Bach adaptó en 1738 este concerto en su concerto para cembalo y dos flautas de pico (BWV 1057) un tono más grave, en Fa Mayor. El autógrafo del BWV 1057 sólo lleva el título de “Concerto”; en las partes Bach escribe: “Cembalo certato, due Fiauti a bec, due Violini, Viola e Cont.”

CONCERTO NÚM. 5 – “Concerto Traversiere, une Violino principale, une Violino è una Viola in ripieno, Violoncello, Violone è Cembalo concertato”. 1. Allegro / 2. Affettuoso / 3. Allegro. En Re Mayor. Probablemente es el último concerto escrito de los 6. Al parecer fue escrito para mostrar un nuevo cembalo que Bach había comprado en Berlín para la corte de Cöthen, construido por Michael Mietke (c. 1656 / 71 – 1719). Marca el principio del concerto para cembalo como forma.

CONCERTO NÚM. 6 – “Concerto 6to à due Viole da Braccio, due Viole da Gamba, Violoncello, Violone e Cembalo”. 1. [Sin indicación de tempo] / 2. Adagio ma non tanto / 3. Allegro. En Si b Mayor. Fue escrito en 1718. La ausencia de violines da un color muy especial.

Buenas interpretaciones:

Gustav Leonhardt, Sigiswald Kuijken, Frans Brüggen, Anner Bylsma, Claude Rippas … (1976 & 1977): la primera buena interpretación del siglo XX.

Le Concert des Nations & Jordi Savall (2010): geniales Fabio Biondi (violín) y, por supuesto, Pedro Memelsdorff (flauta de pico).

The Amsterdam Baroque Orchestra & Ton Koopman (1992): elegante.

Gustav Leonhardt, Sigiswald & Wieland Kuijken, Fran Brüggen, Lucy van Dael, Anner Bylsma, Paul Dombrecht, Ab Koster, Bob Asperen … (1997): elegante y brillante.

Academy of Ancient Music & Cristopher Hogwood (1997): elegante, virtuoso y brillante.

Orchestra of the Age of Enlightenment (1999): elegante, transparente and brillante.

Musica Antiqua Köln & Reinhard Goebel (1999) – virtuoso y espectacular, aunque por lo general con los tempi demasiado rápidos. Brillante Andreas Staier.

Freiburger Barockorchester & Gottfried von der Goltz (2001 – DVD) – virtuoso, elegante y vivo.

Concerto Italiano & Rinaldo Alessandrini (2005): virtuoso, chispeante y brillante.

American Bach Soloists & Jeffrey Thomas (2007): brillante, elegante y virtuoso.

European Brandenburg Ensemble & Trevor Pinnock (2007): elegante. Con el genial fagotista Eyal Streett.

Academy of Ancient Music & Richard Egarr (2009): elegante, brillante y majestuoso.

English Baroque Soloists & John Eliot Gardiner (2009) – elegante y brillante aunque a veces con demasiados músicos.

LINKS:

NÚM. 1 (II. Andante): Freiburger Barockorchester & Gottfried von der Goltz (Daniela Helm, violino piccolo): http://www.youtube.com/watch?v=LCnJ1Rk93_g   

(III. Allegro): Freiburger Barockorchester & Gottfried von der Goltz (Daniela Helm, violino piccolo): http://www.youtube.com/watch?v=SDZAnOPcmX4&NR=1

The English Baroque Soloists & John Eliot Gardiner hablan sobre el Brandenburg concerto núm. 1: http://www.youtube.com/watch?v=FYWB4R25Gs8&feature=related

NÚM. 2 (II. Andante & III. Allegro): Freiburger Barockorchester & Gottfried von der Goltz: http://www.youtube.com/watch?v=d8HvhDmd4l4

Harnoncourt habla sobre el Brandenburg concerto núm. 2: http://www.youtube.com/watch?v=sr1jkr6hv8Y (Parte I) & http://www.youtube.com/watch?v=2u7wWWpS3m4&feature=related (Parte II)

NÚM. 3 (III. Allegro): Freiburger Barockorchester & Gottfried von der Goltz: http://www.youtube.com/watch?v=lNc4MCMdIk8

The English Baroque Soloists & John Eliot Gardiner hablan sobre el Brandenburg concerto núm. 3: http://www.youtube.com/watch?v=mkwFvAkD1BU&feature=related

NUM. 4 (I. Allegro): Concerto Italiano & Rinaldo Alessandrini:                                      http://www.youtube.com/watch?v=dsT2ON6bT0g&feature=related

NÚM. 5 (I. Allegro): Academy of Ancient Music & Richard Egarr: http://www.harmoniamundi.com/doc/bach2009/ — Ir a “THE VIDEOS”

Harnoncourt habla sobre el Brandenburg concerto núm. 5: http://www.youtube.com/watch?v=7BqrbYcm2wk&feature=related (Parte I) & http://www.youtube.com/watch?v=sop5zNXg7Fc&feature=related (Parte II)

NÚM. 6 (III. Allegro): Freiburger Barockorchester & Gottfried von der Goltz: http://www.youtube.com/watch?v=EmIHESHE3EM&feature=related

The English Baroque Soloists & John Eliot Gardiner hablan sobre el Brandenburg concerto núm. 6: http://www.youtube.com/watch?v=8hLyNF57YKo&feature=related

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Antonia Tejeda Barros, Bruselas, 15 de septiembre de 2011.

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The Brandenburg concerti

A basic necessity for performing early music is reading the score in facsimile (a copy of the manuscript or the edition of the time). The facsimile in the 18th century (late baroque) shows us a big part of the instrumentation, the few indications of dynamics added by the composer and the original handwriting, without all of the invented additions (tempi, dynamics, slurs, instrumentation, titles…) of the horrible modern editions.

In the baroque period, generaly speaking, the composers did not compose an abstract piece to be performed later on, but composed for musicians that the composers knew or that worked at the court or the chapels. According to Nikolaus Harnoncourt (b. 1929), if the musicians could not perform well their pieces, this didn’t mean that the musicians were mediocre, but that the composer did not compose his work well enough for the musicians he had at his disposal.

The 6 so-called Brandenburg concerti (BWV 1046, 1047, 1048, 1049, 1050, 1051) have the following title: “Six Concerts Avec plusieurs Instruments Dediées A Son Altesse Royalle Monseigneur Louis, Marggraf de Brandenbourg etc. etc. par Son tres-humble et tres obeissant serviteur Jean Sebastien Bach, Maitre de Chapelle de S. A. S. le prince regnant d’Alhalt-Coethen”. They were composed mainly in Cöthen. The Concerto no. 6 was probably composed in Weimar. They were a present from Johann Sebastian Bach (1685 – 1750) to the margrave of Brandenburg Christian Ludwig. The manuscript is dedicated to the margrave, dating March 24, 1721: “A Son Altesse Royalle Monseigneur Crêtien Louis Marggraf de Brandenbourg &c. &c. &c. Monseigneur. Comme j’eus il y a une couple d’années, le bonheur de me faire entendre à Votre Altesse Royalle, en vertu de ses ordres, et que je remarquai alors, qu’Elle prennoit quelque plaisirs aux petits talents que le Ciel m’a donnés pour la Musique, & qu’en prennant Conge de Votre Altesse Royalle, Elle voulut bien me faire l’honneur de me commander de Lui envoyer quelques pieces de ma Composition: j’ai donc selonses tres gracieux ordres, pris la liberté de rendre mes tres-humbles devoirs à Votre Altesse Royalle, par les presents Concerts, que j’ai accommodés à plusieurs Instruments (…) Jean Sebastien Bach. Coethen. d. 21 Mar. 1721″. It is possible that the margrave never heard the Brandenburg concerti. They were kept in the library at the margrave’s castle. A pupil of Bach, Johann Philipp Kirnberger, took the manuscripts and gave them to the Berlin Royal Library (Berlin State Library: Staatsbibliothek zu Berlin) where they have been kept until this very day. The Brandenburg concerti were published for the first time in 1850.

Concerti number 1, 2, 4 & 5 are written in the concerto grosso style (a type of concerto in which a large group, known as the ripieno or the concerto grosso, alternates with a smaller group, the concertino). The instrumentation that Bach uses is totally original and without precedents.

Following Ted Libbey (musical critic) one can say that the Brandenburg concerti combine the exuberance of the Italian solo concerto, the elegance of the French suite and the gravity of the German counterpoint. Libbey writes:”To get the sound, style, balance, texture and articulation right, this music needs to be played on period instruments. Today, musicians in many parts of the world are capable of doing that.” All 6 concerti are in major keys.

CONCERTO 1 – “Concerto 1mo à 2 Corni di Caccia, 3 Hautb: è Bassono, Violino Piccolo concertato, 2 Violini, una Viola è Violoncello, col Basso Continuo”. 1. [No tempo indication] / 2. Adagio / 3. Allegro / 4. Menuetto / Trio / Polonaise. In F Major. This is the only concerto from the collection with 4 movements (all the others have 3 movements). Written in 1721. The violino piccolo is a small violin with strings usually tuned a 4th above.

CONCERTO 2 – Concerto 2do à 1 Tromba, 1 Flauto, 1 Hautbois, 1 Violino, concertati, è 2 Violini, 1 Viola è Violone in Ripieno col Violoncello è Basso per il Cembalo”. 1. [No tempo indication] / 2. Andante / Allegro assai. In F Major. Written for 10 musicians between 1717 – 1718. Often there has been a debate whether the Brandenburg concerto number 2 is a concerto for trumpet, or if Bach had “mistaken” using such a “weird” combination of instruments (trumpet versus recorder), or if the only way to hear the recorder is to place the recorder player in the front and the trumpet player in the back, etc. The Brandenburg concerto 2 is not a trumpet concerto, but a concerto grosso. The special combination of instruments is original and sparkling, and the result is virtuoso and majestic if it is performed with historical instruments or copies of historical instruments, which are nothing more than the instruments that Bach knew and the instruments for which Bach composed. If one plays with the virtuosism of the musicians and their ability to play a great variety of dynamics, the instrumentation is fantastic, special and exquisit, and the concerto is a pleasure to listen to and to perform. The trumpet part is one of the most virtuosic parts written for trumpet during the late baroque.

CONCERTO 3 – “Concerto 3zo a tre Violini, tre Viole, è tre Violoncelli col Basso per il Cembalo”. 1. [No tempo indication] / 2. Adagio / 3. Allegro. In G Major. Written in 1718. The adagio movement consists of only one bar with 2 chords (a minor – B Major): a cadenza on which the cembalo or violin can and should improvise freely.

CONCERTO 4 – “Concerto 4ta à Violino Principale, due Fiauti d’Echo, due Violini, una Viola è Violone in Ripieno, Violoncello è Continuo”. Allegro / 2. Andante / 3. Presto. In G Major. Written c. 1720. There has been a debate regarding the meaning of Fiauti d’Echo. The answer that convinces me the most is two alto recorders. A very good option is to perform the Fiauto d’Echo I with an alto recorder in g’ (there are many surviving original alto recorders in g’ in many instruments museums in Europe) and the Fiauto d’Echo II with an alto recorder in f’ (in the first movement – Allegro- in bar 201 the Fiauto d’Echo II part arrives to an f’# and in bars 183 and 227 the part arrives to an f’: for that reason the Fiauto d’Echo II cannot be performed with an alto recorder in g’). Thurston Dart (1921 – 1971), musicologist, conductor and harpsichordist, writes in a very interesting article that appeared in Oxford Journals (Music & Letters, 1960), that probably Fiauti d’Echo refers to alto recorders although it could also refer to another type of flute. He writes: “At the head of his score of the fourth Brandenburg concerto Bach wrote ‘Concerto 4ta à Violino Principale, due Fiauti d’Echo, due Violini, una Viola è Violone in Ripieno, Violoncello è Continuo’. The identities of the stringed instruments and the harpsichord are clear enough (although we do not always observe in performance Bach’s implied direction that the work is chamber music, to be played by one player to a part), but what instruments did he mean to indicate by the words ‘Fiauti d’Echo’? The phrase accurs nowhere else in his music. In Bach’s usage, as in that of all the composers of the time, there is never any ambiguity in the general naming of the two families of flutes. The family of tranverse flutes is always described by some such term as ‘German flute’, ‘flauto traverso’, ‘traversa’ or ‘traversière’, whereas the simple term ‘fiauto’ (‘flauto’, ‘flute’, ‘flûte’) invariably denotes a fipple-flute, most commonly the treble recorder. In discussions of the fourth Brandenburg, therefore, ‘Fiauti d’Echo’ has been taken to mean treble recorders with an especially soft tone, pitched in F or G, and sounding at the written pitch of the music. Since Bach’s nomenclature is very precise, perhaps it is time to look into the question more closely. In the history of musical instruments, modifying phrases such as ‘d’echo’, or ‘da gamba’ are often powerful enough to effect a change in basic instrumental families. A ‘viola’ is a kind of violin, but a ‘viola da gamba’ is a kind of viol; a ‘tromba’ is a trumpet, but a ‘tromba marina’ is a monochord played in harmonics; a ‘horn’ is a brass instrument, but an ‘English horn’ is neither English nor made of brass; a ‘flauto’ is a recorder, but a ‘flauto traverso’ is a flute. In all these instrumental pairs the names are similar, yet the families are entirely different. It is possible, therefore, that a ‘flauto d’echo’ was neither a recorder nor a tranverse flute but a member of some other family of flute-like instruments”.

The violino principale part is very virtuoso and brilliant. Bach adapted this concerto in 1738 into his concerto for cembalo and two recorders (BWV 1057), written a tone lower, in F Major.  The autograph of BWV 1057 only has the title of “Concerto”; the are written: Cembalo certato, due Fiauti a bec, due Violini, Viola e Cont.”

CONCERTO 5 – “Concerto Traversiere, une Violino principale, une Violino è una Viola in ripieno, Violoncello, Violone è Cembalo concertato”. 1. Allegro / 2. Affettuoso / 3. Allegro. In D Major. Probably composed last. It was probably written to show a new cembalo that Bach had bought in Berlin for the court of Cöthen, built by Michael Mietke (c. 1656 / 71 – 1719). It marks the beginning of the cembalo concerto as a form.

CONCERTO  6 – “Concerto 6to à due Viole da Braccio, due Viole da Gamba, Violoncello, Violone e Cembalo”. 1. Allegro / 2. Adagio ma non tanto / 3. Allegro. In B flat Major. Written in 1718. The lack of violins gives a very special color.

Good performances:

Gustav Leonhardt, Sigiswald Kuijken, Frans Brüggen, Anner Bylsma, Claude Rippas … (1976 & 1977): the very first good interpretation of the 20th century.

Le Concert des Nations & Jordi Savall (1991): genious Fabio Biondi (violin) and, of course, Pedro Memelsdorff (recorder).

The Amsterdam Baroque Orchestra & Ton Koopman (1992): elegant.

Gustav Leonhardt, Sigiswald & Wieland Kuijken, Fran Brüggen, Lucy van Dael, Anner Bylsma, Paul Dombrecht, Ab Koster, Bob Asperen … (1997): elegant and brilliant.

Academy of Ancient Music & Cristopher Hogwood (1997): elegant, brilliant and virtuoso.

Orchestra of the Age of Enlightenment (1999): elegant, transparent and brilliant.

Musica Antiqua Köln & Reinhard Goebel (1999) – virtuoso and spectacular, although by general with the tempi too fast. A brilliant Andreas Staier.

Freiburger Barockorchester & Gottfried von der Goltz (2001 – DVD) – virtuoso, elegant and alive.

Concerto Italiano & Rinaldo Alessandrini (2005): virtuoso, sparkling and brilliant.

European Brandenburg Ensemble & Trevor Pinnock (2007): elegant. With the amazing bassoonist Eyal Streett.

American Bach Soloists & Jeffrey Thomas (2007): brilliant, elegant and virtuoso.

Academy of Ancient Music & Richard Egarr (2009): elegant, brilliant and majestic.

English Baroque Soloists & John Eliot Gardiner (2009)- elegant and brilliant althought sometimes with too many musicians.

LINKS:

1 (II. Andante): Freiburger Barockorchester & Gottfried von der Goltz (Daniela Helm, violino piccolo): http://www.youtube.com/watch?v=LCnJ1Rk93_g    

(III. Allegro): Freiburger Barockorchester & Gottfried von der Goltz (Daniela Helm, violino piccolo): http://www.youtube.com/watch?v=SDZAnOPcmX4&NR=1

The English Baroque Soloists & John Eliot Gardiner talk about the Brandenburg concerto 1: http://www.youtube.com/watch?v=FYWB4R25Gs8&feature=related

2 (II. Andante & III. Allegro): Freiburger Barockorchester & Gottfried von der Goltz: http://www.youtube.com/watch?v=d8HvhDmd4l4

Harnoncourt talks about the Brandenburg concerto 2: http://www.youtube.com/watch?v=sr1jkr6hv8Y (Parte I) &  http://www.youtube.com/watch?v=2u7wWWpS3m4&feature=related (Parte II)

3 (III. Allegro): Freiburger Barockorchester & Gottfried von der Goltz: http://www.youtube.com/watch?v=lNc4MCMdIk8

The English Baroque Soloists & John Eliot Gardiner talk about the Brandenburg concerto 3: http://www.youtube.com/watch?v=mkwFvAkD1BU&feature=related

4 (I. Allegro): Concerto Italiano & Rinaldo Alessandrini:                                                 http://www.youtube.com/watch?v=dsT2ON6bT0g&feature=related

5 (I. Allegro): Academy of Ancient Music & Richard Egarr: http://www.harmoniamundi.com/doc/bach2009/ — Go to “THE VIDEOS”

Harnoncourt talks about the Brandenburg concerto 5: http://www.youtube.com/watch?v=7BqrbYcm2wk&feature=related (Parte I) & http://www.youtube.com/watch?v=sop5zNXg7Fc&feature=related (Parte II)

6 (III. Allegro): Freiburger Barockorchester & Gottfried von der Goltz: http://www.youtube.com/watch?v=EmIHESHE3EM&feature=related

The English Baroque Soloists & John Eliot Gardiner talk about the Brandenburg concerto 6: http://www.youtube.com/watch?v=8hLyNF57YKo&feature=related

PARA LEER ESTE POST EN CASTELLANO: AQUÍ

Antonia Tejeda Barros, Brussels, September 15, 2011.

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La primavera árabe

Desde hace más de medio siglo, el mundo árabe está sumido en un estado de opresión, dictaduras, terror, injusticia, desigualdad y desesperanza. Montesquieu (1689 – 1755) en L’Esprit des lois, (1748) analizó brillantemente los tres tipos de gobierno (república, monarquía y despotismo) y escribió que el gobierno despótico se basa en el miedo.

El 17 de diciembre de 2010 empezó una serie de protestas, movimientos y revoluciones espectaculares que hicieron tambalear las dictaduras en el mundo árabe y acabaron, en Túnez y Egipto, con tiranías que oprimían al pueblo y envolvían los países en la corrupción, el miedo y la pobreza. Marruecos prometió reformas, Libia se sumió en una guerra civil, y Algeria, Siria y Yemen siguen tambaleándose fuertemente. Las protestas se expandieron a Sudán, Mauritania, el Sáhara Occidental, Arabia Saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos (protestas sin cambios gubernamentales), Jordania, Líbano, Irak, Kuwait, Omán y Baréin (protestas con cambios gubernamentales).

La Primavera árabe nació en el Magreb (“lugar por donde se pone el sol”, el poniente, la parte más occidental del mundo árabe, es estrictamente Marruecos, Túnez y Argelia -los países del Atlas-, aunque en la práctica se suele incluir también a Mauritania, Sáhara Occidental y Libia) y se extendió rápidamente al Mashreq (“lugar por donde sale el sol”, la parte oriental del mundo árabe). La Primavera árabe es un movimiento sin precedentes en la Historia. La fuerza del pueblo y el carácter pacífico de las protestas han sido una novedad impresionante. Hombres y mujeres han salido a la calle para pedir el fin de los gobiernos dictatoriales y una verdadera democracia. El papel que ha jugado internet y las redes sociales en esta reunión masiva ha sido crucial.

Túnez – País de 10 millones de habitantes. Es pequeño pero céntrico en el Magreb. Obtuvo la independencia de Francia en 1956. El 17 de diciembre de 2010 Mohammed Bouazizi (1984 – 2011), un vendedor ambulante, se inmoló prendiéndose fuego como protesta por la confiscación por parte de la policía de su puesto de venta de frutas. Se desataron en Túnez una serie de protestas masivas civiles y pacífícas (Revolución de los Jazmines o Intifada de Sidi Bouzid) que fueron apoyadas por el ejército. El 14 de enero el dictador Ben Ali (n. 1936), el cual se hallaba en el poder desde 1987, huyó a Arabia Saudí. El 18 de enero la policía arrestó a 33 familiares del ex-dictador por “crímenes contra Túnez”. Se anunciaron elecciones para el 24 de julio. El 8 de junio, el primer ministro de la transición, Béji Caïd Essebsi anunció un retraso de las elecciones para el 23 de octubre. ¿Habrá finalmente elecciones libres, para todos y para todas? Desde luego, la dignidad ya ha despertado.

En 1934 el poeta tunecino Abou el Kacem Chebbi (1909-1934) escribió el poema “Ela Toghat Al Alaam” (“A los tiranos del mundo”) para denunciar los crímenes del colonialismo francés. En la Revolución de los Jazmines el poema devino un eslogan popular. El poema está escrito en árabe; muestro aquí una traducción francesa:

“Ô tyran oppresseur… / Ami de la nuit, ennemi de la vie… / Tu t’es moqué d’un peuple impuissant / Alors que ta main est maculée de son sang / Tu abîmes la magie de l’univers / Et tu sèmes les épines du malheur dans ses éminences.

Doucement ! Que ne te trompent pas le printemps / La clarté de l’air et la lumière du jour / Dans l’horizon vaste, il y a l’horreur de la nuit / Le grondement du tonnerre et les rafales du vent / Attention ! Sous la cendre, il y a des flammes / Celui qui plante les épines récolte les blessures.

Regarde là-bas où tu as moissonné les têtes humaines / et les fleurs de l’espoir / Et tu as englouti de sang, le cœur du sol et tu l’as abreuvé de larmes à l’ivresse / Le flot, torrent du sang va t’entraîner / Et l’orageux brûlant va te dévorer”.

El pueblo tunecino produjo una ola que se expandió al resto del mundo árabe.

Egipto – País de 83 millones de habitantes. Obtuvo la independencia del Reino Unido en 1936. El Cairo es la ciudad más poblada de África (17 millones) y la tercera ciudad más poblada del mundo, después de Shangai (23 millones de habitantes) y Delhi (18 millones). Egipto sería un desierto a no ser por el Nilo (que atraviesa Egipto de Norte a Sur a través de 1.500 km.). La revolución del 25 de enero de 2011 fue producida por desobediencia civil pacífica, manifestaciones, marchas y huelgas. La policía usó su fuerza contra el pueblo produciendo 846 muertos y 6.000 heridos. El 11 de febrero de 2011, el dictador Hosni Mubarak (n. 1928), el cual se hallaba en el poder desde 1981, dimitió. En Egipto el 30 % de la población vive en la miseria y el 48, 6 % de la población es analfabeta. Hay una deuda exterior enorme. Un gran porcentaje de jóvenes post-universitarios, intelectuales y científicos emigran. Se han prometido elecciones para septiembre de 2011. ¿Habrá verdadera democracia, verdadera libertad? La nueva Constitución (de 62 artículos) posee varias lagunas: el Artículo 2 declara que el islam es la religión oficial del Estado y que las leyes del Estado seguirán la ley islámica. Por otro lado, el Artículo 7 defiende la igualdad de derechos sin discriminación de raza, origen, lengua, religión y credo. Pero ¿qué hay de la discriminación de sexo? ¿Qué ocurre con la mujer? La traducción inglesa utiliza a lo largo de todos los artículos el he & she (lo que hace implícita la igualdad de derechos del hombre y la mujer), pero el Artículo 7 no explicita la igualdad de derechos sin distinción del sexo: “Law applies equally to all citizens, and they are equal in rights and general duties. They may not be discriminated against due to race, origin, language, religion, or creed.” (Constitutional Declaration 2011, Article 7).

La Constitución española de 1978 sí que hace explícita la igualdad de derechos de ambos sexos, así como la Constitución turca de 1982 y la Constitución holandesa de 1983: Constitución española (1978), Artículo 14: “Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.” Constitución turca (1982), Artículo 10 -traducción inglesa-: “(1) All individuals are equal without any discrimination before the law, irrespective of language, race, colour, sex, political opinion, philosophical belief, religion and sect, or any such considerations. (2) Men and women have equal rights. The State shall have the obligation to ensure that this equality exists in practice.” Constitución holandesa (1983), Artículo 1 -traducción inglesa-: “All persons in the Netherlands shall be treated equally in equal circumstances.  Discrimination on the grounds of religion, belief, political opinion, race, or sex or on any other grounds whatsoever shall not be permitted.”

El Artículo 26 de la Declaración constitucional egipcia presenta también discriminaciones: los requisitos para ser presidente de Egipto son: ser egipcio y no tener otra nacionalidad, descender de padres egipcios sin otra nacionalidad, no estar casado con una persona no egipcia y ser mayor de 40 años. La Declaración constitucional egipcia de 2011 fue sometida a referéndum el 19 de marzo. Sólo votó el 41 %. De ese 41 %, el 77.3 % votó a favor y el 22.7 % en contra.

Marruecos – País de 32 millones de habitantes (ha doblado su población en una generación). Obtuvo la independencia de Francia y España en 1956. En Marruecos no hay libertad, hay corrupción, abusos, pobreza y analfabetismo. El rey Mohammed VI (en el poder desde 1999) es relativamente joven (n. 1963) y disfruta de una imagen popular y glamourosa. Hizo algunas reformas, intentó mejorar los derechos de la mujer, abrió una comisión para investigar los crímenes del reinado de su padre, el tirano Hassan II (1929 – 1999, quien estuvo en el poder 38 años) y autorizó algunas protestas (siempre y cuando no se criticase a la monarquía). Las protestas en Marruecos de 2011 no han llevado a una revolución, sino a una serie de cambios. ¿Son estos cambios reales o pura fachada? La nueva Constitución (dictada por el rey y no por el pueblo) no contiene cambios profundos. Ha habido varias manifestaciones, la gente está indignada por la manipulación, pero nadie dice nada. Un artículo escrito el 22 de febrero en TIME lleva como título: “Protests in Morocco: Just Don’t Call It a Revolution”. Otro artículo escrito el 21 de julio en Foreign Policy se titula: “Morocco’s Moderate Revolution”. El pueblo no pide una revolución, pide cambios modestos. Hoy en Marruecos hay mucha corrupción, miedo y miles de presos políticos.

Argelia – es el país más grande de África. Posee 35 millones de habitantes. Obtuvo la independencia de Francia en 1962. Las protestas en Argelia empezaron en diciembre de 2010. El pueblo denunció pacíficamente la falta de libertad de expresión, la corrupción, la pobreza y el desempleo, pidiendo democracia y derechos humanos. El 24 de febrero de 2011 el gobierno puso fin al estado de emergencia en el que se sumía Argelia desde hacía 19 años. El pueblo pide aún la dimisión del dictador Abdelaziz Bouteflika (n. 1937), el cual se halla en el poder desde 1999.

Libia: país de 6.5 millones de habitantes. Obtuvo la independencia de Italia en 1951. Es, después de Arabia Saudí, el país más rico del mundo árabe. El 65 % del territorio es desierto. El 85 % de la población se concentra en el 10 % del territorio. Muammar Gaddafi (n. 1942) es dictador de Libia desde 1969. Gaddafi intentó establecer una república de masas, donde el pueblo se gobernara a sí mismo (Yamahiryya), pero con terror y sin libertad. Gaddafi expuso su pensamiento político en su conocido Libro verde (escrito entre 1975 y 1979). El Libro verde ha tenido el papel de Constitución en Libia (Libia no tiene Constitución). El Libro verde tiene 3 partes: Parte I: “La solución del problema de la democracia: La autoridad del pueblo”; Parte II: “La solución del problema económico: Socialismo”; Parte III: “La base social de la tercera teoría universal”. No hay referencia al islam. En el Libro verde, Gaddafi denuncia las falsas democracias que imponen “dictaduras”. Está escrito en árabe; muestro aquí una traducción en inglés, la mejor que he encontrado: Political struggle that results in the victory of a candidate with, for example, 51 per cent of the votes leads to a dictatorial governing body in the guise of a false democracy, since 49 per cent of the electorate is ruled by an instrument of government they did not vote for, but which has been imposed upon them. Such is dictatorship (…) The Green Book presents the ultimate solution to the problem of the instrument of government, and indicates for the masses the path upon which they can advance from the age of dictatorship to that of genuine democracy.” (The Green Book, Part I). Gaddafi escribe que tanto el hombre como la mujer son seres humanos y condena, a primera vista, la discriminación (que luego fomentará): “It is an undisputed fact that both man and woman are human beings. It follows, as a self-evident fact, that woman and man are equal as human beings. Discrimination against woman by man is a flagrant act of oppression without justification for woman eats and drinks as man eats and drinks; woman loves and hates as man loves and hates; woman thinks, learns and comprehends as man thinks, learns and comprehends. Woman, like man, needs shelter, clothing, and transportation; woman feels hunger and thirst as man feels hunger and thirst; woman lives and dies as man lives and dies.” (The Green Book, Part III). Las diferencias físicas entre el hombre y la mujer determinan, según Gaddafi, distintos papeles en la sociedad: aquí encontramos claramente una posición sexista y excluyente, disfrazada de una paternal “protección” hacia la mujer. El destino de la mujer es la maternidad. Todo lo que vaya en contra de la maternidad (incluida la educación de la mujer) es condenado: “Motherhood is the female’s function, not the male’s. Consequently, it is unnatural to separate children from their mothers. Any attempt to take children away from their mothers is coercion, oppression and dictatorship. The mother who abandons her maternity contradicts her natural role in life (…) A woman who needs work that renders her unable to perform her natural function is not free and is compelled to work by need, and “in need, freedom is latent” (…) To demand equality between them in any dirty work which stains her beauty and detracts from her femininity is unjust and cruel. Education that leads to work unsuitable for her nature is unjust and cruel as well (The Green Book, Part III). La mujer, por lo tanto, no debe de estudiar ni trabajar, ni desarrollarse como persona. Le está destinada solamente la maternidad, y debe de ser “protegida” por el hombre. El 27 de junio de 2011 la Corte Penal Internacional ordenó el arresto de Gaddafi por delitos de lesa humanidad contra el pueblo libio.

Libia se halla sumergida en una guerra civil desde el 15 de febrero de 2011. Trípoli se halla bajo el “control” de Gaddafi; Benghazzi, bajo el “control” de los rebeldes (el Consejo Nacional de Transición). Hasta la fecha, ha habido cerca de 13.000 muertos. La OTAN está metida hace casi 6 meses en una guerra que creía que iba a durar 6 días. ¿Qué hace la OTAN metida hasta el cuello en Libia? (La OTAN es la traducción española de NATO: North Atlantic Treaty Organisation, una alianza militar y política creada en 1949 y formada hoy por 28 países, que defiende el sospechoso lema “Peace & security: that’s our mission”). ¿Defiende la OTAN la democracia o lucha por su gran trozo de pastel con sabor a petróleo? No recuerdo a la OTAN interviniendo en ninguna de las dictaduras latinoamericanas (que sí tuvieron el apoyo directo de EEUU). Por poner unos pocos ejemplos: Paraguay (1954 – 1989): 4.000 muertos, 18.000 torturados, 1.5 millones de exiliados; Brasil (1964 – 1985): 475 muertos y desaparecidos; Paraguay (1973 – 1985): 288 muertos y desaparecidos, 6.000 torturados; Chile (1973 – 1990): 3.195 muertos y desaparecidos, 30.000 torturados y 1 millón de exiliados; Argentina (1976 – 1983): 30.000 muertos y desaparecidos, 500 hijos robados (de los cuales sólo 80 han recuperado su identidad).

El mundo árabe ha sido hasta hace poco enemigo de la democracia. La herencia tribal, la teocracia y la monarquía absoluta son muy fuertes y están muy arraigadas en los países árabes. El sufragio universal no se conoce en el mundo árabe. No veo a la OTAN interviniendo en los demás países árabes dictatoriales, con el fin de “defender la democracia o los derechos humanos”, ni con planes de intervenir. Occidente siempre veló por un mundo árabe “bajo control”, sin fuertes cambios, aunque injusto, dictatorial y corrupto. Pero ya todos sabemos que la OTAN está teñida de injusticias, contradicciones, oportunismos, hipocresía y, sobre todo, euros y dólares.

Siria – País de 19,5 millones de habitantes. Las protestas continúan. 1,2 millones de sirios siguen manifestándose contra el dictador Bashar al-Assad (n. 1965), el cual se halla en el poder desde 2000. Bashar al-Assad asumió el poder a la muerte de su padre, el dictador Hafez al-Assad (1930 – 2000), quien estuvo en el poder durante 29 años y quien llevó a cabo cambios, reformas y la masacre de Hama (1982), donde fueron asesinados cerca de 38.000 personas. En la Revolución siria de 2011, el gobierno ha empleado la tortura y ha atacado a los manifestantes, llamados por el gobierno “grupos terroristas armados”. El último ataque contra civiles por parte del gobierno ha sido hace 3 días, el 31 de julio de 2011, donde han muerto 62 personas. Hasta la fecha han muerto en Siria en la Revolución de 2011 cerca de 2.000 personas.

Yemen – País de 23,5 millones de habitantes. En Yemen la edad mínima para el matrimonio es 9 años (y no 15). La Constitución actual otorga derechos a las mujeres, que son prohibidos, en la práctica, por los hombres. Antes de la revolución, la mujer era sumisa; ahora, la mujer ha despertado y se ha sumado a las protestas, que se iniciaron el 27 de enero de 2011 y que siguen todavía. El pueblo pide la dimisión del dictador Ali Abdullah Saleh (n. 1942): dictador de Yemen del Norte de 1978 a 1990 y del Yemen reunificado desde 1990. El pasado 3 de junio Ali Abdullah Saleh sufrió un atentado en Sana donde resultó herido, pero del que sobrevivió. Hasta la fecha han muerto en Yemen en la Revolución de 2011 cerca de 1.200 personas.

¿Habrá después de todas estas revoluciones verdadera democracia? (con todas las carencias que la democracia supone: injusticia social, injusticia económica, desigualdades y explotación). La democracia, teniendo en cuenta la sociedad tribal y absolutista en la que se encuentra ahora la mayoría de los países árabes, sería, por el momento, un gran avance. ¿Obtendrá la mujer árabe musulmana sus derechos finalmente, en pleno siglo XXI, hasta hoy negados y mutilados? ¿Podrá recoger la mujer árabe musulmana, al fin, su dignidad (que hoy en día se arrastra por los suelos)?

Por otro lado, cabe decir que Occidente es reduccionista al máximo con Oriente. Occidente analiza minuciosamente la sociedad occidental y, por lo general, simplifica la sociedad oriental con interpretaciones inmediatas, simples y mecánicas. Para Occidente, Oriente no es mundo tranquilo ni coherente. El mundo árabe posee una extensión de 14 millones de km2 (como comparación: Europa posee 9 millones de km2 y China, 9 millones de km2). El mundo árabe sólo rompe su continuidad con Israel y las minúsculas ciudades españolas de Ceuta y Melilla. Existen tres grandes espacios: el Magreb, el Mashreq y la península arábiga. El mundo árabe comparte la lengua (con variantes), el islam y el legado. ¿Es la Primavera árabe una crisis más o el final de las crisis? El mundo árabe es una sucesión de crisis: 1) Desde finales del s. XIX (c. 1880) hasta el final de la PGM (1918): final dominio otomano. 2) Desde el período de entreguerras hasta 1948: pérdida de Palestina. 3) Desde 1948 hasta 1967: Nacimiento de Israel (aborto de Palestina) y Guerra de los 6 días (5 al 10 de junio de 1967: Israel contra Egipto, Jordania, Irak y Siria). 4) Desde 1967 hasta 1991: Guerra del Golfo (1990 – 1991: 34 países contra Irak, con la aprobación de la ONU). 5) Desde 1991 hasta ¿cuándo? ¿Cuándo acaba el 5º período de crisis? ¿El 11 de septiembre de 2001? ¿En el 2003, con la invasión de Irak? ¿En el 2010, con la gradual evacuación de Irak? ¿En el 2011, con la Primavera árabe? ¿Pueden resolverse todas las crisis en un solo golpe, en una sola primavera?

El pueblo árabe es un pueblo profundamente religioso, o se halla en un período histórico anclado aún en la religión. En mi opinión, la fe es un problema cultural y político, no existencial. Libertad y religión pública son incompatibles. Siguiendo a Michel Onfray (Traité d’athéologie, 2005), la religión debe de ser un asunto privado (al fin y al cabo, todos tenemos nuestras perversiones o neurosis, como dijo Freud en su genial Das Unbehagen in der Kultur (El malestar en la cultura, 1930), y no público. La Humanidad avanzará hacia la libertad en la medida en que se aleje de la religión. ¿Cómo puede el mundo árabe avanzar hacia la libertad si hay un fuerte referente musulmán, si la educación de los más jóvenes (que son los que luego votarán) es sólo religiosa? El futuro será definido por la educación que reciban hoy los niños y los jóvenes. Una educación laica, donde se estudien y conozcan otras culturas es básica para la paz y la tolerancia, para la libertad.

¿Podrá la Primavera árabe acabar con el fanatismo religioso que impregna la vida privada y la vida pública? ¿Existirá la posibilidad de empezar una nueva y libre generación con una educación laica y mixta, basada en valores éticos universales, basada, al fin y al cabo, en la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948)?

La Primavera árabe ha logrado, eso sí, lo más importante: acabar con el miedo. Ése es el primer paso para un posible cambio hacia una democracia real (si es que ello es posible en algún país del mundo), una democracia para todos y para todas.

Antonia Tejeda Barros, Madrid, 3 de agosto de 2011.

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¿Funciona el funcionario?

El funcionario es una de las peores cosas que ha engendrado España. El funcionario hace su trabajo no por convicción, sino por inercia. Por lo general, el funcionario anda siempre de mala leche, actúa como si estuviera haciendo favores y se esfuerza muy poco por ser amable o por dibujar en su rostro una simple sonrisa.

Hay muchos tipos de funcionarios, claro está, pero todos se asemejan entre sí. Poseen muchos defectos y muy pocas, poquísimas, cualidades: nunca critican el sistema, nunca se manifiestan, salvo en el caso de que les “toquen” su mensualidad. Entonces sí salen a la calle, sí que gritan, indignados. El sistema público español de educación y de sanidad son insuficientes en muchos sentidos, pero ellos, los funcionarios, jamás se quejan, jamás protestan. En el sistema público, aquél que tiene demasiadas ideas es mal visto o visto con recelo. El que vale es el transparente, el que no dice ni pío, el que se funde con la masa. Tener iniciativa y tener crítica es ponerse la soga al cuello: un verdadero suicidio.

El profesor que es funcionario, ya sea de Universidad o de Conservatorio es por lo general un profesor mediocre. No suele motivar a los alumnos ni tampoco se esfuerza por ello. No es genial ni admirable ni fascinante ni maravilloso. Es mediocre y lo sabe, pero tampoco le importa. Mientras no le quiten su paga, no se quejará. El profesor-funcionario raras veces se supera a sí mismo, simplemente está ahí. Si el profesor-funcionario se quedara sólo en su mediocridad, sería grave, pero no gravísimo. Lo que ocurre es que el profesor-funcionario no se queda sólo en su mediocridad, sino que es en muchos casos abusador con los alumnos, despectivo y despreciativo en las peores ocasiones y parece muchas veces disfrutar con los fracasos de sus alumnos (pareciera que necesitara calificar injustamente a sus alumnos para ser él mismo más). Al profesor-funcionario le es indispensable, por alguna extraña razón que no consigo entender- una relación lo más lejana posible con el alumno.

En el Conservatorio, un profesor de música que tenga demasiados conciertos no puede compaginar su trabajo. El sistema le pide que esté allí todos los días, pudriéndose y sin salir jamás a un escenario. Demasiados conciertos, demasiadas ausencias, son un peligro para el sistema público educativo. Así, los profesores de Conservatorio tocan menos y menos, pero están todos los lunes en su aula, haciendo ver que le enseñan algo a alguien.

Es verdad que se encuentran profesores excelentes en las universidades y conservatorios españoles, pero ésos son la excepción. La excepción con mayúsculas. Yo he conocido a algunos, pero a muy pocos.

Mi experiencia me ha enseñado que en Holanda los profesores están para ayudar; son respetuosos con los alumnos, se acercan mucho a los alumnos (invitan a los alumnos a su casa, siguen su educación en los cafés y bares, devienen guías / amigos / maestros de los alumnos), motivan a sus alumnos y se alegran por los éxitos de sus alumnos. Allí los profesores son excelentes profesionales en su ámbito, y son también excelentes profesores.

¿Qué le pasa a España? ¿Por qué el profesor es tan mediocre? ¿Es culpa del país, de la mentalidad, de los funcionarios, del sistema?

De los profesores podemos pasar a las enfermeras del sistema de sanidad público. Si no le gritan a uno, está uno de suerte. Yo una vez oí a una enfermera-funcionaria quejarse porque sus pacientes acabados de operar no la dejaban ni un momento tranquila pidiendo más morfina. “Son unos pesaos“, decía ella “No puedo ni ir a tomarme el café, porque les han cortado una pierna”. Yo no sabía si reírme o llorar. El genial Almodóvar, desde luego, no inventa nada: todo lo coge y recoge de la mismísima realidad española.

La enfermera, por lo general, apenas sabe leer. Saca sangre, pone anestesias, pone vacunas y no sabe absolutamente nada de medicina. ¿Alguna vez se habrá pasado horas indagando en internet, por pasión, por motivación, para saber de qué se compone la sangre, qué llevan las anestesias, para qué son las vacunas que pone? Lo dudo. En España, cada Comunidad Autónoma sigue un calendario diferente de vacunas, lo que puede crear confusión. A mi hija Yael le pusieron dos veces la misma vacuna, por error, porque la estúpida de la enfermera-funcionaria no se molestó en leer el calendario de vacunas de Andalucía cuando llegamos a Madrid. Su trabajo es poner vacunas. ¿Por qué no lee un poquito sobre ello? Uno, si no quiere salir perdiendo, tiene que informarse siempre a priori del trabajo que efectuará el funcionario y asegurarse de que el funcionario haga bien su trabajo. Es agotador.

Cuando nació mi hijo Itay, empezó a existir el llamado “cheque Zapatero”. Fuimos a registrar a nuestro hijo y a tramitar los 2.500 euros. La funcionaria de Información nos dijo que no podíamos optar al cheque porque yo no llegaba al mínimo de horas trabajadas. La muy estúpida se “confundió” con otra ayuda de 100 euros mensuales para la “mujer trabajadora” (es decir, la mujer trabajadora que trabaja con contrato -porque la que trabaja sin contrato no es, para el sistema, mujer trabajadora- y que además tiene que hacer un mínimo de horas porque si no no recibe la ayuda). Si nosotros no hubiéramos sabido con certeza que por ley nos correspondían los 2.500 euros por bebé nacido, nos hubiéramos ido y no hubiéramos recibido el “cheque Zapatero”. Le dije a la funcionaria-ignorante que estaba equivocada. Se encogió de hombros y siguió haciendo su “trabajo”. Entre paréntesis, quitarle esta ayuda a los padres ha sido lo peor que ha hecho Zapatero.

¿Cuántos millones de parados hay actualmente en España? Se dice que unos 5 millones. Si se suman todas aquellas personas que trabajan con contratos miserables, se alcanza una cifra mucho más alta. Hay mucha gente a quien no le importaría trabajar con una sonrisa, ser amable, ser motivador con sus alumnos y ser profesional. Pero los trabajos están ya “ocupados” por esta especie de ciudadano peculiar que es el funcionario.

Nietzsche ya describió (Crepúsculo de los ídolos) hace más de 100 años al funcionario. Me despido con sus geniales palabras:

De un examen de doctorado. -”¿Cuál es la tarea de todo sistema escolar superior?” – Hacer del hombre una máquina. -”¿Cuál es el medio para ello?” – El hombre tiene que aprender a aburrirse. -”¿Cómo se consigue eso?” – Con el concepto del deber. -”¿Quién es su modelo en esto?” – El filólogo: éste enseña a ser un empollón. -”¿Quién es el hombre perfecto?” – El funcionario estatal. -”¿Cuál es la filosofía que proporciona la fórmula suprema del funcionario estatal?” -La de Kant: el funcionario estatal como cosa en sí, erigido en juez del funcionario estatal como fenómeno.-”

Antonia Tejeda Barros, Madrid, 29 de junio de 2011.

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“Le deuxième sexe”

Escrito y publicado con gran éxito y explosión en 1949 por la genial Simone de Beauvoir (1908 – 1986), Le deuxième sexe, es uno de los gritos más célebres e importantes del movimiento feminista, una denuncia de la desigualdad de la mujer (aún vigente, en pleno s. XXI), una obra escrita con gran lucidez, fuerza y genio, bañada de reivindicación y, cómo no, de existencialismo: “La perspective que nous adoptons, c’est celle de la morale existentialiste. Tout sujet … n’accomplit sa liberté que par son perpétuel dépassement vers d’autres libertés; il n’y a d’autre justification de l’existence présente que son expansion vers un avenir indéfiniment ouvert.”

Siguiendo la filosofía existencialista (Sartre: L’être et le néant, 1943, L’existencialisme est un humanisme, 1946), el ser humano no posee naturaleza humana, sino una realidad humana, es decir, una condición humana. No existe por tanto la naturaleza “femenina”, sino una condición femenina. La primera y célebre frase del Capítulo I del Tomo II rompe con todo y es un grito existencialista a la libertad: “On ne naît pas femme: on le devient.”

En Pour une morale de l’ambiguïté (1947), Simone de Beauvoir escribe (Parte III, Capítulo 2: Liberté et libération):

“Vouloir la liberté, vouloir dévoiler l’être, c’est un seul et même choix; par là se définit une démarche positive et constructive de la liberté qui fait passer l’être à l’existence dans un mouvement sans cesse dépassé (…) il s’agit pour l’homme de poursuivre l’expansion de son existence et de récupérer comme absolu cet effor même.”

En Le deuxième sexe, Simone de Beauvoir analiza la condición de la mujer (histórica y presente) en la sociedad occidental.

Según de Beauvoir (Tomo I), nuestros “grandes” filósofos han menospreciado casi siempre a la mujer: según Pitágoras, hay un principio bueno que ha creado el orden, la luz y el hombre y un principio malo que ha creado el caos, las tinieblas y la mujer; Platón agradecía a los dioses primero por ser libre y no esclavo, segundo por ser hombre y no mujer; según Aristóteles, la mujer es hembra en virtud de una cierta falta de cualidades. La inferioridad y menosprecio de la mujer en las tres religiones monosteístas es harto conocida: Beauvoir nos muestra el misógeno Tanaj )תנך(: “Bendito sea Dios nuestro Señor y el Señor de todos los mundos por no haberme hecho mujer”.

La desigualdad de la mujer respecto del hombre es un fenómeno muy especial, raro y único, que no se puede comparar con otras clases de racismo, odio, descalificación o menosprecio. No se empezó a menospreciar a la mujer desde un momento concreto histórico, sino que a la mujer siempre se la ha menospreciado, desde los orígenes de la humanidad: “La majorité impose sa loi à la minorité ou la persécute. Mais les femmes ne sont pas comme les Noirs d’Amérique, comme les Juifs, une minorité: il y a autant de femmes que d’hommes sur la terre (…) c’est un événement historique qui a subordonné le plus faible au plus fort: la diaspora juive, l’introduction de l’esclavage en Amérique, les conquêtes coloniales sont des faits datés. Dans ces cas, pour les opprimés il y a eu un ‘avant’ (…) [Il y a un rapprochement] entre les femmes et le prolétariat … les prolétaires non plus  se sont pas en infériorité numérique et ils n’ont jamais constitué une collectivité séparée. Cependant à défaut d’un ‘événement’, c’est un développement historique qui explique leur existence (…) Il n’y a pas toujours eu des prolétaires: il y a toujours eu des femmes (…) aussi loin que l’histoire remonte, elles ont toujours été subordonées à l’homme (…) La femme a toujours été, sinon l’esclave de l’homme, du moins sa vassale; les deux sexes ne se sont jamais partagé le monde à égalité”.

El tomo I (con el subtítulo Les faits et le mythes) se publicó en junio de 1949 y el tomo II (con el subtítulo L’expérience vécue) se publicó en noviembre de 1949. El tomo II consta de una introducción, 4 partes (14 capítulos) y una conclusión. Las partes se titulan “Formation, Situation, Justifications, Vers la libération“.

Simone de Beauvoir cuenta en La force des choses I (1963) cómo el libro fue concebido: “… presque fortuitement; voulant parler de moi, je m’avisai qu’il me fallait décrire la condition féminine”. El título fue meditado por Simone de Beauvoir, Sartre y Jacques-Laurent Bost (co-fundador de Les Temps Modernes): “Je suggérai: L’Autre sexe? Non. Bost proposa: Le Deuxième Sexe et réflexion faite, cela convenait tout à fait”. Le deuxième sexe está dedicado “à Jacques Bost“.

El hombre en tanto sujeto, considera a la mujer como un objeto, como el otro. Simone de Beauvoir descubre a los 40 años esta injusticia del mundo que siempre ha existido y que muchas veces pasa desapercibida. En La force des choses escribe que no niega que haya diferencias entre el hombre y la mujer, pero que estas diferencias son de orden cultural y no natural. En Le deuxième sexe, Chapitre III: L’initiation sexuelle, sin embargo, parece defender que hay diferencias naturales, es decir, biológicas, que condicionan los comportamientos del hombre (liderazgo) y de la mujer (sumisión):

“La situation est ici profondément différent pour l’homme et pour la femme, à la fois du point de vue biologique, social et psychologique. Pour l’homme, le passage de la sexualité infantile à la maturité est relativement simple (…) L’érotisme de la femme est beaucoup plus complexe et il reflète la complexité de la situation féminine (…) À la fois le destin anatomique et les moeurs confèrent à l’homme le rôle d’initiateur (…) La jeune fille a besoin de l’homme pour que son prope corps lui soit révelé: sa dépendance est beaucoup plus profonde”

El hombre posee una fisionomía sexual hacia fuera (el pene), que se ve, que “ataca”, que toma la iniciativa, que es activa, a diferencia de la mujer, que tiene una fisionomía sexual hacia dentro (el clítoris y la vagina) que no se ve, que “se resigna”, que espera, que es pasiva.

Parece ser que Simone de Beauvoir defendiera, pues, unas diferencias naturales (biológicas) que afectan directamente el error cultural, social y religioso de la opresión de la mujer desde siempre. Esto no quiere decir que el esfuerzo por llegar a la igualdad de derechos sea imposible, pero sí que sería más difícil, requeriría un esfuerzo cultural y social mayor. A mi juicio, la concepción que se tiene de la sexualidad humana es puramente cultural. Nuestra cultura, la historia, las costumbres, la religión, condicionan enormemente la sexualidad. La cultura nos reprime (Freud: El porvenir de una ilusión, 1927, El malestar en la cultura, 1930) y por supuesto nos reprime la religión (Nietzsche: El Anticristo -escrito en 1888, publicado en 1895-, Crepúsculo de los ídolos -escrito en 1888, publicado en 1889-). Hay que romper con la cultura, las costumbres y, sobre todo, con la religión. Sólo entonces podrán el hombre y la mujer desenvolverse libremente en su sexualidad.

Según Nicole Pellegrin (Écrits féministes de Christine de Pizan à Simone de Beauvoir, 2010), los dos aspectos controvertidos y esenciales de Simone de Beauvoir son su feminismo y su ateísmo. Le deuxième sexe continúa hoy creando polémica.

ENFANCE / Simone de Beauvoir hace una importante aclaración en su introducción al Tomo II: “Quand j’emploie les mots “femme” ou “féminin” je ne me réfère évidemment à aucun archétype, à aucune immuable essence; après la plupart de mes affirmations it faut sous-entendre “dans l’état actuel de l’éducation et des moeurs”. Il ne s’agit pas ici d’énoncer des vérités éternelles mais de décrire le fond commun sur lequel s’enlève toute existence féminine singulière”.

En Le deuxième sexe (II), de Beauvoir describe cómo las mujeres están empezando a destronar el mito de la feminidad, aunque muy lentamente, puesto que viven en un mundo “femenino”, criadas por mujeres y con un destino (el matrimonio) que les subordina al hombre.

La civilización elabora este producto intermedio entre el macho y el castrado que recibe el nombre de femenino. La mujer es considerada como el “otro”.

El órgano sexual de la mujer (el clítoris) se halla escondido. “… elles n’attirent pas son attention sur cet organe secret, dont on ne voit que l’enveloppe … en un sens, elle n’a pas de sexe”. El psicoanálisis ha discutido mucho el “concepto de castración” femenino.

LA JEUNE FILLE / Según de Beauvoir, la niña ha estado mutilada durante toda su infancia. La juventud se le aparece como una transición, a la espera del hombre. El matrimonio es una carrera honorable que permite a la mujer realizarse como amante y como madre. Para la mujer hay un divorcio entre su condición humana y su vocación femenina.

La mujer considera al hombre como lo esencial, en cambio el hombre considera a la mujer como lo contingente. Para la joven, la trascendencia erótica consiste en devenir un objeto.

L’INITIATION SEXUELLE / En el acto sexual, el hombre tiene (como en la mayoría de los animales) el rol agresivo (con la excepción de la mantis religiosa, que devora la cabeza del macho en el momento de la cópula).

En todas las relaciones sexuales (matrimonio, fuera del matrimonio, prostitución), la mujer se da y el hombre toma a la mujer. El hombre dice que “ha poseído”, “ha tomado” a la mujer.

El hombre burgués puede tener amantes de clases inferiores, pero para una mujer burguesa tener relaciones sexuales con un hombre de clase obrera es degradante. Los americanos blancos del sur (que eran muy racistas) podían siempre acostarse con una mujer negra; al revés era impensable.

La mujer no es naturalmente pasiva, sino que “se hace” pasiva. La mujer es apasionada, activa, pero cuando “se entrega” al hombre, deviene pasiva: “Le désir et la volupté exigent d’elle comme du mâle une dépense vitale; réceptif, le besoin féminin est en un sens actif (…) Se faire objet, se faire passive c’est tour autre chose qu’être un object passif…”.

La virginidad es muy valorada; perderla fuera del matrimonio está considerado deshonesto. En la relación sexual, el cariño, la ternura y el amor del hombre son primordiales para la mujer. Una mujer que ha sido tratada sin cariño o violentamente por su marido o su amante, tendrá un complejo de inferioridad difícil de superar.

LA LESBIENNE / Gregorio Marañón (1887 – 1960) consideraba que la sexualidad del hombre está conseguida, en cambio, la de la mujer heterosexual se queda a medio camino; la mujer lesbiana poseería, según él, una libido tan fuerte como la del hombre. Según Simone de Beauvoir, esto es absurdo. Jerarquizar las libidos masculinas y femeninas no tiene sentido.

La homosexualidad puede ser para la mujer una manera de huir de su condición o una manera de asumirla. Se puede decir que naturalmente toda mujer es homosexual (la adolescente ve el cuerpo del hombre con cierta repulsión, y encuentra bello el cuerpo de la mujer).

Simone de Beauvoir critica la división en dos tipos de mujeres lesbianas: las “masculinas” (que quieren imitar al hombre) y las “femeninas” (que tienen miedo del hombre). Este error se basa en la falsa creencia de que es natural para la mujer ser una mujer “femenina”; esto es un producto de la sociedad: “… la “vraie femme” est un produit artificiel que la civilisation fabrique comme naguère on fabriquait des castrats”.

LA FEMME MARIÉE / El destino que la sociedad propone tradicionalmente a la mujer es el matrimonio.  El matrimonio se presenta de una manera muy diferente para el hombre y para la mujer.

Primitivamente, la mujer era dada por hombres (su padre, sus hermanos) a otros hombres. El matrimonio integraba la mujer a la colectividad. Si la mujer no se casaba, era despreciada. Para el hombre, casarse es expandirse; para la mujer, casarse es existir. “… la jeune fille apparaît-elle comme absolument passive; elle est mariée, donnée en mariage par ses parents. Les garçons se marient, ils prennent femme. Ils cherchent dans le mariage une expansion, une confirmation de leur existence mais non le droit même d’exister”.

El acto sexual es un servicio que la mujer da al hombre. El cuerpo de la mujer es un objeto que se compra.

Hoy en día una mujer sola, incluso si es independiente económicamente, es un ser socialmente incompleto.

LA MÈRE / En la sociedad, la mujer cumple su destino fisiológico al ser madre. El hecho de que el aborto sea ilegal hace desgraciadas a muchísimas mujeres, que se ven forzadas a practicar el aborto clandestinamente en condiciones miserables, poco higiénicas y poco seguras. Muchas de ellas sufren grandes traumas físicos y psicológicos o mueren. Simone de Beauvoir denuncia que la sociedad defienda los derechos del embrión y se desinterese totalmente por los recién nacidos; se penaliza a las mujeres que abortan y no se mejora la asistencia pública.

En el norte de África, la mujer árabe no tiene la posibilidad de abortar. De los 10 niños que la mujer tiene, mueren 7 u 8, y a nadie parece importarle, porque las condiciones miserables de la maternidad han acabado con el sentimiento maternal.

Las razones morales contra el aborto legal se reducen a un argumento católico. La Iglesia autoriza la muerte de miles de hombres (en las guerras y con la pena de muerte) y defiende los fetos. Pero todos conocemos las contradicciones e injusticias de la Iglesia.

Los hombres en general se toman el aborto a la ligera, ven el aborto como una responsabilidad solamente de la mujer. Esto destroza muchas parejas y genera odio contra el hombre. Simone de Beauvoir cita experiencias traumáticas de varias mujeres que han se han visto forzadas a realizar el aborto clandestinamente.

En 1971, Simone de Beauvoir dirige junto a Jean Moreau el Manifeste des 343, firmado por 343 mujeres que confiesan haber abortado bajo condiciones peligrosas. Reclaman el aborto libre, gratuito y seguro. Cuatro años más tarde, en 1975, se declara legal el aborto en Francia.

LA VIE DE SOCIETÉ / La sociedad pide a la mujer que devenga un objeto erótico.

PROSTITUÉES ET HÉTAÏRES  / Según Simone de Beauvoir, el matrimonio y la prostitución se diferencian en el precio y la durada del contrato. Para ambos el acto sexual es un servicio. La gran diferencia es que la mujer casada, aunque esté oprimida como mujer, es respetada como persona; la prostituta no tiene apenas derechos y en ella se resume la esclavitud femenina.

DE LA MATURITÉ À LA VIEILLESSE / La mujer vive de una manera más brusca la pubertad (menstruación), la iniciación sexual y la menopausia que el hombre. La mujer tiende a luchar contra la vejez.

SITUATION ET CARACTÈRE DE LA FEMME / Las mujeres no constituyen una sociedad autónoma y cerrada, sino que vivien en una sociedad gobernada por hombres, donde ocupan un lugar subordinado.

La mujer es calificada de “niña eterna”. También se ha llamado a los esclavos, a los indígenas colonizados y a los obreros “niños grandes”.

La mujer en general es conservadora. Durante la Guerra de Secesión, las mujeres eran grandes defensoras de la esclavitud; en Francia por lo general estuvieron en contra de la Comuna.

L’AMOUREUSE / La palabra “amor” no significa lo mismo para el hombre que para la mujer. Esto genera graves malentendidos. Para el hombre, la mujer amada es un añadido a su existencia; para la mujer, el amor lo abarca todo. La mujer se funde en el amor, se anula, necesita a un amo para existir. La mujer no ha empezado a reivindicar su independencia como ser humano. El amor es para la mujer como una religión. La mujer se enamora del amor.

La mujer, de pequeña, está integrada en la comunidad, no excluida. Se siente querida y protegida. La mujer adulta desea en el fondo revivir su infancia, encontrar esa seguridad y acepta que el hombre la llame niña, pequeña, bebé… cariñosamente:

“Ce rêve infantile hante quantité d’amours féminines; la femme est heureuse que l’amant l’appelle “ma petite fille, mon enfant chérie”; les hommes savent bien que ces mots: “Tu as l’air d’une toute petite fille”, sont parmi ceux qui touchent le plus sûrement le cœur des femmes.”

La mujer busca la protección del hombre para no tener que pensar en ella, para olvidarse de sí misma, para no existir. Pero ese sueño de negación, de no existir, es en realidad una fuerte voluntad de ser.

En Entretiens avec Jean-Paul Sartre août-septembre 1974, (entrevista de Simone de Beauvoir a Sartre en Roma), Simone de Beauvoir le pregunta a Sartre, entre muchos otros temas, por la mujer. Sartre confiesa que él se consideraba más inteligente que todas las mujeres con las que había mantenido relaciones en el pasado, pero que, para él, la inteligencia es un desarrollo de la sensibilidad y las mujeres no han podido desarrollar esta sensibilidad por culpa de las condiciones sociales. La sensibilidad original es la misma entre el hombre y la mujer. Si la mujer está en un posición inferior (debido a las circunstancias) no quiere decir que sea inferior:

“Simone de Beauvoir – Vous avez toujours voulu au contraire faire progresser les femmes, les faire lire, les faire discutir.

Jean-Paul Sartre – En partant de l’idée qu’elles devaient arriver au même degré qu’un homme très intelligent; qu’il n’y avait aucune différence intellectuelle ou morale entre les femmes et les hommes.

“Simone de Beauvoir – Et qu’en tout cas, si elles étaient à un stade inférieur, ça ne leur donnait à elles en particulier aucune infériorité. Ça je sais, vous n’avez jamais pensé aucune femme comme inférieure.

Jean-Paul Sartre – Jamais.”

En la 4ª parte (Vers la libération), Simone de Beauvoir escribe que las libertades cívicas se quedan en la abstracción si no son acompañadas de la libertad económica. Mediante el trabajo, la mujer puede separarse del hombre. El trabajo da libertad, pero no en la sociedad capitalista. En la sociedad capitalista, la mayoría de los trabajadores son explotados. La estructura social no ha cambiado profundamente para que la condición femenina evolucione. Sólo en la sociedad comunista, la mujer puede ser libre asegurando primero su trabajo. En la sociedad capitalista la mujer puede trabajar, pero continúa siendo una esclava en un mundo de hombres. La mujer se evade de su amante gracias a su trabajo, y se evade de su trabajo gracias a su amante. Sin embargo, existe una minoría de privilegiadas que encuentra en su profesión una autonomía económica y social (aunque esta libertad aún se encuentra a medio camino).

Denunciar la dependencia de la mujer es ya una liberación.

La mujer intelectual sabe que la mujer sufre, que la mujer es una conciencia, un sujeto (y no un objeto). Los hombres empiezan a participar en la nueva condición de la mujer.

Sin embargo, a pesar de que la mujer haya empezado a trabajar, sigue sintiéndose frustrada en sus relaciones sexuales y sentimentales. La mujer acarrea muchas decepciones, humillaciones, arrepentimientos y rencores que no se encuentran, por lo general, en el hombre.

La maternidad es casi imposible de asumir libremente. Esto se debe a la ilegalidad de la contraconcepción y del aborto (año 1949 en Francia), y a la dificultad de compaginar la maternidad con una carrera (aún presente, en el año 2011 en los países llamados ricos).

La mujer independiente encuentra su equilibrio a un precio muy alto (concesiones, sacrificios y malabarismos), que le trae una tensión permanente.

Simone de Beauvoir analiza de una manera genial por qué ha habido tan pocas mujeres en la historia del arte, la literatura y la filosofía. La mujer está aún sorprendida de verse admitida recientemente en el mundo del arte y del pensamiento. En el pasado, la mujer no podía vivir experiencias ricas que pudiera luego plasmar en el arte; estaba demasiado “ocupada” en su esclavitud.

Simone de Beauvoir nombra a Willa Cather, Edith Wharton, Dorothy Parker, Katherine Mansfield, Colette, Emily Brontë, Virginia Woolf, Mary Webb, Marie Bashkirtseff … como pocos ejemplos de mujeres escritoras y artistas.  Ninguna mujer, sin embargo, ha escrito El proceso (Kafka), Moby Dick (Herman Melville), Ulysses (James Joyce), Seven Pillars of Wisdom: A Triumph (T. E. Lawrence). La mujer no puede hablar de la condición humana, puesto que apenas la está asumiendo:

“Les hommes que nous appelons grands sont ceux qui -d’une façon ou de l’autre- ont chargé leurs épaules du poids du monde … ils ont réussi à le recréer ou ils ont sombré; mais d’abord ils ont assumé cet énorme fardeau. C’est là ce qu’aucune femme n’a jamais fait, ce qu’aucune n’a jamais pu faire. Pour regarder l’univers comme sien, pour s’estimer coupable de ses fautes et se glorifier de ses progrès, il faut appartenir à la caste des privilégiés”.

“La femme libre est seulement en train de naître”.

Rimbaud escribe (en una carta a Pierre Demeny): “Les poètes seront! Quand sera brisé l’infini servage de la femme, quand elle vivra pour elle et par elle, l’homme -jusqu’ici abominable- lui ayant donné son renvoi, elle sera poète elle aussi!”

CONCLUSIÓN / La humanidad es un devenir histórico. El opresor nunca encuentra en el oprimido un cómplice; sólo en el caso del hombre y la mujer se da esta complicidad, esta sumisión.

¿Es suficiente que las leyes, instituciones, costumbres, opiniones y el contexto social cambien para que hombres y las mujeres se asemejen? Hay quien dice que las mujeres siempre serán mujeres. Decir esto es admitir que la mujer de hoy es una creación de la naturaleza. En la colectividad humana nada es natural: la mujer es, pues, un producto de la civilización. La mujer no se define por sus hormonas.

No sólo es necesario asumir una independencia económica de la  mujer, sino que hay que cambiar la moral, la sociedad, la cultura.

Si las niñas tuviera las mismas oportunidades que los niños, jugaran a los mismos juegos, persiguieran un mismo sueño… el “complejo de Edipo” y el “complejo de castración” se modificarían profundamente.

“Le fait d’être un être humain est infiniment plus important que toutes les singularités qui distinguen les êtres humaines”. Yo digo: esto no va dirigido solamente a los hombres y mujeres machistas, sino también a todos aquellos que defienden discursos tan bajos, mediocres e inaceptables como el racismo, la xenofobia, la homofobia, el fanatismo religioso, el nacionalismo y cualquier tipo de separatismo.

Por encima de sus diferencias naturales, los hombres y las mujeres deben afirmar su fraternidad.

Cuando la esclavitud de la mitad de la humanidad sea abolida y todo el sistema de hipocresía que la esclavitud implica desaparezca, la pareja hombre-mujer encontrará su verdadera figura.

CONDICIONES DE LA MUJER DE LA ÉPOCA / Éliane Lecarme-Tabone (Le Deuxième Sexe de Simone de Beauvoir, 2008), comenta y explica la obra de Simone de Beauvoir y aporta información valiosísima sobre la obra, la autora y la época. La postguerra es un momento de transición para la condición femenina. El sufragio universal se instaura en Francia sólo en 1944 (el sufragio universal empezó a implantarse muy tarde en la penosa historia de la humanidad: la mayoría de los países sólo lo vio en pleno siglo XX: Países Bajos: 1919, Reino Unido: 1928, España: 1931, Japón: 1945, EEUU: 1965, Chile: 1970, Sudáfrica: 1994). El Código Civil napoleónico de 1804 hace de la mujer casada una eterna menor, obligada a pedir consentimiento a su marido para casi todo (Artículo 213: “… le mari doit protection à sa femme, la femme obéissance à son mari”). La mujer sólo podrá abrir libremente una cuenta bancaria en 1965. La tutela parental es del hombre hasta 1970, año en que se comparte con la mujer. La contraconcepción es prohibida hasta 1967 y el aborto sólo es legal (bajo ciertas condiciones) en 1975. En cuanto a la educación, en 1880 se implanta la enseñanza secundaria para la mujer en Francia. En 1881, la mujer puede estudiar medicina en la Universidad y en 1900, leyes. Sólo en 1924 se unifican los programas de educación para el hombre y para la mujer. La enseñanza mixta sólo es generalizada en los años 60.

SIMONE / La vida de Simone de Beauvoir fue apasionante. Tuvo una relación amorosa con Jean-Paul Sartre durante 51 años (desde que se conocieron en 1929 hasta la muerte de Sartre, en 1980). Sartre era su “amour nécessaire” y todas las demás relaciones que ambos vivieron fueron sus  “amours contingentes”, según ella.

Simone de Beauvoir escribe su primera novela entre 1935 y 1937 y tanto Gallimard como Grasset rechazan la publicación (se publicará en 1979 bajo el título Quand prime le spirituel). En 1943 publica L’Invitée, con gran éxito. Funda en 1945 junto a Sartre y otros intelectuales de izquierda la revista política, literaria y filosófica Les temps modernes. Viaja a varios países comunistas. Se entrevista con Che Guevara y Fidel Castro. En 1947 inicia una relación amorosa con el escritor norteamericano Nelson Agren, que durará más de 15 años (Simone de Beauvoir está enterrada con el anillo de Agren). Se consagra como escritora gracias a Le deuxième sexe. El Vaticano, como era de esperar, lista de inmediato la obra en su penoso Index Librorum Prohibitorum (más tarde la obra completa de Sartre estará también listada en el Index -¡Un aplauso por la ceguera y mediocridad de la Iglesia!).

De 1952 a 1959 vive con Claude Lanzmann: escritor, periodista, director de cine y creador del espeluznante y genial documental de 9 horas y media titulado Shoah )שואה(,1985, sobre el exterminio de los judíos de Europa en los campos de concentración nazis, realizado sin ninguna fotografía ni vídeo de la época, y con testimonios desgarradores de sobrevivientes, testigos, nazis y algún historiador. Claude Lanzmann asume la dirección de la revista Les temps modernes a la muerte de Simone de Beauvoir. En 1954 de Beauvoir gana el Prix Goncourt por su novela Les Mandarins.

Simone de Beauvoir muere en París, a los 78 años, rodeada de su hija adoptiva, Sylvie Le Bon de Beauvoir, y de Claude Lanzmann. A su funeral asisten más de 5.000 personas. Está enterrada junto a Sartre, en Montparnasse. Nos ha dejado una exquisita, escandalosa e interesante obra literaria, autobiográfica y filosófica.

En una interesantísima entrevista hecha a Sartre por Radio Canadá a cargo de Claude Lanzmann y Madeleine Gobeil, Sartre define el hombre intelectual como un hombre dedicado a su trabajo y comprometido con su época. En este sentido, Sartre y Simone de Beauvoir fueron enteramente intelectuales. Tanto sus obras como sus vidas fueron fascinantes y comprometidas.

FEMINISMO / El hombre y la mujer en general siempre vieron la emancipación de la mujer como algo alarmante. Los aforismos de Schopenhauer contra la mujer son numerosísimos; escribe: “Las mujeres son el sexus sequior (el segundo sexo), inferior al masculino en todo respecto; uno debe perdonar sus defectos, pero rendirles veneración es sumamente ridículo y nos degrada ante sus ojos”; “Lo que hace a las mujeres tan apropiadas como nodrizas y educadoras de nuestra infancia es precisamente el hecho de ser ellas mismas pueriles, tontas y poco perspicaces; … permanecen toda su vida como niñas grandes, una suerte de estado intermedio entre el niño y el hombre adulto, paradigma del verdadero ser humano”; “La naturaleza muestra una inequívoca predilección por el sexo masculino. Éste lleva la delantera en fuerza y belleza; cuando se trata de obtener satisfacción sexual, la parte masculina sólo obtiene placer, mientras que del lado femenino caen sólo lastre y desventajas”.

Nietzsche escribe (Ecce homo: “Por qué escribo yo libros tan buenos“, 1888): “La lucha por la igualdad de derechos es incluso un síntoma de enfermedad (…) Cuando más mujer es la mujer, tanto más se defiende con manos y pies contra los derechos en general (…) “Emancipación de la mujer”, -esto representa el odio instintivo de la mujer mal constituida, es decir, incapaz de procrear, contra la mujer bien constituida (…) Al elevarse a sí misma como “mujer en sí”, como “mujer superior”, como “mujer idealista”, quiere rebajar el nivel general de la mujer; ningún medio más seguro que esto que estudiar bachillerato, llevar pantalones y tener los derechos políticos del animal electoral. En el fondo las mujeres emancipadas son las anarquistas en el mundo de lo “eterno femenino”, las fracasadas, cuyo instinto más radical es la venganza”.

El término “feminismo” surgió en Francia a finales del siglo XIX.

Algunos hombres y mujeres (muy pocos) vieron en la mujer un ser que merecía los mismos derechos del hombre, y reivindicaron sus derechos. Muchos de los que defendieron los derechos de la mujer, se pronunciaron también contra el esclavismo y el racismo.

Christine de Pisan (1364 – 1430): Le Livre de la Cité des Dames (1405): defiende la igualdad entre sexos y el acceso de las mujeres a la educación; defiende el cuerpo de la mujer y denuncia la violación.

Marie Le Jars de Gournay (1565 – 1645): Égalité des hommes et des femmes (1622) y Grief des dames (1626): “Bienheureux es-tu, Lecteur, si tu n’es point de ce sexe qu’on interdit de tous les biens, le privant de la liberté … qu’on interdit encore à peu près de toutes les vertus…”

François Poulain de La Barre (1647 – 1725): De l’égalité des deux sexes (1673): la igualdad entre sexos es condición necesaria para cualquier otra igualdad e imprescindible para acabar con los males de la sociedad; escribió también De l’education des dames pour la conduite de l’esprit dans les sciences et dans les moeurs (1674) y De l’excellence des hommes contre l’égalité des sexes (1675). La desigualdad entre sexos es un prejuicio (la mente, que piensa y siente, no tiene sexo). Simone de Beauvoir cita a Poulain de la Barre a modo de epígrafe al principio del Tomo I de Le deuxième sexe: “Tout ce qui a été écrit par les hommes sur les femmes doit être suspect, car ils sont à la fois juge et partie”.

Condorcet (1743 – 1794): Sur l’admission des femmes au droit de cité (1790). Condorcet fue uno de los máximos defensores de la razón ilustrada, la tolerancia y la igualdad para todos, sin excepciones.

Olympe de Gouges (1748 – 1793) escribe en 1791 la Déclaration des droits de la femme et de la citoyenne (dos años después de que se publicara la  Déclaration des droits de l’homme et du citoyen, 1789). Murió guillotinada.

Mary Wollstonecraft (1759 – 1797): A Vindication of the Rights of Woman (1792). Wollstonecraft escribe en la Introducción: “I have sighed when obliged to confess, that either nature has made a great difference between man and woman, or that the civilization which has hitherto taken place in the world has been very partial (…) the neglected education of my fellow-creatures is the grand source of the misery I deplore (…) My own sex, I hope, will excuse me, if I treat them like rational creatures, instead of flattering their fascinating graces, and viewing them as if they were in a state of perpetual childhood, unable to stand alone (…) I wish to persuade women to endeavour to acquire strength, both of mind and body …”

John Stuart Mill (1806 – 1873) escribió The Subjection of Women (escrito en 1860 – 61, publicado en 1869), con la participación de la hija de su mujer Helen Taylor (activista feminista), donde defiende una absoluta igualdad legal entre ambos sexos. La desigualdad de los sexos es un grave impedimento para el desarrollo de la especie. La pérdida de la mitad del talento de la humanidad es muy grave.

Madeleine Pelletier (1874 – 1939): La femme en lutte pour ses droits (1908), L’émancipation sexuelle de la femme (1911), Le Droit à l’avortement (1913), L’éducation féministe des filles (1914): “L’observation des petits enfants dans leur jeux montre que, au début de la vie, la mentalité est la même dans l’un et l’autre sexe (…) La mère féministe devra donc tâcher d’habiller sa petite fille en garçon. Les habits masculins auront la plus heureuse influence sur le caractère de l’enfant (…) Notre petite fille devra recevoir une éducation physique (…) Les livres seront choisis avec soin (…) on evitera Cendrillon qui exalte la coquetterie  (…) on fera lire Jules Verne (…) Comme modèle intellectuel, on proposera Stuart Mill…”

Clara Campoamor (1888 – 1972): impulsora del sufragio universal en España (conseguido en 1931): El voto femenino y yo (1936).

El movimiento feminista se divide en tres “olas”: la primera ola (ss. XIX y principios del s. XX) lucha por el derecho a voto de la mujer; la segunda ola (década de 1960) lucha por los derechos legales, sociales y económicos de la mujer; la tercera ola (década de 1990 hasta el presente) sigue luchando por los derechos de la mujer, siguiendo las ideas de la segunda ola y combatiendo sus fracasos.

Después de Le deuxième sexe, el feminismo produce Sexual Politics (1969) de Kate Millett, The Dialectic of Sex (1970) de Shulamith Firestone, Speculum. De l’autre femme (1974) de Luce Irigaray, Hacia una crítica de la razón patriarcal (1985) de Celia Amorós, Gender Trouble: Feminism and the Subversion of Identity (1990) de Judith Butler, Situating the Self: Gender, Community and Postmodernism in Contemporary Ethics (1992) de Seyla Benhabib, Revaluing French Feminism: Critical Essays on Difference, Agency, and Culture (1994), de Nancy Fraser & Sandra Bartky, Becoming the Third Wave (artículo publicado en 1992) de Rebecca Walker, Intersecting Voices (1997) de Iris Marion Young… con todo, la literatura feminista es bastante reducida. Hay una gran desproporción  entre las pocas obras que se publican y los miles de millones de mujeres a las cuales se les niega la libertad.

LA MUJER HOY / La desigualdad entre géneros continúa siendo un problema a nivel mundial. El salario de la mujer es un 30 % inferior al del hombre. Según el Banco Mundial, el objetivo de reducir la brecha de género para 2015 es difícil del alcanzar. Aunque la mujer haya alcanzado logros en derechos sociales, económinos y jurídicos en los últimos 50 años (educación, esperanza de vida), en ningún país del mundo tiene el mismo sueldo que el hombre y persiste la desigualdad de género. Las mujeres ocupan el 10 % de los escaños.

Por otro lado (sumándose a este deprimente cuadro de injusticia y desigualdad que sufre la mujer), están las cifras de la pobreza, miseria e injusticia mundial (que afecta a hombres, mujeres, niños y niñas):

Según la ONU, la mayoría de la población mundial es pobre: de los 6.900 millones habitantes del planeta, 1.000 millones vive en la pobreza extrema (menos de 1 dólar al día), 1.500 millones viven con menos de dos dólares al día (la mayoría son mujeres) y 2.500 millones viven en una pobreza relativa. El 20 % de la población controla el 90 % de la riqueza mundial. Más de 875 millones de adultos son analfabetos (2/3 partes son mujeres), medio millón de mujeres muere cada año durante el embarazo o el postparto…

En cuanto al feminismo, hay que luchar dentro y fuera de casa, educar a nuestros hijos en unos valores de igualdad, respeto, solidaridad, dignidad y libertad, y esperar que, allá fuera, los políticos e instituciones, el hombre y la mujer hagan lo mismo. Hay que transformar la cultura y la sociedad, romper con la tradición, las costumbres (y la religión) y liberar a la mujer de la esclavitud. En palabras de Stuart Mill: la emancipación de la mujer es necesaria para que la humanidad progrese moral e intelectualmente.

Antonia Tejeda Barros, Madrid, 8 de junio de 2011.

Bibliografía

Beauvoir, Simone de: Le deuxième sexe I,  Éditions Gallimard (Folio Essais), France, 2010.

Beauvoir, Simone de: Le deuxième sexe II,  Éditions Gallimard (Folio Essais), France, 2010.

Beauvoir, Simone de: Pour une morale de l’ambiguïté, Éditions Gallimard (Folio Essais), France, 2008.

Beauvoir, Simone de:  Entretiens avec Jean-Paul Sartre août-septembre 1974 (La cérémonie des adieux suivi de Entretiens avec Jean-Paul Sartre août-septembre 1974), Éditions Gallimard (Folio), France, 2008.

Lecarme-Tabone, Éliane: Le Deuxième Sexe de Simone de Beauvoir, Éditions Gallimard, France, 2008.

Muñoz, Jacobo (dirección): Diccionario Espasa Filosofía (artículo “Feminismo”, Ángeles J. Perona), Editorial Espasa Calpe, S. A., Madrid, 2003.

Nietzsche, Friedrich: Ecce homo, Alianza Editorial, S. A., Madrid, 2008.

Pellegrin, Nicole: Écrits féministes de Christine de Pizan à Simone de Beauvoir, Éditions Flammarion, Paris, 2011.

Schopenhauer, Arthur: El arte de tratar con las mujeres (título y selección de Fabio Morales), Alianza Editorial, S. A., Madrid, 2011.

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El malestar en la cultura

El malestar en la cultura (Das Unbehagen in der Kultur) es considerada una de las obras más críticas e influyentes del s. XX. Se publica en 1930, el mismo año que La rebelión de las masas, de Ortega y Gasset.

Existe un antagonismo entre los instintos del individuo (el instinto de Eros y el instinto de muerte) y la represión que impone la cultura. La cultura vela por la comunidad, protege al hombre de la destrucción, a costa de la libertad individual (represión de las pulsiones sexuales y agresivas) y genera culpa, sufrimiento y malestar al individuo.

A parte de El malestar en la cultura, Freud expone sus tesis demoledoras y explosivas sobre la cultura y la humanidad en Tótem y tabú (Totem und Tabu, 1913),  El porvenir de una ilusión (Die Zukunft einer Illusion, 1927), ¿Por qué la guerra? (Warum Krieg?, 1933) y Moisés y la religión monoteísta (Der Mann Moses und die monotheistische Religion, 1939).

Según Edward Said (Freud and the non-europeans, 2003), Freud fue un explorador de la mente y un arqueólogo del pasado olvidado. Su pensamiento sigue hoy vigente y abre las puertas a nuevas tesis: “Freud is a remarkable instance of a thinker for whom scientific work was, as he often said, a kind of archaeological excavation of the buried, forgotten, repressed and denied past (…) Freud was an explorer of the mind, of course, but also, in the philosophical sense, an overturner and a re-mapper of accepted or settled geographies and genealogies (…) That we, different readers from different periods of history, with different cultural backgrounds, should continue to do this in our readings of Freud strikes me as nothing less than a vindication of his work’s power to instigate  new thought…

En Freud y el porvenir (conferencia de 1936 pronunciada en Viena por Thomas Mann), Mann califica a Freud de “investigador genial (…) fundador del psicoanálisis como terapéutica y como método universal de investigación”. Mann explica que Freud no conoció a Nietzsche, “en el cual encontramos anticipadas por todos lados, como relámpagos, ciertas intuiciones freudianas” y no conoció a Schopenhauer, “melancólico sinfonista de una filosofía de los instintos ávida de conversión y de redención…”. Mann compara los explosivos descubrimientos de Freud con la filosofía de Schopenhauer y describe genial y claramente el “ello” freudiano: “El descubrimiento por Freud del importante papel que el inconsciente, el “ello”, desempeña en la vida anímica del ser humano, tuvo y tiene para la psicología clásica … el mismo carácter de escándalo que la teoría schopenhaueriana de la voluntad tuvo para toda la credulidad filosófica en la razón y en el espíritu (…) Freud describe el “ello” como un caos, como una caldera de excitaciones hirvientes (…) Allí no tienen vigencia las leyes del pensamiento lógico, y ante todo no tiene vigencia el principio de contradicción (…) el inconsciente, el “ello”, es primitivo e irracional, es puramente dinámico. No conoce valoración alguna, no conoce ni el bien ni el mal, no conoce moral. Ni siquiera conoce el tiempo”.

En El puesto de Freud en la historia del espíritu moderno (conferencia de 1929 pronunciada en Munich por Thomas Mann), Mann compara a Freud con Nietzsche y con aquellos pensadores que optaron por la primacía de la pasión, de lo inconsciente, del sentimiento:

“En cuanto investigador de las profundidades del alma y psicólogo de los instintos, Freud se encuadra perfectamente en las filas de los escritores de los siglos XIX y XX que, como historiadores, filósofos, críticos de la cultura y arqueólogos, subrayan, cultivan  y destacan científicamente la cara nocturna de la naturaleza y del alma, en contra del racionalismo, del intelectualismo, del clasicismo … y que consideran que esa cara nocturna de la naturaleza y del alma es lo propiamente determinante de la vida, lo que crea la vida …”

En De l’interprétation. Essai sur Sigmund Freud (1965), Paul Ricœur llama a Marx, Nietzsche y Freud “les maîtres du soupçon” (los maestros de la sospecha). Los tres pensadores critican el racionalismo. Más allá de la razón se encuentran pulsiones más profundas: el materialismo dialéctico (Marx), la voluntad de poder (Nietzsche) y el inconsciente (Freud).

Sigismund Schlomo Freud nace en 1856, de padres judíos, en una pueblo de Moravia. Su padre, Jacob, tenía dos hijos de su matrimonio anterior. Su madre, Amalié (de soltera Nathansohn), era 20 años menor que Jacob. Tuvieron 8 hijos. Freud fue el mayor. Su hermano Julius muere a los 5 meses. Su hermana Anna muere en 1955. Alexander emigra a Suiza y luego a Canadá (+ 1943). 4 hermanas perecen en campos de exterminio y concentración: Regine, Maria y Pauline, en Treblinka (deportadas en 1942); Esther, en Terezín (+ 1943).

Freud conoce a Martha Bernays (1861-1951) en 1882. Se casan en 1886 y tienen 6 hijos: Mathilde Freud (1887-1978), Jean-Martin Freud (1889-1967), Oliver Freud (1891-1969), Ernst Ludwig Freud (1892-1970), Sophie Freud (1893-1920) y Anna Freud (1895-1982).

Anna Freud es considerada, junto a Melanie Klein, la fundadora del psicoanálisis infantil. Freud dijo: “el análisis infantil ha recibido un poderoso ímpetu a través del trabajo de la señora Melanie Klein y de mi hija, Anna Freud”.

Freud obtiene el Premio Goethe de la ciudad de Frankfurt en 1930 (Goethepreis der Stadt Frankfurt). (Otros galardonados han sido: Karl Jaspers en 1947, Thomas Mann en 1949, Walter Gropius en 1961, György Lukács en 1970 e Ingmar Bergman en 1976).

Freud escribe en Inglaterra una carta para “Time & Tilde” (publicada en 1938) donde denuncia sin agresividad el antisemitismo: “Llegué a Viena, cuando tenía 4 años, procedente de una pequeña ciudad de Moravia. Después de 78 años de asiduo trabajo hube de dejar mi hogar, vi disuelta la sociedad científica que había fundado, nuestras instituciones destruidas … los libros que había publicado confiscados o reducidos a pulpa, mis hijos expulsados de sus ocupaciones (…) Me siento profundamente conmovido por el pasaje de su carta reconociendo un cierto crecimiento del antisemitismo también en este país. La actual persecución ¿no debería dar lugar más bien a una oleada de simpatía en esta nación?”

En 1881 – 1882, Josef Breuer (1842 – 1925) trató a Ana O. (Bertha Pappenheim, 1859 – 1936), paciente que sufría de ataques de histeria, escuchando las circunstancias que ella le contaba que rodeaban la aparición de sus diversos síntomas. Este método se llamó “método catártico” y fue desarrollado por Breuer. El método catártico marcó el inicio del psicoanálisis.

Breuer y Freud publican en 1895 Estudios sobre la histeria (Studien über Hysterie), donde se detallan los casos de varios pacientes histéricos, entre ellos Anna O, y se introduce el psicoanálisis como técnica de cura. El libro escandaliza a la sociedad burguesa vienesa.

Freud emprende su autoanálisis, que le permite encontrar en sí mismo (al igual que en sus pacientes) la sexualidad infantil y el complejo de Edipo.

A partir de 1902 algunos médicos empiezan a interesarse por el psicoanálisis. Con Wilhelm Stekel (1868 – 1940) y Alfred Adler (1870 – 1937) se crea la modesta “Sociedad psicóloga de los miércoles”, que se reúne en casa de Freud los miércoles por la tarde. Luego se unen Paul Federn (1871-1950), Viktor Tausk (1879 – 1919), Herbert Silberer (1882 – 1923), Karl Abraham (1877 – 1925), Carl Jung (1875 – 1961), Ludwig Binswanger (1881 – 1966), Abraham Arden Brill (1874 – 1948), Edward Jones (1927 – 1993) y Sándor Ferenczi (1873 – 1933).

En 1908 tiene lugar el primer Congreso Internacional del llamado “Círculo de Freud”. En 1909 Freud es invitado a EEUU, donde da 5 conferencias; es recibido por  Brill y bien acogido. El psicoanálisis gana seguidores en Alemania, Suiza, Rusia y Francia. En 1910 se crea la Asociación Psicoanalítica Internacional (Nuremberg). En 1911 se produce la ruptura con Adler; en 1912, la ruptura con Stekel; y en 1913, la ruptura con Jung. Después de la Primera Guerra Mundial, el movimiento psicoanalítico se encuentra en pleno auge.

Los tres autores más representativos del psicoanálisis postfreudiano son Heinz Hartmann (1894 – 1970), Melanie Klein (1882 – 1960) y Jacques Lacan (1901 – 1981).

El psicoanálisis es método, acción (tratamiento) y saber. El psicoanálisis es el camino real hacia el inconsciente, un camino de conquistas (siempre se abren caminos nuevos) y un camino de victorias (la toma de conciencia transforma y libera).

Freud se separa continuamente de los “filósofos”: ” … para los filósofos resulta difícil creer en la existencia de un pensamiento inconsciente” (…) Existe un producto psíquico que encontramos en las personas más normales y que, sin embargo, ofrece una … analogía con los más extraños e intensos de la locura y que no ha sido para los filósofos más comprensible que la locura misma. Me refiero a los sueños. El psicoanálisis se basa en el análisis de los sueños”.

En 1899 Freud publica La interpretación de los sueños (Die Traumdeutung), donde muestra que todo hombre ha tenido en su infancia un doble deseo: matar al padre y casarse con su madre (complejo de Edipo), deseo que, prohibido culturalmente, reprimido, da origen a las neurosis.

En Tótem y tabú, Freud describe el origen de la civilización, la moral y la religión: el padre del hombre primitivo fue asesinado y devorado; este crimen, que se ha vuelto inconsciente, ha dejado huellas imborrables, puesto que las religiones no son más que el resultado de los ritos, ceremonias y sacrificios de culto por los que generaciones de hijos han tratado de redimirse adorando a su víctima. La historia procede del drama de Edipo:

“… los hermanos expulsados se reunieron un día, mataron al padre y devoraron su cadáver … Unidos, emprendieron y llevaron a cabo lo que individualmente les hubiera sido imposible (…) Tratándose de salvajes caníbales, era natural que devorasen el cadáver (…) La comida totémica, quizá la primera fiesta de la humanidad, sería la reproducción conmemorativa de este acto criminal y memorable, que constituyó el punto de partida de las organizaciones sociales, de las restricciones morales y de la religión (…) la conciencia de culpabilidad del hijo engendró los dos tabúes fundamentales del totemismo … con los cuales se inicia la moral humana”.

Las primeras prohibiciones constituyen la base de la hostilidad contra la cultura: el incesto, el canibalismo y el homicidio. Sólo el canibalismo es unánimemente condenado; los deseos incestuosos se hallan latentes detrás de la prohibición; el homicidio es todavía practicado e incluso ordenado en nuestra cultura.

Antes de adentrarnos en El malestar en la cultura, es preciso aclarar algunos términos cruciales del método psicoanalítico, base para entender el conflicto entre los instintos del individuo (la libertad individual) y la cultura:

EL INSTINTO LIBIDINOSO Y EL INSTINTO DE MUERTE / Existe un instinto libidinoso (pulsión de amor), llamado Eros y un instinto de muerte (pulsión de agresión y destrucción). El instinto de muerte es descrito por primera vez en Más allá del principio del placer (Jenseits des Lustprinzips, 1920). “…además del Eros habría un instinto de muerte; los fenómenos vitales podrían ser explicados por la interacción y el antagonismo de ambos (…) La aceptación del instinto de muerte o de destrucción ha despertado resistencia aun en círculos analíticos (…) Mucho menos me sorprende que también otros hayan mostrado … aversión y que aún sigan manifestándola, pues a quienes creen en los cuentos de hadas no les agrada oír mentar la innata inclinación del hombre hacia “lo malo”, a la agresión, a la destrucción y con ello también a la crueldad”.

La agresividad es una disposición instintiva innata y autónoma, y el mayor obstáculo de la cultura. “… el natural instinto humano de agresión, la hostilidad de uno contra todos y de todos contra uno, se opone a este designio de cultura”.

Freud escribe que a la gente le horroriza la posibilidad de tales sentimientos destructivos. Según Freud, su tesis no rebaja la vida afectiva, muy al contrario: “… las más bellas floraciones de nuestra vida amorosa las debemos a la reacción contra los impulsos hostiles que percibimos en nuestro fuero interno”.

Las pasiones instintivas son, para Freud, más poderosas que los intereses racionales (no así para Sartre, que condena las pasiones y todo acto no racional como una excusa frente a la responsabilidad que tiene el ser humano de escoger continuamente: las excusas son “la mauvais foi” (L’être et le néant, 1943, y L’existencialisme est un humanisme, 1946).

Freud denomina interdicción al hecho de que un instinto no pueda ser satisfecho, prohibición a la institución que marca tal interdicción y privación al estado que la prohibición trae consigo.

CONSCIENTE, PRECONSCIENTE, INCONSCIENTE / Freud publicó varios trabajos entre 1913 y 1917 en “Internationaler Zeitschrift für Psychoanalyse” donde aclara muchos términos y expone su teoría psicoanalítica: “Llamaremos … “consciente” a la representación que se halla presente en nuestra consciencia y es objeto de nuestra percepción … denominaremos “inconsciente” a aquellas representaciones latentes … que se hallan contenidas en la vida anímica, como sucedía con la memoria.”

Hay dos tipos de ideas latentes: las ideas “preconscientes”: son latentes por debilidad y se hacen conscientes cuando adquieren fuerza; y las “inconscientes”: son latentes y no penetran en la conciencia por fuertes que sean; sólo pueden salir a la superficie mediante el psicoanálisis. Estas ideas inconscientes se entrevén mediante la hipnosis, los sueños y los actos fallidos (“traiciones” que nos hace el inconsciente que dice o hace lo que conscientemente no hubiéramos dicho o hecho).

EL YO Y EL ELLO / En condiciones normales se descubre que el yo es seguro y establecido; esto es un engaño. Con la investigación psicoanalítica vemos que el yo continúa hacia dentro, sin límites, con una entidad psíquica inconsciente que se denomina ello. El inconsciente es inaccesible a la representación de la muerte propia, es sanguinario con los extraños y ambivalente con las personas amadas.

En la vida psíquica nada de lo formado puede desaparecer jamás. Todo se conserva. El olvido (como destrucción) no existe. Todo puede volver a surgir en circunstancias favorables.

La idea inconsciente es excluida de la conciencia por medio de la represión: “Todo acto psíquico comienza por ser inconsciente, y puede continuar siéndolo o progresar hasta la conciencia, desarrollándose según tropiece o no con una resistencia (…) Los impulsos de deseos que jamás han rebasado el “ello” o las impresiones que han sido hundidas en él por la represión, son virtualmente inmortales, se comportan, incluso pasados varios decenios, como si acabaran de ocurrir. Sólo se las puede reconocer como pertenecientes al pasado y despojar de su energía, si se las vuelve conscientes mediante la elaboración psicoanalítica”.

El yo es débil; incrustado entre el ello (el inconsciente) y el súper-yo (la conciencia moral), el yo lleva una vida nerviosa y angustiada.

El SÚPER-YO / Por medio de la cultura, la agresión es internalizada, devuelta al lugar de origen: el propio yo. La agresión se incorpora al yo, que en calidad de súper-yo se opone a la agresión y asume la función de conciencia, de moral. Esta agresividad ataca al yo con la misma agresividad que el yo habría satisfecho en los seres extraños. La cultura domina la agresión del hombre contra el ser extraño debilitando el propio hombre: “La tensión creada entre el severo súper-yo y el yo subordinado al mismo la calificamos de sentimiento de culpabilidad; se manifiesta bajo la forma de necesidad de castigo (…) El súper-yo tortura al pecaminoso yo con …  sensaciones de angustia”.

El súper-yo es la autoridad interior; la conciencia es una de las funciones que le atribuimos al súper-yo: vigila los actos e intenciones del yo y censura; el sentimiento de culpabilidad es la severidad del súper-yo y el rigor de la conciencia.

Según Freud, el súper-yo cultural y el súper-yo del individuo están relacionados: “El súper-yo de una época cultural determinada tiene un origen análogo al del súper-yo individual, pues se funda en la impresión que han dejado los grandes personajes (…) Ambos procesos -la evolución cultural de la masa y el desarrollo propio del individuo- siempre están … en cierta manera conglutinados (…) El súper-yo cultural ha elaborado sus ideas y sus normas (…) Tal como el planeta gira en torno de su astro central, además de rotar alrededor de su propio eje, así también el individuo participa en el proceso evolutivo de la humanidad, recorriendo al mismo tiempo el camino de su propia vida.”

EL SENTIMIENTO DE CULPABILIDAD / El sentimiento de culpabilidad tiene dos orígenes: uno es el miedo a la autoridad; el otro, el temor al súper-yo. La cultura y el súper-yo nos obligan a reprimir los instintos: “… el individuo ha trocado una catástrofe exterior amenazante -pérdida de amor y castigo por la autoridad exterior-, por una desgracia interior permanente: la tensión del sentimiento de culpabilidad”.

La conciencia se formó primitivamente por la supresión de una agresión. El sentimiento de culpabilidad de la especie humana procede del complejo de Edipo: “… el precio pagado por el proceso de la cultura reside en la pérdida de felicidad por aumento  del sentimiento de culpabilidad.”

Los síntomas de la neurosis son, en esencia, satisfacciones sustitutivas de deseos sexuales no realizados: “Cuando un impulso instintual sufre la represión, sus elementos libidinales se convierten en síntomas y sus componentes agresivos, en sentimiento de culpabilidad.”

LA ANGUSTIA / En su excelente Introducción al psicoanálisis (Vorlesungen zur Einführung in die Psychoanalyse, 1917), conferencias pronunciadas en los años 1915, 1916 y 1917, Freud dedica un capítulo a la angustia (dentro de la “Teoría sexual”):

“No creo tener necesidad de definir la angustia. Todos vosotros habéis experimentado, aunque sólo sea una vez en la vida, esta sensación, o, dicho con mayor exactitud, este estado afectivo”. En general se emplean como sinónimos los términos “nervioso” y “angustiado”, y esto es un error, puesto que “hay individuos “angustiados” que no padecen neurosis alguna, y, en cambio, neuróticos que no presentan entre sus síntomas el de la propensión a la angustia”. Y prosigue: “No afirmaré poder daros una solución completa, pero  … el psicoanálisis ha dedicado toda atención a este problema y trata de resolverlo (…) Existe … una angustia real, independiente por completo de la angustia neurótica, … muy racional y comprensible … reacción a la percepción de un peligro exterior, esto es, de un daño esperado y previsto. Esta reacción aparece enlazada al reflejo de fuga y podemos considerarla como una manifestación del instinto de conservación (…) Generalmente, la reacción a un peligro es un compuesto de sentimiento de angustia y acción defensiva. El animal asustado experimenta angustia y huye, pero únicamente la fuga responde a un fin, mientras que la angustia carece de él en absoluto (…) el estado de preparación ansiosa es útil y ventajoso, mientras que el desarrollo de angustia se nos muestra siempre como perjudicial y contrario al fin (…) la angustia se refiere tan sólo al estado, haciendo abstracción de todo objeto, mientras que en el miedo se halla … concentrada la atención sobre una determinada causa objetiva. La palabra “susto” [designa] el efecto de un peligro al que no nos hallábamos preparados por un previo estado de angustia (…) el hombre se defiende contra el susto por medio de la angustia.”

En El porvenir de una ilusión, Freud escribe que la figura de la madre es la primera en proteger al niño contra la angustia:

“… la madre, que satisface el hambre, se constituye en el primer objeto amoroso, y, desde luego, en la primera protección contra los peligros que nos amenazan desde el mundo exterior, en la primera protección contra la angustia…”

En El yo y el ello (Das Ich und das Es, 1923), Freud distingue la angustia ante la muerte de la angustia real objetiva de la angustia neurótica:”El principio de que todo miedo o angustia es, en realidad, miedo a la muerte no me parece encerrar sentido alguno. [Hay que] distinguir la angustia ante la muerte de la angustia real objetiva y de la angustia neurótica de la libido. El miedo a la muerte plantea al psicoanalista un difícil problema, pues la muerte es un concepto abstracto de contenido negativo, para el cual no nos es posible encontrar nada correlativo en el inconsciente.”

LAS FOBIAS / En El yo y el ello, Freud escribe que la angustia reside en el yo. La percepción del inconsciente, que el yo considera peligrosa, sale en forma de angustia. Las fobias nos “protegen” contra esta angustia. La explicación de este procedimiento es, a mi juicio, fascinante: “El yo es la verdadera residencia de la angustia (…) desarrolla el yo el reflejo de fuga, retirando su carga propia de la percepción amenazadora … en el ello y … emitiéndola en calidad de angustia. Esta reacción primitiva es sustituida luego por el establecimiento de cargas de protección (mecanismos de fobias)”.

En Obsesiones y fobias. Su mecanismo psíquico y su etiología (Obsessions et phobies. Leurs mécanisme et leur étiologie), artículo escrito originalmente en francés en 1894 (1895), Freud distingue las obsesiones de las fobias. Ambas suelen corregirse e incluso curarse:

“En toda obsesión hay dos elementos: 1º Una idea que se impone al enfermo. 2º Un estado motivo asociado (…) en las fobias, este estado emotivo es siempre la angustia, mientras que en las obsesiones … puede ser … cualquier otro, tal como la duda, el remordimiento o la cólera (…) las obsesiones son múltimples y más especializadas … en cambio, las fobias, más bien monótonas y típicas (…) La angustia de este estado emotivo existente en el fondo de las fobias no se deriva de ningún recuerdo (…) la neurosis de angustia es también de origen sexual (…) Su etiología específica es la acumulación de la tensión genésica, provocada por la abstinencia o la irritación genésica frustada”.

LOS ACTOS FALLIDOS / En Introducción al psicoanálisis, Freud describe los actos fallidos  como fenómenos muy frecuentes y conocidos, observables en toda persona sana: “Son estos fenómenos aquellos a los que nosotros damos el nombre de funciones fallidas (Fehlleistungen) o actos fallidos (Fehlhandlungen), y que se producen cuando una persona dice una palabra por otra, escribe cosa distinta de lo que tenía intención de escribir, lee en un texto impreso o manuscrito algo distinto de lo que en el mismo aparece, u oye cosa diferente de que se dice (…) Otra serie de estos fenómenos se basa en el olvido; pero no en un olvido duradero, sino temporal ….”

EL MALESTAR EN LA CULTURA

La vida nos resulta pesada, nos da sufrimiento, decepción y dificultad. Para soportar la vida, es necesario: 1) distracciones que nos hagan parecer pequeña nuestra miseria (hobbies, actividad científica); 2) satisfacciones sustitutivas (el arte); 3) narcóticos que nos hagan insensibles a la vida.

Todos los hombres aspiran a la felicidad: quieren llegar a ser felices, no quieren dejar de serlo. Hay un fin positivo (experimentar el placer) y otro negativo (evitar el dolor).

“Ninguna regla … vale para todos; cada uno debe buscar por sí mismo la manera en que pueda ser feliz (…) La religión viene a perturbar este libre juego de elección y adaptación, al imponer a todos por igual su camino único para alcanzar la felicidad y evitar el sufrimiento. Su técnica consiste en reducir el valor de la vida y deformar delirantemente la imagen del mundo real (…) Las religiones de la humanidad deben ser consideradas como … delirios colectivos. Desde luego, ninguno de los que comparten el delirio puede reconocerlo jamás como tal.”

¿Por qué al hombre le resulta tan difícil ser feliz? El sufrimiento es más intenso que el placer; lo sentimos en el propio cuerpo condenado a la decadencia y la muerte (dolor y angustia); en el mundo exterior (supremacía de la Naturaleza); en las relaciones con otros seres humanos (familia, Estado, sociedad).  Bajo la presión del sufrimiento, el hombre rebaja sus pretensiones de felicidad.  El sufrimiento es sólo una sensación: sólo existe cuando lo sentimos. “Ante situaciones de máximo sufrimiento … se ponen en función determinados mecanismos psíquicos de protección”. No podemos ponernos jamás en la piel de la gente que ha vivido la barbarie.

La satisfacción de los instintos da felicidad. La privación de la satisfacción de nuestros instintos (por el mundo exterior) es la causa de un intenso sufrimiento. La cultura siempre es represiva.

Según Freud, aniquilar los instintos (sabiduría oriental: yoga, meditación) es sacrificar la vida. El ermitaño huye del mundo (fuente del sufrimiento). No llegará muy lejos, pues la realidad es más fuerte.

El artista es capaz de reorientar sus instintos (escapa de la frustación del mundo exterior): sublimación de los instintos: placer en el trabajo psíquico e intelectual. Es accesible a pocos. El poder del arte produce placer pero es limitado para hacernos olvidar la miseria real.

El amor sexual nos proporciona, según Freud, la experiencia placentera más poderosa y nos forma un prototipo de felicidad. Es natural que sigamos buscando la felicidad por este camino. Jamás somos tan desgraciados como cuando perdemos el amor. El amor inhibido es en su origen un amor sexual; y sigue siéndolo, en el inconsciente.

Según Freud, la belleza no tiene utilidad evidente, pero la cultura no puede prescindir de ella. Según el psicoanálisis, la belleza deriva de las sensaciones sexuales.

El hombre se niega a aceptar que las instituciones que él mismo ha creado (la cultura) traigan tanto sufrimiento. El hombre cae en la neurosis porque no puede soportar la frustación que le impone la sociedad y la cultura. El hombre sería más feliz si abandonara la cultura. El hombre no es feliz en la cultura actual, pero ¿lo era antes?

El progreso de la técnica no nos trae la felicidad. Freud dice que hablar por teléfono con nuestro hijo que se halla lejos conlleva placer, pero que ese hijo no estaría lejos si el ferrocarril no hubiera sido inventado. Reducir la mortalidad infantil nos conlleva a tener más prudencia en la procreación, “obrando … en sentido opuesto a la benéfica selección natural”.

La cultura nos separa de los animales y sirve para protegernos de la Naturaleza y para regular las relaciones entre los hombres. El paso del poder individual al poder de la comunidad representa el paso hacia la cultura. La cultura va en contra de la libertad individual.

Uno de los problemas del destino humano es si es posible una reconciliación entre la libertad individual y la colectiva.

Una de las finalidades de la cultura es la aglutinación de los hombres en grandes unidades. El segregarismo, tan criticado años antes por Nietzsche, “adiestra” al ser humano, lo reprime, lo estrangula.

La mayor parte de las satisfacciones sexuales son prohibidas por la cultura como perversiones. Se impone una vida sexual idéntica para todos: el amor y sexo heterosexual es el único permitido (por suerte en el siglo XXI se empieza a aceptar el amor y sexo homosexual -aunque en muchos círculos (el religioso sobre todo), culturas y estados es aún prohibido-). Este amor heterosexual tiene restricciones: tiene que ser legítimo y monógamo.

Según Freud, no se admite la sexualidad como fuente de placer en sí, sólo como instrumento de reproducción (actualmente, para todos aquéllos que tenemos la suerte de no haber sido educados -mutilados psíquicamente- por la religión, el sexo como placer ha dejado de ser una prohibición). Freud escribe que hasta ahora este instrumento de reproducción humana no ha podido ser sustituido (48 años más tarde de la publicación de El malestar en la cultura, en 1978, se produce en Inglaterra la primera FIV -fecundación in vitro-).

Hay una antítesis entre cultura y sexualidad. En la relación amorosa no hay interés por el mundo exterior. Hay una autosuficiencia.

Frente a “Amarás al prójimo como a ti mismo”, Freud escribe que el amor es algo muy precioso y que no debe derrocharse. Si amo a alguien, es preciso que éste lo merezca. Sería injusto amar a un extraño, pues los míos aprecian mi amor como una preferencia. No todos los seres humanos merecen ser amados. El prójimo no debería recibir nuestro amor, sino más bien nuestro odio, a no ser que nos demuestre respeto: “Este ser extraño no sólo es en general indigno de amor, sino que -para confesarlo sinceramente- merece mucho más mi hostilidad y aun mi odio. No parece alimentar el mínimo amor por mi persona (…) Siempre que le sea de alguna utilidad, no vacilará en perjudicarme (…) le bastará experimentar el menor placer para que no tenga escrúpulo alguno en denigrarme, en ofenderme, en difamarme, en exhibir su poderío sobre mi persona (…) si me demostrase consideración y respeto … estaría dispuesto a retribuírselo de análoga manera (…) si ese … mandamiento rezara: “Amarás al prójimo como el prójimo te ame a ti” nada tendría yo que objetar”.

“Amarás a tus enemigos” es aún más inconcebible. Genera violencia. El hombre posee una gran agresividad. El prójimo es un objeto sexual y una tentación para satisfacer su agresividad, para humillarlo, hacerle sufrir, matarlo. “Homo homini lupis” ¿Quién se atrevería a negar estas palabras después de la cruel experiencia histórica? Freud no vivió el Holocausto, pero sí vivió la Gran Guerra y pudo seguir el ascenso de la Alemania nazi, con sus Leyes Raciales de Nuremberg (1935) y la Kristallnacht (noche del 9 al 10 de noviembre de 1938), ejemplos extremos de la brutalidad y crueldad humanas.

Debido a esta hostilidad entre los hombres, la sociedad civilizada se ve constantemente al borde de la desintegración. En 1915, Freud publica Consideraciones de actualidad sobre la guerra y la muerte. Profundamente afectado por la Gran Guerra, Freud reflexiona sobre la guerra y la muerte:

“Arrastrados por el torbellino de esta época de guerra … andamos descaminados (…) Mostramos una patente inclinación a prescindir de la muerte, a eliminarla de la vida (…) La muerte propia es inimaginable (…) la escuela psicoanalítica ha podido arriesgar el aserto de que, en el fondo, nadie cree en su propia muerte, o lo que es lo mismo, que en lo inconsciente todos nosotros estamos convencidos de nuestra inmortalidad (…) Lo que llamamos nuestro inconsciente -los estratos más profundos de nuestra alma, constituidos por impulsos instintivos- no conoce … nada negativo, ninguna negación -los contrarios se funden en él-, y, por tanto, no conoce tampoco la muerte propia, a la que sólo podemos dar un contenido negativo (…) Ante el muerto  … adoptamos una actitud … como de admiración a alguien que ha llevado a cabo algo muy difícil. Le eximimos de toda crítica; le perdonamos, eventualmente, todas sus faltas.”

Cuando se vive la muerte de un ser amado, el hombre se derrumba: no quiere consolarse ni sustituir al ser perdido: “Esta actitud nuestra ante la muerte ejerce … una poderosa influencia sobre nuestra vida. La vida se empobrece, pierde interés … Se hace entonces tan sosa y vacía como un flirt americano”. La cultura nos trae esa sustitución de la vida empobrecida:

“… buscaremos en la ficción, en la literatura y en el teatro una sustitución de tales renuncias (…) ¿No sería mejor dar a la muerte, en la realidad y en nuestros pensamientos, el lugar que le corresponde…? (…) Si quieres soportar la vida, prepárate para la muerte (…) La muerte no se deja ya negar; tenemos que creer en ella. Los hombres mueren de verdad, y no ya aisladamente, sino muchos, decenas de millares, y a veces, en un día”.

Freud, en una exposición magistral, llega a la conclusión de que el hombre, en el fondo, tiene un gran deseo de matar. El mandamiento “No matarás” es prueba de ello: “Una prohibición tan terminante sólo contra un impulso igualmente poderoso puede alzarse. Lo que ningún alma humana desea no hace falta prohibirlo (…) Somos, como los hombres primitivos, una horda de asesinos”.

En una carta a Einstein de 1932, Freud contesta a la pregunta de Einstein “¿Qué podría hacerse para evitar a los hombres el destino de la guerra?” con una interesante exposición sobre la guerra. El intercambio epistolar se publicó en 1933 bajo el título ¿Por qué la guerra? (Warum Krieg?). Las leyes de la comunidad determinan la renuncia a la libertad de violencia personal para que sea posible una segura vida en común. Pero desde un principio la comunidad está formada por elementos de poderío dispar, por hombres y mujeres, hijos y padres, y, a causa de la guerra, también por vencedores y vencidos (amos y esclavos): “Hay desigual distribución del poder y las leyes serán hechas por y para los dominantes (…) una ojeada a la historia de la Humanidad nos muestra una serie ininterrumpida de conflictos entre una comunidad y otra (…) parece que la tentativa de sustituir el poderío real por el poderío de las ideas está condenada por el momento al fracaso (…) el derecho fue originalmente fuerza bruta y … aún no puede renunciar al apoyo de la fuerza”.

Según Freud, sólo es posible impedir las guerras si los hombres se ponen de acuerdo en establecer un poder central (una especie de ONU, pero efectiva y justa, no desastrosa e hipócrita, títere de EEUU, como es la ONU actual).

En su carta a Einstein, Freud hace una genial exposición de la teoría de los instintos de Eros y de muerte:

” Usted expresa su asombro por el hecho de que sea tan fácil entusiasmar a los hombres para la guerra, y sospecha que algo, un instinto del odio y de la destrucción, obra en ellos facilitando ese enardecimiento (…) Nosotros creemos en la existencia de semejante instinto, y precisamente durante los últimos años hemos tratado de estudiar sus manifestaciones (…) los instintos de los hombres no pertenecen más que a dos categorías: o bien son aquéllos que tienden a conservar y a unir -los denominamos “eróticos” … o “sexuales” … o bien son los instintos que tienden a destruir y a matar: los comprendemos en los términos “instintos de agresión” o “de destrucción” (…) Es sumamente raro que un acto sea obra de una única tendencia instintiva, que por otra parte ya debe estar constituida en sí misma por Eros y destrucción (…) Uno … de estos instintos es tan imprescindible como el otro, y de su acción conjunta y antagónica surgen las manifestaciones de la vida … parece que casi nunca puede actuar aisladamente un instinto perteneciente a una de estas especies, pues siempre aparece ligado … “fusionado” con cierto componente originario del otro que modifica su fin y que en ciertas circunstancias es el requisito ineludible para que este fin pueda ser alcanzado. Así, el instinto de conservación, por ejemplo, sin duda es de índole erótica, pero justamente él precisa disponer de la agresión para efectuar su propósito. Análogamente, el instinto del amor objetal necesita un complemento del instinto de posesión para lograr apoderarse de su objeto. La dificultad para aislar en sus manifestaciones ambas clases de instintos es la que durante tanto tiempo nos impidió reconocer su existencia (…) el placer de la agresión y de la destrucción: innumerables crueldades de la Historia y de la vida diaria destacan su existencia y su poderío (…) Nuestro instinto de destrucción … obra en todo ser viviente, ocasionando la tendencia de llevarlo a su desintegración (…) El instinto de muerte se torna instinto de destrucción cuando … es dirigido hacia afuera, hacia los objetos. El ser viviente protege en cierta manera su propia vida destruyendo la vida ajena. Pero una parte del instinto de muerte se mantiene activa en el interior del ser (…) Si la disposición a la guerra es un producto del instinto de destrucción, lo más fácil será apelar al antagonista de ese instinto: al Eros. Todo lo que establezca vínculos afectivos entre los hombres debe actuar contra la guerra.”

“¿Por qué nos indignamos tanto contra la guerra, usted, y yo, y tantos otros? ¿Por qué no la aceptamos como una más entre las muchas dolorosas miserias de la vida? Parece natural; biológicamente bien fundada; prácticamente casi inevitable (…)  La respuesta será que todo hombre tiene derecho a su propia vida; que la guerra destruye vidas humanas llenas de esperanzas; coloca al individuo en situaciones denigrantes; lo obliga a matar a otros, cosa que no quiere hacer; destruye costosos valores materiales, productos del trabajo humano, y mucho más (…) Uno se asombra al observar que las guerras aún no han sido condenadas por el consejo general de todos los hombres”.

La cultura puede destruir la especie humana (ya que reprime la sexualidad) pero puede también salvar al hombre de la guerra:

“… desde tiempos inmemoriales se desarrolla en la Humanidad el proceso de la evolución cultural … [llamado] “civilización”. A este proceso debemos lo mejor que hemos alcanzado, y también buena parte de lo que ocasiona nuestros sufrimientos (…) Quizá lleve a la desaparición de la especie humana, pues inhibe la función sexual (…) Entre los caracteres psicológicos de la cultura, dos parecen ser los más importantes: el fortalecimiento del intelecto, que comienza a dominar la vida instintiva, y la interiorización de las tendencias agresivas, con todas sus consecuencias ventajosas y peligrosas (…) nos alzamos contra la guerra … no la soportamos más, y no se trata aquí de una aversión intelectual y afectiva, sino que en nosotros, los pacifistas, se agita una intolerancia constitucional, por así decirlo, una idiosincrasia magnificada al máximo (…) ¿Cuánto deberemos esperar hasta que también los demás se tornen pacifistas? Es difícil decirlo, pero quizá no sea una esperanza utópica la de que la influencia de estos dos factores -la actitud cultural y el fundado temor a las consecuencias de la guerra futura- pongan fin a los conflictos bélicos (…) todo lo que promueva el desarrollo de la cultura trabaja también contra la guerra.”

Freud escribe que los países vecinos, “hermanos”, son los que más se pelean y odian entre sí: españoles y portugueses, alemanes del norte y del sur, ingleses y escoceses. En la actualidad, el ejemplo por excelencia sería el conflicto entre israelíes y palestinos, ambos semitas, vecinos, “hermanos” (conflicto que, desgraciadamente, no parece debilitarse después de 63 años de enfrentamientos, odios, venganzas y sangre).

En la Antigüedad, los romanos no tenían un estado basado en los ideales del amor, pero eran tolerantes con las religiones. En cambio, cuando Pablo (envenenador de la vida y los siglos venideros, según Michel Onfray: Traité d’athéologie) hizo del “amor universal” el “fundamento” del cristianismo, nació una cruel intolerancia y una brutal represión hacia los gentiles.

Muchas de las ideas de El malestar en la cultura aparecen antes en El porvenir de una ilusión, (Die Zukunft einer Illusion, 1927): un ensayo genial sobre la ilusión de la religión, sobre la cultura y la humanidad:

“La cultura humana (…) comprende todo el saber y el poder conquistados por los hombres para llegar a dominar las fuerzas de la Naturaleza … y … todas las organizaciones necesarias para regular las relaciones de los hombres entre sí (…) cada individuo es … un enemigo de la civilización (…) los hombres … sienten como un peso intolerable los sacrificios que la civilización les impone para hacer posible la vida en común (…) la cultura ha de ser defendida contra el individuo (…) Mientras que en el dominio de la Naturaleza ha realizado la Humanidad continuos progresos y puede esperarlos aún mayores, no puede hablarse de un progreso análogo en la regulación de las relaciones humanas (…) Puede creerse en la posibilidad de una nueva regulación de las relaciones humanas, que cegará las fuentes del descontento ante la cultura, renunciando a la coerción y a la yugulación de los instintos …. Esto sería la edad de oro, pero es muy dudoso que pueda llegarse a ello (…) todos los hombres integran tendencias destructoras -antisociales y anticulturales- …”

Las generaciones futuras podrían ser educadas por “hombres superiores”: hombres con un profundo conocimiento  de las necesidades de la vida y que supieran dominar sus propios deseos instintivos:

“Es preciso … educar una capa superior de hombres dotados de pensamiento independiente, inaccesibles a la intimidación … a los cuales corresponda la dirección de las masas dependientes (…) los abusos de los poderes del Estado y la censura del pensamiento por la Iglesia, de ningún modo pueden favorecer esta educación. La situación ideal sería, naturalmente, la de una comunidad de hombres que hubieran sometido su vida instintiva a la dictadura de la razón (…) Pero con toda probabilidad esto es una esperanza utópica.

“Podemos preguntarnos … de dónde habrán de surgir aquellos hombres superiores, prudentes y desinteresados que hayan de actuar como conductores de las masas y educadores de las generaciones futuras (…) Probablemente cierto tanto por ciento de la Humanidad permanecerá siempre asocial, a consecuencia de una disposición patológica o de una exagerada energía de los instintos. Pero si se consigue reducir a una minoría la actual mayoría hostil a la cultura, se habrá alcanzado mucho, quizá todo lo posible”.

En Psicología de las masas (Massenpsychologie und Ich-Analyse, 1921), Freud analiza la psicología individual (relación con los padres, hermanos, ser amado, médico…) y la psicología colectiva (individuo dentro de una tribu, pueblo, clase social o institución). El instinto social no es un instinto primario. El origen del instinto social se halla en la familia. Freud se pregunta qué es una masa y por qué medios ejerce una influencia tan decisiva sobre el individuo. La base de la conciencia moral es la “angustia social”. Freud hace un análisis lúcido y genial de las masas:

“La multitud es impulsiva, versátil e irritable y se deja guiar casi exclusivamente por lo inconsciente (…) Nada en ella es premeditado. Aun cuando desea apasionadamente algo, nunca lo desea mucho tiempo, pues es incapaz de una voluntad perseverante. No tolera aplazamiento alguno entre el deseo y la realización. Abriga un sentimiento de omnipotencia. La noción de lo imposible no existe para el individuo que forma parte de una multitud (…) La multitud es extraordinariamente influenciable y crédula (…) Las multitudes llegan rápidamente a lo extremo (…) Un principio de antipatía pasa a constituir en segundos un odio feroz (…) la multitud no reacciona sino a estímulos muy intensos. Para influir sobre ella es inútil argumentar lógicamente. En cambio, será preciso presentar imágenes de vivos colores y repetir una y otra vez las mismas cosas (…) en una masa desaparecen todas las inhibiciones individuales, mientras que todos los instintos crueles, brutales y destructores, residuos de épocas primitivas, latentes en el individuo, despiertan y buscan su libre satisfacción (…) La multitud es un dócil rebaño incapaz de vivir sin amo. Tiene tal sed de obedecer que se somete instintivamente a aquel que se erige su jefe (…) La masa da al individuo la impresión de un poder ilimitado y de un peligro invencible”.

El nivel intelectual de la masa es siempre inferior al del individuo. Las grandes creaciones del pensamiento, los grandes descubrimientos son frutos del individuo aislado. Sin embargo, el alma colectiva también es capaz de creaciones geniales, como el lenguaje y el folclore. La conducta moral de la masa puede estar por encima o por debajo de la ética individual. En las masas, las ideas opuestas coexisten sin estorbarse. Lo mismo ocurre en el niño y en el neurótico. Las masas no quieren la verdad; piden ilusiones. El predominio de lo imaginario y de la ilusión frente a la verdad es característico de las neurosis. Freud se pregunta: ¿se ha tornado la cultura, la humanidad, neurótica?

La ética debe ser concebida como una tentativa terapéutica; debe eliminar el mayor obstáculo de la cultra: la agresión de los hombres. Las exigencias éticas son por lo general muy difíciles de llevar a cabo por los hombres, ya que el yo no tiene autoridad sobre el ello:

“Aun en los seres pretendidamente normales la dominación sobre el ello no puede exceder determinados límites. Si las exigencias los sobrepasan, se produce en el individuo una rebelión o una neurosis, o se le hace infeliz”.

Freud dijo que el psicoanálisis no es una filosofía ni una concepción del mundo. Jacques Lacan propuso un retorno a Freud. Según Lacan, en el psicoanálisis no hay lugar para la ética. Sobre el inconsciente, Lacan escribe:

“L’inconscient est ce chapitre de mon histoire qui est marqué par un blanc ou occupé par un mensonge” (Fonction et champ de la parole et du langage en psychanalyse, 1956). “L’inconscient, c’est le discours de l’autre” (Écrits II, 1966).

En El porvenir de una ilusión, Freud escribe que el hombre ha evolucionado desde los tiempos primitivos. La transformación paulatina de la coerción exterior en coerción interna es una de nuestras evoluciones como animales sociales:

“En todo niño podemos observar el proceso de esta transformación, que es la que hace de él un ser moral y social. Este robustecimiento del súper-yo es uno de los factores culturales psicológicos más valiosos (…) Cuanto mayor sea su número en un sector de cultura, más segura se hallará ésta y antes podrá prescindir de los medios externos de coerción.”

Muchos hombres sólo obedecen las prohibiciones culturales bajo presión de la coerción externa:

“Infinitos hombres civilizados, que retrocederían temerosos ante el homicidio o el incesto, no se privan de satisfacer su codicia, sus impulsos agresivos y sus caprichos sexuales, ni de perjudicar a sus semejantes con la mentira, el fraude y la calumnia, cuando pueden hacerlo sin castigo, y así viene sucediendo, desde siempre, en todas las civilizaciones.”

La civilización actual deja insatisfecha a la mayoría. Las clases sociales oprimidas sienten una gran hostilidad contra la cultura: “… una cultura que deja insatisfecho a un núcleo tan considerable de sus partícipes y los incita a la rebelión no puede durar mucho tiempo, ni tampoco lo merece”.

El arte no es una salvación (a la manera de Nietzsche y Ortega y Gasset) pero produce una gran satisfacción y es un arma poderosa para escapar de la realidad: “La satisfacción que el arte procura … permanece inasequible a las masas, absorbidas por el trabajo agotador y poco preparadas por la educación (…) el arte ofrece satisfacciones sustitutivas compensadoras de las primeras y más antiguas renuncias impuestas por la civilización al individuo …y … es lo único que consigue reconciliarle con sus sacrificios.”

Según Freud, si se suprime la civilización, queda el estado de la naturaleza, que es mucho más difícil de soportar. Los peligros con que nos amenaza la Naturaleza (terremotos, inundaciones, tempestades, enfermedades y la muerte) son los que han llevado al hombre a crear la civilización.

LA MUJER / Las mujeres, según Freud, se oponen a la corriente cultural; tienen una influencia conservadora. Aquí se muestra la nefasta tradición histórico-filosófica que deja fuera a la mujer de toda sublimación intelectual y cultural (descrita por Simone de Beauvoir en Le deuxième sexe I, 1949 (Tomo I, Capítulo I: Les donnés de la biologie). La mujer ha sido descalificada por la mayoría de los filósofos: Pitágoras: hay un principio bueno que ha creado el orden, la luz y el hombre y un principio malo que ha creado el caos, las tinieblas y la mujer; Platón: agradecimiento a los dioses primero por ser libre y no esclavo, segundo por ser hombre y no mujer; Aristóteles: la mujer es hembra en virtud de una cierta falta de cualidades; Rousseau: “Les femmes, en général, n’aiment aucun art, ne se connaissent à aucun, et n’ont aucun génie” (Lettre à d’Alembert); para Hegel, los hombres viven para lo público y el Estado, y las mujeres, para lo privado y la familia; hasta llegar a los escandalosos ejemplos de Schopenhauer y Nietzsche. Schopenhauer escribe: “Las mujeres son el sexus sequior (el segundo sexo), inferior al masculino en todo respecto; uno debe perdonar sus defectos, pero rendirles veneración es sumamente ridículo y nos degrada ante sus ojos” y “Las mujeres no tienen verdadero talento ni sensibilidad para la música, la poesía o las artes plásticas; cuando simulan poseerlo y se ufanan de ello, se trata de un mero remedo, surgido de su afán de agradar”. Nietzsche escribe (Ecce homo: “Por qué escribo yo libros tan buenos“, 1888): “¡Ay, qué peligrosos, insinuantes, subterráneos animalillos de presa! (…) La mujer es indeciblemente más malvada que el hombre, también más lista; la bondad en la mujer es ya una forma de degeneración”.

Para Freud la obra cultural es obra masculina. Las mujeres representan los intereses de la familia y la vida sexual. Los hombres subliman sus instintos (y crean la cultura); la mujer está escasamente dotada para sublimar sus instintos. La mujer tiene una actitud hostil frente a la cultura. Simone de Beauvoir (Tout compte fait, 1972) escribe que al final de su vida, Freud confesó que nunca había entendido nada de las mujeres. El prejuicio machista de su entorno y su época condicionó a Freud a considerar a la mujer como un hombre incompleto.

CRÍTICA A LA RELIGIÓN / Según Freud, la religión es incongruente e infantil. Estoy totalmente de acuerdo (esta idea, que ya se encuentra en Nietzsche, es recogida por Michel Onfray en su genial “Traité d’athéologie”, 2005). Los dioses son invenciones culturales con un precedente infantil. En El porvenir de una ilusión, Freud hace una exposición magistral de la génesis de la religión:

“De niños, todos hemos pasado por un período de indefensión con respecto a nuestros padres … que nos inspiraba un profundo temor, aunque al mismo tiempo estábamos seguros de su protección contra los peligros (…) el hombre no transforma … las fuerzas de la Naturaleza en seres humanos, a los que puede tratar de igual a igual … sino que las reviste de un carácter paternal y las convierte en dioses, conforme a un prototipo infantil (…) las representaciones religiosas han nacido de la misma fuente que todas las demás conquistas de la cultura: de la necesidad de defenderse contra la abrumadora prepotencia de la Naturaleza (…) Dios es una superación del padre, y la necesidad de una instancia protectora -la nostalgia de un padre-”.

Los principios religiosos son aceptados como ciertos por la absurda razón de que nuestros antepasados creyeron en ellos. Nuestros antepasados eran mucho más ignorantes que nosotros y creían en cosas inaceptables hoy en día (como que la Tierra era plana). Es muy posible que ocurra lo mismo con la religión. Por otro lado, está totalmente prohibido cuestionar la religión: tal atrevimiento se castigó en épocas pasadas y se sigue castigando. Que se prohiba cuestionar la religión es muy sospechoso:

“[las ideas religiosas] no son precipitados de la experiencia ni conclusiones del pensamiento: son ilusiones (…) ¿Habremos de obligarnos acaso a creer cualquier absurdo? … ¿por qué precisamente éste? No hay instancia alguna superior a la razón (…) Una ilusión no es lo mismo que un error (…) fue una ilusión de Cristóbal Colón creer que había descubierto una nueva ruta para llegar a las Indias (…) También podemos calificar de ilusión la afirmación de ciertos nacionalistas de que los indogermanos son la única raza susceptible de cultura, o la creencia -que sólo el psicoanálisis ha logrado desvanecer- de que los niños eran seres sin sexualidad (…) Que el Mesías haya de llegar y fundar una edad de oro es ya menos verosímil, y al enjuiciar esta creencia la clasificaremos …. bien entre las ilusiones, bien entre las ideas delirantes (…) [Los dogmas religiosos] son … ilusiones indemostrables, y no es lícito obligar a nadie a aceptarlos como ciertos. Hay algunos tan inverosímiles y tan opuestos a todo lo que trabajosamente hemos llegado a averiguar sobre la realidad del mundo, que, salvando las diferencias psicológicas, podemos compararlos a las ideas delirantes (…) La labor científica es … el único camino que puede llevarnos al conocimiento de la realidad exterior  (…) No decimos que sería muy bello que hubiera un dios creador del mundo …, un orden moral universal y una vida de ultratumba; pero encontramos harto singular que todo suceda así tan a medida de nuestros deseos. Y sería más extraño aún que nuestros pobres antepasados, ignorantes y faltos de libertad espiritual, hubiesen descubierto la solución de todos estos enigmas del mundo”.

Si las doctrinas religiosas no son más que ilusiones, habremos de preguntarnos si acaso no son también ilusiones otra herencias de nuestro patrimonio cultural. Hay muchos hombres que sólo pueden soportar la vida con el consuelo de la religión.

EL DESTINO DEL HOMBRE / Thomas Mann, en Freud y el porvenir, reconoce a Freud como el precursor de un humanismo futuro: “Estoy completamente convencido de que alguna vez se reconocerá en la obra de Freud uno de los sillares más importantes que han sido aportados a la nueva antropología … y, con ello, al cimiento del porvenir, a la casa de una humanidad más inteligente y más libre (…) Este psicólogo médico será honrado … como el precursor de un humanismo del porvenir que nosotros presentimos … de un humanismo que con las fuerzas del inframundo, de lo inconsciente, del “ello” mantendrá unas relaciones más atrevidas, más libres y serenas, más maduras artísticamente de las que pudo mantener una humanidad como la actual, acosada por la angustia neurótica y por el odio nacido de ella (…) El saber psicoanalítico es algo que transforma el mundo”.

Según Freud, el destino del hombre dependerá de si la cultura puede actuar contra el instinto de agresión y autodestrucción. “Nuestros contemporáneos han llegado a tal extremo en el dominio de las fuerzas elementales, que con su ayuda les sería más fácil exterminarse mutuamente hasta el último hombre. Bien lo saben, y de ahí buena parte de su … agitación, de su infelicidad y su angustia”.

La cultura reprime los instintos pero “protege” a la sociedad. Los instintos agresivos exteriores del hombre se tornan en instintos agresivos interiores. Con el fenómeno cultural, se padecen neurosis, pero se pretende que la Humanidad no se autodestruya. Para acabar con cierto humor, y señalando el poder de la cultura, querría recordar al profesor David Dobel (“Anything Else”, 2003), creado por Woody Allen, que les enseña arte a sus alumnos para que, según él, no se droguen (autodestruyan), peleen o maten.

Antonia Tejeda Barros, Madrid, 7 de junio de 2011.

Bibliografía:

Belaval, Yvon (dirección): La filosofía en el siglo XX, capítulos “Freud” (Marthe Robert) y “Evolución histórica del psicoanálisis” (Jean-Luc Donnet), Siglo XXI, Buenos Aires, 2002.

Freud, Sigmund: Tótem y tabú, Alianza Editorial, S. A., Madrid, 2011.

Freud, Sigmund: El malestar en la cultura, Alianza Editorial, S. A., Madrid, 1990.

Freud, Sigmund: “Consideraciones de actualidad sobre la guerra y la muerte” (1915), “Metapsicología” (conjunto de trabajos publicados entre 1913 y 1917 en “Internationaler Zeitschrift für Psychoanalyse”), publicados en El malestar en la cultura (y otros ensayos), Alianza Editorial, S. A., Madrid, 1990.

Freud, Sigmund: “Psicología de las masas” (1921) y “El porvenir de una ilusión” (1927), publicados en Psicología de las masas (Psicología de las masas. Más allá del principio del placer. El porvenir de una ilusión), Alianza Editorial, S. A., Madrid, 2010.

Freud, Sigmund: “El yo y el ello” (1923), “Obsesiones y fobias. Su mecanismo psíquico y su etiología” (1894), publicados en El yo y el ello y otros escritos de metapsicología, Alianza Editorial, S. A., Madrid, 2009.

Freud, Sigmund: “Carta a Time & Tilde” (1938), publicada en Moisés y la religión monoteísta (y otros ensayos), Alianza Editorial, S. A., Madrid, 2001.

Nietzsche, Friedrich: Ecce homo, Alianza Editorial, S. A., Madrid, 2008.

Mann, Thomas: “El puesto de Freud en la historia del espíritu moderno” (Conferencia de 1929, Munich) y “Freud y el porvenir” (Conferencia de 1936, Viena), publicada en Schopenhauer. Nietzsche. Freud., Alianza Editorial, S. A., Madrid, 2008.

Said, Edward Wadie: Freud and the non-europeans, Verso & the Freud Museum, London, 2003.

Schopenhauer, Arthur: El arte de tratar con las mujeres (título y selección de Fabio Morales), Alianza Editorial, S. A., Madrid, 2011.

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El racismo latente

Cada vez me sorprende más el racismo latente que existe en Europa y, en especial, en España. No sé si este racismo es fruto de la ignorancia, la estupidez o la crueldad. Todos sabemos que España no es Europa y que aquí el cosmopolitismo es raro y nuevo. Para una mentalidad tan cerrada, tradicional y católica como la española, cuesta aceptar que la gente de otro color, otras culturas y otras religiones es gente como nosotros, digna de aceptación y de respeto.

Aquí en España se excluye al extranjero. El español apenas sale de España, y si lo hace, lo hace por poco tiempo. El español sabe pocos idiomas y vive en una nube “española”, posee una mentalidad cerrada y provinciana y le cuesta valorar lo diferente.

No consigo entender cómo la gente no se avergüenza de excluir continuamente (con palabras y con actos) al diferente. Expresiones como “Voy a comprar al chino“, “Voy a comprar al paqui“, “Este chico es moro” y “esta chica es negra” se oyen continuamente de la boca de gente que es racista sabiéndolo y gente que es racista sin saberlo. Cuando se dice “Voy a comprar al chino” se está señalando al chino como alguien diferente. En definitiva, se le está excluyendo. Se produce entonces lo que genialmente describió Edward Said en su magnífico Culture & Imperialism (un libro sobre la cultura, el racismo y el pensamiento de las ex-colonias y los países imperialistas): la distinción entre nosotros (us) y ellos (them).

Cuando uno va al decadente Corte Inglés, o a cualquier supermercado, uno no dice “Voy a comprar al español“, uno dice “Voy a comprar al supermercado”. ¿Por qué entonces no decimos “Voy a comprar al bazar“, “Voy a comprar a la carnicería“, “Voy a comprar al colmado“, en vez de decir “Voy a comprar al chino” o “Voy a comprar al paqui“? Porque España es un país racista y provinciano, que tiembla ante lo diferente y no aprende de las nuevas experiencias y las nuevas culturas. España “se defiende” patéticamente contra el inmigrante, en vez de enriquecerse.

Por otro lado, los hijos de todas las personas que trabajan en bazares, carnicerías y colmados en España son españoles. Han nacido en España, sus padres trabajan en España y tienen, desde luego, el derecho de ser españoles, como cualquier otro niño que nace y vive en España. ¿Qué deben pensar esos niños españoles cuando oyen a sus amigos y a los padres de sus amigos decir “Voy a comprar al chino” o “Voy a comprar al paqui“? Deben pensar que sus padres son excluidos, señalados, apartados.

En Francia, el cosmopolitismo es más profundo. Hay una mezcla de culturas que trae una riqueza extrema al país. Sin embargo, aún se dice “Je vais acheter chez l’Arab” (“Voy a comprar al árabe”). En Holanda, donde toda la gente se siente muy holandesa, aún se dice “Ik ga bij het Turks kopen” (“Voy a comprar al turco”). Estas frases desvelan el racismo latente que existe en Europa. Sin embargo, la sociedad francesa y holandesa acoge al inmigrante y lo hace suyo (sin olvidar por supuesto los partidos de ultra derecha que desgraciadamente cuentan con muchos seguidores). Una vez, cuando vivía en La Haya, tuvimos una avería en internet. Un chico de la compañía de teléfono vino a casa. Empezamos él y yo a hablar. Me preguntó de dónde era y le dije que de España. Yo entonces le pregunté de dónde era él (era muy guapo y de tez muy oscura) y me dijo, casi indignado, que era de Holanda, por supuesto. Entonces entendí que en Holanda todo el mundo se siente holandés, que en Holanda todo el mundo es holandés. Aún hay racismo, pero no se puede comparar con España. España es como una aldea que señala con el dedo al diferente que acaba de llegar.

Simone de Beauvoir, hablando de la mujer, escribe en Le deuxième sexe (1949) que el hecho de ser humano es mucho más importante que las diferencias que distinguen a los seres humanos: “Le fait d’être un être humain est infiniment plus important que toutes les singularités qui distinguen les êtres humaines”. Yo digo: esto no va dirigido solamente a los hombres y mujeres machistas, sino también a todos aquellos que defienden discursos tan bajos, mediocres e inaceptables como el racismo, la xenofobia, la homofobia, el fanatismo religioso, el nacionalismo y cualquier tipo de separatismo.

No nos degrademos tanto como personas y empecemos a aceptar al ser humano, venga de donde venga. No excluyamos, no señalemos, no nos pongamos en ridículo. Aprendamos a hablar y aprendamos a aceptar. Démosle la espalda a la ignorancia, al racismo y a la xenofobia y empecemos a ver en el otro simplemente un ser humano, sin distinciones.

Antonia Tejeda Barros, Madrid, 13 de junio de 2011.

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Cartas a S. (Maternidad, arte, pensamiento, pobreza & libertad)

Estimada S.:

personalmente (hablo primeramente como ser humano y luego como mujer), pienso que tener hijos es la experiencia más maravillosa, satisfactoria e increíble que un ser humano pueda vivir. Decidir no tener hijos es, desde luego, una decisión personal, y nadie debería juzgar a nadie por eso (sea hombre o mujer). También hay gente que decide vivir solo toda la vida … son decisiones personales.

La vida es cruel e injusta y el ser humano es un animal. La experiencia de tener hijos, junto al arte y el pensamiento, sublima al ser humano. El amor incondicional y animal que se siente por un hijo es de las pocas cosas bellas que tiene el ser humano. Pienso que tener hijos es un acto de generosidad (uno da la vida por sus hijos) y también de egoísmo (¿para qué traer más niños al mundo?), pero, sopesando ambos, me decanto por la generosidad. Decidir perderse esta experiencia es, a mi juicio, una pena. Pero aquí hablo solamente como madre.

Muchos recuerdos,

Antonia, 14 de mayo 2011.

Buenas tardes:

cuando hablo de tener hijos no lo digo, claro está, en un sentido puramente biológico (animal), como S. ha malentendido. La experiencia de tener hijos es tan impresionante que yo, que soy madre, músico y estudio filosofía, lo comparo al arte y al pensamiento. Tener hijos es una experiencia fascinante, porque, a parte del amor incondicional que nace de la madre / padre hacia el hijo, es un estudio completo del ser humano. A quien nos interesa la filosofía, ver crecer y desarrollarse una personita, a todos los niveles, es una experiencia increíblemente enriquecedora.

Yo tengo dos hijos: Yael de 5 años e Itay de casi 3 años. Para mí no hay nada en este mundo tan maravilloso, genial y fascinante como ellos. Los he visto nacer, crecer y desarrollarse. He visto en ellos el egoísmo, la generosidad, la rabia, la inteligencia, la solidaridad, el miedo, la tristeza, la alegría… Con ellos he aprendido a ser más paciente, más fuerte, más, diría yo, humana. Todo toma otra perspectiva: nada es tan importante, sólo la salud, el bienestar y la felicidad de mis hijos. Una madre daría la vida por sus hijos. Me imagino que para la gente que adopta es exactamente lo mismo.

No comparto en absoluto la opinión de E. de que “te puede salir un hijo delicuente, drogadicto, mala persona”. Al hijo se le educa. Somos frutos de nuestras experiencias, lo que vivimos y lo que escogemos. ¿Tiene naturaleza el ser humano? Eso es una cuestión de debate. Yo me inclino a pensar que no, que, como muy bien dice Sartre: “la existencia precede la esencia”. Somos lo que vivimos. Somos nuestros actos. ¿Estamos influidos por nuestra infancia? Yo me inclino a pensar que sí (a diferencia de Sartre, y siguiendo a Freud). Pero no estamos, en mi opinión, condicionados del todo por la infancia, pues somos dueños de nuestra vida, de nuestras elecciones y de nuestra libertad.

¿Uno puede amar a un hijo, escucharle, comprenderle y que ese hijo devenga drogadicto, delincuente? Entra dentro de las posibilidades, pero, en mi opinión, es una posibilidad muy remota (la misma que yo, de repente, entre en un colegio y tirotee a todos los niños).

Es verdad que poder escoger tener hijos es un lujo. Hay millones de mujeres que no viven esa realidad. Simone de Beauvoir lo describe perfectamente en Le deuxième sexe. Han pasado 62 años desde su publicación y la realidad ha cambiado muy poco y para muy pocas mujeres.

En fin, sólo son pensamientos. Un poco desordenados, pero bueno.

Antonia, 16 de mayo 2011.

Gracias, S., por tus comentarios. Aunque discrepo en varios puntos. Primero, no creo que se pueda vivir (una vida plena) sin arte ni pensamiento (ni hijos, en mi opinión). Para mí una vida sin arte, sin pensamiento, sin este amor tan fuerte, incondicional, excepcional, es una vida vacía. Se sobrevive, pero no se vive.

Yo no llamaría perder “el control” al hecho de que cada hijo se vaya desarrollando de acuerdo con el mundo que le rodea y sus propias vivencias. Los hijos deben de alejarse de los padres, eso es natural y positivo, pero deben de tener las herramientas para afrontar las tristezas, sufrimientos y golpes de la vida, y saber que pueden contar con el apoyo y comprensión de los padres (algo que  mucha gente de mi generación no ha tenido, o ha tenido poco -soy del 1975-). No creo en absoluto que un hijo que ha sido educado en unos valores de paz, amor, respeto, solidaridad, igualdad, tolerancia, libertad y dignidad, que haya recibido cariño y atención, amor y comprensión, pueda devenir un delincuente de la noche a la mañana. Los padres tienen el deber de estar siempre alerta, para que eso no ocurra.

Muchos recuerdos,

Antonia, Madrid, 17 de mayo de 2011.

Estimada S.:

por supuesto que cuando hablo de poder escoger y de poder vivir rodeados de arte y pensamiento me refiero a una minoría (soy muy consciente de eso). Somos gente privilegiada, que podemos estudiar filosofía con el estómago lleno y no estamos viviendo en la miseria, como le ocurre a la gran mayoría. Según la ONU, la mayoría de la población mundial es pobre: de los 6.900 habitantes del planeta, 1.000 millones vive en la pobreza extrema (menos de 1 dólar al día), 1.500 millones viven con menos de dos dólares al día (la mayoría son mujeres) y 2.500 millones viven en una pobreza relativa. El 20 % de la población controla el 90 % de la riqueza mundial, 250 millones de niños son explotados (cifra dada por la UNICEF): trabajando en condiciones miserables en agricultura, minería, construcción, venta ambulante y prostitución. Cada día mueren 30.000 niños de hambre y enfermedades evitables (¡¡¡30.000!!!), más de 875 millones de adultos son analfabetos (2/3 partes son mujeres), medio millón de mujeres muere cada año durante el embarazo o el postparto…

Sí que hay dinero para el ejército, la guerra y los políticos. Las cifras muestran la vergüenza del ser humano y de la sociedad.

Es fácil imaginarse que sólo se puede apreciar el arte habiendo podido comer antes. Yo soy muy consciente de la situación mundial. Cuando nació mi hija, mi marido y yo apadrinamos a Sayesta, una niña que vive en Calcuta (ONG Children International). De eso hace ya 5 años. Somos socios también de Médicos sin fronteras. Pero soy consciente de que eso no cambia nada…

¿Qué sentido tiene el arte, la filosofía, la música, en este mundo lleno de injusticias? Esto es algo que me pregunto cada día. Para la realidad que yo vivo, tiene mucho sentido. Está claro que para la realidad de la mayoría, no tiene sentido alguno. Fui en un momento de mi vida marxista y leí mucho y critiqué mucho. Ahora no lo soy. Considero la libertad como el fundamento de todos los valores. Yo sólo puedo contribuir con mi arte. ¿Es eso egoísmo? Seguramente que sí. Pero yo no puedo salvar al ser humano, sólo ocuparme de mi pequeño, minúsculo mundo.

Muchos recuerdos,

Antonia, Madrid, 19 de mayo de 2011.

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